90. No es por acaso que el subtítulo de Providencia de Dios -obra firmada por Quevedo el 11 de diciembre de 1641, apenas dos meses después de terminar La constancia y paciencia del santo Job- sea «doctrina estudiada en los gusanos y persecuciones de Job» (Obras completas, ed. cit., t. I, pág. 1387).
91. En Obras completas, ed. cit., t. I, pág. 1328.
92. En La constancia y paciencia del santo Job, por ejemplo, Quevedo interrumpe su exposición de los trabajos de Job para referirse a su propia situación, un paréntesis que se abre con la declaración: «Quiero hablar de mí mismo: deberé a mi pluma lo que quien leyere deberá a mi ejemplo» (Obras completas, ed. cit., t. I, pág. 1352) y que se cierra así: «No es del todo forastero deste Comentario ni deste lugar mi suceso, pues le escribí en la prisión, donde estoy armando de paciencia mi corazón con estudiarla» (íbid., t. I, pág. 1353).
93. En Obras completas, ed. cit., t. I, pág. 1440.
94. Ver, por ejemplo, la Premática destos reinos (o Premática de don Francisco de Quevedo) en Prosa festiva completa, ed. de Celsa Carmen García-Valdés, Madrid, Cátedra, 1993, págs. 158-63.
95. Ambas citas de Nombre, origen, intento, recomendación y descendencia de la dotrina estoica, en Obras completas, ed. cit., t. I pág. 971.
96. En Obras completas, ed. cit., t. I, págs. 1440-41.
97. Francisco de Quevedo, Sentencias filosóficas, ed. de Alva V. Ebersole, Valencia, Albatros-Hispanófila, 1988, págs. 102-103.
98. «Hízome discípulo de los trabajos» (Obras completas, ed. cit., t. I, pág. 1353) es una frase entre varias del mismo tenor que emplea Quevedo en el apartado de La constancia y paciencia del santo Job para narrar su detención en el Convento Real de San Marcos. La virtud contraintuitiva de esta experiencia desdichada y divina -y aparentemente compartida por Quevedo y Job- se transparenta en el uso frecuente de oxímora: «Librar con prisiones, descansar con tormentos, regalar con castigos, enriquecer con pérdidas, sanar con enfermedades, sólo Dios lo hace, en oposición de las tropelías del mundo, que con la libertad encarcela, con los descansos aflige. castiga con los regalos, empobrece con los tesoros, y enferma con la salud» (íbid., t. I, pág. 1353).
99. Op. cit., pág. 121.
