Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.


ArribaJornada III

 

Tocan cajas. Salen el REY y DON GIL.

 
VOCES

 (Dentro.) 

¡Vitoria por don Enrique! 1725
GIL
Bien sus triunfos significa.
REY
Yo haré que si ahora publica
su bien, que su mal publique,
y la batalla he de dar;
que, pues mi fuerte escuadrón 1730
viene armado de razón,
ella le ha de hacer triunfar.
Tiranía no consiente
Dios, que por eso es Dios solo,
desde el uno al otro polo, 1735
monarca de tanta gente.
¿No soy legítimo rey
de Castilla? ¿No soy yo
don Pedro? Pues ¿quién le dio
a don Enrique? ¿Qué ley 1740
a un tirano favorece?
Pero contra su mal celo,
avisos me ha dado el cielo,
y él en más soberbia crece.
Mas yo Júpiter seré 1745
deste Nembrot arrogante;
y si él en Flegra es gigante,
mil rayos fulminaré.

 (Sale DOÑA JUANA.) 

JUANA
Deme los pies vuestra alteza.
REY
Alzaos, señora del suelo; 1750
¿qué pedís?
JUANA
Bien sé, señor,
que ahora a tiempo no llego,
porque del furioso Marte
las confusiones y estruendo
arrebata, y tras sí lleva 1755
el ánimo del más cuerdo;
y ansí, en aquesta ocasión
bien sé que no llego a tiempo,
y más cuando don Enrique
ansí os provoca soberbio. 1760
REY Siempre los vasallos llegan
a ocasión; que un rey durmiendo,
en la mesa, en el sarao,
en la sala, en el suceso
próspero, en la infeliz suerte, 1765
ha de estar como en el Regio,
administrando justicia;
donde él está, está el gobierno
del cuerpo místico suyo,
que es la cabeza del reino; 1770
que un rey, por malo que sea
mientras juzga, ha de ser bueno.
Y ahora a buena ocasión
venís, que a las manos tengo
la espada de mi justicia, 1775
que es ídolo de los pleitos.
JUANA
Cristianísimo monarca,
por cuyos ilustres hechos,
Castilla en lenguas del vulgo
os llama el rey justiciero; 1780
Gutierre Alfonso Solís,
debajo de juramento...
REY
No prosigas, sé el suceso;
¿No es vuestro hermano don Diego?
JUANA
Sí, señor.
REY
Hoy ha llegado
1785
el ejército, y el premio
vuestro llegará también.
Don Gil.
GIL
Gran señor.
REY
Ve presto.
Llama a don Diego Tenorio.
GIL
Yo voy.
REY
Venga con el preso
1790
también.
GIL
Haré lo que mandas.
 

(Vase, y hay dentro rumor.)

 
 

(Sale DON FERNANDO.)

 
FERNANDO
¡Prodigio extraño!
REY
¿Qué es eso?
FERNANDO
Casi en la media región,
y casi puesto en el medio
de los dos campos se ha visto 1795
un espantoso suceso.
REY
¿Cómo?
FERNANDO
Dos fieros dragones
de un arrebatado fuego,
desparciendo de la escama
piedras como el Mongibelo, 1800
el uno al otro enlazados,
sobre la tierra cayeron;
el uno impensadamente,
despedazado y deshecho,
cayó, volviéndose el otro 1805
a levantar por los vientos,
donde, cercado de luz,
todos convertirle vieron
en una estrella tan clara
como el sol.
REY
Y ¿aquesse estruendo
1810
movió por eso mi gente?
FERNANDO
Sí, señor.
REY
¡Ah vulgo necio!
¿deso se admira?
FERNANDO
Señor,
como en tu invencible pecho
no hubo admiración jamás 1815
ni se ha conocido miedo,
de aquesa suerte te admiras
de ver que nos admiremos;
mas cuando andan por los aires
y andan por los elementos 1820
estos monstruos, son prodigios
de lamentables sucesos.

 (Vase.) 

REY
Anda; que mil veces suelen
ser naturales efetos,
en el viento congelados, 1825
ya por húmedo o por seco.
Cuánto y más que estos dragones
publican mi vencimiento,
y dicen que de mi hermano
hoy veré el poder deshecho 1830
con su muerte, y desta gloria
de otros avisos me acuerdo
que el cielo me ha dado, pues
mortaja, y puñal sangriento,
que en Alanís cierto día 1835
dos ángeles me ofrecieron,
pronosticaron de Enrique
el castigo y vencimiento.
Dios me manda que castigue
semejante atrevimiento, 1840
que es querer ser rey de un rey
crimen legis contra el cielo.
Hoy he de dar la batalla
contra este Luzbel, diciendo:
«¿Quién como Dios, si es imagen 1845
suya el rey?».
 

(Salen DON DIEGO y DON GUTIERRE.)

