1
Roland Barthes, Le degré zero de l'écriture, op. cit., pág. 40.
2
Tomo la cita de Cristina de Peretti y Paco Vidarte, Derrida (1930), Madrid: Ediciones del Orto, 1998, pág. 71.
3
[«De pie, sobre mi orgullo, quiero mostrarte, ¡oh noche! / El revés de mi manto de luto por tu encanto, / Su pañuelo tan negro, infinito pañuelo, / Tan suave, gota a gota, llenaré con mi manto / Da lirios blancos a mis rosas de llama / y bandas de calma a mi frente delirante / ¡Que la tarde sea propicia! / Tendrá para mí el alma clara y el cuerpo / profundo de un amante magnífico», traducción de las hermanas Carmen y Myriam Pittaluga Armán], Delmira Agustini, Poesías completas, ed. Alejandro Cáceres, op. cit., págs. 274-275. Cito, excepcionalmente, por la edición de Alejandro Cáceres porque contiene la única traducción existente del poema de Agustini. El subrayado es mío.
4
Sigmund Freud, «Lo siniestro», en sus Obras completas, Madrid: Biblioteca Nueva, 2000, pág. 2484.
5
Ibid., págs. 2494-95, subrayados en el texto.
6
Ibid., págs. 2497 y 2498.
7
Ibid., pág. 2489.
8
Hélène Cixous, «Fiction and its Phantoms: a Reading of Freud's Das Umheimliche», New Literary History, 7 (1976), págs. 525-48.
9
J. O. Jiménez, Antología crítica de la poesía modernista hispanoamericana, op. cit., pág. 439.
10
Marcella Trambaioli, «La estatua y el ensueño: dos claves para la poesía de Delmira Agustini», Revista Hispánica Moderna, 50:1 (1997), pág. 58.