1
Véase R. Durand, «Problemas del análisis estructural y semiótico de la forma teatral», en Helbo, Semiología de la representación, Gustavo Gili, Barcelona, 1978.
2
Véase J. Villegas, Interpretación y análisis del texto dramático, Giral Books Inc., Ottawa, 1982, pp. 15-16.
3
Véase A. Ubersfeld, Semiótica teatral, Cátedra, Madrid, 1989, p. 181.
4
Sobre esta cuestión véase E. Giordano, «La primacía del texto dramático», en La teatralidad de la obra dramática. De Florencio Sánchez a Roberto Alt, Premia Editora, México, 1982, p. 37. Defiende la igualdad de nivel de ambos estratos ya que -dice- la acotación no desaparece sino sólo su representación gráfico-lingüística.
5
«Caracteriza al drama como tipo de obra literaria frente a
la lírica y a la narración, la ausencia del "hablante
básico único", y que en él pertenezcan todos
los hablantes al mismo plano. Estos hablantes dramáticos son
personas cuyo discurso es esencialmente una acción
pragmática y nunca simplemente 'informativa' como el del
narrador épico o simplemente 'expresivo' como el del
hablante lírico.»
(Martínez Bonati, La
estructura de la obra literaria, Seix Barral, Barcelona, 1972,
p. 130).
6
M. Cueto, «La doble enunciación del texto dramático», en Lingüística Española Actual, VIII, 1986, pp. 205-206.
7
E. Giordano, op. cit., pp. 37-38.
8
A. Ubersfeld, (op. cit. cap. VI) propone la alternativa de analizar el discurso dramático como un discurso global, unitario (el del autor) o como un conjunto de discursos fragmentarios (los de los personajes).
9
J. Villegas, op. cit., p. 15.
10
El único trabajo que conozco sobre la función del Hablante dramático básico en el texto teatral es el artículo de G. Mora «Un problema de pragmática del texto teatral: el nivel del acotador en Bajo un manto de estrellas», en Dispositio, XIII, 1988, pp. 223-233; tras plantear la problemática del responsable de la enunciación del texto secundario, analiza la función irónica que desempeña en la pieza de Manuel Puig.