 
DIEGO
Ya a tus pies vengo,
y juntamente conmigo
(príncipe ilustre y excelso)
Gutierre Alfonso Solís.
REY
Don Gutierre, ¿venís bueno? 1850
Alzad, cubrid la cabeza.
GUTIERRE
¿Cómo ha de vivir un muerto?
A pedir vengo justicia;
que la pido y no la tengo,
si la pido por Mencía. 1855
Mencía goza del cielo;
pero si por mí la pido,
es agraviarme a mí mesmo.
Bien sabes que por tu causa
di la muerte a un ángel bello 1860
en lo mejor de sus años,
por quien la muerte merezco.
Aunque fue por orden tuya,
vengan sus padres y deudos
y tomen venganza en mí, 1865
que cien mil muertes les debo.
REY
Gutierre, doña Mencía
murió, yo la culpa tengo;
pero si os quité mujer,
mujer tan ilustre os vuelvo. 1870
La palabra le cumplid;
que los que son caballeros
han de tener en los labios
lo que tienen en el pecho.
Diego, cuñado te doy; 1875
Gutierre, mujer te ofrezco;
y a ti, si marido pides,
con tu marido te dejo.
FERNANDO
Ya embiste el campo de Enrique.
REY
Pues recíbanle los nuestros. 1880

 (Vase.) 

 

(Dentro : «¡Cierra España! ¡Enrique, Enrique!», y otros: «Armas, armas, ¡Don Pedro!».)

 
DIEGO
Don Gutierre, esta es mi hermana;
la palabra y juramento
le has de cumplir, o conmigo
te has de matar.
JUANA
Pues el cielo
tus sinrazones y engaños, 1885
enemigo, ha descubierto,
la palabra que me has dado
me has de cumplir, o sobre ello
verás revuelta a Castilla
y al mundo verás revuelto. 1890
DIEGO
Su esposo has de ser.
JUANA
Serás
mi esposo, infiel.
GUTIERRE
¿Qué es aquesto?
Mujer, ¿qué es lo que me pides?
¿Qué pides, hombre? No entiendo
la palabra que me pides 1895
ni tal palabra te debo.
Muerta mi esposa Mencía,
¿tú mi mujer? ¿Tú mi dueño?
¿Yo te he gozado? ¿Qué dices?
Hago al cielo juramento 1900
que no te he hablado palabra
por donde obligarme puedo,
y el cielo es desto testigo.
DIEGO
¡Vive Dios! Pues que nos vemos
en la campaña, remite 1905
las palabras al acero.
GUTIERRE
No me dés, don Diego, causa
a que te pierda el respeto.
DIEGO
Estas lo han de averiguar.
 

(Hiere GUTIERRE a DON DIEGO, y cae.)

 
Tente, por Dios, que me has muerto. 1910
GUTIERRE
Bien ves que tengo razón.
DIEGO
Que la tienes te confieso.
GUTIERRE
Ahora echarás de ver
que éste es castigo del cielo.
Vengan todos tus hermanos; 1915
que como vayan viniendo,
les daré la muerte a todos.
¿Por dónde escaparme puedo?
¿Iréme al campo de Enrique?
Sí, que no hay otro remedio 1920
para escapar con la vida;
alto, voyme; aquesto es hecho.

 (Vase.) 

JUANA
Detente, escúchame, aguarda,
alevoso caballero,
que si a mi hermano has herido, 1925
viva en la campaña quedo.
Mujer, y ofendida soy;
mira tú si en el infierno
hay furia que se le iguale;
rayo seré, seré incendio. 1930
Llevarte quiero en mis brazos.
DIEGO
Que no es herida, sospecho,
de muerte.
JUANA
Dame la mano.
DIEGO
Del campo nos retiremos;
que un agravio no es agravio 1935
mientras que vive secreto.
 

(Vanse.)

 
 

(Sale DOÑA MENCÍA, vestida de pieles.)

 
MENCÍA
Desiertos de Montiel,
apartada sepultura
de una mujer sin ventura,
y ejemplo de un hombre infiel, 1940
aquí en vuestras soledades
quiero los días pasar
contenta, sin envidiar
lisonjas ni vanidades.
Arroyuelo, que por toscas 1945
guijuelas vais murmurando,
a su sepulcro formando
limpias, cristalinas roscas,
si, como espumosa, vienes
corriendo de donde sales, 1950
pasan ligeros los males,
no pueden tardar los bienes.
¡Oh, si corrieran mis penas
con tanta furia a la muerte!
Mi nombre quiero ponerte, 1955
porque vaya en tus arenas
a la mar, sin que se asombre,
en varios granos escrito,
porque en número infinito
haga pedazos mi nombre. 1960
En la margen le pondré
escrito, pues le han borrado
las olas de mi cuidado,
que de los ojos lloré.

 (Escribe en el tablado.) 

«Doña Mencía de Acuña 1965
vivió lo que vivirá».
Aquí es escrito, aquí va
nombre que en agua se acuña.
Las márgenes dejo llenas
de mi nombre, para ver 1970
si uno dellos puede ser
eterno en estas arenas.
Pero gente viene allí,
y conocerme podrá.
Quiero esconderme; aquí está 1975
un peñasco que de mí
se ha movido a compasión;
que estos corrientes despojos
son lágrimas que los ojos
me envían de la razón. 1980
¡Válgame Dios! ¿No es aquél
don Gutierre? Sí, ¡ay de mí!
¿Llamaréle? ¿No o sí?
Pero no, que ha sido infiel
hombre que una vez me dio 1985
la muerte bárbaro y fuerte.

