1
José Carlos Mainer, Música en la ínsula Barataria. El Quijote: romances, canciones y danzas, Zaragoza, Aragón-LCD Prames, 2004, pág. 30 (CD dirigido por Eliseo Parra).
2
Estamos plenamente de acuerdo con las siguientes palabras de María Cruz García de Enterría, extraídas de su trabajo «Bailes, romances, villancicos: modos de reutilización de composiciones poético-musicales», en Música y Literatura en la Península Ibérica: 1660-1750, ed. María Antonia Virgili Blanquet, Germán Vega García-Luengos y Carmelo Caballero Fernández-Rufete, Valladolid, 1997, págs. 169-70: «[...] textos poético-musicales en los que las redes de la intertextualidad forman un tejido inextricable en la concreta lectura o audición, pero claramente separables en el análisis de los propios textos. En ellos las palabras añaden posibilidades de transformación al estar unidas en el canto a la música y, así, hay melodías que unimos a determinadas palabras pero que pueden utilizar cómodamente otras, textos literarios que se cantan sobre distintas melodías o, todavía más: composiciones poético-musicales que se elaboraron para un determinado contexto y que pasan a otro diferente, con lo cual la lectura/audición cambia a veces muy profundamente»
.
3
Juan José Pastor, Por ásperos caminos. Nueva música cervantina, Universidad de Castilla-La Mancha, 2005 (CD dirigido por Sergio Barcellona).
4
Lola Josa y Mariano Lambea, Entre aventuras y encantamientos. Música para don Quijote, Madrid, Comunidad de Madrid, Consejería de Cultura y Deportes, 2005 (CD dirigido por Ángel Recasens).
5
Poesía cancioneril castellana, ed. Michael Gerli, Madrid, Ediciones Akal, 1994, págs. 204-08.
6
Luis de Góngora, Romances, ed. Antonio Carreño, Madrid, Ediciones Cátedra, 2000, págs. 590-92
7
Al respecto dice Antonio Gallego: «Un dato, por último, que puede ayudar a reafirmar la escasa atención de Cervantes por la música culta de su tiempo y por tanto, la poca colaboración con los compositores contemporáneos es la nula atención que éstos presentaron a los versos del propio Cervantes para ponerlos en música»
. Antonio Gallego, Música en la obra de Cervantes, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1990, pág. 6 (CD dirigido por Miguel Ángel Tallante). Por su parte, Pastor (2005), pág. 8, añade: «En Cervantes no conocemos musicalizaciones directas de sus propios textos [...]. Aunque existen noticias de que la oda «Dulce esperanza mía» (DQ I, XLIII) había sido puesta en música por Salvador Luis, cantor de capilla y cámara de Felipe II mucho antes de su publicación en la novela, hacia 1591, no hay sin embargo, testimonio musical alguno. La composición más temprana sobre uno de sus textos procede del XVIII, precisamente sobre «Dulce esperanza mía» y aparece en el fol. 17v, n.º II de un cuaderno manuscrito depositado en la Biblioteca Nacional».
8
Mariano Lambea, «Música para textos poéticos de la Edad de Oro. Entre la tradición y la modernidad», en Actas del XV Congreso de la Sociedad Internacional de Hispanistas (Monterrey, 2004) (en prensa); y Mariano Lambea y Lola Josa, «La traza con que "hará la música milagros": un tono del maestro Capitán para unas décimas de Lope de Vega», en Actas del VI Congreso de la Sociedad Española de Musicología (Oviedo, 2004) (en prensa).
9
Francisco Salinas, De Musica, ed. Macario Santiago Kastner, Bärenreiter Verlag, Kassel und Basel, 1968, pág. 326. Existe edición española: Francisco Salinas, Siete libros sobre la música, primera versión castellana por Ismael Fernández de la Cuesta, Madrid, Editorial Alpuerto, 1983, pág. 568.
10
Margit Frenk, Nuevo corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV a XVII), México, UNAM, 2003, vol. I, págs. 287-89.