31
La descripción completa de la base de datos utilizada y la forma de obtener información puede verse en Espitia.
32
Véase Espitia y otros (1981).
33
Hall y Jorgeson (1967).
34
Tobin (1969). La formulación explícita de la ecuación (2) puede atribuirse a Hayashi (1982). Véase también Summers (1981).
35
Este coste corresponde a activos fijos sujetos a depreciación. El coste de uso para las Existencias, cuando se valoran al coste medio, viene dado por,

36
Los dos costes financieros coincidirán cuando el beneficio de los accionistas reconocido como tal por los inversores externos incluya la pérdida de valor real de la deuda por inflación y mando la inflación real PI coincida con la prevista p.
37
Una exposición más detallada de las medidas de beneficios empresariales en presencia de inflación puede verse en Salas y otros (1985).
38
Véase Hayashi (1982) y Summers (1981).
39
La aplicación de los postulados de la teoría financiera, Haley y Schall (1975, cap. 13) a la determinación del coste financiero de los fondos propios establece la siguiente relación entre el coste de los fondos propios y el nivel de endeudamiento de la empresa,

donde k, es el coste de los fondos propios para la empresa sin deuda. Sustituyendo en esta expresión las cifras que aparecen en el Cuadro 6 se comprueba que k pasa de 0,08 como valor promedio entre 1965-74 a 0,10 entre 1975-84.
40
Una cuantificación de la evolución del riesgo soportado por las empresas españolas y del impacto sobre su valor de mercado puede verse en Espitia y Salas (1986).