Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.


ArribaAbajoJornada II

 

Salen labradores, DOÑA MENCÍA y TISBEA, su criada.

 
LABRADOR 1º
La danza que para el rey 1050
teníamos prevenida,
viene, señora, nacida
por razón, justicia y ley,
al señor comendador,
por ser tan grande soldado, 1055
hombre que a la África ha dado
con sus hazañas temor.
Por tan gran capitán ser,
esta danza le conviene;
favorecedla, que tiene 1060
cosas de gusto y placer.

 (Cantan.) 

¿Quién es el que viene
como el sol de abril?
Es Gutierre Alfonso,
gloria de Alanís. 1065
 

(Sale GARCÍA.)

 
GARCÍA
Dale, señora, a García
los pies, que el comendador
por las albricias me envía,
sirviendo de precursor
suyo.
MENCÍA
Tan alegre día
1070
no lo imaginé tener.
Toma esta piedra, en señal
del bien que te pienso hacer.
GARCÍA
A esos labios de coral
que así se quiere atrever, 1075
que en la sortija metido,
muere de afrenta y rubí,
casi afrentado y corrido.
MENCÍA
De don Gutierre me di:
¿cómo viene?
GARCÍA
¿No has oído
1080
su no pensada vitoria?
Viene galán vencedor
y tú eterna en su memoria.
TISBEA
Castilla de su valor
ha de escribir larga historia. 1085
GARCÍA
Y del mío; que también
ha dado espanto García
al moro de Tremecén,
y desta vitoria es mía
la tercia parte.
TISBEA
Está bien
1090
y ¿qué nos traes de allá?
GARCÍA
Veinte moros en cecina.
TISBEA
Buena comida será.
GARCÍA
¿No es nada, si es de gallina?
TISBEA
Sí; que un cobarde lo es ya. 1095
MENCÍA
¿Dónde don Gutierre, queda?
GARCÍA
Media legua, poco más,
hay de aquí a aquella alameda.
TISBEA
¿Cómo cuenta no nos das
desta guerra?
GARCÍA
Porque pueda
1100
divertirse mi señora
mientras llega, contaré
la verdad, que acá se ignora.
MENCÍA
Gusto de oírte tendré.
GARCÍA
Pues oye, y sabráslo ahora. 1105
Cuando en competencia andaban
las tinieblas y la luz,
y vestido de oro y grana
salía el padre común,
el africano escuadrón 1110
vimos con tal prontitud,
que pensamos que era el iris,
verde, morado y azul.
Y de haberle visto, apenas
oyó el alarbe el run run, 1115
cuando la batalla dimos,
famosa del norte al sur.
Mi amo, como un dotor,
verdugo de la salud,
se metió en medio del campo 1120
con su invencible segur.
Yo, por otra parte fiero,
más que con David Saúl,
di en ellos, manchando en sangre
los filos de Sahagún. 1125
A los encuentros primeros
topé al bravo Ferragut,
y de un revés le envié
a cenar con Bercebú.
Acudieron al estruendo 1130
siete alcaldes del Corfú,
diciendo a voces: «Mahoma,
muera el cristiano Marfús».
Y pronunciado no había
la postrera letra, us, 1135
cuando sin piernas estaban
dos, haciéndome la buz.
Y aun no de un Ave María
dije: «Bendita eres tú»,
cuando hicieron cuatro espadas 1140
sobre mi cabeza flux;
y hechos un lago de sangre,
se fueron, como arcaduz,
a los infiernos sus almas
premio a su poca virtud. 1145
Y ansí vencimos al moro,
sacando de esclavitud
más de doce mil cristianos,
que invocaban a Jesús.
Esta vitoria se debe 1150
a García de Lirún,
aragonés hijodalgo
nacido en Calatayud.
MENCÍA
Tú la has contado muy bien.
GARCÍA
Pues mejor he peleado; 1155
pero pienso que ha llegado
mi señor.
TISBEA
A verle ven,
señora; que es el deseo
tan grande y con fuerza tanta,
que en cualquier árbol la planta 1160
imagino que le veo.
LABRADOR 2º
Salgámosle a recebir
cantando, para que vea
nuestro amor.
MENCÍA
Vamos, Tisbea;
que lo que tardo es morir. 1165
TISBEA
Ea, empezad a cantar.
Ya llegó, señora, el día.
MENCÍA
Plega a Dios que mi alegría
no se convierta en llorar.
CANTAN
Para muchos años 1170
vengáis a Alanís,
a ilustrar el campo,
como el sol de abril.
 

