1
A. Coster: «Notes pour une édition des poésies de Luis de León», en Revue Hispanique, XLVI, p. 225.
2
O. Macrì: La poesía de fray Luis de León, Salamanca, Anaya, 1970, pp. 83 ss.
3
En su ed. crítica de las poesías, Madrid, Saeta, 1955, p. 523.
4
Id., p. 521.
5
Vida y poesía en fray Luis de León (cito por la ed. de Obras completas, II, Madrid, Gredos, 1973, p. 832).
6
Utilizo como base la ed. cit. del P. Vega, si bien modifico en algunos casos la puntuación.
7
Ob. cit., p. 84.
8
Sermo CCLXIII, en
BAC,
53, pp. 349 ss. Naturalmente, esto llega a la literatura
religiosa. Así, el doctor Diego Ramírez Pagán
(Floresta de varia poesía, 1562) escribe en el
soneto «De ascensione
Domini»: «Sobre el
cielo del cielo en el Oriente, / entre coros de inmensas
alegrías, / se sube el Hacedor de hierarquías / a la
diestra del Padre omnipotente / [...] / Regocíjese el mundo
desta nueva...»
(BAE, XXXV,
p. 56 a). Y con la
mención del júbilo se inicia otra composición
de don Luis de Ribera al mismo asunto: «Aire sereno y puro, en este día / que el
inmortal Señor sube a su trono, / y en suavidad te
baña y alegría»
(BAE,
cit., p. 287 a). Los ejemplos son
numerosos.
9
Obras completas, I, trad. G. Díez Ramos, BAC, 110, pp. 536 ss.
10
Cfr., por ejemplo, Salmos, 23, 1 ss.; Jeremías, 23, 2; Ezequiel, 34, 1 ss.