 (Súbese en un peñasco.) 

GUTIERRE
Cansado de pelear,
y con los continuos bríos,
salgo ahora a descansar,
haciendo los ojos ríos, 1990
pues descanso con llorar.
¿Qué importa arbolar pendones,
ni vencer los baluartes
de las moriscas naciones,
ni abatir sus estandartes, 1995
añadiendo al rey blasones,
ni hacer perder los resabios
a sus intenciones locas,
trocando el color en labios,
si son mis heridas bocas 2000
para contar mis agravios?
¿Qué importa, brazos, vencer,
en esta campal batalla,
si remedio no ha de haber
para el alma, que no halla 2005
medio a tanto padecer?
Que, como mi bien perdí,
jamás alivió mi pena.
Unas letras hay aquí
escritas en el arena. 2010
Mencía dice, ¡ay de mí!
¿Estoy loco o es ilusión?
¿Qué es esto, cielo inhumano?
Aquestas seis letras son
de la hermosísima mano 2015
que robó mi corazón.
¿Quién pudo escribir aquí
nombre de tanta alegría?
¿Quién pudo escribir M e n c í a?
MENCÍA

 (Arriba.) 

Mencía.
GUTIERRE
¿Mencía?
MENCÍA
Sí.
2020
GUTIERRE
¿Qué es aquesto? Tras ti voy,
voz que engañándome vas.
MENCÍA
No me hallarás.
GUTIERRE
¿Dónde estás?
MENCÍA
Acerca; en el agua estoy.
Mírame en ella.

 (Pónese encima de la fuente.) 

GUTIERRE
¡Ay de mí!
2025

 (Va a asirle en la fuente.) 

Mencía, señora mía.
En el agua está Mencía;
aguarda, entraré por ti.
Dame la mano; mas ya

 (Quítase.) 

en el cristal no se ve. 2030
Fuese; mas si de agua fue
en mis ojos estará.
Quiérola buscar en ella
llorando. ¡Ay dulce Mencía!
Mas si el agua al mar se envía 2035
¿para qué te busco en ella?

 (Vuélvese a asomar.) 

Pero en el agua la veo
otra vez; ¿es ilusión?
si eres propia, no lo creo.
¿Mencía eres tú?
MENCÍA
Yo soy.
2040
GUTIERRE
¿Dónde estás?
MENCÍA
Donde me ves.
GUTIERRE
¿Es engaño?
MENCÍA
Verdad es.
GUTIERRE
Aguarda, que tras ti voy.
MENCÍA
Escóndome; gente viene.
Monte, dame tu favor. 2045

 (Vase.) 

 

(Sale GARCÍA.)

 
GARCÍA
Quien pelea con calor
forzosamente sed tiene;
y es bien que en el campo hubiera
tabernas de campo, como
tabernas de corte ac domo 2050
con la sed mi rabia fiera.
Pero aquí me está brindando
en su arroyo esta traidora,
maldita murmuradora,
que pienso que murmurando 2055
está de los que la beben.
¡Oh, quién fuera architeclino,
para que viera hecha vino
la que me brinda!
 

(Sale DON GUTIERRE.)

 
GUTIERRE
Si mueven
como a Atlante mis pies, 2060
mis ligeros pensamientos,
y en los hombros de los vientos
que te voy siguiendo ves,
aguarda, aguarda, Mencía;
remediarás mi pasión. 2065
GARCÍA
Poderosa es la ocasión
desta maldita porfía.
No me puede resistir;
quiero los ojos cerrar
y hacer la razón errar 2070
............................
....................

 (Échase de bruces en la fuente y cierra los ojos.) 

GUTIERRE
Quiero
mirar si en el agua está;
mas ¿quién bebe?
GARCÍA
¿Quién va allá?
¡Que me ahogo! ¡Que me muero! 2075
GUTIERRE
¿Quién eres?
GARCÍA
García soy,
que a ojos cerrados bebía.
GUTIERRE
¡Oh vil! ¿Bebiste a Mencía?
GARCÍA
No, señor. (Aparte.) ¡Perdido soy!
GUTIERRE
Pues en el agua no está, 2080
sin duda que la has bebido.
A mi Mencía te pido.
GARCÍA
No sé, señor, donde está.
.............................................
¡Ah del pecho! Nadie oyó. 2085
GUTIERRE
Llama más.
GARCÍA
¡Aho! «¿Quién?». Yo.
GUTIERRE
¿Quién respondió?
GARCÍA
La asadura.
GUTIERRE
Sin duda que está en tu pecho;
que allá dentro respondió.
GARCÍA
¿Quién agua jamás bebió 2090
que le hiciese buen provecho?
GUTIERRE
Arrójala.
GARCÍA
Ya la arrojo.
¡Quién agua a beber me dio!
Ya va, mas se atravesó
en la garganta.
GUTIERRE
¡Ah, qué enojo!
2095
Échala con tiento.
GARCÍA
Espera.
¿Quieres que la haga pedazos?
GUTIERRE
Yo la cogeré en mis brazos.
GARCÍA
¡Bravo aprieto! Mejor fuera
que sobre el agua la echara, 2100
porque si sucia saliera
mejor, señor, se lavara.
GUTIERRE
Bien dices.
GARCÍA
Señor, repara
en ella, y verásla luego
en el río.
GUTIERRE
¿Salió?
GARCÍA
Sí,
2105
¿no la ves nadando allí?
GUTIERRE
Si es espíritu de fuego,
¿cómo en el agua se ve?
GARCÍA

 (Aparte.) 

