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ArribaActo tercero

 

Sale MONTESINOS herido en una mano.

 
MONTESINOS
Reniego del jabalí,
del enojo que tomé,
de la hora en que nací,
de la leche que mamé,
de todo el mundo y de mí. 5
 

Sale la INFANTA.

 
INFANTA
¡Qué braveza, qué despecho!
Si el jabalí te ha herido
hartos pedazos te ha hecho.
MONTESINOS
Pues muchos te han parecido,
poco sabes de mi pecho. 10
No ha de quedar ni una fiera
en el monte a quien mis brazos,
como si de barro fuera,
no haga menudos pedazos.
¿Yo sangre perdida?
INFANTA
Espera,
15
deja atarte, por tu vida,
la herida; pierdo el sentido
de ver tu sangre perdida.
MONTESINOS
La paciencia que he perdido
es más que sangre y herida. 20
Así las suelo curar.

 Pónese tierra en la mano.  

INFANTA
Aún sale.
MONTESINOS
Quiero añadir
tierra y dejaréla estar;

 Vuelve a ponerse tierra.  

salga si quiere salir,
quede si quiere quedar. 25
INFANTA
No seas tan inhumano,
Montesinos.
MONTESINOS
Déjame,
que hasta el monte desharé
con la palma de la mano
o con la punta del pie. 30
 

Sale GRIMALTOS.

 
GRIMALTOS
Ya desgarras, Montesinos,
con la lengua y tu locura,
montes, fieras, plantas, pinos.
¿Enseñéte, por ventura,
semejantes desatinos? 35
MONTESINOS
A buen tiempo te dispones
a reñirme. ¿Con los brazos
no viste, en mil ocasiones,
hacer menudos pedazos
esos tigres y leones? 40
¿No me viste, a puros pies,
gamos y ciervos veloces
alcanzar presto, y después
matarlos a puras coces?
¿Y muchas veces no ves, 45
cuando a ello me acomodo,
que arranco un árbol si quiero,
con las raíces y todo,
y podré, del mismo modo,
deshacer un monte entero? 50
¿Cómo me arguyes, en pago
de que tu opinión no sigo,
de que, cuando me deshago
con mucha cólera, digo
lo que tantas veces hago? 55
Cuando rabio por venganza,
¿cómo dices que mi lengua
más que mis fuerzas alcanza?
GRIMALTOS
¿No ves que el crédito mengua,
hijo, la propia alabanza? 60
Sosiégate, aplaca el fuego
de tu enojo, ten paciencia,
mira que yo te lo ruego.
MONTESINOS
Sólo, padre, tu obediencia
pudiera darme sosiego. 65
GRIMALTOS
Eres un hijo nacido
para medirme el deseo;
pero ¿cómo no has oído
la lición que aquí te leo
quince años?
MONTESINOS
Descuido ha sido,
70
por lo que ha poco que hice;
pero empieza.
GRIMALTOS
Que me place.
El que caballero nace
es bien hacer lo que dice,
mas no decir lo que hace. 75
Si a decir sí se obligó,
esté firme en el cuidado
del cumplir lo que ofreció;
si dice no, diga un no
resoluto y bien criado. 80
Crea que es cosa divina
decir verdad de ordinario,
y tenga en cuanto imagina
su apetito por contrario,
si a cosas malas le inclina. 85
Si en mujeres no le ataja,
goce alguna y no se entregue
ciegamente a cosa baja.
No juegue, y, si juega, juegue
sin voces y sin ventaja. 90
Sea humilde y reportado,
bien criado y comedido,
no ofenda como atrevido,
y acuérdese que es honrado
si es que se viere ofendido. 95
(¡Ah, don Tomillas!)
INFANTA
¡Ay Dios!
GRIMALTOS
¡Cuán cierto por una cosa
suspiraremos los dos!
MONTESINOS
¿Qué es, padre?
GRIMALTOS
Sabréislo vos
en ocasión más forzosa. 100
Pero volviendo, al efeto,
con lo que he dicho, fielmente
saber guardar un secreto
quedará perfectamente
honrado cualquier sujeto. 105
Con esto y como una roca
la Ley de Cristo guardada
en el pecho y en la boca,
cuya defensa le toca
a la boca y a la espada, 110
tendrá honra.
MONTESINOS
Y di, señor,
¿qué es honra?
INFANTA
¡Bien, por mi vida!
GRIMALTOS
Una opinión de valor,
por el nombre conocida
pero no por el color. 115
Es una cosa invisible
que de sangre se sustenta,
y es tan voraz y terrible
que, desalada y sedienta,
siempre aspira a lo imposible. 120
Nunca en un ser permanece,
quita lo mismo que da,
y tan ciego a veces va,
que no está donde parece
y se asconde donde está. 125
Adonde menos se emplea
se ve más, y muda viene
donde ninguno la vea,
y casi siempre la tiene
el que menos la desea. 130
Al fin, hijo, es una sombra
imaginada muy grave.
Y en el mundo, a quien asombra,
la cosa que más se nombra
y la que menos se sabe. 135
MONTESINOS
Yo no acabo de entendella.
GRIMALTOS
Bien pocos la entenderán,
que nacen muchos con ella.
MONTESINOS
¿Y cómo, padre, podrán
sustentalla y no perdella? 140
GRIMALTOS
Con sólo hacer lo que yo
te predico cada día.
MONTESINOS
¿Y no de otra suerte?
GRIMALTOS
No,
que lo contrario sería,
de quien la infamia nació. 145
MONTESINOS
¿Qué es la infamia?
GRIMALTOS
Es causadora
de afrentas, como antepuesta
a la honra, que desdora.
La razón más clara es ésta,
como digamos ahora: 150
tratar un hombre, mintiendo,
hurtar, huir, ser traidor
y enloquecerse bebiendo
de vino, que es un licor
que enloquece.
MONTESINOS
Ya te entiendo.
155
De suerte que con no hacer
eso un hombre ¿puede estar
con honra?
GRIMALTOS
Y muy en su ser.
MONTESINOS
Y ¿puédensela quitar
si no la quiere perder? 160
GRIMALTOS
Sí puede, de algún villano
un mentís, un bofetón.
MONTESINOS
Mas con la lengua o la mano
¿pagará la sinrazón
que hizo?
GRIMALTOS
Negocio es llano.
165
MONTESINOS
¿Qué otra cosa puede haber
que la quite?
GRIMALTOS
Al que es casado
se la quita su mujer.
MONTESINOS
¿Si el hombre y todo es culpado?
GRIMALTOS
Y aunque lo deje de ser, 170
si es que la mujer propone
de ser mala.
MONTESINOS
¿Que eso pasa?
Y ¿qué ley eso dispone?
¡Por Dios, padre, el que se casa
en gran peligro se pone! 175
Y el que tiene poco seso,
pues de una mujer confía
la honra suya.
INFANTA
Bueno es eso.
¿Dónde asegurar podría
negocio de tanto peso 180
sino en su mujer, ¡ay Dios!,
cuando a su marido adora?
MONTESINOS
Bien decís, madre y señora,
si son todas como vos.
GRIMALTOS
Muchas hay como tu madre 185
y pocas hubo mejor.
INFANTA
En eso y en el valor,
parezcáis a vuestro padre,
plegue a Dios, no en la ventura,
que harto corta ha tenido. 190
GRIMALTOS
¿Qué más dicha que haber sido
espejo de tu hermosura?
INFANTA
Servirte ha sido mi oficio.
GRIMALTOS
Ahora bien, eso dejemos.
Montesinos, ve y tratemos 195
de nuestro usado ejercicio.
Trae esos palos, que bien
merecen nombre de espadas.
 

