1
Véase sobre este tema Marina Mayoral (coord.): El personaje novelesco (Madrid: Cátedra-Ministerio de Cultura, 1990).
2
La primera edición se ha perdido. La más antigua de las conservadas es la que lleva el título de Cornelia Bororquia, o la víctima de la Inquisición (París: 1800).
3
No se sabe con seguridad quien fue el autor, aunque Menéndez y Pelayo en la Historia de los heterodoxos la atribuye a Luis Gutiérrez, ex fraile y ex guardia de Corps, que fue ajusticiado en 1809, acusado de conspirar a favor de José Bonaparte. Véase J. I. Ferreras: Los orígenes de la novela decimonónica 1800-1830 (Madrid: Taurus, 1973).
4
Las citas pertenecen al final del artículo «El castellano viejo» y al comienzo de «Antony», primera de las críticas de Larra a la obra de Alejandro Dumas.
5
Robert Marrast ha
sido el gran defensor de la seriedad de Espronceda frente a la
leyenda de sus «calaveradas». Así en el
prólogo a su edición de Poesías
líricas y Fragmentos épicos (Madrid: Castalia,
1970, p. 26) afirma: «fue un hombre recto, honrado, siempre dispuesto
a defender las ideas más generosas»
. La misma idea
aparece ampliamente desarrollada en José de Espronceda en son temps.
Littèrature, politique et societé au temps du
Romantisme (París: Klincksieck, 1974).
6
En uno de sus
discursos políticos dijo, refiriéndose a la
exhumación: «On
pouvait encore reconnaître (ô Providence!) les traits
où respiraient avec la grâce d'une femme toute la
majesté d'une reine!»
. Cito por
Mémoires
d'outre-tombe, ed. de
Maurice Levaillant y J. Moulinier (París, Gallimard, 1951),
I, p. 1143.
7
Pertenece a la colección Cuentos dramáticos en Cuentos completos, ed. de Juan Paredes (La Coruña: Gaesa editorial) II, p. 149.