31
Cfr. la interpretación de Chevallier (1978, pp. 319-323).
32
Vid. Salazar y Chapela (1936).
33
Parece resonar, además, en este verso sintético, lo que poco antes había escrito M. Hernández (1937b): «El azadón pone más hiriente su quijada y canta con más pasión el yunque [...]. España aparece bajo un brillo ansioso de laboriosidad. Se presiente la voz de la cigarra».
34
Vid. Salazar Rincón (1998).
35
Hernández (1937a).