Este Libro es todo Alegórico; Y se insinúa en él que el Héroe después de haber vencido, y sosegado aquellas Gentes, pensó que Leyes le daría, y como formaría la nueva Ciudad.
En Origuara que lo lleva a ver la República Dichosa, se explica es tan difícil Acción fundar, y hacer feliz un Reino, que es menester para acertarlo la concurrencia de especial Auxilio Divino (depositado en Origuara).
Carlos que lo acompaña, significa lo Benigno, y piadoso de Colón; Calidad sin la cual serían tiranas las Leyes; y quizá aludiendo a esto dice el Poeta en otra parte hablando de Carlos.
El Pecho que hacen Celestial las Ciencias.
Jaime es Emblema de la Religión; Y así al hacer Colón este Acto de Entendimiento, lo ilustra, y fortalece el Auxilio Divino; Y lo acompaña la Benignidad, y la Religión. El Rey luego del País oculto, que le muestra, mas no explica las Selvas portentosas, es el Entendimiento Agente, que de la Fantasía recibe los fantasmas, y los desnuda de la materialidad, para que con ellos se fecunde el Entendimiento Cognoscitivo. La justicia que le enseña lo admirable de Leyes, Estilos, y visible lo Espiritual, es este segundo, y mejor Entendimiento, donde se halla el Objeto proporcionado a la Potencia; Esto es Espiritualizado; Para que pueda conducirse a perfección el Acto Intelectual, que en la Reflexión, y Exclamación con que después Héroe prorrumpe, se muestra perfecto discretísimamente. Los muchos, y admirables misterios restantes, por no poder decirlos todos, los fío a la investigación de los Estudiosos; como también el aplaudir los aciertos de coronar el fin a la Obra, pues la concluye el Poeta hablando con la Majestad Cristianísima de LUIS DÉCIMO CUARTO El GRANDE.
El Nuevo Mundo
Poema Heroico de Don Francisco Botello de Moraes y Vasconcelos.
1 | ||||
| Era al tiempo que nace en cuna fría | ||||
| la niñez de las llamas que el Sol dora, | ||||
| y se espereza tierno infante el Día | ||||
| en el florido seno de la Aurora. | ||||
| Por arrullos sutil murmureo hacía | ||||
| al Rayo nuevo el aura voladora; | ||||
| rasgando por mantillas felizmente | ||||
| sus Arreboles el purpúreo Oriente. | ||||
2 | ||||
| Al pestañear Celeste que ilumina | ||||
| la Esfera a balbucientes esplendores, | ||||
| en la tierra, en el viento, y la marina, | ||||
| se trasladan bultos a colores; | ||||
| herida de su vista en grana fina | ||||
| la Emperatriz se enciende en las flores; | ||||
| y el ave y fiera, que su ardor regala, | ||||
| estremece la piel, sacude el ala. | ||||
3 | ||||
| A este tiempo Colón: Mas oh inmortales | ||||
| divinas Musas, ¿dónde mi ardimiento | ||||
| sin vos huella caminos Celestiales | ||||
| nunca emprendidos de otro Humano Aliento? | ||||
| En mi gran tela, en quien a los Mortales | ||||
| enseña lo Feliz profundo acento, | ||||
| ya ha llegado la diestra, mal segura, | ||||
| del mayor tramo a la alta contextura. | ||||
4 | ||||
| Si a vos (sumas Virtudes) cometido | ||||
| fue un tiempo en Alas conducirme alternas | ||||
| a Esfera em que aprender pude el sonido | ||||
| de las volubles Cítaras eternas; | ||||
| Si por vos, elevando el fiel gemido | ||||
| en que Amor me dictó lágrimas tiernas, | ||||
| inspiré de la Trompa la armonía; | ||||
| Dad todas hoy vigor a mi Osadía. | ||||
5 | ||||
| La Tierra, Madre de ignorancias sólo, | ||||
| donde Escipiones ya no hallan los Enios, | ||||
| por linaje dulcísimo del Polo | ||||
| hiere (Madrastra en fin) los sacros Genios. | ||||
| Sin sombra o fuente que del fiero Apolo | ||||
| o de la sed defienda los ingenios | ||||
| míseros buscan por sendero horrible | ||||
| de la Virtud la Cumbre inaccesible. | ||||
6 | ||||
| Reina la Adulación, Deidad se aclama | ||||
| la Riqueza, de insultos ciega amante; | ||||
| yo lo vi, cuando el Error que infama | ||||
| los Palacios, me hurté al infiel semblante; | ||||
| Cuando huí de la Corte en quien derrama | ||||
| tantos monstruos Plutón, que cada instante | ||||
| al negro Umbral para verterle enojos | ||||
| rechina el Quicio, estallan los Cerrojos. | ||||
7 | ||||
| Ya la Corte habitó; ya en Obeliscos | ||||
| vi esa Sierra de torres erizada | ||||
| en cuyos Capiteles o altos riscos | ||||
| por selva crece tanta Cruz dorada. | ||||
| Mas a mucha impiedad formaba apriscos | ||||
| la Pompa de sus Coches dilatada, | ||||
| donde tronando ruidos vanamente | ||||
| aún se afecta el Poder, Omnipotente. | ||||
8 | ||||
| Hoy pues (Celestes Ninfas) que dichoso | ||||
| rompí del Laberinto el ciego lazo, | ||||
| y que he podido conseguir ansioso | ||||
| (Amiga Libertad) tu dulce abrazo; | ||||
| En este mayor Vuelo misterioso | ||||
| esfuerce mis Cadencias vuestro brazo, | ||||
| porque a pesar de Invidia iguale atento | ||||
| al raro Asunto el portentoso Acento. | ||||
9 | ||||
| Ya los Cuatro gloriosos en la incierta | ||||
| sombra vían la luz confusamente, | ||||
| en fe de fenecer la Gruta yerta | ||||
| cuando empezaba el Sol resplandeciente. | ||||
| Rompen Jazmines que a la bronca puerta | ||||
| del risco eran cortina floreciente; | ||||
| y a un Prado salen, donde suspendidos | ||||
| el Deleite no cupo en los Sentidos. | ||||
10 | ||||
| A un Prado, donde para que eternices, | ||||
| oh Abril, tus hermosísimos ensayos, | ||||
| era el Alba, la Rama, y los Matices, | ||||
| más que Flor, más que Selva, y más que Rayos. | ||||
| Mostrando que sus ámbitos felices | ||||
| la Delicia esmaltó, vestida Mayos, | ||||
| formaba el Aura, el Sol, y el verde Suelo | ||||
| más que Luz, más que Tierra, y más que Cielo. | ||||
11 | ||||
| Divino Alcázar de la Primavera | ||||
| es todo el Valle entre Favonios roncos; | ||||
| densa Bóveda de hojas lisonjera | ||||
| que en las Columnas crece en los troncos. | ||||
| Sino es que las Rosas en la hoguera | ||||
| arde la Selva sin estruendos broncos, | ||||
| y en cúpulas frondosas da su aliento | ||||
| humos de Ramas a anegar el Viento. | ||||
12 | ||||
| Cuando difunde espíritu apacible | ||||
| en Tempes vistosísimos Pancaya, | ||||
| cuanto al Hidaspes en verdor plausible | ||||
| florido exceso del Elisio ensaya, | ||||
| Y cuanto aroma el Ave indefectible | ||||
| junta en su hoguera, todo aquí se explaya; | ||||
| son Babel de deleite, y de bellezas | ||||
| Frutos, Bálsamos, Flores, y Cortezas. | ||||
13 | ||||
| Dulces arroyos mil rasgan el prado | ||||
| traveseando en inquietudes sumas; | ||||
| salpican allí un Lirio enamorado, | ||||
| acá un Jacinto anegan sus espumas; | ||||
| las Violetas impele aire templado | ||||
| como que a huir del Agua busquen plumas; | ||||
| y del Cristal temiendo los confines | ||||
| se enredan por los troncos los Jazmines. | ||||
14 | ||||
| Desarrollan los Mayos florecientes | ||||
| aquí sus lienzos; rompe Abril sus llaves, | ||||
| y el Alba en tintas de hojas diferentes, | ||||
| todos sus coloridos da suaves. | ||||
| Llenan fragrantes ondas los Ambientes | ||||
| donde Sirenas las traviesas Aves | ||||
| baten cantando en Ovas de Esmeralda | ||||
| leve escama de azul, púrpura, y gualda. | ||||
15 | ||||
| En competencia suya hermosas pieles | ||||
| dan a la grama ejércitos sencillos; | ||||
| vagando en la beldad de sus Vergeles | ||||
| doradas Liebres, blancos Cervatillos; | ||||
| Si la Corza fugaz con plantas fieles | ||||
| sin inclinarlos corre en los Tomillos, | ||||
| saltando el Conejuelo aja en las bellas | ||||
| Flores el tierno humor de las Estrellas. | ||||
