11
Cfr. Falcón Martínez, Constantino, Emilio Fernández-Galiano y Raquel López Melero Diccionario de la mitología clásica. Barcelona: Alianza 1985, y Grimal, Pierre. Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona: Paidós, 1993.
12
Fragmento anónimo (PMG 1018). Traducción de Francisco Rodríguez Adrados, Lírica, Madrid, Gredos, 1982 p. 470.
13
«Así pues, la ciencia histórica contrapone lo regular a lo casual y declara al primero su objeto en sentido estricto. A él pertenecen los procesos "objetivos": el desarrollo de la producción, el progreso técnico, la lucha social, la historia de los conflictos políticos, y así sucesivamente. Y al segundo pertenece a lo que en los últimos tiempos empezaron a llamar "factor humano". Es como si la regularidad del signo de igualdad entre los conceptos "subjetivo" y "casual" no suscitara dudas. [...] no se puede dejar de anotar que lo regular en la historia se comporta [...] de una manera un tanto inesperada y nos coloca a veces ante paradojas difícilmente explicables».
(Lotman, 1998: 248).
14
«Las remendonas, porque están apuradas, equivocan los hilos, si es que ellas, ciegas y todo, son capaces de equivocarse»
(Ramírez: 314).
15
Linda Hutcheon en A theory of Parody. The Teaching of Twentieth-Century Art Forms advierte sobre el doble significado del prefijo griego para. Uno de sus argumentos para considerar a la parodia desde una perspectiva amplia: «[...] From de double etymology of the prefic para, I argued that on a pragmatic level parody was not limited to producing a ridiculous effect (para as «counter» or «against»), but that the equally strong suggestion of complicity and accord (para as «beside») allowed for an opening of the rage of parody»
(2000, 53-54).
Desde la misma perspectiva teórica, Noe Jitrik en Ferro, Roberto (comp.), La parodia en la literatura latinoamericana, Instituto de Literatura Hispanoamericana, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires: 1993 define: «[...] la imitación es, a su vez, el fundamento de la parodia, su núcleo esencial pero eso no quiere decir que permanezca en ella; en tanto la parodia obtiene cierta identidad textual se libera de ella, toda vez que busca, intencionalmente, en el acto imitativo, llegar a otra parte»
(14).
16
«La tragedia, la realizada por Esquilo, Sófocles y Eurípides en el siglo V, otorga un papel protagónico a la figura femenina, presentándola como un instrumento del destino (moiras y erinias) para la restitución y que, al igual que el hombre, incurre en transgresiones (hybris); como un ser que en mayor o menor medida contribuye a la alteración del orden cosmogónico por el tratamiento de los sentimientos de philía y de eros»
(«Las figuras femeninas en las tragedias de Sófocles», Arbey Atehortúa Atehortúa en Revista de Ciencias Humanas. N.º 24, Colombia, 2000).
17
Los personajes dobles constituyen modos de transformar la ciclicidad atemporal del héroe mítico en la linealidad de la organización temporal -explica Lotman (1996).
18
La intervención militar estadounidense se ocupaba del control y seguridad internos, luego de la renuncia de Zelaya, ocurrida en diciembre de 1909.
19
«The motivation and the form of the carnivalesque are both derived from authority: the second life of the carnival has meaning only in relation the official first life. However, Bakhtin writes: "While carnival lasts, there is no other life outside it" (7). True, perhaps; but that "while" is significant. [...] In Bakhtin’s terms "As opposed to the official feast, one might say that carnival celebrated temporary liberation from prevailing truth and from the established order; it marked the suspension of all hierarchical rank, privileges, norms, and prohibitions" (10). Note that he said "temporary" "suspension" and not permanent destruction of "prevailing" norms»
(Hutcheon, Linda: 2000, 74).
20
El uso de los adjetivos: «culta» y «popular», en sí problemáticos, permiten de manera provisoria admitir la existencia de distintos sistemas literarios tal como Antonio Cornejo Polar (1988) los señalaba en relación con el área andina. Este autor consideraba, por lo menos, tres grandes sistemas -el de la literatura «culta», la «popular» y la «indígena»- internamente escindidos y plurales que constituyen una totalidad contradictoria. La propia expresión «totalidad contradictoria» advierte que los sistemas señalados no discurren en forma paralela, sino que se imbrican. Un solo escritor, considerado individualmente suele ser portador de voces heterogéneas y contrapuestas. La recepción crítica, en este caso, de la novela de Sergio Ramírez, da cuenta de los diálogos que se establecen con el sistema de la literatura «culta» y el de la «popular» al tiempo que descarta que exista diálogo con el sistema de la literatura «indígena». Si se entiende el funcionamiento de la cultura como un texto, se podría hablar del «procedimiento por ausencia» (minus -priom) que Lotman (1970) utiliza para analizar los artificios formales del texto poético. En este caso, la ausencia significativa sería justamente la que niega un diálogo posible con la cosmovisión cultural indígena, sobre todo, por la existencia en Nicaragua de importantes comunidades étnica y culturalmente diferenciadas de y en conflicto con el poder del Estado (Cfr. Ortega Hegg, Manuel «El régimen de autonomía en Nicaragua: contradicciones históricas y debates recientes» en Alteridades, 1997, 7 (14): 99-105). La ausencia de signos que remitan a la cultura de esas comunidades permite, por lo menos, sugerir algunas coordenadas provisorias respecto de qué incluye y qué excluye.