241
Larra sabía lo que se hacía al subrayar este hasta ahora: recordemos que cuando en diciembre de 1833 escribía esto, la prohibición de su Macías estaba aún muy reciente.
242
Obras, I, 59 a.
243
Ibíd., 58 b.
244
Ibíd., 16-17.
245
Cuatro estudios, pág. 222.
246
Obras, I, 179. Véase supra la nota 20 [43] del cap. primero.
247
H. Juretschke, Origen doctrinal y génesis del romanticismo español. Madrid, 1954, págs. 25-26.
248
Véase María Teresa Cattaneo, «Gli esordi del romanticismo in Ispagna e El Europeo», en el volumen colectivo Tre studi sulla cultura spagnola. Milano-Varese, 1967, y W. Krömer, «Europeo und Conciliatore. Abhängigkeit und Bedeutung der esten romantischen Zeitschrift in Spanien», RF, LXXV (1963), págs. 377-92.
249
Origen doctrinal, pág. 15.
250
Edición de Jorge Campos, BAE, LXXXIII, página 78 a-b.