16 | ||||
| Compite con la Rosa la Granada, | ||||
| de flor, y frutas Reinas superiores; | ||||
| en cuya fe más triunfos de encarnada | ||||
| a una las Frutas dan, a otra las Flores; | ||||
| del Botón, y la Cáscara elevada | ||||
| hojas vierten, y granos sus colores, | ||||
| haciendo la ansia de ostentan tu Pompa | ||||
| que una se desabroche, otra se rompa. | ||||
17 | ||||
| Apacible Niñez de la Arboleda | ||||
| son los Guindos que ascienden poco al Pelo; | ||||
| y sus frutas, a quien el Nácar ceda, | ||||
| pendientes dijes que le feria Apolo. | ||||
| En los densos Naranjos ver se veda | ||||
| las Ninfas transformadas; quedan sólo | ||||
| vivas Limas, palpitando en ellas | ||||
| dorados pechos de Amadrías bellas. | ||||
18 | ||||
| Porque las peinen airecillos roncos | ||||
| las Parras: vierten pompa dilatada; | ||||
| las Parras, de la testa de los troncos | ||||
| bulliciosa peluca enmarañada. | ||||
| No las admiten sólo Álamos broncos, | ||||
| mas de cualquiera Planta allí elevada | ||||
| cuelgan a haces los Pámpanos opimos, | ||||
| y penden los Racimos a racimos. | ||||
19 | ||||
| Poblaban verdes Chozas esparcidas | ||||
| aquel Terreno bienaventurado, | ||||
| ocupando sus márgenes floridas | ||||
| tendido un carro aquí, y allá un arado. | ||||
| Los Bueyes con las frentes mal erguidas | ||||
| descansaban ociosos en el Prado, | ||||
| y su aliento humear a luz temprana | ||||
| con el fresco se ve de la mañana. | ||||
20 | ||||
| Allí cándidos Cisnes conducía | ||||
| dulce Serrana que a la luz se atreve; | ||||
| Acullá baladoras con el día | ||||
| tierno Zagal las ovejuelas mueve; | ||||
| Despierta el Labrador al Sol que vía | ||||
| por la rendija entrar del seto leve, | ||||
| y alegre sale de su choza yerta | ||||
| haciéndolo agobiar la angosta puerta. | ||||
21 | ||||
| Todo el Valle es pacíficos objetos | ||||
| y de halagüeño Amor imperio blando; | ||||
| los rudos troncos aman, y entre afectos | ||||
| están las varias hojas anudando. | ||||
| Ríen las selvas; a su acción sujetos | ||||
| los Riscos su beldad viven amando; | ||||
| y toca ardiendo el Aura licenciosa | ||||
| los rojos labios de la honesta Rosa. | ||||
22 | ||||
| Suspiran por el Céfiro, encendidos, | ||||
| los matices espíritu de aromas; | ||||
| las Tórtolas se besan en los nidos; | ||||
| arrúllanse lascivas las Palomas; | ||||
| mugen las Vacas; a su voz movidos | ||||
| los Toros, a quien tú, Ciego Amor, domas, | ||||
| se ven venir; y en ímpetu sencillo | ||||
| vuela a la fiel consorte el jilguerillo. | ||||
23 | ||||
| A un lado del camino un monte estaba, | ||||
| a quien Flora, esmerando sus pinceles, | ||||
| dio siempre, por si al valle lo igualaba, | ||||
| peso feliz de Mirtis, y Laureles; | ||||
| al pie dél una gruta se rasgaba; | ||||
| donde, cargado el risco de vergeles, | ||||
| entre pintadas conchas y corales | ||||
| oprimido sudó blandos Cristales. | ||||
24 | ||||
| Al Arco de la gruta fiel Boscaje | ||||
| dulces Yedras y Pámpanos tejían, | ||||
| que en lazos bellos, sierpes de follaje, | ||||
| se enroscaban tal vez, tal se mordían; | ||||
| algunas roto el alto maridaje | ||||
| casi el Cristal tocando, allí pendían, | ||||
| donde a abrazarlas, como Amor lo fragua, | ||||
| falta la arena al borbollar del Agua. | ||||
25 | ||||
| Por una calle de Álamos, torcida | ||||
| al vago arbitrio de la fiel Ribera, | ||||
| va su espuma a ser plata entretejida | ||||
| en los brocados de la Primavera. | ||||
| Celosas aun del Sol, formas tupida | ||||
| nube las ramas de su alegre esfera, | ||||
| oponiendo en densísimo desdoro | ||||
| escudos de Esmeralda a asaltos de Oro. | ||||
26 | ||||
| A pocos pasos bulliciosamente | ||||
| ruedan varios molinos a su abrigo, | ||||
| cuyos humildes techos felizmente | ||||
| de lejos hace blanquear el trigo. | ||||
| Quiébrase en los Rodeznos la corriente, | ||||
| si en la piedra se riza el grano amigo; | ||||
| y al Viento en blanca nube peregrina | ||||
| polvos de agua exhaló, y ondas de harina. | ||||
27 | ||||
| Vueltas luego las Selvas portentosas | ||||
| en Joyeles, se ilustran más triunfantes: | ||||
| transformaron su pompa las hermosas | ||||
| Flores en resplandor de Astros brillantes. | ||||
| Muestran todos los troncos luminosas | ||||
| de plata hojas, y frutos de Diamantes, | ||||
| quedando el Sol que mira el dulce Prado | ||||
| al súbito reflejo deslumbrado. | ||||
28 | ||||
| Los riscos coronados de Alelíes | ||||
| son Crisólito y perlas de Luz llenas; | ||||
| visten los brutos pieles Carmesíes; | ||||
| Y lanas de Oro (oh fiel rebaño) estrenas. | ||||
| Vierte el arroyo en guijas de Rubíes | ||||
| preciosa tempestad a las arenas; | ||||
| manan las peñas leche; y corredores | ||||
| Nilos de Miel endulzan los verdores. | ||||
29 | ||||
| Todo era el valle Luces y hermosura, | ||||
| a cuya vista con tropel urbano | ||||
| aplaudiendo divina la espesura | ||||
| toda la gente se agregó del Llano. | ||||
| Tal, cuando enciende el Viento la Alba pura, | ||||
| los que rinden al Sol incienso vano | ||||
| velan devotos a adorar leales | ||||
| las repetidas Llamas Orientales. | ||||
30 | ||||
| Suspendido Colón gustosamente | ||||
| las transformadas selvas atendía, | ||||
| y los concursos de la agreste gente | ||||
| que el seno de las Chozas despedía; | ||||
| Cuando del Montecillo floreciente | ||||
| salir mayor escuadrón se advertía | ||||
| a cuya novedad con yerto modo | ||||
| fue calma la inquietud del Valle todo. | ||||
31 | ||||
| Era este el Rey, a quien los Magistrados, | ||||
| y el Pueblo, acompañaba en facción tanta; | ||||
| y a quien de la venida y los cuidados | ||||
| de Colón dio noticia Visión Santa. | ||||
| Del lecho, antes que el Alba los dorados | ||||
| Luceros desvanezca, se levanta; | ||||
| y compitiendo pompas con el día | ||||
| el Huésped grande a recibir venía. | ||||
32
| ||||
| Vertió golfos de Gentes el camino | ||||
| al dulce Valle con festivo alago, | ||||
| rebalsando el viviente remolino | ||||
| de la ancha Selva en el florido lago. | ||||
| Ondeando en tanto Pueblo peregrino, | ||||
| a ser de Hombres pasó Danubio vago, | ||||
| Mar que antes era inmoble en mil colores | ||||
| perezoso carámbano de Flores. | ||||
33 | ||||
| El príncipe a las selvas luego amenas | ||||
| salió con las Togadas Jerarquías; | ||||
| sus Carrozas, de varias Flores llenas, | ||||
| agrestes Carros son, bueyes las Pías. | ||||
| Corónanse los bueyes de azucenas; | ||||
| y cada Carro es tal, que juzgarías | ||||
| mirabas con prodigios halagüeños | ||||
| lejos del tronco florecer los leños. | ||||
34 | ||||
| Penden haces de Rosas que lo abrazan | ||||
| del cuello al tardo buey, que Elisios brilla; | ||||
| y rojos tramos de Clavel se enlazan | ||||
| por Ejes, Ruedas, Pértigo, y Toldilla. | ||||
| El movimiento que los tumbos trazan | ||||
| tal vez deshoja su beldad sencilla, | ||||
| y volviendo a la selva sus pensiles | ||||
| se anegan los Abriles con Abriles. | ||||
35 | ||||
| Mas ceda toda pompa a los doseles | ||||
| del Rey, cuya Carreta unció vistosa | ||||
| blancos toros; a quien vistió las pieles | ||||
| labrada red de mucha flor hermosa; | ||||
| parece que allí el Alba sus pinceles | ||||
| probó; o teñir queriendo alguna Rosa | ||||
| caer dejó en las pieles sin destreza | ||||
| borrones de carmín Naturaleza. | ||||
36 | ||||