Saca dos palos como espadas, y tómalos GRIMALTOS y da el uno a MONTESINOS.

 
MONTESINOS
Aquí están aparejadas.
INFANTA
Sin cólera.
GRIMALTOS
Dame, ten.
200
De esgrimir no fui maestro
y no te enseño a esgrimir,
pero enséñote a reñir
como honrado y como diestro.
El meter mano ha de ser 205
con denuedo y corazón,
y según fue la ocasión
esperar o acometer.
Si tu contrario se altera
y te ofende en el honor 210
acomete con rigor,
y, si no, con tiento espera;
que habiéndole tú ofendido,
entiéndese, si es tu igual,
quedas bien y queda mal 215
con no más de haber reñido.
Repararse y retirarse
es punto menos que huir,
siendo el entrarse y salir
el perfeto repararse. 220
De esta suerte te pondrás,
no tendido el brazo bien,
porque al herir no te den
causa de volvella atrás;
que la herida bien sabida 225
alargándole ha de ser;
porque así no es menester
dos tiempos para una herida.
Los dos golpes se han de tirar
con esfuerzo y con presteza, 230
teniendo casi certeza
del cómo y dónde han de dar.
Esto siempre has de advertir,
que lo demás es donaire:
tirar golpes en el aire 235
es cansarse y no reñir.
Y esto de cargar la espada
cosa es de risa, sin duda,
porque la espada desnuda
¿cuándo se ha visto cargada? 240
Esto aprovecha riñendo,
no lo que van enseñando
estos que viven hablando
porque hablan esgrimiendo.
INFANTA
Muy buena lición le has dado. 245
MONTESINOS
Batallemos.
GRIMALTOS
En buen hora.
Ejecutemos ahora
lo que habemos platicado.
Mete mano, muestra brío,
donaire, gracia y denuedo. 250
INFANTA
Cuando así los veo, quedo,
de temor, el pecho frío.
GRIMALTOS
Presteza, hijo, presteza.
MONTESINOS
Pues tú quieres, vaya, pues.
GRIMALTOS
Si me tiras a los pies 255
daréte yo en la cabeza.

 Dale en la cabeza.  

MONTESINOS
¡Oh, pese a quien sufre tal,
por vida!
INFANTA
Tan descompuesto...
¿Qué es esto, hijo, qué es esto?
¿Contra tu padre...?
MONTESINOS
Hice mal...
260
GRIMALTOS
Esta cólera bendigo.
MONTESINOS
...pero diome de manera
que imaginé que no era
ya padre, sino enemigo.
Con el dolor que sentí 265
al punto se me olvidó
de que padre me engendró,
como de madre salí.
No estaba en mí, y aún estoy
en el aire y en el fuego 270
de mi enojo; mas ya llego
por tu mano.
GRIMALTOS
Y yo la doy,
hijo, y abrazarte quiero.
MONTESINOS
Perdona, que estuve loco.
GRIMALTOS
Divirtámonos un poco. 275
MONTESINOS
Sea así; aquí está el tablero.

 Pónense a jugar al ajedrez.  

INFANTA
Ocupación más quieta
es ésa.
GRIMALTOS
En otra ocasión
te dije que era traición
jugar una falsa treta. 280
MONTESINOS
¿Y qué merece, señor,
quien la juega, por castigo?
GRIMALTOS
Tratalle como a enemigo
y tenelle por traidor,
que siempre, hijo, verás, 285
por que imites a los buenos,
que el que es traidor en lo menos
lo viene a ser en lo más.
¿Qué jugamos?
INFANTA
La opinión
de quien más sabe.
MONTESINOS
Ésa quiero
290
ganarte.
GRIMALTOS
Es más que dinero,
pero va.
MONTESINOS
Tienes razón,
que la opinión del saber
a cualquiera ofrece palma,
y como efecto del alma 295
estimado suele ser.
GRIMALTOS
Ya vas perdido, ¿no ves?
MONTESINOS
No advierto el por qué lo voy.
¡Oh, reniego de quien soy!
Esa treta falsa es. 300
Estoy...
GRIMALTOS
¿A qué te dispones?
MONTESINOS
¿Después de hacerme saber
qué es traición, quieres hacer
que yo te sufra traiciones?
INFANTA
Hijo, ¿tan grande rigor? 305
Es tu padre...
MONTESINOS
Adiós se quede.
Ni a un padre sufrirse puede
que trata como traidor,
y a no serlo llevaría
el castigo de mi mano 310
que merece.
GRIMALTOS
En ti me gano,
¡ay, hijo del alma mía!
Tienes de fuerte el valor,
y el sentimiento de honrado;
mas no creas, hijo amado, 315
que tienes padre traidor.
Sólo probarte quería:
tomé, jugando, ocasión
para ver una traición
de qué suerte te ofendía. 320
Dejásteme satisfecho,
porque he visto en tus enojos
cómo te ofende a los ojos
lo que no cabe a tu pecho.
INFANTA
¡Hijo!
GRIMALTOS
Señora, no llores,
325
ya he advertido a lo que vas.
INFANTA
Mira que estamos, y estás,
ofendidos de traidores.
Ya no es tiempo de encubrirte
nuestro estado y nuestra pena. 330
MONTESINOS
¿Ofendidos? Manda, ordena
el vengarte y el servirte;
corra luego por mi cuenta
la ofensa que habéis tenido.
INFANTA
Privación de estado ha sido, 335
con traición, pero no afrenta.
Sabe, hijo... ¿Qué es aquello?
¿Ruido de caza aquí?
MONTESINOS
Cosa nueva es para mí,
por el aire voy a vello. 340
Perdona, que este ruido
me alborota y no de miedo.
INFANTA
Espera, hijo.
MONTESINOS
No puedo.