¿Cómo me podré escapar?
GUTIERRE
¿Sabes, García, nadar? 2110
GARCÍA
Pues, ¿no he de saber, si fue
mi padre el pez Nicolao?
Aguarda, iré a desnudarme,
y verás al agua echarme,
viento en popa, como nao. 2115
Aguárdame.
GUTIERRE
¿Adónde vas?
GARCÍA
A desnudarme.
GUTIERRE
Ven presto.
GARCÍA
Pues en libertad me he puesto,
Bercebú que vuelva más.

 (Vase.) 

GUTIERRE
¿Qué es aquesto? ¿Estoy en mí? 2120
¿Quién desta suerte me ha puesto
fuera del campo? ¿Qué es esto?
¿Por dónde he venido aquí?
Mas yo la ocasión he dado
para que digan de mí 2125
que de cobarde huí;
eso no, que soy honrado.
Cuando están los escuadrones
con el enemigo bando,
voy a morir peleando, 2130
y no de imaginaciones.
Mas retirándose viene
un hombre de la batalla.
 

(Sale el REY DON PEDRO, con la espada desnuda, tras una sombra.)

 
SOMBRA
Esto, Pedro, te conviene.
REY
¿Yo huir de mi hermano?
SOMBRA
Calla,
2135
porque tu vida no tiene
otro remedio.
REY
Villano,
¿quién eres?
SOMBRA
La sombra triste
de tu muerte. Que este llano
dejes, tu vida consiste. 2140
REY
Embeleco de mi hermano
eres tú, sombra; si vienes
a espantarme de su parte,
para que deje a Montiel
de mí puedes espantarte. 2145
SOMBRA
No vengo, Pedro, por él;
que por Dios vengo a avisarte.
Si crédito no me das,
oye esta voz que te avisa
de lo que ignorante estás. 2150
REY
El cabello se me eriza.
SOMBRA
Escucha, tu fin sabrás.

 (Vase.) 

VOCES

 (Cantan dentro.) 

Tendido en el duro suelo,
el alma a Dios cuenta dando,
muerto yace el rey don Pedro, 2155
en su sangre revolcado.
Los pies tiene don Enrique
sobre su cuerpo gallardo,
y el puñal sangriento tiene
en su vengadora mano. 2160
REY
¡Oh villanos!, vive Dios
que os haga a todos pedazos;
ya sé que del fiero crimen
son embelecos y encantos;
aquí los veréis deshechos 2165
con la fuerza destos brazos.
GUTIERRE
Aqueste es el rey don Pedro,
que está con el viento vario
luchando.
REY
Espantosas sombras
no penséis que me acobardo. 2170
CANTAN
Al espantoso prodigio
se suspenden los dos campos,
y uno alegre y otro triste,
muestran regocijo y llanto;
y los de Enrique 2175
cantan, repican, gritan: «¡Viva Enrique!»,
y los de Pedro
clamorean, gritan, lloran su rey muerto.
 

(Sale la SOMBRA.)

 
SOMBRA
¿Qué dices?
REY
Que no me espantas;
que eres de la vida engaños. 2180
SOMBRA
Mira, rey, que es el infierno
lugar de los temerarios.
Mira, no tientes a Dios;
que el huir en tales casos
es la mayor valentía. 2185
REY
¿Yo huir? Vive Dios, que en vano
son tus asombros y miedos.

 (Quítale la SOMBRA la espada.) 

La espada me habéis quitado;
venid a mis brazos, sombra.

 (Abrázase con ella.) 

Muerto soy.¡Gente, soldados! 2190
Socorred al rey don Pedro.
GUTIERRE
¿Qué me detengo? ¿Qué aguardo?
Aquésta es buena ocasión
para vengar mis agravios.
REY
¡Don Gil! ¡Don Diego Tenorio! 2195
GUTIERRE
Todos te han desamparado,
que han permitido los cielos
que hayas venido a mis manos.
Todos te han dejado solo;
nadie diga, rey ingrato, 2200
deste agua no beberé;
que los arroyos más claros
tal vez se enturbian y rompen,
murmurando mis agravios.
A mi mujer me quitaste; 2205
mas permite el cielo santo
que la verdad se descubra,
que jamás consiente agravio.
Fui tu Abraham obediente,
rey, en tu injusto mandato, 2210
vertiendo inocente sangre,
de la castidad retrato.
Y por permisión divina,
hoy, por tus pasos contados,
ha querido la fortuna 2215
que esté tu vida en mis manos.
REY
Gutierre Alfonso, confieso
que estás con causa agraviado
de mí; pues a tus servicios
he sido señor ingrato; 2220
yo confieso que merezco
perder el reino, cortando
la muerte en su primavera
la juventud de mis años.
Confieso que te quité 2225
tu esposa por los engaños
de una mujer alevosa,
cocodrilo envuelta en llanto.
Todo lo confieso, Alfonso;
que Dios por extraños casos 2230
postra la soberbia frente
de los reyes levantados.
Y pues lo confieso todo,