(Vanse todos.)

 
 

(Sale DON DIEGO, DON GIL, DON GUTIERRE ALFONSO y otros.)

 
DIEGO
Hola, adelante, pasad
todos, nadie quede aquí. 1175
GIL
Haremos tu voluntad,
pues el rey lo ordena así.
 

(Vanse, y queda DON GUTIERRE y DON DIEGO.)

 
DIEGO
Gutierre Alfonso, sacad
la carta, ved lo que en ella
os manda que hagáis el rey, 1180
cumpliendo aquí con leella
la obligación y la ley
del poder que pudo hacella.
GUTIERRE
Alto pues, sacalla quiero;
no sé qué traigo conmigo 1185
después que leella espero;
que Dios y el cielo es testigo
que de mil sospechas muero.
No sé qué tiene esta carta
debajo de un sello real; 1190
tanto de mí el gusto aparta,
que con un temor mortal
ha de hacer que el alma parta.
DIEGO
Acabadla de sacar,
pues ya estamos en el puesto. 1195
GUTIERRE
El alma empieza a temblar.
Cielo piadoso, ¿qué es esto?
Dejádmela brujulear;
que si es de bastos el juego,
en ellos podrá venir 1200
tan grande incendio, que luego
puede este mar consumir
de penas, en que me anego.
Si es de copas, podrá darme
principio a nuevas querellas, 1205
pues en vez de consolarme,
podrá venir dentro dellas
veneno para acabarme.
Si es de oros, bien se entiende
que no codicio tesoro, 1210
mas tanto mi alma se extiende,
que se convertirá en lloro,
como tesoro de duende.
Alto, que si es justa ley
el hacer del rey el gusto, 1215
también será injusta ley
el cumplir lo que no es justo.

 (Lee.) 

«Mata a tu mujer. -El rey.»
Carta, tanto efeto has hecho
en este pecho, cerrada, 1220
que fuera menos, sospecho,
una lanza atravesada
a la espalda por el pecho.
Hoy quedarán bien premiadas
hazañas que el mundo dio 1225
a bellezas mal logradas;
pero juráralo yo,
carta, que erais de espadas.
¿Yo dar la muerte a Mencía?
¿Posible es tanto rigor, 1230
que con tanta alevosía,
contra toda ley de amor,
dé la muerte al alma mía?
DIEGO
Gutierre Alfonso Solís,
ésta es orden de su alteza. 1235
GUTIERRE
¿Posible es lo que decís?
¿Ha hecho alguna bajeza,
cielos, que esto consentís?
Si la muerte le he de dar,
¿yo la causa no sabré 1240
porque la manda matar?
DIEGO
Sólo que lo manda sé,
y no se ha de consultar
su voluntad y su gusto,
porque al cielo ni a los reyes 1245
pedir la causa no es justo.
GUTIERRE
¿Hay tan rigurosas leyes
fuera del rigor injusto?
¿Posible es que tal vasallo
traten los reyes ansí? 1250
Culpa en su muerte no hallo.
DIEGO
Haced lo que os manda aquí,
y dejad de averiguallo;
porque imposible ha de ser
dejar de dalle la muerte. 1255
GUTIERRE
La vida podré perder,
primero que desa suerte
tal crueldad haya de ser.
Mencía no ha de morir
si no da causa bastante 1260
el rey, ni he de consentir
tan gran rigor; no te espante
verme locuras decir;
que a todos los ballesteros
sustentaré lo que soy, 1265
y ansí yo...
DIEGO
Basten los fieros.
GUTIERRE
Hoy he de probar quién soy
desnudando los aceros.
DIEGO
Tened la espada, que yo
no vengo a reñir aquí; 1270
que hago lo que el rey mandó.
GUTIERRE
No os espantéis que hable así;
la paciencia me cegó,
porque el alma considera
la pena que ha de pasar 1275
y el gran rigor que me espera.
DIEGO
Quisiera el daño excusar
con el alma si pudiera;
pero va en ello mi honor
y mi vida, pues el rey 1280
con invencible rigor
hará ejecutar la ley
en mí con crueldad mayor;
porque no la has de excusar
de la muerte con tu muerte, 1285
y el noble, sin reparar
entrada de aquesta suerte,
obedecer y callar
débese por la obediencia,
que es mayor que el sacrificio. 1290
GUTIERRE
¿Quién hará al mal resistencia?
Don Diego, pierdo el juicio
y fáltame la paciencia.
¿Es posible que he de dar
muerte a mi propia mujer 1295
sin causa, que ha de obligar
que el rey se ha de obedecer?
¿Mi mujer he de matar?
 

