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Para los refranes de Cervantes, me limitaré a remitir al excelente libro de D. Américo Castro, El pensamiento de C., Madrid, 1925, págs. 190 y ss. Pueden también consultarse sobre este punto, Erasme et l'Espagne, París, 1937, de M. Marcel Bataillon: Vid. índice, s. v. «proverbes». La traducción española, Ed. Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires, 1950, 2 vols., no añade nada en este punto.
Es muy agudo el análisis que H. Hatzfeld hace de las expresiones populares, «llenas de comparaciones que tocan casi al refranero»
en el Quijote (Véase El «Quijote» como obra de arte, trad. esp. de M. Cardenal, Madrid, 1949, pp. 30 y ss.).
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Obra citada, s. v. ARGOLLA.
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Un estudio inicial, Juegos idiomáticos en las obras de Lope de Rueda, RFE, XXXIV, 1950, 195-237, de Ernesto Veres d'Ocón.
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No se citan estudios sobre la lengua del seiscientos, que no hayan tratado este problema que aquí nos ha ocupado. E. Merimée en su Essai sur la vie et l'oeuvre de Francisco de Quevedo, Paris, 1886, trata de los «modismos», págs. 337-339. Mi punto de vista, en este aspecto, es independiente del sustentado en libro tan útil. En cualquier caso, nuestro estudio se articula en una interpretación total del lenguaje secentista, que no tiene aquí cabida. Un aspecto parcial de la lengua literaria del s. XVII en el breve artículo de R. Menéndez Pidal, «Oscuridad, dificultad entre culteranos y conceptistas», Homenaje a Karl Vossler, Rom. Forschungen, Band 64, Heft 3, 1942, reimpreso en Castilla, la tradición, el idioma, col. Austral, 1945. Una bibliografía fundamental pueda obtenerse en Rafael Lapesa, Historia de la lengua española, 2.ª ed., Madrid [1950], capítulo XII.