1
La Iberia comenzó a editarse el 15 de junio de 1854, un mes antes del estallido de la insurrección. Señala Gómez Aparicio que si en este primer momento no declaró abiertamente su filiación ideológica, estallada la revuelta lo hizo con rapidez. Pedro Calvo Asensio fue militar, dramaturgo, político, periodista, al igual que su periódico, muy respetado a lo largo de su vida. Cfr. Pedro Gómez Aparicio: Historia del periodismo español (Tomo I). Madrid, Ed. Nacional, 1971, págs. 422-426.
2
Lo explicaba así Vicente Barrantes en el prólogo a los textos reunidos en la Coronación de Rivadeneyra: Al calor de la revolución de Julio brotaron por doquier los pensamientos generosos; que no estaba seca por fortuna en este maltratado país la fuente del bien, aunque cegarla hubieran pretendido con tesón gobiernos inmorales y corruptores. Había en todos los pechos ansiedad de acciones nobles, sed de gloria y poesía, en desquite de once años de vida material y muerte política: con que el día de la revolución será señalado en la historia como periodo de renacimiento. (En todas las citas modernizo puntuación y ortografía).
3
Del artículo-convocatoria aparecido en La Iberia el 14 de septiembre, reproducido por Barrantes.
4
Se indican los nombres de los integrantes de la comisión en el prólogo de Barrantes, que formó parte de ella, págs. 14 y 15. Casi todos eran redactores o directores de periódicos de ideología liberal.
5
Sobre el acto, y sus prolegómenos, pueden consultarse -además del trabajo de Barrantes- los siguientes artículos: Joaquín Olmedilla y Puig: «Recuerdos del acto de la coronación del poeta Quintana», La España Moderna, tomo 240, 1 de diciembre 1908, págs. 5-30; Carlos Cambronero: «Coronación de Quintana» capítulo XXII de Isabel II, íntima. Apuntes históricos y anecdóticos de su vida y de su época. Barcelona, Montaner y Simón, 1908, págs. 196-200; Antonio Sánchez-Moguel: «La coronación de Quintana», Ilustración Española y Americana, núm. 13, 8 de abril 1893, pág. 230. En un grabado se reproduce la corona, pág. 236.
6
Apuntes para un catálogo de periódicos madrileños desde el año 1661 al 1870. Madrid, Rivadeneyra 1894, pág. 130.
7
Robert Pageard, en su reciente biografía Bécquer (Madrid, Espasa-Calpe, 1990) comenta el texto y ofrece todos los datos referentes a él hasta el día (págs. 131 y ss.).
8
Colaboradores de la Corona de Rivadeneyra: G. Gómez de Avellaneda, Antonia Díaz Fernández, Rosa Butler Eugenio de Tapia., Antonio García Gutiérrez, Julián Romea, Francisco Orgaz, Juan de la Rosa, G. Núñez de Arce, Manuel María Flamant, Manuel de Llano y Persi, Manuel Villar y Macías, Carlos Rubio, A. López de Ayala y Juan Eugenio Hartzenbusch.
Colaboradores de la Corona de La España Musical y Literaria: Enrique Hernández, Enriqueta Lozano, Antonio Amao Manuel del Palacio, J. Heriberto García de Quevedo, Pedro Antonio de Alarcón, Ángela Grassi, José María de Larrea, Juan A. Viedma, María del Pilar Sinués y Navarro, José Salvador y Salvador, Pascual Fernández Baeza, Herminia (?), Ildefonso Bermejo, Juan Daza Malato, Ricardo Caruana y Berard, C. Pascual y Genís Francisco A. Botella, Fernando Martínez Pedrosa, Juan de Ariza, Felipe García de Mauriño, Eduarda Moreno Morales, Juan Dot, Antonio Alcalde Valladares, Federico Díez de Tejada, Robustiana Armiño, Fermarpe (?), A. López de Ayala, Gustavo Adolfo Bécquer, José Joaquín Villanueva, Rogelia León, Francisco Vila, Arístides Pongilioni, Luis García Luna, Ángel María Dacairete, Francisco Rodríguez Zapata, Diego García Nogueras, Saturnino González y Reguera, Braulio A. Ramírez, Narciso Serra, C. Navarro y Rodrigo, J. E. Hartzenbusch, Manuel Malo de Molina, J. de Dios de la Rada y Delgado, Manuel María Montero, Juan Belza, Narciso Campillo, F. Javier Simonet, Julián Romea, Eugenio de Tapia, Enrique Zumel, Eusebio Asquerino, Fernando M. Redondo, José María de Albueme, W. Ayguals de Izco y José Marco.
9
«Coronación de Don Manuel José Quintana», incluida en la sección Miscelánea. Tomo I, págs. 54-55.
10
Artículo incluido en el colectivo Estudios Hispánicos. Homenaje a Archer M. Huntington. Wellesley, 1952, págs. 3-14; cita de la pág. 3.