(Sale DOÑA MENCÍA, TISBEA y labradores, cantando.)

 
LABRADORES

 (Cantan.) 

Para muchos años
vengáis a Alanís, 1300
a ilustrar los campos,
como el sol de abril.
MENCÍA
¡Esposo del alma mía!

 (Tropieza.) 

GUTIERRE
¡Mi vida!
MENCÍA
¡Válgame Dios!
LABRADOR 1º
Tropezaste en tu alegría. 1305
MENCÍA
¿Es posible que los dos
vemos tan alegre día?
Perdonad, que habéis de verme
descompuesta; que el amor
hace, señor, atreverme; 1310
porque dispierta un favor
cuando la esperanza duerme.
LABRADOR 1º
Dame, señor, esos pies.
TISBEA
Y a mí, señor, esas manos.
GUTIERRE
Tisbea, amigos.
LABRADOR 2º
¡Qué llanos
1315
señores!
TISBEA
Ser descortés
es vicio en los cortesanos.
LABRADOR 1º
Un señor con cortesía
¿cómo puede ser señor?
MENCÍA
No he tenido mejor día. 1320
GUTIERRE

 (Aparte.) 

Yo jamás día peor.
GARCÍA
Ya ha referido García
la vitoria a mi señora.
GUTIERRE

 (Aparte.) 

