1
Cfr. Usigli, R., Advertencia a Corona de fuego (edición de Porrúa), p. 137.
2
Como comenta Octavio Rivera, es aun más escasa la atención prestada en los estudios críticos a estas obras, en comparación con Corona de Sombra o El gesticulador. Cfr., «Contribución a una bibliografía sobre Rodolfo Usigli», en R. Usigli, Ciudadano del teatro, p. 157.
3
Actualmente Honduras.
4
Usigli, R. Corona de Fuego, p. 89.
5
Ya el comentario del dramaturgo griego Jorge Theotokas sobre la dificultad de la ubicación de nombres y lugares para una audiencia extranjera, inicia la recepción de esta obra de Usigli en Europa. Cfr. «Prólogo» a Corona de Fuego, p. 155, con un amplio comentario de defensa de Usigli: «obstáculos y posibilidades de universalidad»
, pp. 155 y 156.
6
Usigli, R., op. cit., p. 90.
7
«Prólogo» a Corona de fuego, pp. 142-143.
8
Códice Florentino, en León-Portilla, op. cit., p. 431: «[...] Todo lo que se comía eran lagartijas, golondrinas, la envoltura de las mazorcas, la grama salitrosa»
.
9
Para Octavio Paz, la imitación del gesto, no del acto, es un rasgo común de latinoamericanización. Cfr. Pasión crítica, p. 118. Esta actitud es el motivo central en El gesticulador de Usigli.
10
Usigli, R., op. cit., p. 90.