31
Cfr., Valle Arizpe, A., op. cit., p. 90.
32
Usigli, que es minucioso en algunos aspectos históricos, rompe completamente con todas las versiones oficiales de la expedición a las Hibueras (Cortés, Gomara, Ixtlilxóchitl), y hace de Pax Bolón, que no tiene una participación en la versión histórica, el principal instigador de la rebelión (cfr. Beardsell, A theatre for canibbals, p. 185). Queda claro que el personaje va a representar la «Ley del Clan»
, ya vista en Corona de Sombra: «el mexicano mata al mexicano»
: La voz Pax, que refiere al Yo del autor -el Usigli minucioso en ironías históricas en el discurso de los personajes- a la Pax romana, de Augusto en la historia clásica: un periodo pacífico que, realmente se basa en la concesión y la imposición develada. Esta es precisamente la función de Pax Bolón al traicionar a Cuauhtémoc para mantener la paz con Cortés.
33
El cacique le dice que es el hijo del Sol, el Dios esperado... Cortés contesta: «Eso soy y mi voz te lo recuerda»
. Usigli, R. Corona de fuego..., pp. 95 34.
34
Ibidem, p. 96.
35
Cfr., Paz, O., El laberinto de la soledad, en Idem, p. 90.
36
Idem.
37
Corrió sucede en muchas ocasiones en las obras de Usigli (El gran circo del Mundo, El gesticulador, Alcestes, Jano es una muchacha, Buenos días señor Presidente, etc.) el juego con los nombres como elementos de duplicación o develadores de la identidad son muy importantes. Aunque el nombre de Tecto y de Ahora coinciden con los personajes históricos, Usigli impersonaliza a los frailes (como a los «gringos iguales»
del Gesticulador, y como veremos más adelante, a los «Juanes»
de Corona de Luz, en quienes desdobla la personalidad del Juan Diego histórico. Aquí, Juan Varillas enfatiza la uniformación, y por tanto elude la distinción de los religiosos como catalizadores importantes de la acción dramática, y reserva ese rol decisivo a los frailes de Corona de Luz. Esta significación adicional en la selección del personaje la vemos también en el caso de Cuauhtémoc.
38
Esta es la debilidad que Agustín Yánez advertía en esta obra de Usigli. Cfr. «Notas» a Corona de fuego, p. 144.
39
La tragedia en la que el sacrificio del héroe funciona como un elemento benéfico para los demás (Enrique IV). Se distingue de la tragedia de destrucción (Otelo) y la de expiación (Edipo en Colono). La ambigüedad usigliana en cuanto a la creación de su personaje se evidencia en sus «Notas» a Corona de fuego, cuando en una parte afirma que «Cuauhtémoc no es un héroe trágico»
(p. 150) y más tarde menciona que «tiene cualidades de héroe trágico»
(p. 151). Esta ambigüedad se explica en cuanto a que Usigli llama a su obra un «ensayo»
de una tragedia mexicana. En contraposición -probablemente consciente- con Magaña, y su Moctezuma II, Usigli prueba con Cuauhtémoc como personaje central.
40
Corona de fuego..., p. 107.