1
Artículos recogidos en el tomo I del libro Las Máscaras (cito por la edición de «Renacimiento», Madrid, 1924). En adelante citaré Máscaras.
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«Yo no he presenciado éxito teatral como el obtenido ayer por don Jacinto Benavente con su nueva obra La ciudad alegre y confiada. Ya desde el prólogo principiaron los aplausos con vehemencia, con arrebato. La representación se interrumpió frecuentemente y el autor hubo de salir a escena infinitas veces requerido por el público entusiasta. Durante los parlamentos se oía de continuo esta exclamación: «¡Qué bonito! ¡Qué bonito!». Al finalizar los actos, resonaba reiteradamente este grito: «¡Viva el Genio! ¡Viva el Genio!». Fue la perfecta apoteosis», (Máscaras, págs. 110-111).
3
«[...] el público la repudió iracundamente. Tengo para mí que este ha sido el único escándalo que ha movido el señor Benavente en el teatro; por lo menos, yo no recuerdo que haya fracasado antes con tanto ruido como ahora. [...] El público se enfadó con Mefistófela», (Máscaras, pág. 162).
4
A ambos alude Ayala en Máscaras, pág. 135.
5
Francisco Agustín dejó constancia de ello en 1927: «La crítica de Ayala sobre el teatro actual español ha tenido la virtud de soliviantar a muchos españoles yacentes, aletargados en la sumisa adhesión a los valores consagrados», (Ramón Pérez de Ayala. Su vida y obras, pág. 276).
6
Historia de la literatura hispanoamericana, t. II, pág. 32. (México, Fondo de Cultura Económica, 1961).
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Lo desmentiría poco después a Alberto Guillén. Cuando éste le pregunta: «¿no es verdad que usted le dijo al escritor Hidalgo que Benavente era un ...», Ayala contesta (págs. 158-159 de La linterna de Diógenes): «-No hombre. No le dije eso. Ese joven ignora los matices. Pude haberlo dicho, pero no en esa forma. Lo que dije es que Benavente tenía esa malevolencia morbosa y aguda que caracteriza a las mujeres. Nada más. Yo no digo nunca palabras que deben decir sólo los jayanes. La fisiología no tiene que ver nada en mis apreciaciones sobre Benavente».
8
Unamuno había sido invitado a colaborar pero dio la callada por respuesta. Publicada La linterna de Diógenes dirigió a su autor la carta siguiente:
«Señor don Alberto Guillén: Al leer, señor mío, su libro tan triste La linterna de Diógenes, triste para los españoles, he recordado que me dirigió hace tiempo una carta a la que no he tenido hasta ahora la atención de contestar ¿He de pedirle perdón? Hace ya tiempo que atiendo mal a mi correspondencia. Vi, además, que quería que le hablase de los otros y de mí. Y creo que siempre y más ahora carece de importancia lo que digamos los escritores unos de otros y cada uno de sí. Ese chismorreo es deprimente y casi siempre insincero. Somos todos algo mejores que aparecemos y cada cual se conoce mejor que le conocen los otros. Todo lo que le digan otros es poco junto a lo que él, a solas, se dice a sí mismo. Sólo que como hay que vivir...
Luego: eso de «tiene talento», «no tiene talento», «es un majadero», «es un poseur», «es un canalla», «es un genio», etc., etc., casi nunca quiere decir cosa clara.
Cuando usted encuentre un hombre millonario y sin vanidad que haga literatura, vaya a él e interróguele, pero entretanto apague su linterna. De otro modo hará usted de nuevo un libro triste para los hombres entrevistados.
Nada más por hoy. Le saluda afectuosamente,
Miguel de Unamuno».
9
Cejador, como Unamuno y contrariamente a «Colombine» y Pérez de Ayala, opina que en La linterna... Guillén «extrema su desenfado hasta el descoco, burlándose de la literatura española y de todos los escritores españoles, aunque sin analizarlos ni estudiarlos más que por breves visitas hechas para componer un libro de escandaloso reclamo», (pág. 14 tomo XIV de Historia de la lengua y literatura castellana, comprendidos los autores hispano-americanos).
10
De lo que suponía este espaldarazo trato en mi ponencia La recepción española de la literatura hispano-americana posterior al Modernismo. (Primeras notas para su estudio), presentada al XVII Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (Madrid, marzo 1975), recogida en el presente volumen.