| Jamás Creta escondió en tales colores | ||||
| algún toro que ofrenda a Jove sea; | ||||
| Creta, halagüeña patria de las flores, | ||||
| alabe o no su Idalio Citerea. | ||||
| Ni al mugidor Osiris con primores | ||||
| florecientes el Nilo así hermosea, | ||||
| cuando en sus reses que adoró el Egipcio | ||||
| transformaba en Deidad el Sacrificio. | ||||
37 | ||||
| Por Dosel iba una Águila de Rosas | ||||
| haciendo blanda sombra al Rey sublime. | ||||
| Abre las alas, y en las generosas | ||||
| garras una enroscada Sierpe oprime. | ||||
| Son flor la Sierpe y Plumas espaciosas; | ||||
| y porque todo a un tiempo el Aura anime | ||||
| finge en murmuréos, en temblores miente, | ||||
| vuelo al Águila, y silbo a la Serpiente. | ||||
38 | ||||
| Los Costados del Carro en lisonjeras | ||||
| pompas cada uno inmenso abril florece; | ||||
| nieva el Jazmín tejido en sus esferas | ||||
| dulce pared que en Rosas se enrojece. | ||||
| Un Cielo de vagantes Primaveras | ||||
| no ya Carro, se ostenta; en quien parece | ||||
| que un Pensil cada tabla, un signo sea | ||||
| cada buey, cada cuerno el de Amaltea. | ||||
39 | ||||
| Era el Rey vuelto, a quien daría | ||||
| Chipre sus Solios entre los más bellos. | ||||
| Pardo gabán fue el traje que vestía; | ||||
| ampos el Rostro, y Oro los Cabellos. | ||||
| De sus facciones dulce la armonía | ||||
| los dulces prados enamora al vellos; | ||||
| y atraídas quizá de sus primores | ||||
| (Orfeo mudo) lo coronan Flores. | ||||
40 | ||||
| En llegando a Colón, del Carro augusto | ||||
| a abrazarlo se antoja diligente. | ||||
| Oh tú (le dice) Capitán robusto | ||||
| ya esclarecida Luz del Occidente, | ||||
| Dichoso llegue a nuestro Imperio el justo | ||||
| blasón de tu Osadía; y felizmente | ||||
| esta Aurora amanezcan sus Deidades | ||||
| a esclarecer Horror de mil edades. | ||||
41 | ||||
| A mucha Profecía ha sido objeto | ||||
| entre nuestros Mayores tu grande Alma | ||||
| anunciando alto bien cuando el efecto | ||||
| rompa a nuestro esperar la ansiosa calma; | ||||
| Mas ya ¿quién no percibe de tu aspecto | ||||
| esperanza mayor, de mayor palma? | ||||
| Feliz quien llega a ver con Luz brillante | ||||
| reiterada Edad tanta en su semblante. | ||||
42 | ||||
| Ya, queridos Vasallos, nuestro espanto | ||||
| atiende la admirable fiel Victoria | ||||
| que ha sido en la esperanza tiempo tanto | ||||
| noble peso al afán de la Memoria. | ||||
| ¿No veis, en fe de que el Impíreo santo | ||||
| vierte a estas selvas soberana Gloria, | ||||
| como en su claro espacio reverbera | ||||
| resplandeciente extraña Primavera? | ||||
43 | ||||
| Corred todos, llegad al peregrino | ||||
| Celeste. Embajador del Orbe amante; | ||||
| este es, dichosa Patria, este es el digno | ||||
| felice Nuncio del Zafir brillante. | ||||
| Así, aplaudiendo el Héroe Ligurino, | ||||
| el Monarca a su pueblo hablaba errante; | ||||
| admirando en Laurel de Estrellas dueño | ||||
| ser más gloria al Presagio el Desempeño. | ||||
44 | ||||
| Deshecho luego el lazo en que ceñía | ||||
| al gran Caudillo el Príncipe dichoso, | ||||
| el Joven Carlos (lleno de alegría) | ||||
| a Jaime, y Origuara abraza ansioso. | ||||
| Llegan los Magistrados a porfía | ||||
| rendidos con obsequio generoso; | ||||
| y en todo el Valle suenan lisonjeros | ||||
| aplausos de los grandes Extranjeros. | ||||
45 | ||||
| Corresponden Colón, Jaime, Origuara, | ||||
| y Carlos a la Noble Cortesía; | ||||
| admirándose todos de la rara | ||||
| modesta no esperada Monarquía. | ||||
| También del Indio en toda faz se aclara | ||||
| cuanto asombro la Europa allí infundía; | ||||
| viven absortos en el verde Polo | ||||
| millares de Hombres con un rostro sólo. | ||||
46 | ||||
| Vuelven luego a los Solios, pretendiendo | ||||
| que a ser de flores Mar vuelva el camino. | ||||
| En el Real Carro, a todos precediendo, | ||||
| con su Gente y el Rey, va el Ligurino. | ||||
| Toman vuelta las ruedas, describiendo | ||||
| largos giros al Valle peregrino; | ||||
| y el Monarca a sus Pueblos imperioso | ||||
| que guíen manda al bosque Misterioso. | ||||
47
| ||||
| Has de saber (dijo a Colón) que en esta | ||||
| dichosa Patria de lo Floreciente | ||||
| una Espesura está, cuya floresta | ||||
| la antigua Religión guarda altamente. | ||||
| Todo mi Imperio víctimas la presta | ||||
| en el no osar tocarla; y reverente | ||||
| lejos la adora; que en su Templo oculto | ||||
| es la Distancia quien acerca al Culto. | ||||
48 | ||||
| Ni penetrar pudiera allá a los roncos | ||||
| interiores murmúreos de sus ramos | ||||
| nuestra Curiosidad, según sus broncos | ||||
| vastos lindes tejidos admiramos. | ||||
| Son muralla densísima sus Troncos; | ||||
| o congelada peña en verdes tramos; | ||||
| si no es que sola enlaza en su extrañeza | ||||
| a toda una Espesura, una Corteza. | ||||
49 | ||||
| No sabrá ponderar, docta elegancia | ||||
| los portentos que exhala augustamente | ||||
| este Centro feliz, esta Abundancia | ||||
| de eterna magnitud resplandeciente. | ||||
| Hierve quizá en Deidad su sacra estancia, | ||||
| y impidiendo las Plantas su Torrente | ||||
| rebosa en Luz causando al Sol desaire | ||||
| a ser glorioso escándalo del Aire. | ||||
50 | ||||
| Tal vez un dulce rayo que desata | ||||
| apacible Volcán su verde Asiento | ||||
| sobre la Corte nuestra se dilata, | ||||
| penacho hermoso que engalana el Viento. | ||||
| Tal vez un Iris baña de Escarlata | ||||
| Blanco, Verde, y Azul, su Firmamento, | ||||
| pintando en coloridos mil su anhelo | ||||
| Cóncavo más Celeste que el del Cielo. | ||||
51 | ||||
| Hoy junto al triunfo de la blanca Aurora, | ||||
| sin que el sueño mis ojos libertase, | ||||
| una tropa de Ninfas voladora | ||||
| me avisó cuanta dicha al Reino entrase; | ||||
| y me ordenó que a su Floresta ahora | ||||
| antes que a nuestro Pueblo te llevase: | ||||
| Aquella es ya; mira su Rama atento | ||||
| si es densa en su verdor más que en mi acento. | ||||
52 | ||||
| Hablando así; la Selva percibieron | ||||
| venerada de tiempo en tanto curso; | ||||
| Cuando a un raro suceso suspendieron | ||||
| admirada la acción, yerto el discurso. | ||||
| Portentos contaré; Rasgarse vieron | ||||
| la Selva en dos mitades, y al concurso | ||||
| Campos llenos dejar de flores rojas, | ||||
| amontonada en dos Olimpos de hojas. | ||||
53 | ||||
| Por Segur invisible y mano oculta | ||||
| caen los Fresnos, el Roble, y las Encinas; | ||||
| ve el Sol las hierbas que la rama indulta | ||||
| siglos ha, de sus Lámparas Divinas. | ||||
| Yacen cortadas en la selva inculta | ||||
| Plantas de tanta edad, que peregrinas | ||||
| sobreviviendo a Dioses que hospedaron | ||||
| Faunos (tomo cortezas) renovaron. | ||||
54 | ||||
| Sucede el Aire en el vacío asiento | ||||
| que hereda de las copas la Aura pura, | ||||
| porque densa hasta allí gran parte al Viento | ||||
| macizaba de ramas la espesura; | ||||
| Vuelan las aves viendo al pavimento | ||||
| caer el nido y selva mal segura; | ||||
| la gente a un lado y otro admiraba esta | ||||
| monstruosa división de la floresta. | ||||
55 | ||||
| Así por el Destierro antiguamente | ||||
| al acercarse al piélago Eritreo | ||||
| todo el Golfo en dos ondas solamente | ||||
| arrollado notó el Concurso Hebreo; | ||||
| huyen los peces; pásmase la Gente, | ||||
| cuanto del fondo (enjuto a su deseo) | ||||
