41
Las cifras entre paréntesis corresponden a los valores absolutos del estadístico t. (N. del A.)
42
Coeficiente restringido. (N. del A.)
43
Utilizamos para estos resultados la ecuación (3) del Cuadro 8, que es la especificación más comparable a la utilizada en Raymond (1989). Para las demás especificaciones, la propensión del ahorro familiar con respecto a los impuestos es todavía menor: -0,42 en la ecuación (1) del cuadro 8 y -0,40 en la ecuación (1) propensiones del Cuadro 7. En todos los casos, sin embargo, obtenemos propensiones del ahorro familiar con respecto a la renta muy parecidas a las de Raymond (1989): entre 0,12 y 0,17. (N. del A.)
44
Los autores agradecen a Samuel Bentolilla, Javier Andrés, Antonio Zabalza y a los participantes en el III Simposio de Moneda y Crédito los comentarios recibidos. Cualquier responsabilidad por posibles errores o insuficiencias de este trabajo es exclusivamente de los autores. (N. del A.)
45
Véase Argimón (1990) para una definición precisa del término «caída significativa». En síntesis, la tasa de ahorro de las familias puede ser considerada una variable integrable de orden 0, con un cambio estructural en la media a partir de 1979. La caída de la tasa de ahorro analizada en nuestro trabajo es, precisamente, ese cambio de media. (N. del A.)
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Puntos porcentuales de la renta disponible. (N. del A.)
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Puntos porcentuales de la renta disponible. (N. del A.)
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Porcentaje de desviación respecto a los niveles de la simulación de referencia, salvo los ratios sobre el PIB, que son desviaciones absolutas. (N. del A.)
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Porcentaje de desviación respecto a los niveles de la simulación de referencia, salvo los ratios sobre el PIB, que son desviaciones absolutas. (N. del A.)
50
Agradezco los comentarios de Vicente Salas, así como las minuciosas sugerencias de Fernando Tejada y las observaciones de Rafael Repullo, Isabel Argimón y José María Roldán, del servicio de Estudios del Banco de España. Los errores son propios. (N. del A.)