11
¡No exagéreis en vuestra religión! ¡No digáis de dios sino la verdad; que el Ungido, Jesús, hijo de María, es solamente el enviado de Dios y Su Palabra, que él ha comunicado a María un espíritu que procede de Él! ¡Creed pues, en Dios y en Sus enviados! ¡No digáis «Tres»! ¡Basta ya, será mejor para vosotros! Dios es sólo un dios Uno ¡Gloria a Él! Tener un hijo. Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra... ¡Dios basta como protector!
(Sura 4, p. 71).
12
L. Resines, La «Breve Doctrina»..., p. 111.
13
Ibidem, p. 111.
14
Credo apostólico. Pater noster. Ave María. Kyrie, la Salve, Protestación de la fe. Oración al ángel de la guarda.
15
L. Resines, La «Breve Doctrina»..., p. 112.
16
Ibidem, p. 111.
17
Hernando de Talavera, «Memorial a los moradores del Albaicín», en A. Gallego y Burin y A. Gamir Sandoval, Los moriscos del reino de Granada según el sínodo de Guadix de 1554, Granada, 1968, p. 160: Que tengáis todos los libros en arábigo de las oraciones y salmos, que vos serán dados, y de aqueste Memorial, y recéis con ellos en la iglesia.
18
Creo en dios padre todopoderoso: criador del cielo y de la tierra. Y en ihesu christo su hijo un señor nuestro. Que fue concebido de spiritu santo. Y nascio de santa maria virgen. Padescio so poncio pilato. Fue crucificado muerto e sepultado. Descendio a los infiernos. Al tercero dia resuscito de entre los muertos. Subio a los cielos. Esta assentado a la diestra de dios padre todopoderoso. Dende verna a juzgar los biuos e los muertos. Creo en el spiritu sancto. Y la sancta yglesia catholica. La communion de los sanctos. La remission de los peccados. La resurreccion de la carne. Y la vida perdurable. Amen
. Ibidem, p. 112. En la época en la que se enmarca este escrito la profesión de fe se hacía con el «Credo Niceno - Constantinopolitano» en la celebración litúrgica, utilizándose para la catequesis el «Credo Apostólico».
19
Cf. A. Amato, Jesús el Señor, Madrid, 2002, pp. 423-426. En este sentido resulta interesante la tesis de C. Pozo, «La interpretación del Islam como herejía cristiana y sus consecuencias históricas», Archivo Teológico Granadino, 60 (1997), pp. 5-24, que defiende que el islam tendría un claro influjo ebionita por lo que sólo se afirma la humanidad de Jesús pero nunca su divinidad. El Corán niega frontalmente tanto la Trinidad como divinidad de Jesús en la sura 4, 71 como hemos visto en la nota 11.
20
Cf., ibidem, p. 113.