1
(Publicado en Actas del XVII Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, tomo III, pp. 1499-1509. Madrid, Instituto de Cultura Hispánica, 1978).
2
Madrid, Gredos, 1968; n.º 109 de «Biblioteca Románica Hispánica».
3
Léanse al respecto las págs. 254-257 de mi libro La novela española entre 1939 y 1969. Historia de una aventura. (Madrid, Castalia, 1973).
4
Caracas, editorial «Tiempo Nuevo», 1971.
5
Ob. cit., pág. 336.
6
Sirva como ilustración de esta rendida mirada de los modernistas hispanoamericanos a París el siguiente párrafo de una carta que el hondureño Froilán Turcios dirigió desde Tegucigalpa (17-VI-1889) a Luis Ruiz Contreras (pág. 261 de Memorias de un desmemoriado. Madrid, Aguilar, 1946; n.º 142 de «Crisol»): «Después de la Naturaleza amamos a París, sol inmenso cuyos rayos llegan hasta nosotros, acariciadores y prodigiosos».
7
Rubén Darío, que lee en el Ateneo madrileño, que publica en revistas españolas, que saca en 1905 (impreso en la tipografía de la «Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos») sus Cantos de vida y esperanza, es claro ejemplo de lo apuntado.
8
Pág. 266 de Pen Club. I. Los poetas. (Madrid, C.I.A.P., 1929).
9
Artículos recogidos en Pen Club..., sección «Poetas de América».
10
Recogido en el volumen Nacionalismo e hispanismo y otros ensayos (Madrid, Historia Nueva, 1928).