21
Ibid.
22
San Bernardo, ed. cit., p. 925.
23
BAC, 53, p. 347.
24
Acerca de estas imágenes, cfr. lo ya indicado en las páginas 47 ss. de este volumen.
25
El ms. donde figuran cuatro estrofas
añadidas ofrece la lección tristes en lugar
de ciegos. No parece lógico atribuirla a fray Luis.
Tristes deshace un importante elemento de la coherencia
del texto y crea, además, una redundancia innecesaria, ya
que el sentimiento de tristeza está suficientemente
expresado mediante otros recursos. La lección
tristes representa, en suma, una trivialidad
difícilmente atribuible al agustino. Las otras variantes
inducen a conjeturas similares: de ese
rostro
por de tu r.
(v. 12) es incoherente con el progresivo
distanciamiento físico de Cristo, y rompe el equilibrio
tu rostro / tu dulzura
; el
viento levantado
(por v. fiero,
airado
) del v. 18 denota que el
interpolador no ha entendido el juego sistemático de la
doble calificación negativa frente a la calificación
única cuando se trata de un término marcado
positivamente: hondo, escuro, tristes y afligidos, pobres y
ciegos, etc. Por
último, la variante cubierto
por encubierto
(v. 19) revela un endeble sentido
lingüístico, dado que sólo la forma
auténtica es compatible con la acepción
«oculto» que exige el texto.
26
Cfr. supra, n. 25.