1
Fondo musical que perteneció Federico Olmeda -organista, compositor y escritor- que, tras su muerte, en 1909, fue comprado por el librero alemán Karl Hiersemann quien elaboró un detallado catálogo de considerable importancia por los comentarios que redactó (en tres lenguas, además) para propiciar la venta de los libros y piezas de la biblioteca musical de Olmeda. Finalmente, el comprador fue Mr. Archer M. Hungtington, el fundador de The Hispanic Society of America. Véase Emilio Ros-Fábregas, «La Biblioteca musical de Federico Olmeda (1865-1909) en la "Hispanic Society of America" de Nueva York», Revista de Musicología, XX, 1 (1997), pp. 553-570, y, asimismo, Antonio Rodríguez-Moñino y María Brey Mariño, Catálogo de los manuscritos poéticos castellanos existentes en la biblioteca de The Hispanic Society of America (siglos XV, XVI y XVII), New York, The Hispanic Society of America, 1965-1966, vol. I, pp. 288-291.
2
Nos referimos a los dos cancioneros que estamos editando simultáneamente: el Libro de Tonos Humanos y el Cancionero Poético-Musical Hispánico de Lisboa, pertenecientes a la corte de Felipe IV y a la de Felipe III, respectivamente. Véase Mariano Lambea y Lola Josa (eds.), La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII. (I, II y IV). Libro de Tonos Humanos (1655-1656), Madrid, CSIC, 2000, 2003 y 2005, vols. I, II y III; La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII. (III y V). Cancionero Poético-Musical Hispánico de Lisboa, Madrid, Sociedad Española de Musicología, CSIC, 2004 y 2006, vols. I y II.
3
Miguel Querol Gavaldá (ed.), Cancionero Musical de Góngora, Barcelona, CSIC, 1975. Le siguieron los tres volúmenes del Cancionero Musical de Lope de Vega [también editados por Querol], Barcelona, CSIC, 1986, 1987 y 1991.
4
Dada la variedad y complejidad del romancero lírico, hemos establecido como romances líricos aquellas piezas compuestas por estrofas octosilábicas de cuatro versos, y estribillo, acomodado éste de variadas formas, tanto poética como musicalmente. En la edición del Manojuelo neoyorquino daremos detenida cuenta de ello.
5
Véase
Rodríguez-Moñino y Brey Mariño,
Catálogo de los manuscritos poéticos
castellanos..., vol. II,
p. 166: «CXLI. Garcés, Joseph. † | Libro de
tonadas de Joseph | Garzes. | Se traslado el dia dos de | setiembre
Año de 1694»
.
6
Véase Rita Goldberg (ed.), Tonos a lo divino y a lo humano, London, Tamesis Books Limited, 1981, pp. 80-81 y 155-156.
7
Ya sabrá el lector, que estamos delante de un repertorio, el del romancero lírico, anónimo en su totalidad en cuanto a la poesía se refiere, mientras que respecto a los compositores, a veces, la suerte acompaña y podemos hallar consignados sus nombres en los manuscritos.
8
Lola Josa y Mariano Lambea (texto, selección y adaptación de obras poéticas y musicales), El vuelo de Ícaro. Música para el eros barroco (CD), La Grande Chapelle, Ángel Recasens (dir.), Lauda Música, 2005 [CSIC, «Música Poética», 1].
9
Louise K. Stein, Songs of Mortals, Dialogues of the Gods. Music and Theatre in Seventeenth-century Spain, Oxford, Clarendon Press, 1993, p. 367.
10
Juan Bautista Diamante, Comedias [...] Segunda parte, Madrid, Roque Rico de Miranda, 1674, pp. 34-35.