371
Lira, p. 376, sin firma, con el título «A los colorados». C., p. 185. El primer cuarteto de este soneto coincide estrictamente con uno de fray Cayetano Rodríguez, que continúa así: «A la voz de la Ley nuestros pendones / triunfar hicisteis con heroica hazaña, / llenándoos de glorias en campaña, / y dando de virtud tantas lecciones. // Grabad por siempre en nuestros corazones / de Rosas la memoria y la grandeza; / pues restaurando el orden preconiza / que la Provincia y sus instituciones / salvas serán, si Ley es vuestra empresa, / Federación o Muerte, la divisa».
Apareció en una hoja suelta, litografiada, en Buenos Aires; véase la reproducción facsimilar en Ibáñez, Avelina. Unitarios y federales en la literatura argentina. Buenos Aires, Fac. de F. y Letras, Univ. Nac. de Buenos Aires, 1933, entre pp. 386-387.
Este mismo soneto, con algunas variantes en los tercetos, fue incorporado por Adolfo Saldías a su Historia de la Confederación, t. I, cap. IV: «Represión de la anarquía (1820)». En ed. de Buenos Aires, Eudeba, 1968, t. I, p. 60: «Grabad por siempre en vuestros corazones / de Rozas la memoria y la grandeza, / pues restaurando el orden os avisa / que la Provincia y sus instituciones / salvas serán si ley es vuestra empresa, / la bella libertad vuestra divisa».
Así lo reprodujo varias veces La Gaceta Mercantil, durante la época de Rosas. Y así lo incorporó F. Pacífico Otero a su compilación, op. cit., p. 150. (N. del E.)
372
Lira, pp. 376-378, sin firma. C., pp. 184-186. (N. del E.)
373
V. 35: excesivo. (N. del E.)
374
Lira, pp, 378-379, sin firma. C., p. 242. (N. del E.)
375
V. 9: excesivo. (N. del E.)
376
Extr. del n.º 209 del Redact. General de Cádiz. (N. de 1824.)
377
Lira, pp. 379-381, sin firma. C., pp. 241-242. Z., pp. 279-280, poema CXXII. (N. del E.)
378
Canto lírico a la libertad de Lima por las armas de la Patria al mando del general don José de San Martín, por don Esteban de Luca. Buenos Aires, Imprenta de la Independencia, 1821, 20 páginas, in 4.º y dos sin numerar. El folleto incorpora la nota con la que el autor remitió el Canto a las autoridades y el decreto gubernativo de reconocimiento.
Lira, pp. 381-399, «Por D. E. L.» Colección, pp. 144-163; firmada por Esteban de Luca. América poética, op. cit., pp. 443-449. C., pp. 197-202.
Juan Cruz Varela escribió un «Elogio de mi amigo don Esteban de Luca, por su "Canto lírico a la libertad de Lima", publicado en Buenos Aires, en octubre de l821», en Poesías, 1879, pp. 171-221; con lo cual se sabe el mes de aparición del poema de de Luca. Este le respondió, a su vez, con «A don Juan Cruz Varela, por su elogio a mi canto lírico sobre la libertad de Lima», que también recoge Varela en sus Poesías, pp. 123-126.
El 28 de septiembre de 1821, el ministro Rivadavia invita, mediante una nota a de Luca, a cantar la libertad de Lima. Al día siguiente, contesta el poeta, en una carta en la que dice, entre otras cosas: «Este acontecimiento es tan fecundo en grandes resultados para la Patria, que la imaginación de los Homeros y los Virgilios no bastaría a pintarlos con las brillantes imágenes que le corresponden. Debo asegurar a V. S. que nunca como esta vez he sentido la debilidad de los cantos de mi musa». Antes de quince días, de Luca elevó su «Canto», acompañado de una nota en la que hace consideraciones sobre su plan y propósitos: «... Yo creeré merecer la indulgencia del público si en este asunto, digno de la trompa épica de Homero, he logrado al menos, bajo un plan abreviado, reunir a la majestad del canto, el entusiasmo de la oda. Yo he creído que debía usar de lo maravilloso en mi composición, pero no me he valido de la intervención de las deidades alegóricas de la fábula cuando bastan a excitarlo las dificultades vencidas por el genio. Por eso es que me pareció más acertado hacer que San Martín vea a la América sobre los Andes y las victorias de Chacabuco y Maipú, que nos prepararon la libertad de Lima, que va a poner fin a la guerra de la independencia. Sobre todo he tenido presente los grandes sacrificios hechos a la patria y la suerte dichosa que gozará por ellos la posteridad. El dichoso porvenir del nuevo mundo, fruto de nuestras vigilias, de nuestras privaciones y de nuestra sangre, es lo que debe lisonjear nuestros corazones, lo que debe inflamar a los poetas del Parnaso americano».
El gobierno de Martín Rodríguez expidió un decreto, con fecha 16 de septiembre, en el que se disponía: «1.º) El Canto lírico será impreso con toda perfección tipográfica; 2.º) Será presentada al autor del Canto lírico una de las mejores ediciones de las poesías de Homero, de Ossián, de Virgilio, del Tasso y Voltaire». El 22-I-1823 Rivadavia, con nota, le remite las obras mencionadas y, al día siguiente, Luca acusa recibo de ellas. Del Canto se hizo en Lima una edición, con una introducción del general Tomás Guido. San Martín dirigió, desde Lima, una carta confidencial, fechada el 3 de abril de 1822, a de Luca, quien habrá de contestarla en otra suya del 19 de agosto del mismo año. La misiva del héroe militar es de notable sobriedad y humildad:
Toda la documentación anteriormente citada se puede leer, transcripta, en la citada obra de Gutiérrez, Los poetas de la revolución, pp. 69 y ss. (N. del E.)
379
Montesquieu, Raynal, Filangieri y otros filósofos amantes de la humanidad. También merece la mayor consideración a los americanos Mr. De Pradt, por sus escritos en favor de su libertad. (N. del A.)
380
Francisco Pizarro, Diego de Almagro y Fernando de Luque se asociaron para emprender la conquista del Perú (N. del A.)