Al señor don Diego hablad.
¿Quién no se enternece y llora? 1325
MENCÍA
Mis errores perdonad.
DIEGO
No los hace quien ignora.
LABRADOR 2º
Danos, gran señor, licencia
para tañer y cantar.
GUTIERRE
¿Quién hará al mal resistencia? 1330
Por hoy lo podéis dejar.
LABRADOR 2º
Grande valor y prudencia;
después que estamos cansados
de ensayar, no quiere vello;
servicios mal empleados; 1335
el alcalde ha de sabello.
GUTIERRE
Tisbea, tú y los criados,
y cuantos estáis aquí,
al castillo os retirad.
DIEGO
¿Yo también, Gutierre?
GUTIERRE
Sí,
1340
vos también, y perdonad.
DIEGO
Adiós.
MENCÍA
A Tello le di
dé cuarto al señor don Diego,
y a sus criados y gente
camas le prevengan luego 1345
y comida.
GUTIERRE
¡Qué inocente
mujer!
MENCÍA
Pues, ¿qué sinsosiego
tenéis, cuando me venís
a ver? Mas con la victoria
no cabéis en Alanís, 1350
que es corto lugar y es gloria
inmensa la que pedís;
sentaos aquí en mis regazos.
GUTIERRE
¡Ay, Mencía!
MENCÍA
¿Vos lloráis,
señor, cuando me dais lazos? 1355
Si al llanto rienda le dais,
serán de mar vuestros brazos.
GUTIERRE
¡Válgame Dios!
MENCÍA
Prenda mía,
¿qué tenéis?
GUTIERRE
No tengo nada,
pues pierdo lo que tenía; 1360
volveos a sentar.
MENCÍA
Sentada
estoy.
GUTIERRE
¡Ay, dulce Mencía,
volvedme a abrazar!
MENCÍA
¿Qué es esto?
¿Por qué me abrazáis llorando?
¿Vos lloroso y descompuesto? 1365
GUTIERRE
¡Ay de mí!
MENCÍA
¿Vos suspirando?
En confusión estáis puesto.
¿No os ha premiado su alteza?
¿Adoráis lo que él adora?
¿Es de amor vuestra terneza? 1370
Que, al fin, cuando un hombre llora,
o es de amor, o es de flaqueza.
¿Han hecho en la guerra ofensa
a vuestro honor?
GUTIERRE
Si hay pesar
que la resistencia venza, 1375
bien podéis, ojos, llorar;
no lo dejéis de vergüenza.
MENCÍA
¿Por qué lloráis? ¿Qué tenéis,
que llorando me miráis?
¿Lloráis porque a mí me veis? 1380
GUTIERRE
Sois mar, y a mis ojos dais
el agua que a vos volvéis.
MENCÍA
¿Hombre, y llorando?
GUTIERRE
Estas medras
mis hazañas no desdoren;
gócente eternas las hiedras, 1385
y es bien que los hombres lloren;
que no son los hombres piedras.
Mas, ¿quién podrá reparar
en tan miserable día?
MENCÍA
Volveos, señor, a sentar; 1390
¿aún lloráis?
GUTIERRE
Lloro, Mencía,
por lo que habéis de llorar.
¿No veis estos ballesteros
que desde lejos nos miran
tan arrogantes y fieros? 1395
Pues viendo al blanco que tiran,
es fuerza el enterneceros.
Pues tanto el llanto me cuesta,
dejadme llorar ahora,
porque es cosa manifiesta 1400
que hay del llanto a vos, señora,
sólo un tiro de ballesta.
MENCÍA
No entiendo lo que decís;
¿viénennos a dar la muerte
estos hombres a Alanís? 1405
¿Por qué me habláis desa suerte?
¿Por qué el daño me encubrís?
No me dilatéis la espada
así en suspensión igual;
que al alma, en sed abrasada, 1410
le dais a beber el mal,
señor, en taza penada.
Vuestra suspensión condeno,
si de veneno traéis
el vaso del alma lleno. 1415
De espacio no me brindéis;
dadme de golpe el veneno.
GUTIERRE
Mencía amorosa y fiel,
entre tanto que yo lloro,
bebed en este papel, 1420
que, a falta de vaso de oro,
el rey me le ha dado en él.
Esto me manda, y mandar
esto el rey, es poner duda
en mi honor.
MENCÍA
Mayor pesar
1425
hoy me dais con vuestra duda
que él con mandarme matar.
«Mata a tu mujer», aquí
dice el rey; mas no lo dice,
señor, porque os ofendí; 1430
que de la razón desdice
el mandarlo el rey así.
Que si ofendido os hubiera,
es cosa evidente y clara
señor, que no os lo dijera; 1435
que en secreto reparara
vuestro honor de otra manera.
Su intento queda sabido.
GUTIERRE
Hay mucho que averiguar;
que esto principio ha tenido. 1440
MENCÍA
Si el rey me manda matar,
es porque no os he ofendido.
GUTIERRE
¿Qué es lo que dices, Mencía?
¿Cómo es eso? Aguarda, aguarda;
¿el rey te ha visto?
MENCÍA
¡Señor!
1445
GUTIERRE
¿Tú te turbas? ¿Tú reparas
en decirme la verdad?
¿Tú el cristal truecas en nácar,
y perlas que al suelo viertes
de los ojos desensartas? 1450
Mencía, la turbación
no debe de ser sin causa;
que quien se turba, Mencía,
no deja de estar culpada;
dime: ¿cuándo te vio el rey? 1455
MENCÍA
Escucha y sabráslo.
GUTIERRE
Pasa
hacia esta parte; que quiero
que te encubran estas ramas,
y si hay pájaros en ellas,
aguarda, haré que se vayan 1460
.......................................
no lo canten por el alba.
No hay nadie, todo está surto;
prosigue.
MENCÍA
Señor, pasaba
una tarde el rey con solos 1465
dos caballeros, que en blancas
espumas sus tres caballos
parecía que nadaban,
hipogrifos que entre nubes,
que en los vientos despedazan, 1470
querían volar al sol,
fogosos con furias tantas;
y aunque él iba de secreto,
fue fuerza dalles cebada;
y así vinieron con ellos 1475
seis lacayos a mi casa.
Dijeron que eran del rey,
y de allí a poca distancia
un caballero en su nombre
vino por un jarro de agua. 1480
Prevení todos los dulces,
y con todas mis criadas
y mis criados y propia
quise serville y llevalla.
Díjome que hacer quería 1485
noche en Alanís, que estaba
el sol cerca de ponerse,
tremolándose en las aguas.
En tu cuarto le hospedé,
pero no en tu misma cama; 1490
que la cama del marido
ni aun el rey ha de ocuparla.
No quise acostarme yo;
que conocí en las palabras
sus deseos, y no fueron 1495
todas mis sospechas vanas,
pues cuando en mayor silencio,
vestida de sombras pardas,
guardando estaba la noche,
entró, señor, en mi casa, 1500
y quiso, violento y fiero,
atreverse a tu honor.
GUTIERRE
Calla.
MENCÍA
No tengo por qué, bien puedo
decírtelo en voces altas;
que contra reyes don Pedro 1505
hay doñas Mencías castas.
Resistí su torpe fuerza,
desprecié sus amenazas,
sus favores y mercedes;
enojóse. Ésta es la causa 1510
porque, dando a tu honor vida,
de aquesta suerte me mata.
GUTIERRE
¡Válgame Dios! ¿Quién creyera
que cuando entre guerras tantas
el rey me envió a la guerra 1515
contra bárbaras escuadras,
mi honor, mi vida y nobleza
eclipsara con mi infamia?
Pues, vive Dios, que primero
que a su inocente garganta 1520
llegue sangriento cuchillo,
ni llegue bárbara espada,
que he de quitar con la mía,
colérico, vidas tantas,
que piense España que en mí 1525
se han desatado las parcas.
 