| vio ser Orilla por frustrar su pena | ||||
| dos Montes de Cristal a un Mar de Arena. | ||||
56 | ||||
| A pocos pasos de rasgado el fuerte | ||||
| denso estorbo de Troncos anudados, | ||||
| llegó el vago Escuadrón con fausta suerte | ||||
| a extraños bosques de Oro iluminados. | ||||
| Tanta aquí mineral Virtud se advierte, | ||||
| que el Sol divulga en Troncos a los Prados | ||||
| los preciosos secretos que allá dentro | ||||
| fió el silencio lóbrega del Centro. | ||||
57 | ||||
| Luego que nació el Mundo y se destierra | ||||
| el Caos, tuvo esta Espesura Oriente; | ||||
| y en ella el gran Vigor que el Todo encierra | ||||
| lo florido elevó a resplandeciente. | ||||
| El Verdor yerto se apartó; y la Tierra | ||||
| que tanto concibió Monstruo Luciente, | ||||
| al Día en Plantas con que (oh Sol) te agravias; | ||||
| Potosíes produjo, abortó arabias. | ||||
58 | ||||
| Con pasmos se ve aquí desempeñado | ||||
| cuanto fingen Poéticos Acentos; | ||||
| Corre el Oro en Pactolos por el Prado; | ||||
| los Riscos visten de Oro lucimientos; | ||||
| parece mana el Monte liquidado | ||||
| en las fuentes que exhala; y con portentos | ||||
| hierve frío el Metal que el Campo llena | ||||
| en el Crisol dorado de la arena. | ||||
59 | ||||
| Aquí la Hija de Glauco misteriosa, | ||||
| mejor que en las Euboicas regiones, | ||||
| la ofrenda a Eneas enseñara hermosa | ||||
| que abrió paso a las lóbregas mansiones. | ||||
| Cualquier Árbol en copia da preciosa | ||||
| los Pemos que a Atalanta eran prisiones; | ||||
| Oro las Flores son, Oro las Gramas, | ||||
| Oro el Tronco, Oro el Fruto, Oro las Ramas. | ||||
60 | ||||
| El Reflejo que el Prado al Cielo invía | ||||
| compite con las Lumbres que él le arroja; | ||||
| espesuras de Llama al Bosque el Día, | ||||
| y al Día el Bosque exhala incendios de Hoja. | ||||
| Quiébranse al encontrarse, con porfía | ||||
| rayos en rayos; su esplendor se enoja, | ||||
| y haciendo el Aura de Zenithdes centro | ||||
| son ellos mismos chispas de su encuentro. | ||||
61 | ||||
| No es menos raro el ruido en sus Abriles | ||||
| que al moverse el Metal logra el ambiente; | ||||
| cada hoja suena a Cítara; y sutiles | ||||
| sus fibras, cuerdas son de Oro luciente. | ||||
| Quizá, por desagravio, si pensiles | ||||
| movió un Mortal en Tracia dulcemente, | ||||
| esta Selva nació que en sus Hibleos | ||||
| pueda armoniosa embelesar Orfeos. | ||||
62 | ||||
| Un esférico Valle se mostraba | ||||
| sin Troncos, de tal Campo en la alegría; | ||||
| cuyo redondo espacio retrataba | ||||
| la plancha de Oro que nos muestra el Día. | ||||
| Elevarse en su centro se miraba | ||||
| un Templo de Oro a la Región vacía; | ||||
| Esférico también; cual aún la suerte | ||||
| Gloriosa Roma su Rotunda advierte. | ||||
63 | ||||
| Parece que del Solio Omnipotente | ||||
| robó la pompa esta Mansión dichosa; | ||||
| tanta Preciosa Piedra felizmente | ||||
| brilla esparcida en su pared gloriosa. | ||||
| No Templo, Joya si resplandeciente, | ||||
| su riqueza la ostenta; y misteriosa | ||||
| porque el pecho a la Selva ha de adornalle | ||||
| la guarda avaro el Corazón del Valle. | ||||
64 | ||||
| Junto al Rubí, el Berilo en sus colores | ||||
| la Aurora renaciendo allí retrata; | ||||
| el Ametisto, y el Diamante, ardores | ||||
| entre Topacios y Ópalos desata; | ||||
| brilla el Sardio, de quien los esplendores | ||||
| el Éufrates en mármoles recata; | ||||
| y congelado Cielo en pompas bellas | ||||
| es manchada la Astroites de Estrellas. | ||||
65 | ||||
| Remata en medio globo la estructura | ||||
| deste Monte de Luces venerado, | ||||
| dominando glorioso la llanura | ||||
| a los Reinos del Céfiro elevado. | ||||
| Con divinos relieves la escultura | ||||
| de su Techo adornó Cincel sagrado; | ||||
| y corona la Cumbre de su Estancia | ||||
| una estatua feliz de la Abundancia. | ||||
66 | ||||
| De Oro es la Estatua; cuyo bulto ufano | ||||
| ciñe de Flores apacible copia; | ||||
| un haz de espigas muestra la una mano; | ||||
| la otra de Abriles lleno un Cornucopia. | ||||
| Como caldo al Techo soberano, | ||||
| de espigas rubio enjambre en él se copia; | ||||
| donde, en sus visos pálidos grabadas, | ||||
| las mieses finge el Oro sazonadas. | ||||
67 | ||||
| Por toda la inferior circunferencia | ||||
| con preciosas Columnas divididas | ||||
| en mil Nichos la Vista reverencia | ||||
| las Virtudes, en bultos esculpidas. | ||||
| Creyeras ver de alguna eterna Esencia | ||||
| patentes las Deidades aplaudidas, | ||||
| pues de Luceros y Virtudes pura | ||||
| respiraba esplendor la Arquitectura. | ||||
68 | ||||
| Eran las puertas de Coral luciente; | ||||
| y amaneciendo en él los tornasoles | ||||
| se fingen de un Sol de Oro, a cuyo Oriente | ||||
| parecía el Coral los Arreboles; | ||||
| lisa plana de púrpura su ardiente | ||||
| tabla se ofrece a rasgos de faroles, | ||||
| resbalara la Vista en su tesoro | ||||
| a no tenerse en los follajes de Oro. | ||||
69 | ||||
| Luego que se acercó la Compañía | ||||
| feliz, se abrieron las sagradas Puertas; | ||||
| y mil vivos Luceros que tenía | ||||
| dentro del Templo al Vergel dieron abiertas. | ||||
| ¿Quién dirá el esplendor que opuso al día | ||||
| su tropa Celestial? ¿y quién las yertas | ||||
| calmas que en Colón y el Reino aunado | ||||
| se agradeció el Sentido deslumbrado? | ||||
70 | ||||
| Tú, gran Platón, la Escuadra y sus felices | ||||
| Ninfas copia; de ti, de ti fue vista; | ||||
| pues si se viera el no adorarla dices | ||||
| fuera imposible al ver la Luz que alista. | ||||
| Sólo diré en su Traje los matices | ||||
| de quien nunca pensó la Humana Vista | ||||
| que junto Iris, Estrellas, Aves, Flores | ||||
| pudiesen colorir tantos colores. | ||||
71 | ||||
| ¿Qué Rueca hizo el Diamante hilo? ¿o lucidos | ||||
| estambres de Crisólito en fanales? | ||||
| Sólidas Telas arden, reducidos | ||||
| a copos el Rubí, Perla, y Corales. | ||||
| Con Topacios florecen los tejidos | ||||
| Claveles del dibujo, en sus cendales; | ||||
| y encendida corteza el verde ramo | ||||
| obstina de Esmeralda áspero el tramo. | ||||
72 | ||||
| A unas cuajado de lucientes Flores | ||||
| Celeste un dulce Mayo las cautela; | ||||
| Otras hacen constantes los ardores | ||||
| de tejido Relámpago en gran tela. | ||||
| Seda es roto en Azules esplendores | ||||
| el Polo; a otras cendal cándido cela, | ||||
| y porque el Rostro en sacro ardor no lo aje | ||||
| en tramas de ampos se congela el traje. | ||||
73 | ||||
| Quien un cruzado leño ansiosa abraza; | ||||
| Quien Columna inmortal; Una a despecho | ||||
| de la Traición, el velo despedaza | ||||
| y de nieve un Fe muestra en el Pecho; | ||||
| Cual un Cordero lleva; a cual enlaza | ||||
| Abril la frente en mucha flor deshecho; | ||||
| Y a cual contra el Abismo aun del coraje | ||||
| copió llamas purpúreas el Plumaje. | ||||
74 | ||||
| Como cuando el Rocío ha hecho erarios | ||||
| del Alba con las lágrimas, las Flores; | ||||
| al herirlas el Sol, con visos varios, | ||||
| apuestan a sus átomos colores; | ||||
| Y cada Flor matices mil contrarios | ||||
| Verde, Azul, Carmesí tiñe en ardores, | ||||
| dudando el Aura misma que los mece | ||||
| si se abrasa el Jardín o el Sol florece; | ||||
75 | ||||
| Así en la Selva de Metales bella, | ||||
| y en el Palacio así resplandeciente, | ||||
| de cada Ninfa el Traje en luz descuella, | ||||