 (Arrodíllase.) 

y aquí de mi culpa hago
a ti juez, véngate en mí, 2235
que aquí la sentencia aguardo.
Entrégame a don Enrique;
toma venganza, dejando
tu memoria en bronce eterno
y en envidioso alabastro. 2240
GUTIERRE
Del tiempo las maravillas
hoy, gran rey, de ver echaste;
aunque ahora así te humillas,
que me hablas de rodillas,
con las espaldas me hablaste. 2245
Mira bien que hay que fiar
en el tiempo, mas repara
que me pudiera vengar.
REY
Vuelve, Gutierre, la cara.
GUTIERRE
La espalda te quiero dar; 2250
que desta vez quedo hoy
vengado de lo que hiciste;
y ansí te dejo y me voy;
que si tú espaldas me diste,
también espaldas te doy. 2255
Ansí que, de aquesta suerte
mi agravio pongo en olvido,
porque, si revuelvo a verte,
veré que me has ofendido,
y podré vengar la muerte; 2260
haciendo eternas guirnaldas
de zafiros y esmeraldas,
merezco conforme a ley;
que sólo agravios de un rey
se han de echar a las espaldas. 2265
REY
Aguarda, que tu nobleza
me vence, vuelve.
GUTIERRE
No haré;
que, ofendida tu grandeza,
la mujer de Lot seré
si atrás vuelvo la cabeza. 2270

 (Vase.) 

REY
¿Es posible que te vas
sin verme? Vuelve a vencerme;
mas no vuelvas, cuerdo estás;
porque si vuelves a verme,
en mí un tirano verás. 2275
¡Gran fe! ¡Notable valor!
Don Gutierre, aguarda, espera.
 

(Sale DON FERNANDO.)

 
FERNANDO
¿Tú das voces, gran señor?
¿Tú estás de aquessa manera?
Dime quién es el traidor 2280
que te ha puesto desa suerte.
REY
Gutierre Alfonso Solís
me ha querido dar la muerte.
FERNANDO
¿Ansí, señor, lo decís?
Y ¿envuelta en sangre no vierte 2285
el alma?
REY
Síguele, amigo;
que si viene a mi presencia
serás en ella testigo
de la mayor inclemencia,
como del mayor castigo. 2290
FERNANDO
Yo en tus manos le pondré.
¿Cómo sin espada estás?
REY
Perdióse; que el trance fue
cruel.
FERNANDO
Ilustrar podrás
la mía, aunque no esté 2295
teñida de sangre ahora,
ya ha parecido coral
en sangre bárbara y mora;
que yo, con solo el puñal
en la mano, que te adora, 2300
rompiendo por las escuadras
de las enemigas gentes,
le daré mil puñaladas;
y con la boca y los dientes
.................................... 2305
como el sangriento lebrel,
le pondré aquí en tu presencia,
porque ejecutes en él
la más bárbara sentencia;
y adiós, que vuelvo con él. 2310
REY
¿En qué punto el campo está?
FERNANDO
Tu gente va de vencida;
don Enrique vencerá.
Pon, rey, en salvo tu vida;
que mañana volverá 2315
la fortuna en tu favor,
si hoy es contraria, siniestra.
Volveré con el traidor.

 (Vase.) 

REY
Quiero, pues el cielo muestra
contra mí tanto rigor 2320
hoy a mañana aguardar;
que mañana podrá ser
quererse el cielo templar.
VOCES

 (Dentro.) 

Él es; llegadle a prender.
REY
¿Cómo me podré escapar? 2325
Que el huir en ocasiones
es la mayor valentía.
¡Tú, tiempo, que así me pones
apresura el largo día
contra tantas sinrazones! 2330
Y tú, sol, que amaneciste
turbados tus rayos bellos,
destos ampara a un rey triste,
pues en escaparme dellos
hoy mi vitoria consiste. 2335

 (Vase.) 

 

(Sale DOÑA MENCÍA.)

 
MENCÍA
Los campos de Montiel
busqué para sepultura,
y en ellos no estoy segura
del rey don Pedro el Cruel;
que contra su hermano Enrique 2340
con su escuadrón ha venido,
y la batalla hoy ha sido.
Ruego al cielo que publique
el conde de Trastamara
contra este infiel la vitoria, 2345
porque su vida y memoria
de las láminas borrara.
Pero por la senda viene
huyendo un hombre.
 

(Sale el REY, huyendo.)

 
REY
Montañas,
meted en vuestras entrañas 2350
un rey que amparo no tiene,
que a ser soberbio y bizarro,
espantaba con sus leyes
y hoy da a entender que los reyes
somos estatuas de barro. 2355
¿Cómo me podré esconder
de los que me han conocido?
Mas sospecho que ha parido
este monte esta mujer
para que me ampare y dé 2360
una gruta en que me esconda.
¿Mujer?
MENCÍA

 (Aparte.) 