(Sale DON DIEGO.)

 
DIEGO
Los seiscientos ballesteros
que llevar al rey aguardan
de Mencía el corazón
se admiran con la tardanza; 1530
y así, vengo en nombre suyo
a saber...
GUTIERRE
Don Diego, basta;
que a morir estoy dispuesto
hoy por tan piadosa causa.
DIEGO
Dejar de morir Mencía, 1535
como nos ordena y manda
el rey, es tan imposible
como faltar la luz clara
del sol en el cielo al mundo.
No la defendáis, dejadla; 1540
y sabed que la ocasión
sois vos de aquesta desgracia.
GUTIERRE
¿Cómo?
DIEGO
Yo os lo diré
cuerpo a cuerpo en la campaña.
Obedeced a su alteza, 1545
y pues causa de matalla
sois vos, no la defendáis.
¡Monteros! ¡Ah de la guardia!
 

(Salen dos monteros y DON GIL.)

 
GUTIERRE
Hombre, ¿qué es lo que me dices?
Hombre, ¿qué infierno desata 1550
sus tormentos en tu lengua?
MENCÍA
¡Ah ingrato! Si tú me matas,
¿para qué das culpa al rey?
GIL
¿Qué es, señor, lo que me mandas?
DIEGO
Traed aquesta señora 1555
conmigo.
MENCÍA
¿Que por tu causa
muero? ¿Qué mujer con hombre
hizo jamás confianza?
Mas, aunque muero por ti,
yo te perdono.
DIEGO
Llevadla.
1560
MENCÍA
Gutierre Alfonso Solís,
adiós; que los hombres pagan
desta suerte obligaciones;
mas si por casarte agravias
mi amor, a los cielos dejo, 1565
y a mis deudos, la venganza.
GUTIERRE
Mencía del alma mía,
rayos de las nubes caigan
sobre mí si culpa tengo.
DIEGO
Mira, Alfonso, que te engañas. 1570
 

(Vanse, y queda DON GUTIERRE solo.)

 
GUTIERRE
Si Dios en la tierra tiene
a la justicia que ampara,
y aquesta la pone el rey,
¿cómo el rey tan mal la guarda?
¡Ay Mencía de mis ojos, 1575
prenda querida del alma!
Si sola un alma nos rige,
¿qué fuerzas de mí te apartan?
Mas en mi poder te quedas,
donde vivirá tu estampa, 1580
a pesar del rey del mundo,
como en sagrado guardada.
Pero ya el fiero verdugo,
lleno de furia inhumana,
habrá pasado el cuchillo 1585
por su inocente garganta.
 

(Sale GARCÍA.)

 
GARCÍA
Señor, ¿con este descuido
estás? Saca de la vaina
el limpio acero, defiende
tu honor de los que le agravian. 1590
Presa a mi señora llevan,
y aunque he querido librarla
no he podido; que soy uno
y ellos de seiscientos pasan;
ven, embistamos los dos. 1595
GUTIERRE
¡Ay, que yo he sido la causa!
 

(Sale DON DIEGO.)