| floreciendo al teñir vario lo ardiente. | ||||
| Vio Colón que una destas era aquella | ||||
| Beldad que en Nave ya le habló luciente; | ||||
| Y en ella en fin, respirando el Cielo todo, | ||||
| dijo al mortal Concurso deste Modo: | ||||
76 | ||||
| Triunfantes Héroes, luz de otras Regiones; | ||||
| y vos que hacéis un Reino de quietudes; | ||||
| De la Edad veis del Oro las mansiones | ||||
| donde todas moramos las Virtudes. | ||||
| Díganlo de esa Selva los blasones, | ||||
| que vegetando hermosas Magnitudes | ||||
| de hojas todas Estrellas, lucimiento | ||||
| apuestan con el alto Firmamento. | ||||
77 | ||||
| A ti, Excelso Colón, debe esta Gente | ||||
| los permisos de entrar a esta Espesura, | ||||
| destinado por Brazo Omnipotente | ||||
| felice colmo a su inmortal Ventura. | ||||
| Más también en su Imperio floreciente | ||||
| grande aviso hallará tu Atención pura; | ||||
| admirando en sus Leyes que profundo | ||||
| te enseña un nuevo Cielo el nuevo Mundo. | ||||
78 | ||||
| A estos Pueblos dulcísima se presta | ||||
| cuanta Felicidad acá es posible; | ||||
| reside el Bien, no interrumpido, en esta | ||||
| gloriosa habitación de los Apacible. | ||||
| No altera mando injusto la Floresta; | ||||
| ni los Hombres Invidia enciende horrible; | ||||
| que en estas Selvas dulcemente hermosas | ||||
| son siempre unos los Ojos y las Cosas. | ||||
79 | ||||
| Sólo en ardiente y cándida porfía | ||||
| miente nieve el Jazmín, ascuas la Rosa; | ||||
| mentira en fin, que con afán de un Día | ||||
| la Luz del Sol deshace poderosa. | ||||
| Roba el Favonio sólo cuantas cría | ||||
| fragrancias la Espesura deliciosa; | ||||
| sólo impelen los Céfiros suaves | ||||
| no el Hombre a Lides, sino a Amor las Aves. | ||||
80 | ||||
| No impera aquí el Insulto; no es espanto | ||||
| admira que, abrazado a Error monstruoso, | ||||
| en ningún Tribunal, aún sacrosanto, | ||||
| le falte absolución al Poderoso. | ||||
| No se aprecia el que inventa al Reino el llanto | ||||
| de nueva Carga; y firma escandaloso | ||||
| que sobre el Pueblo, que oprimido cede, | ||||
| todo se puede bien cuanto se puede. | ||||
81 | ||||
| No hay en su Corte Monstruos de Fortuna | ||||
| que sin Mérito Cultos interesan; | ||||
| no la Traición, el Odio, o la importuna | ||||
| Hipocresía en ella se profesan. | ||||
| No de altiva impiedad hay seña alguna; | ||||
| ni hacen en los Oráculos que cesan | ||||
| (Cual ya fingió el Gentil) con duras Leyes | ||||
| mudos los Dioses los injustos Reyes. | ||||
82 | ||||
| Su Gobierno es Monárquico, oportuno | ||||
| más que esotros que el Pueblo a muchos fía; | ||||
| y más perfecto, pues no hay otro alguno | ||||
| que no venga a acabar en Monarquía. | ||||
| Depositaron el Poder en uno | ||||
| por ver que sólo un Sol informa el Día; | ||||
| un Dios el Mundo sin vigor diverso; | ||||
| y un Alma el racional breve Universo. | ||||
83 | ||||
| Mas como debe ser Alma a su Gente, | ||||
| Sol, y casi Deidad de alta pureza, | ||||
| no penden de que inútil fatalmente | ||||
| se lo produzca la Naturaleza. | ||||
| Es Electivo el Dueño aquí eminentes; | ||||
| y es dignidad perpetua tu Grandeza, | ||||
| si tal vez bastardeando el soberano | ||||
| Carácter, no declina hacia el Tirano. | ||||
84 | ||||
| Los Magistrados Grandes y Menores | ||||
| cifran en clases dos de sus potestades; | ||||
| Uno de los Segundos y inferiores | ||||
| preside a cada treinta Vecindades. | ||||
| Cada diez destos a uno en los Mayores | ||||
| le reconocen superioridades; | ||||
| y de unos y otros dura el Poder sólo | ||||
| cuanto a los Signos da una vuelta Apolo. | ||||
85 | ||||
| Aquellos que presiden nunca indignos | ||||
| a treinta Casas, hacen juramento | ||||
| que un Hombre eligirán de cuatro dignos | ||||
| que diga el Pueblo para el Real Asiento; | ||||
| el que fuere de impulsos más benignos; | ||||
| de mayor Religión, más justo aliento. | ||||
| Y cada cuarto espacio señalado, | ||||
| de la Ciudad, propone uno al Senado. | ||||
86 | ||||
| Cada Tercero día con frecuencias | ||||
| el Consejo supremo y Rey consultan, | ||||
| componiendo las pocas diferencias | ||||
| que entre la Gente rara vez resultan. | ||||
| Mas estas Juntas siempre en las presencias | ||||
| de Dos de Esotros se hacen, ni se consultan, | ||||
| porque ausente en tratados que repriman | ||||
| al Pueblo el gran Consejo y Rey no opriman. | ||||
87 | ||||
| De todo dan a sus Familias parte | ||||
| estos Dos cuanto allí se ha conferido; | ||||
| con ellas se consulta, y se reparte | ||||
| la Respuesta al Consejo esclarecido. | ||||
| Delito es Capital tratar a parte, | ||||
| o fuera del Senado preferido, | ||||
| cosa alguna que pueda al ministerio | ||||
| de las Leyes tocar y del Imperio. | ||||
88 | ||||
| Todo Juicio es verbal, en que se apura | ||||
| de los Civil, y Criminal, la vista; | ||||
| y la Verdad se encuentra más segura | ||||
| sin las Cautelas del venal Jurista; | ||||
| pues cual partido en hilos de Onda pura | ||||
| un Río el fin de su Cristal conquista, | ||||
| muere del todo exhausta entre otros Reyes | ||||
| la Razón dividida en muchas Leyes. | ||||
89 | ||||
| Su Traje ya lo ves, mi otros mayores | ||||
| en su Corte verás que esta llaneza; | ||||
| basta Lana que observa en sus colores | ||||
| el tinte que le dio Naturaleza. | ||||
| Son de Lino sus ropas interiores; | ||||
| y sirviendo, no el fausto, a la pureza, | ||||
| lo limpio sólo su atención previno | ||||
| en la Lana, lo cándido en el Lino. | ||||
90 | ||||
| La Seda ignoran; y castigo horrendo | ||||
| está por ley precisa destinado | ||||
| para el que otro Uso fuere introduciendo, | ||||
| o labre el paño sutilmente hilado. | ||||
| Ríense de todo esto, conociendo | ||||
| que en fin la Lana y Lino más delgado | ||||
| no alegará mayor, mejor no deja | ||||
| progenitor, que el Césped, y la Oveja. | ||||
91 | ||||
| Mas la gran fuente donde más deriva | ||||
| su gran Felicidad a estos Mortales, | ||||
| es que no los distingue aquí, o la altiva | ||||
| Nobleza, o diferencia de Caudales. | ||||
| El Blasón más dichoso suyo, estriba | ||||
| en no tener Blasones desiguales; | ||||
| y lo que ajenos hace, sin vaivenes, | ||||
| los Males, es no ser propios los Bienes. | ||||
92 | ||||
| Crecen las Plantas para todos; nace | ||||
| para todos la Mies; cae el Rocío | ||||
| para todos; y a todos satisface | ||||
| en riesgos del Frutal pródigo el Río. | ||||
| Así logran que Amor su unión enlace; | ||||
| y ignorando la Astucia y el Desvío | ||||
| no tan sólo comunes en sus calmas | ||||
| verás los Bienes, mas también las Almas. | ||||
93 | ||||
| Y en fin porque mejor de cerca adviertas | ||||
| otros Estilos, y otras Leyes tales, | ||||
| la Abundancia, las Dichas nunca inciertas | ||||
| que en la Tierra hacen Reinos celestiales; | ||||
| Y porque aplausos en su Corte viertas | ||||
| a Objetos no Ambiciosos, Naturales, | ||||
| a ella ven, donde en ínclita conquista | ||||
| más rapto el Alma deberá a la Vista. | ||||
94 | ||||
| Dijo: y dorando Floreciente Zona | ||||
| surca su Escuadra el Celestial camino; | ||||
| mas como altos avisos no perdona | ||||
| de su Oráculo hermoso, el Ligurino, | ||||
| Divina Astrea (dice) si es Corona | ||||
| de una Corona augusta lo Divino, | ||||
| ¿dime cuál Religión descuella cedro | ||||
| acá tan lejos del Galeón de Pedro? | ||||
