Menéndez Pelayo, íntimo
Ricardo Gullón
En el «Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo», de Santander, publica don Enrique Sánchez Reyes el epistolario de Estelrich y Menéndez Pelayo, que comprende 155 cartas cruzadas entre ambos, y ocupa 226 páginas de texto. Aportación de interés para trazar el auténtico perfil del autor de la «Historia de las Ideas Estéticas», que a través de estas cartas se muestra sencillo y muy cordial. Son cartas entre amigos, entre compañeros de estudios, escritas con toda familiaridad; testimonian, por otra parte, la constancia y fidelidad en los afectos, habitual en don Marcelino.
Dice el señor Sánchez Reyes: «Aparte de todo el interés que, como documento literario pueda tener esta correspondencia, para mí el mayor encanto que ofrece es el de la naturalidad, la llaneza y despreocupación confiada y fraterna en que está escrita. Más que correspondencia entre dos escritores eruditos parecen charlas de dos amigos sentados en un rincón del café y confiándose sus secretos». Y este aire confidencial, íntimo; ese ademán afectuoso que se insinúa bajo el mensaje es precisamente lo que más nos atrae, porque corrobora otra vez la humanísima cordialidad del Maestro, tan distante de aquella convencional y falsa estampa del bebedor de libros para quien el mundo está compuesto exclusivamente de papel impreso.