No sé si responda.
REY
Si la piedad y la fe
que a tu natural señor
debes, te obliga, aquí viene 2365
el rey don Pedro, que tiene
hoy, mujer, de tu favor
necesidad; considera
que todo un campo me sigue,
y mi hermano me persigue. 2370
MENCÍA
Yo favor, señor, os diera,
a tener vida, por Dios;
que un cruel della me priva.
REY
¿No estás viva?
MENCÍA
Aunque estoy viva
estoy muerta para vos. 2375
Si lo que ha de suceder
todos los hombres supieran,
algunas cosas no hicieran
mal hechas.
REY
Dime mujer
quién eres.
MENCÍA
Un cuerpo muerto;
2380
que, a no matarme un rigor,
ahora os diera favor;
mas fue vuestro el desconcierto.
Y ansí, no os puedo ayudar;
pero Dios os ha traído 2385
a mis manos, que ha querido
vuestras crueldades vengar.
REY
¿Quién eres, mujer?
MENCÍA
Quien fue;
que ya no soy lo que fui.
VOCES

 (Dentro.) 

Atajadle por ahí. 2390
REY
La gente viene, ¿qué haré?
MENCÍA
En esta cueva os meted,
que entre estos ramos procura
ser mi eterna sepultura.
REY
¿Descubrirásme?
MENCÍA
Tened
2395
de un muerto más confianzas;
porque es cosa conocida
que se acaban con la vida
los rencores y venganzas.
REY
No creí, ni imaginé 2400
que a tal la fortuna obliga.
MENCÍA
Escóndete, y nadie diga
deste agua no beberé.
 

(Escóndese el REY; salen los soldados.)

 
SOLDADO 1º
Si no le tragó el monte,
aquí le vimos todos que corría. 2405
SOLDADO 2º
Por todo este horizonte,
que de dorados copos baña el día,
persona no parece,
si no es esta mujer que aquí se ofrece.
SOLDADO 1º
¿Dónde está el rey?
MENCÍA
Señores,
2410
su real persona aquí estuvo escondida
entre azules flores.
SOLDADO 2º
Con su muerte das hoy al reino vida.
TODOS
El triunfo se publique;
¡muera don Pedro y viva don Enrique! 2415
 

(Vanse.)

 
MENCÍA
Sal, rey, y conoce hoy
quién soy y mi nombre; advierte
que cuando me das la muerte,
yo a ti la vida te doy.
Gil de Colomba me dio 2420
la vida que ves aquí,
que para dártela así,
sólo la he querido yo;
porque cuando en tal lugar
la vida a perder viniera, 2425
sólo perderla sintiera
por no podértela dar.
Pues vivo, vive también,
y conoce, en trance igual
que aquí te doy bien por mal, 2430
cuando tú das mal por bien.
REY
Ya tus crueldades temía
y temí que me entregaras
a mi hermano, mas declaras
tu fe, divina Mencía. 2435
MENCÍA
Quiero ansí afrentar tu ley.
Vete por esa aspereza.
REY
Mucho vale la nobleza.
MENCÍA
Y más la lealtad de un rey.
 

(Salen DON DIEGO y DON GUTIERRE.)

 
DIEGO
Dame esos brazos.
GUTIERRE
Detente.
2440
DIEGO
¿Por qué tus brazos me niegas?
GUTIERRE
Siempre yo a mis enemigos
los traté desta manera.
DIEGO
Confieso, Gutierre Alfonso,
que lo he sido, mas ya es fuerza 2445
ser tu amigo, porque estoy
vencido de tu nobleza.
Con la punta de tu espada
abriste en mi pecho puerta,
por donde entraste hasta el alma 2450
la amistad y la fe nuestra.
Deja ya viejas pasiones,
las enemistades deja,
y hoy la divina amistad
principio en las almas tenga. 2455
Si murió doña Mencía,
Alfonso, por culpa nuestra,
ya sabéis que es el honor
vidrio que a un golpe se quiebra.
Bien sé que miente mi hermana, 2460
porque en la mujer primera
aprendieron las demás
la mentira y la soberbia.
Ella misma se afrentó,
y es tan ligera una afrenta, 2465
que vuela por todo el mundo
en las alas de las lenguas.
Noble soy, tú caballero;
razón tienes, ten clemencia;
que en tus generosos labios 2470
está mi honor o mi afrenta.
GUTIERRE
Pues si le importa a tu honor,
yo me casaré con ella.
DIEGO
Dame a besar esos pies.
GUTIERRE
Tente; que si acaso piensas 2475
que la tengo de querer
ni he de hacer vida con ella,
te engañas, porque Mencía
vive en mi memoria eterna.
Y advierte, don Diego amigo, 2480
que aunque sé cierto que es muerta,
la quiero tanto y la adoro,
que la tengo en mi presencia.
Mas porque el mundo no diga
que soy causa de su afrenta, 2485
sólo por darte ese gusto
quiero que mi mujer sea.
 

(Sale DON FERNANDO.)