 
DIEGO
Ya está muerta tu esposa.
GUTIERRE
Ya aguardaba mi pecho receloso
la nueva rigurosa,
pronosticando un fin tan lastimoso; 1600
que siempre temió el alma
de un don Pedro el rigor, que su bien calma.
Mencía de mis ojos,
espíritu gentil que al cielo subes,
y angélicos despojos 1605
te llevan a pisar las blancas nubes,
para que las estrellas
la tierra sola ponga envidia en ellas.
¡Ay vida de mi vida!
¿La muerte se atrevió ya a daros muerte? 1610
¿Qué puede la homicida
en belleza tan rara ser tan fuerte?
Mas fue la suerte mía.
Don Diego, ¿es cierto que murió Mencía?
DIEGO
Don Gutierre, ya es muerta, 1615
y vestida de nieve y fina grana,
pisa del sol la puerta;
ven a Sevilla donde está mi hermana,
en tálamo dichoso
aguardando que llegues por su esposo. 1620
La palabra le diste
antes que con Mencía te casaras,
y ansí nos ofendiste;
que aunque al traidor le pintan con dos caras
en agravios tan llanos 1625
en ti vimos dos caras y dos manos.
A mi hermana burlaste,
y a Mencía también, alevemente.
GUTIERRE
¿Qué dices?
DIEGO
Verdad.
GUTIERRE
Basta;
que si esa es la verdad, la verdad miente; 1630
y en tu boca se quede;
que si es Dios la verdad, mentir no puede.
DIEGO
No es tiempo, don Gutierre,
de negar la verdad, ni de encubrilla.
GUTIERRE
La traición se destierre, 1635
que la verdad hoy probaré en Sevilla,
y siendo desta suerte
acabaré tu infamia con tu muerte.
DIEGO
Vamos, que en la campaña
os pienso sustentar la opinión mía. 1640
GUTIERRE
Mira bien que te engaña
tu intención en tan grande alevosía;
y esto será de modo
que no me obligue a ello el mundo todo.
 

(Vanse.)

 
 

(Salen DOÑA MENCÍA y DON GIL.)

 
MENCÍA
Hartas leguas me has traído; 1645
acábame de matar,
pues en aqueste lugar
apartado y escondido
don Diego fió de ti
su honor y gusto del rey, 1650
y así cumples con la ley
de amigo, dándome aquí
la muerte, como es razón;
porque si dejas de hacello,
cometes, amigo, en ello 1655
alevosía y traición.
GIL
Señora, un hidalgo soy
montañés, de los monteros
del rey, de cuyos aceros
la fama es testigo hoy. 1660
Gil de Colomba es mi nombre,
mi escudo por armas toma
una cándida paloma,
que es de mi lealtad renombre.
Y así, sin que cometiera 1665
contra mi antigua virtud
bajeza ni ingratitud,
mi mismo honor ofendiera.
El rey no me mandó a mí,
señora, que yo os matase; 1670
que a don Diego acompañase,
esto me mandó; y así
no es el hacello traición;
y no os pretendo ofender,
que a tan honesta mujer 1675
es servirla obligación;
fuera de que aficionado
le soy al comendador,
y si con tanto rigor
aquí con vos me he apartado, 1680
es para daros la vida,
pues mi principal intento,
debajo de juramento
de que estaréis escondida
en estos campos, sin dar 1685
parte a nadie del suceso,
con la lealtad que profeso,
os quiero libre dejar;
que si esto ha sido rigor
del rey, pasará entre tanto. 1690
MENCÍA
Con mis lágrimas y llanto
te pido los pies, señor.
GIL
Soy, señora, amigo fiel
de Gutierre.
MENCÍA
¿Dónde estamos?
GIL
Estos campos que pisamos 1695
son los campos de Montiel.
Mas no has de entrar en lugar
ninguno; que desta suerte
se ha de publicar tu muerte;
y el vestido has de mudar 1700
por unas pieles que yo
ahora te buscaré.
MENCÍA
Los campos de Gelboé
Dios a Montiel pasó.
Malditos campos seáis, 1705
y en la más sangrienta lid
pierda su Absalón David.
GIL
Con razón os lamentáis.
MENCÍA
Ya que permitís que ansí
en estos campos me entierre, 1710
mirad por mi don Gutierre,
que será mirar por mí.