11
En otros poemas utiliza sintagmas muy semejantes para referirse a esa misma concepción idealista de ciega confianza en las posibilidades que el futuro abre para una poesía original, sin marcas de género: «Y pueden ser los hechizados brazos / Cuatro raíces de una raza nueva»
(«Visión», pág. 237). A ello no es ajena la influencia de Nietzsche o Rodó, lo que vuelve a evidenciar hasta qué punto Agustini es hija de su tiempo.
12
Sigmund Freud, «La cabeza de Medusa», en sus Obras completas, op. cit., vol. 7, pág. 2697.
13
Julia Kristeva, Pouvoirs de l'horreux: Essai sur l'abjection, Paris: Éditions du Seuil, 1980, págs. 1115-116.