 Vase. 

INFANTA
Como un rayo se ha partido.
GRIMALTOS
Es imposible alcanzalle, 345
que es un ciervo en el correr.
INFANTA
Nuestro remedio ha de ser,
sírvase Dios de guardalle.
GRIMALTOS
Nació, al fin, con el valor
de vos, que le habéis parido. 350
INFANTA
Que con el vuestro ha nacido,
hubierais dicho mejor.
 

[Vanse.]

 
 

Sale FRANCELINA sola.

 
FRANCELINA
Traidores, sin duda, son,
y a mí me quieren matar;
la espesura del lugar 355
me asegura la traición.
El guiarme y el traerme
tras una cierva herida,
por estos montes perdida,
son promesas de perderme. 360
¡Ay, triste! Mi mal es cierto,
mi desdicha lo ha querido;
los traidores han vencido
y los leales han muerto.
Eran menos, en efeto, 365
porque menos siempre son.
 

Sale MONTESINOS.

 
MONTESINOS
¿Quién no adora la visión
de tan divino sujeto?
Confuso estoy, allí veo
muertos y heridos despojos; 370
aquí se ofrece a mis ojos
cuanto codicia el deseo.
 

Salen muchos HOMBRES.

 
HOMBRE 1º
Aquí está, conviene echalla
deste valle.
FRANCELINA
¡Triste yo!
HOMBRE 1º
Y decir que ella cayó, 375
a su agüelo.
MONTESINOS
¡Oh, vil canalla!
FRANCELINA
Traidores, ¿desta manera
tratará vuestra inconstancia
a quien, del reino de Francia,
es legítima heredera? 380
Amigos, en vuestras manos
estoy.

 [Arrodillándose.]  

MONTESINOS
¿Qué miro? ¡Estoy loco!
Levanta, que puede poco
la humildad con los villanos.
Desta suerte se ha de hacer. 385
HOMBRE 1º
¡Huye!
HOMBRE 2º
Muerto me ha dejado.
HOMBRE 3º
Será salvaje encantado.
HOMBRE 4º
Demonio debe de ser.
FRANCELINA
Para mí es cierto que ha sido
ángel del cielo enviado. 390
¡Con qué furia ha peleado!
¡Con qué presteza ha vencido!
Ya de todos cuantos son
no hay un hombre que lo espere.
Mas de suerte mata y hiere 395
con su nudoso bastón
que parece rodeado,
cuándo abajo, cuándo arriba,
la fortuna que derriba
estos hombres de su estado. 400
 

Vuelve a salir MONTESINOS con uno dellos.

 
MONTESINOS
Decid, villano sin ley,
¿quién a esto os obligó?
HOMBRE 1º
Don Tomillas nos mandó
matar la nieta del Rey.
FRANCELINA
Parece cosa soñada. 405
MONTESINOS
Y don Tomillas ¿decí...?
FRANCELINA
Agora se llega a mí;
miedo tengo, ¡ay desdichada!
MONTESINOS
Espera.
FRANCELINA
¡Ay, triste! Mi vida
con mil temores destruyes. 410
MONTESINOS
¿De quien te defiende huyes?
FRANCELINA
Estoy muerta, de ofendida.
MONTESINOS
Sosiégate, no te asombres.
FRANCELINA
Con menos temor estoy.
MONTESINOS
Un hombre, señora, soy, 415
aunque valgo por mil hombres.
FRANCELINA
Ya lo he visto.
MONTESINOS
Hermosa eres.
¿Eres ángel o mujer?
A lo menos debe haber
como tú pocas mujeres. 420
FRANCELINA
Pocos hombres imagino
como tú.
MONTESINOS
Dame la mano,

 Arrodíllase MONTESINOS.  

que humano soy.
FRANCELINA
Tan humano,
que mereces ser divino.
¡Qué mozo!
MONTESINOS
A tus pies estoy...
425
FRANCELINA
¡Qué hermoso!
MONTESINOS
... puesto y rendido.
Como a Reina te la pido.
FRANCELINA
Como Reina te la doy.
MONTESINOS
De quien eres, satisfecho
estoy ya. ¡Dichosa palma! 430
¿Qué es esto? ¿Qué tiene el alma?
¿Con qué se desmaya el pecho?
FRANCELINA
¿Qué te ha dado?
MONTESINOS
No lo sé.
FRANCELINA
¿Quién eres?
MONTESINOS
No lo que he sido;
un hombre soy que he nacido 435
desde ha que te miré.
Para servirte nací,
y puedo decir, señora,
que no he nacido hasta ahora
aunque poco te serví. 440
FRANCELINA
(¡Qué bien habla!) Y te engendraron...
¿qué padre y madre?
MONTESINOS
Creo yo
que este monte me engendró
y estas peñas me criaron.
FRANCELINA
¿Y llámaste?
MONTESINOS
Montesinos.
445
FRANCELINA
(¿Es lo que en el alma siento
amor o agradecimiento?)
MONTESINOS
(¡Qué hermosos ojos divinos!)
FRANCELINA
Sé que te debo la vida.
MONTESINOS Y
la vida puedes darme. 450
FRANCELINA
Y porque quiero mostrarme,
como es justo, agradecida,
ven conmigo.
MONTESINOS
Sin licencia
de mis padres no podré,
pero presto la tendré 455
para verme en tu presencia;
aunque primero he de ver
en más seguro camino
tu persona.
FRANCELINA
Ya imagino
que no será menester, 460
que ya el autor viene allí
desta traición. ¡Ah, fortuna!
Vete, no ejecute alguna
en ti.
MONTESINOS
Mataréle. ¡En mí!
FRANCELINA
Importa que no te vea. 465
Vete... y en la corte estoy
esperando.
MONTESINOS
Yo te doy
mi palabra. (Es una dea.)
Adiós.
FRANCELINA
Adiós.
MONTESINOS
(¡Dulce palma!
Más que a la vida la quiero.) 470
FRANCELINA
Montesinos, ya te espero.
MONTESINOS
Y yo te llevo en el alma.

