130. José Ortega y Gasset, Meditaciones sobre la literatura y el arte, ed. de E. Inman Fox, Madrid, Castalia, 1988, pág. 233.
131. Dionisio Ridruejo, Primer libro de amor, ed. cit., pág. 13.
132. Ernesto Giménez Caballero, Arte y estado, Madrid, Gráfica Universal, 1935, pág. 233.
133. Íbid., pág. 236.
134. Íbid., pág. 235.
135. Véase J. Ortega y Gasset, op. cit., págs. 352, 355, 356.
136. Víctor García de la Concha, La poesía española de 1935 a 1975, vol. I De la preguerra a los años oscuros 1935-1944, Madrid, Cátedra, 1987, pág. 326.
137. Son éstas sus palabras: «¡Pues no se le ocurre pensar a Ortega que el error de El Escorial estuvo en ser 'un tratado del esfuerzo puro'! En ser sólo 'ímpetu, coraje, furor'. Sin contenido ideal, sin saber para qué ni por qué se esforzaba, como le pasó a Don Quijote. Hombre Don Quijote poco intelectual, según Ortega, aunque muy hazañoso y pleno de voluntad» (Arte y estado, ed. cit., pág. 234).
138. D. Ridruejo, Primer libro, ed. cit., pág. 13; E. Giménez Caballero, Arte y estado, ed. cit., págs. 233-240. Estos comentarios de Giménez Caballero sobre el sentido político de El Escorial se publican también en Acción Española, nº 78, agosto 1935, págs. 328-330, por lo que hallaron amplia difusión.
139. Puede verse al respecto el excelente trabajo de Carlos Blanco Aguinaga «Paisajismo del 98: La tendencia central y la excepción», Juventud del 98, Barcelona, Crítica, 1978, págs. 261-284.
