1
Mundo animal ha sido poco estudiado. Con trazos muy gruesos, puede decirse que en general la crítica que se ha ocupado de este texto no ha ido más allá de la interpretación simbólica del animal, amén de algunas excepciones que señalan la importancia de la metamorfosis, el devenir o la metonimia: cfr. (Premat «Lo breve» 9), (Yelin «Kafka» 266-267) y (Vergara «Una narrativa»). Esta reducción al símbolo, con sus matices, es coherente con la del predominio de una lectura que insiste obstinadamente en el carácter humanista de toda la obra de Di Benedetto: cfr. (Varela «Antonio Di Benedetto» 105-141) o en su filiación existencialista (Néspolo Ejercicios).
2
Polemizamos, por lo tanto, contra las lecturas que interpretan «Mariposas de Koch» como una negación de la enfermedad y la fábula como una fantasía compensatoria. Cfr. (Mauro Castellarin La narrativa 220) y (Varela «Antonio Di Benedetto» 215).
3
La dificultad de comprender la ambivalencia del comportamiento animal facilita el recurso a la lectura simbólica que interpreta las fábulas como representaciones de la lucha entre el Bien y el Mal. Cfr. (Néspolo Ejercicios 53) y (Varela «Reino» 280).
4
Es el ejemplo perfecto para otra de las interpretaciones humanistas, aquí netamente platonizante: «Los relatos manifiestan una conciencia lúcida y extrema, totalmente escindida de su cuerpo, una corporalidad material que puede ser cosificada, utilizada, fragmentada, destruida y también metamorfosearse sin perder conciencia de su propia subjetividad»
(Varela «Antonio Di Benedetto» 221). Nuestra interpretación, como se verá, va en sentido estrictamente contrario.
5
Lo estereotipado de la formulación de ciertos mensajes morales ha incomodado a algunos críticos, que se apresuran a equiparar la cancelación de la fábula con la «superación» de cierto didactismo. Cfr. (Boldori «Di Benedetto» 35-50), (Maturo «La aventura») y (Mauro Castellarin La narrativa 35-53).