 Vase.  

 

Sale TOMILLAS.

 
TOMILLAS
¿Tan sola?
FRANCELINA
(¡Ah, cielo divino!)
TOMILLAS
¿Qué ha sucedido?
FRANCELINA
(¡Ah, traidor!)
Sígueme, gobernador, 475
y sabráslo en el camino.
 

Salen DUARDO, con barba, y ENRIQUE.

 
ENRIQUE
Duardo, perdido estoy.
DUARDO
¿No eres Príncipe?
ENRIQUE
¡Ay, de mí!,
que estimando lo que fui
no me alegra lo que soy. 480
Esta ausencia de mi hermana
con toda el alma he sentido,
y el verme tan perseguido
de mi madre... Es inhumana.
DUARDO
Como se tiene por llano, 485
y se murmura, señor,
que tú le tienes amor
a tu hermana, y no de hermano,
en su casa de placer
los Reyes querido han 490
que asistiese.
ENRIQUE
¿En eso dan?
¿Tal maldad se ha de creer
de mi cristiana querella
y su mucha honestidad?
A decirte la verdad, 495
muero, Duardo, por ella;
mas soy príncipe cristiano,
y antes muriera de pena
que con intención no buena
llegara a tocar su mano. 500
Pero cuanto espero diera,
sin que respetara cosa,
para que fuera mi esposa,
porque mi hermana no fuera.
Por tan divino interés 505
diera el alma que la adora.
DUARDO
(¡Oh, si yo pudiese agora

 Aparte. 

decirle que no lo es!)
 

Sale un CRIADO.

 
CRIADO
Afuera espera un mozuelo,
talle tiene de mujer; 510
dice que te quiere ver.
ENRIQUE
Entre luego.
 

Sale una MUJER en hábito de hombre, y dale un papel y vase.

 
¡Justo cielo!
¿Qué será? En el corazón
hace efeto esta embajada;
la causa será extremada 515
pues los efetos lo son.
DUARDO
Iré tras él.
ENRIQUE
Déjale,
no vayas.
DUARDO
Harélo ansí,
que ocasión le trujo aquí
a quien sin ella se fue. 520
ENRIQUE
«Hermano...» Escucha, Duardo,
de mi hermana es el papel.
«De la fortuna cruel

 Papel. 

alguna desdicha aguardo.
Quiero atajalla el camino, 525
y te ruego, por mi amor,
que te guardes de un traidor
y adviertas...» ¡Cielo divino!
«... que es tu vida de los dos;

 Papel. 

y un papel que te darán 530
en mi nombre, te le dan
para matarte y... adiós».
¡Jesús mío, cielo santo!
Duardo, ¿en aquesto estás?
DUARDO
Sí estoy.
ENRIQUE
¿Qué dices?
DUARDO
No más
535
de que me admiro y me espanto.
ENRIQUE
¿Quién será desto inventor?
DUARDO
(Un traidor y una villana.)

 Aparte. 

ENRIQUE
Pues ¿no se funda mi hermana
en el aire?
DUARDO
No, señor.
540
 

[Sale un CRIADO.]

 
CRIADO
Un paje con un papel
de tu hermana.
ENRIQUE
Ya lo espero.
Si se tardara el primero,
fuera desdicha cruel.
 

Sale un PAJE con un papel.

 
PAJE
De la Infanta, mi señora. 545
ENRIQUE
Este acero, a quien provocas,
abrirá en tu pecho bocas,
cuando la tuya traidora
no me diga cúyo es.
PAJE
Señor...
ENRIQUE
Mataréle...
PAJE
...ten.
550
ENRIQUE
...si no me confiesas quién
te le ha dado.
PAJE
Escucha, pues
de tu nobleza confío.
Tu madre y tu tío son
autores de la traición. 555
ENRIQUE
Ve por mi madre y mi tío,
Duardo.
DUARDO
Voy. La Princesa
viene a verte.
 

Sale FRANCELINA.

 
ENRIQUE
Y ¿qué ocasión
te ha obligado?
FRANCELINA
Una traición.
ENRIQUE
De que es tan mala me pesa. 560
Vuestra Alteza sea servida
de sentarse y ver qué manda.
FRANCELINA
Pues Vuestra Alteza lo manda
y la ocasión me convida,
preguntaré: ¿qué ocasiones 565
te dan pena?
ENRIQUE
Muchas son,
y de nuevo otra traición,
que es hoy día de traiciones.
FRANCELINA
Enrique, a caza salí
y me costara la vida, 570
que pienso que la salida
fue para cazarme a mí.
Guiáronme por caminos
de las gentes poco usados,
entre montes entrincados 575
de zarzas, matas y pinos,
y el montero que guiaba
movió a deshora un ruido,
que pienso que fue fingido,
de una cierva que pasaba. 580
A las voces que nos dio,
yo y los demás que podimos
entre montes le seguimos
todo el tiempo que le vio,
hasta que en una maleza 585
salieron de una emboscada
mucha gente y bien armada,
que llevaran mi cabeza,
después de matar mi gente,
si no me enviara el cielo 590
como salvaje un mozuelo,
tan gallardo y tan valiente,
que revolviendo un bastón
me pudo así defender.
Pude allí mismo saber 595
la causa de tal traición.
Es mi madre, y mi señora,
y don Tomillas, tu tío.
Porque en tu valor confío
me pongo a tus pies agora, 600
ya que tu padre y mi agüelo
sólo de Rey tiene el nombre.
Mujer soy...
ENRIQUE
Y yo soy hombre
que debo servirte, ¡ah, cielo!
Mas oye lo que pasó 605
y podrás, siendo testigo,
consolándote conmigo,
defenderte como yo.
 

