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«Me habla de Ud. mi amiga madama Mendeville y no me dice que esté usted enfermo, lo que me prueba que sus quejas de mala salud no son sino coqueterías.» Juan María Gutiérrez-Esteban Echeverría, 7/1/1846, Valparaíso, Archivo del Doctor Juan María Gutiérrez. Epistolario Tomo 2, Biblioteca del Congreso de la Nación, 1981, Buenos Aires, 39.
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«Días pasados me encontré en un gran salón donde había más de veinte muchachas de la flor porteña. Apenas puse el pie en su recinto, una dijo "es E."; otra no, otra, él es, y todas moviéndose y bulliendo de curiosidad, me observaban con tan ahincados ojos que a poco rato salí de allí huyendo y renegando de la reputación. Ahora pienso que tal vez estaba entre ellas la que me tiene por loco»
(232). Todas las citas de Esteban Echeverría corresponden a Obras Completas de Esteban Echeverría, Compilación y biografía de Juan María Gutiérrez, Ediciones Antonio Zamora, 1972, Buenos Aires, y se indica el número de página a continuación de la cita.
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Uno de los motivos por los cuales no había acompañado, luego de 1838, a los demás miembros del Salón Literario y de la Asociación de la Joven Generación Argentina al exilio, era que esperaba recuperar, como le reprocharía tácitamente Alberdi en una carta de 1840, las propiedades que el régimen le había confiscado. Es cierto, también, que, mientras que Alberdi podía contar con el apoyo pecuniario de su poderosa parentela tucumana, y muchos otros emigrados pudieron subsistir modestamente al menos gracias a las remesas que les enviaban sus familiares, Echeverría no contaba con ningún recurso económico propio salvo el que le hubieran podido proporcionar sus propiedades perdidas, y carecía por completo, además -éste es un leitmotiv que recorre toda la correspondencia de sus amigos-, de sentido práctico para los negocios.
4
Luego del «Certamen Poético» de Montevideo, de 1844, donde debió cederle los primeros honores a José Mármol, Echeverría se vio envuelto en una polémica con José Rivera Indarte, a la sazón editor del importante periódico montevideano El Nacional. Para más detalles, ver en este mismo volumen, el artículo de Graciela Batticuore.
5
J. M. Gutiérrez-E. Echeverría, 15/1/1847, Valparaíso, en Archivo del Doctor Juan María Gutiérrez. Epistolario Tomo 2, ed. cit., 89.
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Goethe y Schiller, junto con Byron y Hugo, están entre los autores más citados a lo largo de la obra de Echeverría. Los dos primeros eran leídos, siguiendo la convención de los años 1820, en clave romántica (contrariando de ese modo la propia autodefinición de aquellos autores alemanes, quienes se hubieran sentido profundamente mortificados al descubrir que habían sido trasladados del clasicismo al romanticismo por críticos que violentaban su propia intención original).
7
Florencio Varela-J. M. Gutiérrez, Buenos Aires (¿?), s. f., 1834, en Archivo del Doctor Juan María Gutiérrez. Epistolario Tomo 1, Biblioteca del Congreso de la Nación, 1979, Buenos Aires, 181.
8
F. Varela-J. M. Gutiérrez, Montevideo, 1/8/1837, en Archivo del Doctor Juan María Gutiérrez. Epistolario Tomo 1, ed. cit., 201 (el subrayado es mío).
9
Restauración que, salvo en el caso del grupo de L'Avenir antes de la ruptura de Lamennais con Roma, se proponía por fuera del marco de las religiones tradicionales.
10
Paul Bénichou, Le temps des prophètes. Doctrines de la âge romantique, París, Gallimard, 1977. (Existe edición en castellano: El tiempo de los profetas, México, Fondo de Cultura Económica, 1984).