21
Este interespaciado original se respeta en Hernández (1989, pp. 123-125) y en 1992, pp. 607-610, pero no en 2000, pp. 515-517, ni en 2017, pp. 713-715.
22
Antonio Pérez Lasheras, tras una lectura del poema, me señala ciertos ecos gongorinos en la organización sintáctica de los versos, sobre todo en lo concerniente a las llamadas «construcciones absolutas» (el ablativo absoluto latino), como «tendida el alma, vuelta la cabeza» (v. 5).
23
Seudónimo escogido, supuestamente, porque su primer artículo en la prensa obrera fue publicado en Semana Santa.
24
No estará de más recordar el famoso verso de Alberti (1987, p. 143) de Marinero en tierra (1925): «Si mi voz muriera en tierra...».
25
«el sufridor de siglos contados, y de los que no se cuentan», y también: «él sufría, estaba sufriendo siempre. Lloraba hacia adentro [...]. A pocos seres he visto sufrir así»
(Zambrano, 2007, p. 183).
26
Vid. la misma idea y tríada «voz-sangre-alma» puesta en boca del peregrino en la «Soledad segunda» de Góngora (1982, p. 75), precedente que, hasta donde sé, no ha sido señalado: «Si de aire articulado / no son dolientes lágrimas süaves / estas mis quejas graves, / voces de sangre, y sangre son del alma»
(vv. 117-119). La presencia del tópico «de la sangre a la pluma» aparece en versos de W. Whitman, A. de Musset, P. Verlaine, M. Reina, J. R. Jiménez, R. Darío (quien también incluye «alma»), M. Machado, P. Neruda, J. García Nieto o I. M. Gil (Alarcón Sierra, 2008, pp. 112-113).
27
Vid., para el motivo del pie, Rovira (1983, pp. 292-294). Cfr., además, el desarrollo del tópico petrarquista en algunos versos gongorinos de la Fábula de Polifemo y Galatea: «librada en un pie toda sobre él pende» (v. 258), «al marfil luego de sus pies rendido, / el coturno besar dorado intenta» (vv. 299-300) y «Pisa la arena, que en la arena adoro / cuantas el blanco pie conchas platea» (vv. 373-374). Góngora (1987, pp. 144, 146 y 150).
28
Vid. además, para el motivo de la herida, Rovira (1983, pp. 310-311).
29
Vid. además, para el motivo del hueso, Rovira (1983, pp. 288-289).
30
Vid. además, para el motivo del fuego, Rovira (1983, pp. 256-257).