Salen la REINA ISABELA, TOMILLAS y DUARDO.

 
ISABELA
¿Es indisposición, hijo?
ENRIQUE
Señora,
no es sino pena.
TOMILLAS
¿Qué os la da, sobrino?
610
ISABELA
¿Aquí estáis vos, Princesa?
FRANCELINA
Y suerte ha sido.
ENRIQUE
Este paje, de parte de mi hermana,
me trujo este papel, donde hay razones
que yo no las entiendo. Tú, señora,
le lee para ti.
ISABELA
¡Ay, triste!
ENRIQUE
Y leído,
615
dirásme aparte lo que dél arguyes.
ISABELA
No me ayuda la vista.
ENRIQUE
Baste, madre;
más blanca que el papel está tu cara.
Leerále mi tío.
TOMILLAS
No querría
entre las cosas de la Infanta y tuyas 620
dar yo mi parecer.
ENRIQUE
Pues ¿tan turbado
me respondes a esto?
TOMILLAS
¿Yo? Pues ¿cómo?
ENRIQUE
Nunca habréis parecido tan hermanos
mi madre y tú, Tomillas, como agora,
en la mudanza de los rostros. Pero 625
leerá este papel quien le ha traído.
PAJE
Señor, advierte...
ENRIQUE
A ti, con esta daga,
te le haré yo leer.
TOMILLAS
Sobrino...
ENRIQUE
Quita,
y, ¡por vida del Rey!, que aun a ti y todo,
si a la mano me vas, te daré.
ISABELA
Tente,
630
hijo.
ENRIQUE
Ya ti también.
ISABELA
Hijo, ¿qué es esto?
ENRIQUE
No tener de mi madre sino el nombre.
¿Quién te dio este papel?
PAJE
Señor...
ENRIQUE
Vuelve a decir, traidor, lo que dijiste.
PAJE
De parte de tu madre.
ENRIQUE
¿Quién?
PAJE
Tu tío.
635
ENRIQUE
Léele agora, léele, villano.
ISABELA
(Muerta estoy.)
TOMILLAS
(Yo soy muerto.)
ENRIQUE
Lee, acaba,
o daréte.
PAJE
Ya leo, Dios me ayude.
ENRIQUE
Alto.
PAJE
No acierto.
ENRIQUE
¿No? ¡Mira esas letras!
CRIADO
(Gran valor ha mostrado, no parece 640

 Aparte. 

hijo desta mujer.)
DUARDO
(¡Ay, noble Conde,

 Aparte. 

qué bien muestra el valor que tú le diste!)
PAJE
¡Ay, cielo! Ya no veo, yo soy muerto.
¡Qué congoja, qué pena!
ENRIQUE
Andad, llevalde.
 

Llevan al PAJE.

 
¿Qué mejor experiencia? Madre, tío, 645
indignos de estos nombres, ¿qué os parece?
No tengo qué deciros; todo habla
contra vosotros, pues las lenguas mudas
gusanos suelen ser de la conciencia;
no la tenéis vosotros.
ISABELA
¡Hijo!
ENRIQUE
Baste.
650
TOMILLAS
Señor...
ENRIQUE
Baste, callad; poca disculpa
o ninguna tenéis. Salíos, dejadme,
que me ciega el enojo y haré cosa
que escandalice al mundo.
TOMILLAS
Ven, señora.
ISABELA
Ya te cansas, fortuna.
 

Vanse todos dejando a ENRIQUE y FRANCELINA solos.

 
ENRIQUE
¿Ves, Princesa,
655
la igualdad que tenemos en la suerte?
FRANCELINA
En eso sólo puedo yo igualarte,
que en el valor no pienso que ninguno
podrá igualarte.
ENRIQUE
Con el alma toda
estimo esa merced, y está segura 660
que nadie ha de ofenderte si yo vivo,
que servirte deseo.
FRANCELINA
Dios te guarde.
Voyme con tu licencia.
ENRIQUE
Dios te guíe.
Por no mostrar mi enojo aquí me quedo,
aunque fuera razón acompañarte. 665
FRANCELINA
No es menester.
ENRIQUE
Perdone Vuestra Alteza.
FRANCELINA
Vuestra Alteza se quede.
 

 [Vase.]  

