11
R. Benítez señala que la ausencia de límites entre ficción y realidad que se da en el Quijote expresa no solo las contradicciones de la sociedad de su tiempo, sino en la España del futuro (1990, 129).
12
D. Troncoso indica acertadamente que es en estafeta romántica, episodio central de la serie, cuando Calpena «llega al cénit de su crisis personal»
(2010, 11).
13
Desde una nueva poética realista, Galdós observa unos planteamientos estéticos bien diferentes en el Romanticismo, «de ahí que en el mundo de ficción de la tercera serie afluyan sutiles tics irónicos y un cierto humor paródico»
(Rubio Cremades: 2010, 17).
14
Escribe el crítico asturiano: «Como rasgo humorístico, es de primer orden, aunque algo cruel, la cita de amor a la alborada, que es disimulada parodia de la sublime escena análoga de Romeo y Julieta»
(2006, 324).
15
Apunta R. Gullón: «hay un punto de socarronería en la insistencia con que [Galdós] subraya el romanticismo de gestos y actitudes»
(1974, 47).
16
Montesinos (1973, 41), sin embargo, pensando en la raíz quijotesca, considera que las novelas más románticas de la serie son la última nombrada más arriba, La campaña del Maestrazgo y Montes de Oca.