95 | ||||
| En estos (Respondió) Reinos de Flores | ||||
| todo está en todo con perfecto modo; | ||||
| y de alta Religión los Esplendores | ||||
| están mejor por lo mejor de todo. | ||||
| Mas no sus Monarquías Superiores | ||||
| con muchos Sacerdotes incomodo; | ||||
| Cada Pueblo tiene uno solamente; | ||||
| y uno la Corte, a todos eminente. | ||||
96 | ||||
| Está en el Templo, y este en erigidas | ||||
| florestas que a este fin el Arte enreda; | ||||
| y hacen más sus Presencia aplaudidas | ||||
| respetosos mil velos de Arboleda. | ||||
| Luego en Chozas, a número ceñidas, | ||||
| viven (al que el Senado le conceda) | ||||
| Monjes santos; el Sitio más tejido | ||||
| el del supremo Sacerdote ha sido. | ||||
97 | ||||
| Preñez secunda de la Primavera | ||||
| se hincha el Valle en un Ródope florido, | ||||
| y no mezcla sus cumbres en la Esfera | ||||
| porque a emularla asciende esclarecido. | ||||
| Fanales de matices reverbera | ||||
| en las Campañas diáfanas y, erguido, | ||||
| del Arco de sí mismo a la lid clara | ||||
| todo en Penachos de hojas se dispara. | ||||
98 | ||||
| Cárcel dulce al Oído es el ambiente | ||||
| que hermoso la Floresta en quiebros hace; | ||||
| Líquido aborto en risco floreciente | ||||
| mucha Delicia allí se aljófar, nace. | ||||
| A la Vista la Luz más felizmente | ||||
| ríe el Alba; no hay Flor que Ámbar no enlace, | ||||
| y en la alta suavidad que el Aura le entra | ||||
| también sus luces el Olfato encuentra. | ||||
99 | ||||
| Sólo abrigan sus árboles blandura, | ||||
| la Liebre de Oro, o pardo el Conejuelo | ||||
| no la corre (tan densa es la Espesura) | ||||
| la taladra oficioso, como el Suelo. | ||||
| En fe de que otros Soles se asegura | ||||
| ni aun de Luz le introduce sombra el Cielo; | ||||
| y entran mal (cuando el Viento hojas desvía) | ||||
| desgreñadas las Lámparas del Día. | ||||
100 | ||||
| El Dragón que mil Áspides tremola, | ||||
| y por traerlas de las Hazas bellas | ||||
| ató escamoso bálago su Cola | ||||
| en la mies Celestial haces de Estrellas; | ||||
| Ese, aunque ardientes furias enarbola, | ||||
| pisado destas Ramas gime al vellas; | ||||
| y sin tocarlas postra infaustamente | ||||
| del Monte al pie la Cumbre de su Frente. | ||||
101 | ||||
| Con razón; pues la Gracia a la Espesura | ||||
| en lo más alto siendo está guirnalda, | ||||
| para que entre ella esté y la Sierpe impura | ||||
| la hermosura del Monte y verde falda, | ||||
| ¿Quién negará que inmensa es la Hermosura | ||||
| deste excelso Gigante de Esmeralda, | ||||
| si mide su hermosura y fértil vista | ||||
| cuanto la Gracia de la Culpa dista? | ||||
102 | ||||
| De Monjes santos luego Chozas ciento | ||||
| pueblan el gran Desierto inaccesible, | ||||
| y penitente el áspero Escarmiento | ||||
| dulce en brazos se ve de los Apacible. | ||||
| Así decía: cuando el Firmamento | ||||
| florido, fue a sus Ojos perceptible. | ||||
| Arrodillose el Rey; y a vista tanta | ||||
| dice; y el Alma con la Voz levanta: | ||||
103 | ||||
| Salve Erario de Estrellas florecientes. | ||||
| Jardín del Cielo en Cuadros de esplendores; | ||||
| En ti son Flores líquidas, las Fuentes; | ||||
| que riega otra Virtud Fuentes y Flores. | ||||
| No al Céfiro de plumas diferentes | ||||
| matices bate; anima tus verdores | ||||
| (Mar que hunde Olas de Siglos sin medida) | ||||
| la alta sin margen Fuente de la Vida. | ||||
104 | ||||
| Chupa, en vez de la Abeja artificiosa, | ||||
| volador Escuadrón de Inteligencias | ||||
| la escarchada Azucena, de la Rosa | ||||
| las ascuas; del Jazmín las inocencias. | ||||
| ¡O nunca ardiente el Can tu pompa hermosa | ||||
| muerda, o turben tu Abril frías violencias! | ||||
| Logre una vez Hermoso eternizarse; | ||||
| y sea Siempre un Nunca marchitarse. | ||||
105 | ||||
| Examina sutil Filosofía | ||||
| Selvas donde son ramas los Metales; | ||||
| y otras en que grabaron Simetría | ||||
| de Hombre, o Bruto cinceles naturales; | ||||
| Mas en tus Grutas penitente invía | ||||
| vivo Esqueleto otra Alma a los Mortales; | ||||
| da el pálido Semblante ejemplo activo, | ||||
| y en el vivo Cadáver, nace el Vivo. | ||||
106 | ||||
| Cesen contigo cuantas selvas bellas | ||||
| sudó Naturaleza o soñó el Arte; | ||||
| manan tus peñas Miel, pues corre en ellas | ||||
| dulce el Afán que la Virtud reparte. | ||||
| Tus Héroes sacros con que el Mundo huellas | ||||
| te hacen ser Paraíso en cada parte; | ||||
| Floreces Gloria; y sólo juntan finas | ||||
| sus penitentes rostros las Espinas. | ||||
107 | ||||
| Con tal Clamor el ínclito Horizonte | ||||
| saludó el Pueblo Bienaventurado: | ||||
| Y luego, porque a Glorias se remonte. | ||||
| Cambian por la Montaña el verde Prado. | ||||
| La senda que enroscándose va al Monte | ||||
| pisa; Yedra de polvo, o filo hollado | ||||
| conque barrena el Aura peregrino | ||||
| el Caracol riscoso del Camino. | ||||
108 | ||||
| Canceles de Jazmines trepadores; | ||||
| Entre Esmeralda inquietas Fuentecillas; | ||||
| Céfiros, y Favonios voladores; | ||||
| Variando el cuello amantes Palomillas; | ||||
| Deliciosas techumbres de verdores; | ||||
| Dulces enamoradas Tortolillas; | ||||
| Cristales que entre piedras armoniosos | ||||
| huyen de sí, y se buscan bulliciosos; | ||||
109 | ||||
| Cortezas que en aromas se liquidan; | ||||
| Halagüeños murmúreos Celestiales; | ||||
| Auras en que fragrancias siempre anidan; | ||||
| Enjambres que unen Néctar en panales; | ||||
| Grutas que entre las quiebras se solidan; | ||||
| Claveles que ultrajando están corales; | ||||
| Céspedes donde el Pardo la Alba mece; | ||||
| son los Objetos que el camino ofrece. | ||||
110 | ||||
| En una parte el Eco en los ribazos | ||||
| duplica el canto que el Jilguero informa; | ||||
| gime en otra ausencia, y tiernos lazos | ||||
| el solitario, de un peñasco forma; | ||||
| El arroyo a las peñas dando abrazos | ||||
| duerme en la taza que una quiebra forma, | ||||
| y en el ondear del piélago que habita | ||||
| cansado el pecho diáfano palpita. | ||||
111 | ||||
| Vuela el Deleite entre el Favonio blando; | ||||
| mal despierto el Placer yace en su asiento; | ||||
| son las Flores, su ambiente embelesando, | ||||
| embriagueces dulcísimas del Viento. | ||||
| Mas ya llegaban (mejor grama hollando) | ||||
| a la cumbre del verde Firmamento, | ||||
| cuando alta Claridad a ser desaire | ||||
| del Sol, llenó los cóncavos del Aire. | ||||
112 | ||||
| Cual Relámpago el negro parasismo | ||||
| baña a la Noche en llamas presurosas, | ||||
| listó venciendo aquel luciente abismo | ||||
| las Tinieblas del Día Luminosas. | ||||
| Todo el Cielo un boca de sí mismo | ||||
| fue rasgando sus vallas armoniosas, | ||||
| por donde todo (ningún Sol limita) | ||||
| en hermosos fanales se vomita. | ||||
113 | ||||
| Torbellinos de luz miran canoras | ||||
| las Aves en ejércitos ligeros; | ||||
| son espumas mil Rosas voladoras | ||||
| en golfos de Esplendores lisonjeros. | ||||
| Bellos entre Zenithdes, y entre Auroras | ||||
| se descuelgan racimos de Luceros, | ||||
| llegando a conocer en tropas bellas | ||||
| de su Sol la presencia estas Estrellas. | ||||
114 | ||||
| Terremotos al Cielo misterioso | ||||
| le prohija el temblor resplandeciente; | ||||
| con alas de Carmín, y Gualda, hermoso | ||||
| vaga mucho Escuadrón Inteligente. | ||||
| Los airones del Ombro luminoso | ||||