ENRIQUE
¡Ay, mi Duardo;
de enojo estoy rabiando!
DUARDO
No te aflijas.
ENRIQUE
Veo perdida Francia, está mi agüelo
tan caduco en la edad como en el seso. 670
Gobierna una mujer, una traidora.
No asisten en París los doce Pares,
por esto retirados a sus tierras:
no hay razón, ni justicia. Ahora creo
lo que tan admitido está, y llorado, 675
de que mi madre y mi tirano tío
desterraron al Conde y a la Infanta
con fuerza de traiciones. ¡Oh, Grimaltos,
de tantos tan bienquisto y alabado!
No sé qué tiene este hombre en mis entrañas 680
que no le nombran vez que no me aflija
pensar en sus desdichas, que mi madre
y este tío traidor fueron la causa.
¿Mi madre es ésta? ¡Ay, cielos! ¡Ah, Duardo,
el alma diera porque no lo fuera! 685
DUARDO
(¡Buena ocasión me ofrece la fortuna,
que, aunque tan tarde, logra mi esperanza!)
Señor, Enrique, hijo, que bien puedo,
como luego verás, darte ese nombre.
Tú has abierto la puerta a un desengaño. 690
ENRIQUE
Aclara esa razón. ¿Cuándo cerrada
estuvo para ti cosa en mi pecho?
DUARDO
Pues oye, y dejaréte satisfecho.
Has de saber que la Reina
fingió que estaba preñada, 695
para que tomase el Rey,
por atención, esta causa,
y se casase con ella.
Casóse al fin, y casada,
para cumplir con su engaño, 700
con otro mayor lo engaña.
Un niño recién nacido,
que fuiste tú, traer manda,
y con las comadres suyas
ordena, concierta, y traza 705
que digan que lo ha parido.
Logróse bien su esperanza,
que con trazas y dinero
todo en el mundo se alcanza.
Su intento era, en efecto, 710
que tú fueses Rey de Francia,
para sustentar su estado
sin caída y sin mudanza.
De allí a un año quiso el cielo,
él sólo sabe la causa, 715
que preñada del Rey viejo
pariese a la hermosa Infanta,
a quien tú, señor, adoras
debajo del nombre de hermana,
viéndose agora la Reina, 720
por engañar, engañada,
siendo el lugar que tú tienes
el que su hija heredaba.
Como no eres hijo suyo,
tu muerte procura y trata, 725
y el mismo daño procura
a la Princesa, gallarda,
que es legítima heredera
de los Estados de Francia.
Al fin, señor, no es tu madre, 730
ni el Rey tu padre.
ENRIQUE
¡Sin falta
soy hijo de algún villano!
DUARDO
No, señor, escucha, aguarda.
Para cumplir con su engaño,
mandóme a mí, suerte brava, 735
que un niño recién nacido
buscase por las montañas.
Salí a esto el mismo día
que Grimaltos y la Infanta
salían a su destierro. 740
Aquí se enternece el alma.
Hallélos entre unos montes,
donde ella pariendo estaba,
y después de mil sucesos,
de aflicciones y de bascas, 745
parió dos bellos infantes.
Diéronme el uno sin falta,
eres tú, Enrique querido,
y por eso tus entrañas,
cuando a Grimaltos te nombran, 750
se enternecen y se ablandan:
tu padre y tu madre tienes
entre montes, ven, ¿qué aguardas?
Media sortija me dieron,
que a la otra media juntada, 755
que ellos tienen, se hace una,
y es el sello de sus armas.
Al despedirse de mí
me dejaron esta guarda,
y empléala en la ocasión 760
que te parezca emplearla.
ENRIQUE
En ocasión tan alegre
mejor responde quien calla.
La respuesta es ir por ellos.
Libres vendrán a esta casa, 765
aunque me cueste la vida,
y estoy por decir el alma.
 

Vanse.

 
 

Salen MONTESINOS, GRIMALTOS y la INFANTA.

 
MONTESINOS
Del Rey dijo que era nieta.
GRIMALTOS
¿Y llamábase el traidor... ?
MONTESINOS
Pienso que es gobernador... 770
GRIMALTOS
Hasta el alma se me inquieta.
INFANTA
¿Es Tomillas?
MONTESINOS
Ése mismo.
GRIMALTOS
Diciendo traidor, es él,
por excelencia.
INFANTA
¡Ah, cruel!
MONTESINOS
¿Y la Reina?
GRIMALTOS
¡Qué otro abismo!
775
MONTESINOS
También dijo que trazó
la traición, y fuera cierto
el haber a un ángel muerto,
a no defendella yo.
GRIMALTOS
¿Mataste muchos?
MONTESINOS
Ausadas,
780
bien castigué su maldad,
y en prueba desta verdad
he traído estas espadas.
Por Dios, padre, que ellas son
de un metal fuerte y lucido, 785
con la vista y con el ruido
alborota el corazón.
Con ésta, en el monte o llano,
¿qué habrá que yo no destruya?
¿Es posible que hay quien huya 790
con una espada en la mano?
INFANTA
Eso deja y dime...
MONTESINOS
Harélo.
INFANTA
Aquella dama (¡ay sobrina!)
¿era hermosa?
MONTESINOS
Era divina,
era un ángel, era un cielo, 795
y yo palabra le di
de que en París ha de verme,
y ella, a mí, de agradecerme
lo poco que la serví.
Por eso a pedir os vengo 800
licencia para ir a vella,
y aun quisiera pretendella
pues en mi alma la tengo;
pero aunque sé poco, arguyo
que soy poco, comparado 805
la bajeza de mi estado
con la grandeza del suyo.
Con todo, a no ser traición,
pretendiera su belleza,
que aunque es reina en la grandeza, 810
no es piedra en el corazón;
y en la igualdad de su ley
todo lo iguala el amor.
Mas sería ser traidor,
y cuando menos al Rey, 815
y antes moriré de enojos.
Pero verla el alma espera,
para adorarla siquiera
con las niñas de los ojos.
Licencia, padres, os pido, 820
pues para esto la quiero.
Mas he de saber primero
quién decís que os ha ofendido,
que en olvido no ha quedado
vuestra ofensa.
GRIMALTOS
¡Pena inmensa!
825
MONTESINOS
Que memorias de una ofensa
nunca las pierde el honrado.
GRIMALTOS
¡Ay, hijo del alma mía!
Cuando tu estado imagino,
se encuentran en el camino 830
la tristeza y la alegría.
Cada cual es importuna
por irse en mi pecho entrando,
y mientras están luchando
me quedo yo sin ninguna. 835
Alégrame el verte honrado,
entristéceme el perderte,
y por estar de esta suerte
vengo a carecer de estado.
De mi ventura las faltas 840
te quiero agora contar,
y es bien, en alto lugar,
tratarte de cosas altas.

 Súbese sobre un monte.  

INFANTA
Ya temo mi corta dicha.
GRIMALTOS
Y también, porque es razón, 845
señalarte la ocasión
y contarte la desdicha.
No es tiempo de eso, dejad.