 
DIEGO
De la suerte que ordenares
me das honra.
FERNANDO
No quisiera
haberos hallado juntos; 2490
mas no importa que así sea,
porque me honro de buscaros.
¿Los dos conocéisme?
GUTIERRE
Fuera
no tener razón humana,
si acaso no os conociera; 2495
yo os conozco, don Fernando.
FERNANDO
¿Sabéis quién soy?
GUTIERRE
Tu nobleza
es conocida en Castilla.
FERNANDO
Pues tenéis noticia della,
de los dos, con justas causas, 2500
tengo justísimas quejas:
de ti, que a tu hermana ofreces,
y de loca y descompuesta
da a Alfonso entrada en su casa;
de ti, que al cabo la dejas 2505
engañada, y buscas otra;
de ti, porque no te vengas;
de ti, porque fe no guardas
a las mujeres que afrentas;
de ti, porque no le matas; 2510
de ti, porque no remedias
afrentas tan conocidas;
de ti, porque vivo quedas
cuando está muerto tu honor;
de ti, porque no lo entierras. 2515
De los dos me quejo, Alfonso,
pues sabiendo mi nobleza,
la procuraste manchar
ansí con infamias vuestras,
dándome tú a doña Juana 2520
por mujer, sabiendo que era
no honrada.
GUTIERRE
No des lugar
a que adelante la lengua;
que es doña Juana Tenorio
tan noble, honrada y honesta, 2525
que puede dar honra a muchos
con la que le sobra a ella;
y es ya mi mujer.
DIEGO
Y cuando
no lo fuera, era tan buena,
tan honesta y virtuosa, 2530
que diera a muchos nobleza.
FERNANDO
Pues, ¿cómo públicamente
la infamaste en mi presencia
pidiendo venganza al rey?
Que aquella se llama ofensa 2535
que el que la padece y siente
la conoce y la confiesa.
Siempre yo juzgué a tu hermana
por mujer cuerda y honesta;
tú lo contrario dijiste, 2540
la culpa ha estado en tu lengua.
DIEGO
Ella se infamó a sí misma,
confesando tal flaqueza,
porque no pudo caber
en mi pecho tal bajeza. 2545
FERNANDO
Ahora, Gutierre Alfonso,
con vos otro pleito queda;
sabed que el rey, mi señor,
me manda que os mate o prenda.
GUTIERRE
¿Qué rey?
¿Hay más que un rey?
2550
FERNANDO
El rey de Castilla; que esas
escuadras que trae Enrique
ya de sus leones tiemblan.
GUTIERRE
Y ¿por qué prenderme manda?
FERNANDO
Por traidor.
DIEGO
¿Qué dices?
GUTIERRE
¿Piensas,
2555
don Diego, que esto es verdad?
FERNANDO
Porque ansí el rey lo confiesa.
Buscándole por el campo,
en la batalla sangrienta,
le hallé solo dando voces, 2560
diciendo: «Gutierre, espera».
Acudí, y vi que tenía
quebrada la espada, y era
Gutierre Alfonso Solís
el que con la espalda vuelta 2565
dél huía, porque vio
que acudía a su defensa.
Preguntéle la ocasión
de estar de aquella manera,
y dijo: «Gutierre Alfonso 2570
con crueldad y con fiereza
la muerte me quiso dar».
Y mandó que te prendiera.
GUTIERRE
¿El rey dijo tal?
FERNANDO
Si son
bastantes aquestas señas, 2575
crédito me podéis dar.
GUTIERRE
¿Quién podrá tener paciencia?
Vamos, y al rey le diré
que es engaño, en tu presencia.
¡Ah rey don Pedro! ¿Es posible 2580
que siempre don Pedro seas?
 

(Vanse.)

 
 

(Sale el REY DON PEDRO y un CABALLERO.)

 
CABALLERO
De que te habías escapado
de la batalla, da muestras
de sentimiento tu hermano,
en las cajas y trompetas. 2585
REY
Aqueste funesto día
mil pronósticos me enseña
de agüeros y de portentos,
que me espantan y atormentan.
Parece que aquestos campos, 2590
llenos de abrojos y adelfas,
están provocando, tristes,
espanto, horror y tristeza.
Mas, ¡vive Dios! que mañana
he de dar fin a estas guerras, 2595
haciendo que se remitan
a los dos.
CABALLERO
¡Gran señor!, deja
guerras, y con varios modos
con tu hermano te concierta;
que, como tú quieras paz, 2600
él te dará la obediencia.
REY
Calla, cobarde.
CABALLERO
¡Señor!
REY
¿Estando a mi lado tiemblas?
Vive el cielo, que mañana,
donde los campos nos vean, 2605
hemos de hacer la batalla;
que si a mis brazos se deja,
yo le haré en ellos pedazos,
dando fin a tantas guerras.
 

(Sale un CRIADO y DON GIL.)

 
CRIADO
Aquí está Gil de Colomba. 2610
...................................
REY
Ven acá; ¿quién te entregó,
para que muerte le dieras,
dime, a Mencía de Acuña?
GIL
Don Diego Tenorio.
REY
Y della
2615
¿qué hiciste?
GIL
¡Señor!
REY
Acaba.
GIL
Degolléla y enterréla,
guardando el orden que tuve.
REY
¿Adónde?
GIL
En Sierra Morena.
REY
Mientes, villano, llevadle 2620
y cortadle la cabeza.
GIL
¡Gran señor!
REY
Calla, villano
que ansí mueren los que dejan
de servirme; que los reyes
es razón que se obedezcan 2625
...................................
GIL
Sólo porque no muriera,
gusto, aunque es injusta cosa,
señor, el morir por ella.

