1
Jesuita, residente en Bolonia, autor de la Storia antica del Messico (3 vol. más una Disertación, Gregorio Biasini, Cesena, 1780-1781). Sobre su vida y su obra existe un detallado estudio: E. Ronan, Francisco Javier Clavigero S. J. Figure of a Mexican Enlightenment. His Life and works, Institutum Historicum, Roma-Loyola University Press, Chicago, 1977.
2
Se trata del manuscrito catalogado como ms. 193 de la Biblioteca Estense de Módena. Agradezco al Director de la Biblioteca, Doct. Ernesto Milano, por haberme autorizado a la publicación.
3
La Compañía de jesús fue suprimida con el breve pontificio Dominus ac Redemptor del 21 de julio de 1773.
4
Ms. 187: he publicado su edición en la Revista de Literatura, LXIII, nº. 126, 2001, 517-533.
5
Cita del Evangelio según S. Lucas, II, 34. En ocasión de la presencia de Jesús en el Templo de Jerusalén, el profeta Simeón lo bendijo y dijo a María, su madre: «He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento d e muchos en Israel y también a ti una espada traspasará tu misma alma para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones».
6
La homilía de Clavijero fue probablemente pronunciada en 1773, en la vigilia de la fiesta de la Purificación que la Iglesia católica celebra el 2 de febrero.
7
El profeta Daniel (s. VI a.C.) fue exiliado a Babilonia, se hizo apreciar por su inteligencia y durante el reinado de Darío el Medo fue ministro suyo. La envidia instigó a altos personajes de la Corte en contra de él; éstos obtuvieron que el rey promulgara un decreto que prohibiese el culto de otro dios o de otro hombre que no fuera el soberano, bajo pena de ser arrojado a la fosa de los leones. Daniel continuó rezando al dios de Israel y fue condenado. Pero Dios mandó a su ángel para que cerrara las bocas de los leones, los cuales no hicieron daño alguno a Daniel (Libro profético de Daniel, VI, 16-22).
8
El profeta Elías (s. IX a.C.), perseguido por haberse opuesto al culto de Baal se escondió, por consejo del Señor, durante un período de larga sequía, en el torrente Carit, donde podía beber y donde los cuervos le llevaban pan y carne (Libro tercero de los Reyes, XVII, 2-13).
9
Del Salmo de David XXXVII, 25: «he sido joven y ahora soy viejo pero nunca he visto a un justo abandonado ni a sus hijos mendigar un trozo de pan».
10
Alude al milagro del maná caído del cielo y al agua que manaba de la roca durante el éxodo de los hebreos de Egipto (Éxodo XVI, 13-36 y XVII, 1-7) y al milagro de las nubes de día y de las columnas de fuego de noche, guías de los israelitas (Éxodo, XIII, 20-22).