 A la INFANTA que llora.  

de llorar, ojos divinos.
Cata, Francia, Montesinos, 850
cata París, la ciudad,
cata el palacio real,
que excede a las maravillas,
cata casa don Tomillas,
tu enemigo mortal. 855
Éste causó mi pesar,
éste procuró mi mengua,
por su invidia y mala lengua
me mandaron desterrar.
Él fue la causa, hijo mío, 860
de la afrenta en que estoy puesto,
donde paso, a causa desto,
hambre, sed, calor, y frío.
Tu madre y yo al sol y al viento
veinte años hemos vivido, 865
donde las hierbas han sido
nuestro ordinario sustento.
Pasando por un traidor
el rigor desta aspereza;
pues te dio el cielo nobleza 870
donde fundar el valor;
pues te quiso dar el cielo
buena sangre y buena ley,
pues eres nieto del Rey,
que el Rey es, hijo, tu agüelo, 875
y pues tu madre es la Infanta,
pues tan obligado estás...
¡No puedo decirte más,
tengo un ñudo en la garganta!
MONTESINOS
Deja que vaya a servirte, 880
¿qué más me quieres decir?
INFANTA
¿Y qué más podré vivir,
pues tú, hijo, quieres irte?
MONTESINOS
Deja ternezas agora,
madre, y deja en confianza 885
de mi valer tu venganza.
¿No soy tu hijo, señora?
¿Y tú de un Rey no eres hija?
Deja partirme y vengarte.
INFANTA
Toma, pues has de llevarte, 890
en mi nombre, esta sortija,
porque me la dio tu agüelo
el día que con tu padre
me desposé. ¡Triste madre!
Abrázame. ¡Justo cielo! 895
MONTESINOS
Déjame, madre, si mandas,
que importa en esta ocasión
ser de acero el corazón
y tú, señora, le ablandas.
GRIMALTOS
Bien dice, déjale. Vete 900
y mi bendición te doy.
MONTESINOS
Pues yo la tomo y me voy.
Mataréme o vengaréte.

 Vase.  

GRIMALTOS
¿Tantos extremos, Condesa?
¿Queréis morir y matar? 905
INFANTA
¡Ay, Conde, que este pesar
en toda el alma me pesa!
 

Salen ENRIQUE y DUARDO.

 
ENRIQUE
... Así lo haré.
DUARDO
Dices bien.
Ellos, sin duda, serán.
GRIMALTOS
¿Aquí gente? ¿Qué querrán? 910
ENRIQUE
Teneos por presos.
GRIMALTOS
Y ¿a quién?
ENRIQUE
¿A quién? Al gobernador.
INFANTA
¡Ah, enemigo!
GRIMALTOS
No haré tal,
que poco teme un leal
a las fuerzas de un traidor. 915
Aún me quedan bríos de hombre
para matar o vencer.
ENRIQUE
Al Rey os podéis tener.
GRIMALTOS
Siempre respeto ese nombre.
INFANTA
¿Y por qué es esta prisión? 920
ENRIQUE
Por ladrón.
INFANTA
¡Terribles modos
de desdicha!
GRIMALTOS
¡Mienten todos
los que me llaman ladrón!
INFANTA
Gente sin Dios y sin ley,
¿qué locura os ha movido? 925
¿Así se trata al marido
de la que es hija del Rey?
ENRIQUE
Poco importa el ser su hija.
Ahorcado le has de ver
si se hallare en su poder 930
la mitad de esta sortija.
GRIMALTOS
¡Cielo inmenso y soberano!
ENRIQUE
Pues tan divertido estás
que la sortija no das,
al menos dame la mano. 935
¡Padre!
INFANTA
Mi suerte bendigo.
DUARDO
¡Conde, Infanta!
GRIMALTOS
En mí no estoy.
¿Quién eres?
DUARDO
Duardo soy.
INFANTA
¡Duardo!
GRIMALTOS
¡Duardo amigo!
DUARDO
A tu hijo...
GRIMALTOS
¡Cielo santo!
940
DUARDO
... te vuelvo a dar.
GRIMALTOS
¡Hijo!
ENRIQUE
¡Padre!
INFANTA
¡Hijo mío!
ENRIQUE
¡Madre, y madre
a quien le costaste tanto!
GRIMALTOS
¡Cuán claro nos muestra el cielo,
Condesa, en esta ocasión, 945
que en la mayor aflicción
ofrece el mayor consuelo!
ENRIQUE
Determinado he venido,
y el cómo traigo trazado,
de que volváis al estado 950
de los dos tan merecido.
GRIMALTOS
Si gusta el Rey mi señor...
ENRIQUE
A su corona conviene.
Tiranizada la tiene
una ingrata y un traidor, 955
y han de llevar por mi mano
castigo sus desatinos.
INFANTA
Poco ha que Montesinos,
nuestro hijo y vuestro hermano,
se partió a la mesma empresa. 960
Es gallardo montañés.
ENRIQUE
¿Es fuerte, y por dicha es
el que valió a la Princesa?
GRIMALTOS
Ése mismo. Es peregrino
su valor. Pues ¿qué esperamos? 965
INFANTA
Alcancémosle.
ENRIQUE
Sigamos
su intención y su camino.
GRIMALTOS
No conviene dilatallo.
ENRIQUE
Para esforzar sus aceros
caballos traigo ligeros; 970
revienten por alcanzallo.
 

Vanse.

 
 

Salen el REY y TOMILLAS.

 
REY
Quiérome así entretener,
que cuando tal suelo estar,
o es anuncio de pesar
o víspera de placer. 975
TOMILLAS
Es muy bueno este aposento
para este tiempo.
REY
Extremado.
TOMILLAS
Aquí llega limitado
a su tiempo el sol y el viento.
¿Como jugamos ayer? 980
REY
Perderé si a tal me obligo;
pero juega, que contigo
juego yo para perder.
¿Qué ruido será aquél?
 

Ruido.

 
TOMILLAS
Ya viene quien lo ha sabido. 985
 

Sale [un PAJE].

 
PAJE
Un villano que ha venido
vestido con una piel
preguntó el gobernador
en qué aposento vivía;
dijéronle lo que hacía 990
y, con la gracia mayor
que se ha visto, dijo: «Entrad,
decilde que tomar quiero
la una parte del tablero
delante Su Majestad, 995
y quedará averiguado
el pesar que le inquieta
sobre aquella falsa treta
que hizo en tiempo pasado».
Que es jugador milagroso, 1000
y que a jugar entrará,
dice a voces, y así está
determinado y gracioso.
Pues tras esto dice que,
para entrar en tu presencia, 1005
él se toma la licencia
cuando el Rey no se la dé.
Quiere entrar en todo caso.
TOMILLAS
Quizá te divertirá.
REY
Decilde que entre.
PAJE
Entrará
1010
y será gracioso paso.

