Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

171

Vid. cap. 17, pág, 777.

 

172

La corrida de toros está evocada así por la heroína: «Yo tenía miedo cuando ese viejo toro feroz empezó a atacar a los «banderilleros» con fajas y las dos cosas en sus sombreros y esos brutos de hombres gritando «bravo toro», seguro que las mujeres eran tan crueles como ellos con sus lindas mantillas, destripando a los pobres caballos que andaban con todas las entrañas fuera...», pág. 804.

 

173

Pág. 833.

 

174

Podemos afirmar con Levin que «es temerario suponer que un hombre puede penetrar en el espíritu femenino». Recordemos que Dorothy Richardson escribió una serie de novelas para demostrar que el novelista masculino no ha comprendido nunca la mentalidad de la mujer.

 

175

Op. cit., pág. 119.

 

176

Tiene interés el informe de Woolsey (6 diciembre 1933) por su aguda penetración en el procedimiento introspectivo del novelista: «Joyce -dice- ha intentado mostrar como la pantalla de la conciencia, con sus impresiones calidoscópicas, siempre fugaces, lleva, cual si fuese un palimpsesto plástico, no solamente lo que queda de las cosas que suceden a su alrededor en el foco de observación de una persona, sino también los residuos de impresiones pasadas que quedan en una zona de penumbra y que surgen por asociación de ideas desde las profundidades del subconsciente».

 

177

Esbozo de un umbral para Finnegan, en Sobre Literatura, pág. 324.

 

178

Id. págs. 336 y ss.

 

179

Más recientemente, el Dr. García-Sabell insiste en la misma utilización de los ciclos viquianos.

 

180

Op. cit.