 (Llévanle.) 

 

(Sale DOÑA JUANA.)

 
JUANA
A vuestros cesáreos pies 2630
vengo, señor, con vergüenza;
mas, como justicia busco,
os he de buscar por fuerza.
REY
¿Cumplió sus obligaciones
don Gutierre?
JUANA
Antes las niega.
2635
REY

 (Aparte) 

(No creo de don Gutierre
una cosa tan mal hecha;
probar quiero esta mentira
con aquesta estratagema.)
Gutierre Alfonso Solís 2640
hoy ha de morir, y deja
ordenado que tu hermano
te haga tomar en las Huelgas
el hábito, porque quiere
que seas monja profesa; 2645
que lo que tú confesares
de tu honor, él lo confiesa,
remitiendo el vituperio
a la virtud de tu lengua.
JUANA
Señor, pues si la verdad 2650
hoy a mis labios se deja,
enamorada y perdida
me levanté esta bajeza
contra mi honor; porque en él
todo es virtud y nobleza. 2655
REY

 (Aparte.) 

La verdad sacó el temor
de ser monja.
 

(Sale un SOLDADO.)

 
SOLDADO
Ya en la tienda
la mujer que me mandaste,
entiendo que estará, muerta.
 

(Salen DON FERNANDO, DON DIEGO y DON GUTIERRE.)

 
FERNANDO
Ya le traigo, señor, preso. 2660
GUTIERRE
¿Por qué mandas que me prenda?
REY
Por traidor.
GUTIERRE
¿Yo soy traidor?
¿En qué lo he sido?
REY
Si dejas
de servirme, y por mi hermano
me desamparas y truecas; 2665
si me amenazas, soberbio,
y con las espaldas vueltas,
hablándote de rodillas,
me aniquilas y desprecias,
¿no es traición?
GUTIERRE
¿Esa es traición?
2670
REY
Llevadle a mi tienda, y muera.
Vos, soldado, ejecutad
lo que este papel ordena.
SOLDADO
Yo voy luego.
GUTIERRE
¡Ah rey don Pedro!
¿Así servicios se premian? 2675

 (Llévanle.) 

REY
¿Matar a doña Mencía
no te mandé?
DIEGO
Pues, ¿no es muerta?
REY
No, traidor, que viva está.
Llevadle, llevadle, muera;
que es razón que los vasallos 2680
a los reyes obedezcan.

 (Llévanle.) 

JUANA
¿Quién vio tan grande crueldad
y una tan grande inclemencia?
REY
Aunque el vulgo, inadvertido,
por razones indiscretas, 2685
me da el nombre de Cruel,
siendo mi justicia recta,
soy hombre que miro y pienso
las cosas con más prudencia
que lo siente el vulgo vario; 2690
y ansí, quiero que se entienda
que si condené esta parte
con rigurosa sentencia,
la revoco por injusta,
y los perdono por ésta. 2695
A don Gutierre quité
su amada y querida prenda,
mandando a Gil de Colomba
que le diera muerte fiera.
Don Diego engañado fue 2700
por su hermana, y todas estas
cosas obliga a esta gente
a dejarme por su ofensa,
pues siendo yo el ofensor
desto, los perdono y vea 2705
el vulgo que si castiga
don Pedro, que el rey les premia.
 

(Sale un soldado, con dos guirnaldas en una fuente, la una de laurel y la otra de flores y DON FERNANDO.)

 
SOLDADO
Ya hice lo que mandaste,
señor, por tu firma y cédula,
sin que del orden que diste 2710
ninguno del campo exceda.
REY
Verlos quiero a todos; corre
la cortina dessa tienda.
 

(Corre el soldado la cortina.)

 
 

(Salen DON GUTIERRE, DON GIL, DON DIEGO, DOÑA MENCÍA, y pónense de rodillas.)

 
REY
Gutierre Alfonso Solís,
por virtud y fortaleza, 2715
digno de la mejor dama
que ha conocido la tierra,
en vez de muerte, recibe
la corona que te espera;

 (Dale una corona de laurel.) 

que la de Castilla, Alfonso, 2720
te quisiera dar en ella.
Y vos, divina Mencía,
honor de Porcia y Lucrecia,
gozad el esposo, digno
de matrona tan honesta, 2725
y esta corona de flores.

 (Dale una corona de flores.) 

Y a vos, don Gil, que con ella
tuvisteis tanta piedad,
mis brazos y mi clemencia.
GUTIERRE
A aquestas hechuras suyas 2730
les dé los pies vuestra alteza.
REY
Los brazos, con el maestrazgo,
os doy.
GUTIERRE
Son grandezas vuestras.
REY
A Fernando, a doña Juana
por esposa, y a Oropesa 2735
en dote con siete villas.
FERNANDO
Soy contento.
JUANA
Soy contenta.
REY
Vamos, que quiero que ansí
deis por el campo una vuelta.
GUTIERRE
Y el desafío de Enrique 2740
para mañana se queda
remitiendo lo que falta
a la segunda comedia.