| baten rizados bulliciosamente, | ||||
| y introducen sus rápidos celajes | ||||
| a Banderas los trémulos Plumajes. | ||||
115 | ||||
| Corrían estos montes arrollados | ||||
| de Cielos, Luces, Ángeles, y Flores | ||||
| hacia el Templo que ocupa los collados | ||||
| del misterioso Monte, superiores. | ||||
| Colón, el Rey, la Turba, y Magistrados | ||||
| Norte hacen de su pasmo los ardores; | ||||
| síguelos; y a los Ojos que alta inflama | ||||
| es fija Luz la arrebatada Llama. | ||||
116 | ||||
| Ver del Templo a la puerta en el boscaje | ||||
| el Ministro, y no ver Astros lucientes, | ||||
| fue todo uno. Al varón blanco ropaje | ||||
| viste, y coronan plumas diferentes. | ||||
| Misterio mucho en la Corona, y Traje | ||||
| veneraban tejido aquellas Gentes | ||||
| Todos se humillan; busca el Rey, postrado, | ||||
| lo alto del Culto en lo ínfimo del Prado. | ||||
117 | ||||
| Propuso la Justicia el anhelante | ||||
| Deseo de Colón, y alto Consejo | ||||
| para saber cuál Religión constante | ||||
| sigue esta Patria, de la Gloria espejo. | ||||
| A instancias tales ordenó el semblante | ||||
| compuesto más el Sacrosanto Viejo: | ||||
| Gran cosa (dijo) si lo Humano mides, | ||||
| difícil raro asunto (oh Huésped) pides. | ||||
118 | ||||
| Nuestros Mayores, como el Cielo fijo | ||||
| se eleva a nuestro Ser, todo misterio, | ||||
| cuanto no es venerar, vano y prolijo | ||||
| condenaron en tanto Ministerio. | ||||
| Mas pues, como ya el Numen nos predijo, | ||||
| vienes Embajador suyo a este Imperio, | ||||
| la Religión que adora nuestra Gente | ||||
| diré; y la Razón della justamente. | ||||
119 | ||||
| En la Fábrica inmensa introducido | ||||
| la vivifica Espíritu Constante; | ||||
| siendo, a un Todo armonioso reducido, | ||||
| todo Ente alta República elegante. | ||||
| Por los acordes miembros infundido | ||||
| Eterno Entendimiento vigilante | ||||
| la gran Máquina agita, con un extremo; | ||||
| de hermosas Obras; Este conocemos. | ||||
120 | ||||
| No pudo a Todo preceder la Nada, | ||||
| porque de sí el Efecto Causa fuera; | ||||
| para ser del No ser al Ser, llevada, | ||||
| siendo Eterna la Nada, Nada hubiera. | ||||
| Nada el Ser que no tiene le traslada | ||||
| al Nada que ha de ser; fuerza es se infiera | ||||
| Causa Universalísima, que en tramos | ||||
| de Esencia todo anude; Esta admiramos. | ||||
121 | ||||
| Toda Criatura entre el No ser se exalta, | ||||
| y entre el Ser; y en su espacio poco extenso | ||||
| que en parte exista Rica en parte Falta | ||||
| este extremo, y aquél le influye intenso. | ||||
| Son imperfectas porque un Bien les falta | ||||
| mas el Bien que les falta es Bien Inmenso, | ||||
| pues el que tienen si, mas no pudimos | ||||
| cual no tienen decir; Este aplaudimos. | ||||
122 | ||||
| Cualquiera Operación obra ordenada | ||||
| a una Ley, declarando pende Amante | ||||
| toda Naturaleza Naturada | ||||
| de otra Naturaleza Naturante; | ||||
| Sin esta hubiera entendimiento en nada; | ||||
| pues entre lo visible aún más brillante, | ||||
| Sujeto Intelectual a quien debamos | ||||
| lo Intelectual, no se halla; Esta abrazamos. | ||||
123 | ||||
| Posible es todo aquello que si al Acto | ||||
| se reduce, no tiene inconveniente; | ||||
| no le tiene un Inmenso Ser que intacto | ||||
| Soberano existiese Inmortalmente. | ||||
| Viniendo todo deste Rayo abstracto, | ||||
| si es Posible, es en Acto juntamente; | ||||
| que nada estorbará, sin bien miramos, | ||||
| que sea lo que es más; Este ensalzamos. | ||||
124 | ||||
| La Natural Gran Madre con pureza | ||||
| siempre nos grita dogmas soberanos; | ||||
| Lenguas de hoja, acción de Astros su Belleza | ||||
| fiel desvela instruyendo los Humanos. | ||||
| Nunca puede engañar Naturaleza; | ||||
| y en los súbitos riesgos inhumanos | ||||
| naturalmente es cierto que imploremos | ||||
| Mayor Ser; luego existe: Ese queremos. | ||||
125 | ||||
| Quien es Eterno es por sí mismo; y nada | ||||
| eficiente, final Causa a sus dones; | ||||
| que hollando del No ser la mayor Nada, | ||||
| en la del No ser bien no halla objeciones. | ||||
| La Esencia que de alguna no es causada | ||||
| sola se limitara Perfecciones; | ||||
| que el Ente es por si el todo, percibimos, | ||||
| sin límites sufrir; a Este servimos. | ||||
126 | ||||
| El Máximo Existente no el Ser diera | ||||
| a todas Perfecciones oportuno | ||||
| si la perfección toda no tuviera, | ||||
| y incomparable a todo no fuera Uno. | ||||
| Si hubiese otro, fuerza es los distinguiera | ||||
| una Virtud, o un Vicio, el importuno | ||||
| Vicio desdice; y de aquel Ser no hallamos | ||||
| fuera alguna Virtud; Uno adoramos. | ||||
127 | ||||
| Creemos luego que es Eterna el Alma | ||||
| que en nosotros al Cielo corresponde, | ||||
| Superior a los Brutos en quien Calma | ||||
| la Esencia, y en la Nada al fin se esconde. | ||||
| Horizontes llamamos con fiel palma | ||||
| toda Criatura Racional, adonde | ||||
| los Hemisferios dos que al linde apuntan | ||||
| del Tiempo y de la Eternidad, se juntan. | ||||
128 | ||||
| El Ser Corpóreo acerca del que es Sólo | ||||
| objeto Espiritual, Obrar no puede; | ||||
| pues se viera que así la Causa el Polo | ||||
| de su Naturaleza propia excede. | ||||
| Todo Objeto nuestro Ánimo entendiolo | ||||
| aún siendo Espiritual, pues se concede | ||||
| a su elevado Vuelo que un abismo | ||||
| dividiendo de Luz, llegue a Dios mismo. | ||||
129 | ||||
| Lo Espiritual no se divide; luego | ||||
| ¿quién que Eterno ha de ser podrá negarle? | ||||
| Si muere el Cuerpo es por que abriga ciego | ||||
| Contrarios mil que llegan a arruinarle. | ||||
| Sus Contrarios posibles con sosiego | ||||
| Ve el Alma, sin que logren minorarle: | ||||
| Timbres cuanto Obra más la ilustran varios; | ||||
| la aumentan si es posible sus Contrarios. | ||||
130 | ||||
| Si Mortal fuera el Alma, sólo fuera | ||||
| su Fin durar; mas vemos que a Dolores | ||||
| como súbdito suyo en quien impera | ||||
| el Cuerpo obliga y lazos exteriores; | ||||
| Tal vez (como Inmortal se considera) | ||||
| Briosa los Sentidos Inferiores | ||||
| lleva a la Muerte misma y Fin, que horrible | ||||
| es el Terrible más de lo Terrible. | ||||
131 | ||||
| En todo Objeto nunca la Rudeza | ||||
| de los Brutos, se abstiene hasta saciarse; | ||||
| ni se dio de lo Eterno a su Torpeza | ||||
| el Deseo que no hubo de lograrse. | ||||
| Fuera Necia y Cruel Naturaleza, | ||||
| si viera este Apetito dilatarse | ||||
| en más que el Hombre en quien se enciende activo | ||||
| lo Eterno a esclarecer lo Sensitivo: | ||||
132 | ||||
| De todo el Universo en la alta Esfera | ||||
| nada hay que ilustre el Sol, y (oh Abismo) escondas | ||||
| que del Alma del Inmortal que nos modera | ||||
| no sea Objeto en Cielo y Grutas hondas. | ||||
| ¿Quién no la ve que inmensa casi, impera | ||||
| conociendo Aires, Riscos, Llamas, Ondas? | ||||
| Aún Laureles en sí consigue atentos; | ||||
| pues aún conoce sus Conocimientos. | ||||
133 | ||||
| Este es el Don Mayor que a esotro justo | ||||
| Incomparable Ser agradecemos; | ||||
| Por el cual para el Bueno y el Injusto | ||||
| destinadas Mansiones dos Creemos. | ||||
| Sin fin en la Una ante el Criador Augusto | ||||
| el no haber que Esperar, de un Siempre, vemos; | ||||
| y hay con rabias, de la Otra en la espelunca, | ||||
| el Infeliz Desesperar de un Nunca. | ||||