 Vase. 

REY
La Reina y Princesa vengan,
y decildes que sea luego,
que con él y con el juego
gustaré que se entretengan. 1015
 

Entra MONTESINOS.

 
MONTESINOS
¡Dios te guarde...
REY
¡Feroz viene!
MONTESINOS
... Rey de Francia!
REY
Aunque es salvaje
en el trato y en el traje,
aspecto de honrado tiene.
TOMILLAS
(¿Qué es que el pecho se me altera 1020
al velle?)
REY
(Dios le bendiga,
que causa oculta me obliga
a que lo estime y lo quiera.)
¿No hablas de embelesado?
MONTESINOS
Entretúveme en mirar 1025
que hay bien que considerar
en las cosas de tu Estado.
Dame licencia, señor,
de que siendo tu el juez,
juegue un juego de ajedrez 1030
conmigo el gobernador.
TOMILLAS
¿Conmigo las quiere haber?
REY
En acabando este juego.
MONTESINOS
Mira que te tiene ciego
y será cierto el perder. 1035
TOMILLAS
Él piensa que estás picado.
REY
Pues ningún juego perdí.
MONTESINOS A
jugar éste por ti,
presto le hubieras ganado.
REY
Ganalle pienso.
MONTESINOS
No harás,
1040
que aunque el ganar te prometas,
por no entendelle las tretas
cuanto juegas perderás.
TOMILLAS
¿Tú las entiendes?
MONTESINOS
Sí digo.
TOMILLAS
¿Pues con tan breve ocasión? 1045
MONTESINOS
Súpelas por relación
de otro que perdió contigo.
REY
¿Y quién era?
MONTESINOS
Calidad
tenía, hacienda y valor,
y en su vida fue traidor... 1050
TOMILLAS
¿A quién?
MONTESINOS
A Su Majestad.
REY
¡Bien, a fe!
TOMILLAS
A risa convida.
En fin, ¿osarás jugar
conmigo?
MONTESINOS
Y pienso ganar
si no es que pierdo la vida. 1055
TOMILLAS
Y ¿tienes más que perder?
MONTESINOS
Podré jugarme esta prenda,

 Saca la sortija.  

y contra toda tu hacienda,
que menos debe valer.
Digo, la que tú heredaste, 1060
no la que al Rey, mi señor,
le debes.
TOMILLAS
Tiene valor.
¿A qué Príncipe la hurtaste?
REY
(Y de mí es conocida

 Aparte. 

conviene disimular. 1065
Habremos de averiguar
esto, ¡ay, hija de mi vida!)
MONTESINOS
Después de acabado el juego
yo diré quién me la dio.
TOMILLAS
Jaque; es cierto que la hurtó. 1070
MONTESINOS
(¿Cómo resisto a este fuego?)
¿Qué haces de jaquear?
Pues mira bien lo que hiciste,
que por los jaques que diste
algún mate te han de dar. 1075
TOMILLAS
No veo agora ocasión.
MONTESINOS
Pues el juego la traerá.
TOMILLAS
¿A mí mate?
MONTESINOS
Sí, y será,
por ventura, de peón.
Ya lleva el juego perdido 1080
Su Majestad. Más agora,
que de tu mano traidora
tan falsa treta ha salido.
No es la primera traición.
TOMILLAS
Tú mientes como villano, 1085
y aunque se ensucie mi mano
quiero darte un bofetón.
MONTESINOS
Perdone tu Majestad,
que así mi mano sangrienta
da venganzas a una afrenta 1090
y castiga una maldad.

 Dale con el tablero.  

REY
¡Matalde!
MONTESINOS
El Conde y la Infanta
son mis padres.
TOMILLAS
¡Justo cielo!
REY
Deteneos.
MONTESINOS
Y el Rey mi agüelo.
REY
¡Teneos! Su valor espanta. 1095
TOMILLAS
Escuche Su Majestad,
y en tan infelice calma
echaré, a vueltas del alma,
por la boca una verdad.
El Conde y la Infanta fueron 1100
injustamente culpados,
cuando, por mí sobornados,
aquellos testigos dieron.
Y también advierto yo
que este Enrique, a quien criaste, 1105
ni tú, señor, lo engendraste,
ni mi hermana lo parió:
todo fue para engañarte.
 

Salen todos.

 
DUARDO
¡Afuera!
ENRIQUE
¡Hermosa ocasión!
CRIADO
El Conde y la Infanta son. 1110
REY
¡Qué de gracias debo darte,
ah, cielo!
ENRIQUE
Yo, señor, soy
su hijo.
REY
¡Suceso extraño!
DUARDO
Culpa tengo en este engaño.
REY
A todos los brazos doy. 1115
INFANTA
Mil veces nos da las manos,
pues tal nuestra suerte es...
GRIMALTOS
Gracias les doy...
INFANTA
...o tus pies.
GRIMALTOS
... a los cielos soberanos.
Éste es tu nieto.
REY
Ya veo
1120
que en sus obras lo parece,
y pues tan bien lo merece
le daré cuanto poseo,
gustando que Francelina
de esposa le dé la mano. 1125
MONTESINOS
¡Bien divino y soberano!
FRANCELINA
¡Suerte dichosa y divina!
ISABELA
Yo señor, perdón te pido,
pues que yerro no hiciera
cuando de leal tuviera 1130
lo que de casta he tenido.
INFANTA
Yo te lo ruego, señor.
GRIMALTOS
Eso te suplico y pido.
ENRIQUE
Y yo que nombre he tenido
de hijo suyo, y tengo amor 1135
a la Infanta, que creí
ser mi hermana, aquí a tus pies
te suplico me la des
por esposa.
REY
Sea así.
INFANTA
¡Sucesos raros!
Divinos.
1140
Y acabe en este contento
la historia y el nacimiento
de Grimaltos y Montesinos.
 

Éntranse todos, dándose con esto fin a la comedia del Nacimiento de Montesinos.