1
Quiero agradecer a Alberto Blecua que pusiera a mi disposición todos los materiales necesarios para la redacción de este estudio. Por otra parte, adelanto en estas páginas conclusiones de una edición crítica del texto de la primera redacción prácticamente ultimada.
2
Véase A. Blecua, «Las Repúblicas literarias y Saavedra Fajardo», El Crotalón. Anuario de la Filología Española, I (1985), págs. 67-97.
3
La filiación de los testimonios, tanto de la primera como de la segunda redacción, puede verse en A. Blecua, «Un nuevo manuscrito de la República literaria», Edad de Oro, III (1984), págs. 11-27. Nombro los manuscritos de acuerdo con las siglas utilizadas en este estudio.
4
Para los problemas bibliográficos de la obra, véase J. Dowling, «Saavedra Fajardo's República literaria: The Bibliographical History of a little Masterpierce», Hispanófila, 67 (1979), págs. 7-38, 68
5
El manuscrito fue desencuadernado y vuelto a ordenar; véase A. Blecua, «Las repúblicas literarias...», art. cit., pág. 77, y quizá en ello influyó también el proceso de redacción que estamos analizando.
6
Como es costumbre en los trabajos sobre la transmisión textual de República literaria, doy como referencia la página y la línea o líneas de la edición de García de Diego. En general, modernizo y regularizo la ortografía de esa edición.
7
Recuérdese A. Blecua, «Las repúblicas literarias...», art. cit., pág. 89.
8
Véase anteriormente, n. 5.
9
Tal como nos indica el propio texto, se trata de un personaje tomado del De brevitate vitae, XX, 3 («praeterire quod mihi ocurrit exemplum non possum: S. Turannius fuit exactae diligentiae senex... nec finiuit ante tristitiam quam labor illi suus restitutus est»
).
10
A. Blecua, «Las Repúblicas literarias...», art. cit., págs. 85-87.