134 | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
163 | ||||
| Dijo: y toda la Gente y las Virtudes | ||||
| dejando el Prado que Astros vegetaba | ||||
| se encaminan con lentas inquietudes | ||||
| a la Corte que junto al Bosque estaba. | ||||
| Llevó el camino Heroicas Magnitudes | ||||
| a una Colina que alta registraba | ||||
| la Corte excelsa; un Río que la baña; | ||||
| y hermosa en variedades la Campaña. | ||||
164 | ||||
| La Vista arrebata felizmente | ||||
| la Población hermosa, que en bien hechos | ||||
| Edificios, si bien poco eminente, | ||||
| campeaba de las Plantas a despechos. | ||||
| De un cándido betún resplandeciente, | ||||
| que hay en aquella tierra, eran los techos; | ||||
| pareciendo a reflejos que dilata | ||||
| en Piélagos de Hierba Isla de Plata. | ||||
165 | ||||
| Estaban por el Campo derramadas | ||||
| varias Ninfas en varios ejercicios; | ||||
| Unas se ven a Bailes entregadas, | ||||
| Otras cogen floridos desperdicios. | ||||
| De Jóvenes también tropas aunadas; | ||||
| se advierten por sus gramas; propicias | ||||
| la hermosa Variedad del Prado exaltan; | ||||
| Luchan aquí, allá Corren, allí salvan. | ||||
166 | ||||
| Algunos, de los Libros meditando | ||||
| los Metales están ricos Tesoros; | ||||
| Otros por el Florido Imperio blando | ||||
| la Beldad siguen que causó sus Lloros. | ||||
| Y Otros a Orfeo vencen, suspirando | ||||
| al son de un Instrumento; tan Sonoros, | ||||
| que ver esperarías en sus Tierras | ||||
| aves Monstruosas mil volantes Sierras. | ||||
167 | ||||
| Quien examina con cuidado atento | ||||
| las hierbas que la Selva da Florida; | ||||
| y quien Versos compone que su acento | ||||
| después con alma exalte esclarecida. | ||||
| A tanta vista en su espesura el Viento | ||||
| bien hallado, de ser fugaz se olvida; | ||||
| y en suaves remansos sin desvío | ||||
| se miraba que huyó de huir el Río. | ||||
168 | ||||
| Colón, que iluminar quiere su Idea, | ||||
| preguntó en copia tal de ocupaciones | ||||
| por cual causa, dejada su tarea, | ||||
| busque la Gente agreste diversiones. | ||||
| A cuya instancia la Divina Astrea | ||||
| (en cuanto de las ásperas mansiones | ||||
| del Monte, van al Prado descendiendo) | ||||
| satisfizo Dulcísima, diciendo: | ||||
169 | ||||
| Aquí (donde los Dogmas ves perfectos) | ||||
| la Agricultura y fértil desperdicio | ||||
| es Empleo común, que a sus efectos | ||||
| Varones y Hembras destino propicio. | ||||
| Enséñase en la Escuela por preceptos; | ||||
| y después con el útil Ejercicio | ||||
| en el fecundo Prado cuya estancia | ||||
| tiene de la Ciudad menos distancia. | ||||
170 | ||||
| Demás desto que a Todos los comprehende | ||||
| y el Campo inclina a Cultivar divino, | ||||
| distinta ocupación cada uno aprende | ||||
| como las Lanas fabricar o el Lino; | ||||
| La Cantería que los Riscos hiende; | ||||
| La Herrería a que el fuego le es benigno; | ||||
| o la Carpintería, en Selva instable | ||||
| Peste de acero a Vulgo vegetable. | ||||
171 | ||||
| Bien es verdad que siempre estos Oficios | ||||
| según su agrado el Profesor elige; | ||||
| Lo común es que el Hijo en ejercicios | ||||
| en que su Padre estudia, se prohije. | ||||
| Mas cuando a otro diverso con propicios | ||||
| dictámenes el Genio lo dirige, | ||||
| pasa adoptado a hallar aquella Ciencia; | ||||
| y en su Elección le nace otra Ascendencia. | ||||
172 | ||||
| Las Telas, Carnes, Frutos, y en fin cuanto | ||||
| ha menester un Pueblo, en dilatadas | ||||
| Lonjas ya Trojes, el Senado Santo | ||||
| hace junten sus Gentes desveladas. | ||||
| De allí cada Vecino lleva tanto | ||||
| Como quiere de todo a sus Moradas; | ||||
| y Nadie pide ni usurpó sin modo, | ||||
| pues Nadie compra y todos tienen todo. | ||||
173 | ||||
| Después que Mieses ya logran bastantes | ||||
| dan en Barcas el otro Trigo al Río, | ||||
| por si hay más Gentes. A quien aun distantes | ||||
| y ignoradas los junta Afecto pío: | ||||
| Sus Piedades en Piélagos undantes | ||||
| nadan allá encendiendo el Cristal frío; | ||||
| y al Grano que de Surcos cárcel lo ata | ||||
| vaga es la Espuma Libertad de Plata. | ||||
174 | ||||
| Hay Instrumentos para cualquier Arte | ||||
| públicos sin que alguno los posea; | ||||
| y en providencias ínclitas se parte | ||||
| el Medio como el Fin de la tarea. | ||||
| Si envejece una Casa, se reparte | ||||
| Gente por quien compuesta al punto sea; | ||||
| de todos es cada una; y sin engaño | ||||
| suelen cambiar entre sí cada año. | ||||
175 | ||||
| Aquellos sólo que el Afán no obliga | ||||
| los Estudiosos son, el Magistrado, | ||||
| y Sacerdotes; que en mayor fatiga | ||||
| lo Docto los detiene y lo Sagrado. | ||||
| Aquí verás que Gran Laurel consiga | ||||
| el Don de la Poesía sublimado; | ||||
| mas Nombre tanto sólo da su Fama | ||||
| al que lo Heroico y lo Divino aclama. | ||||
176 | ||||
| Procésanla Mujeres, y Varones; | ||||
| y encendidos con Ímpetus propicios | ||||
| mil Especies allá de otras Regiones | ||||
| verter los hace el Rapto en desperdicios. | ||||
| Describir para ejemplo las Acciones | ||||
| grandes del Reino, y detestar los Vicios | ||||
| es lo más a que sirve esta elevada | ||||
| Ciencia de todas Ciencias agregada. | ||||
177 | ||||
| En fin por ser los que el Afán contrastan | ||||
| casi todos en esta Monarquía, | ||||
| tres horas de Mañana, otras tres bastan | ||||
| que trabajen de Tarde cada día. | ||||
| Y así del Tiempo lo restante gastan | ||||
| (como ves) a su antojo en alegría; | ||||
| bien que el que sea honesta, desvelado | ||||
| lo ordena y lo examina el Magistrado. | ||||
178 | ||||
| Dijo; y a la Ciudad dio el Tropel puro | ||||
| más Luces que transportan los Etontes; | ||||
| Las Paredes con ramas en no obscura | ||||
| verdor se ven tejer sus Horizontes. | ||||
| Joven Tropa por dar tal Selva al Muro | ||||
| a las Lomas vellosas de los Montes | ||||
| con mil Tijeras de Segur activas | ||||
| las Lanas esquiló vegetativas. | ||||
179 | ||||
| Las Ventanas, las Calles, parecían | ||||
| más que llenas formadas ser de Gente; | ||||
| hablando Unos con Otros discurrían | ||||
| del Monstruo suceso, absortamente. | ||||
| Aquel que Metal viste (Unos decían) | ||||
| es din duda el Caudillo del Oriente; | ||||
| Aquel que en largo Traje viene oculto | ||||
| será Sagrado el que Ministra el Culto. | ||||
180 | ||||
| Pregunta al Alma anciana, con cuidado, | ||||
| tierna Virgen: ¿Cuál Tierra hay peregrina | ||||
| donde nacen de Hierro congelado | ||||
| los Hombres? ¿Quién así el Metal afina? | ||||
| Aquel Dragón de Plumas enroscado | ||||
| que en su Cabeza al Aire remolina, | ||||
| es vivo acaso, y con horror no amigo | ||||
| silva por devorar el Enemigo. | ||||
181 | ||||
| El más Anciano inquieto le agradece | ||||
| a su Edad que durase hasta aquel día; | ||||
| las Damas cuanta Rosa Abril florece | ||||
| de los balcones vierten a porfía; | ||||
| a Azucenas caer allí parece | ||||
| roto el Sol blanco de la Láctea vía; | ||||
| y a Claveles venirse (ardiendo el suelo) | ||||
| en Estrellas de grana abajo el Cielo. | ||||
182 | ||||
| Por la espaciosa Calle luego a una | ||||
| de dos Plazas que aquella Corte tiene | ||||
| el Pueblo los guió donde oportuna | ||||
| gustosa salva la Atención proviene. | ||||
| Dio lugar la Plebeya la importuna | ||||
| muchedumbre al mirar que el Triunfo viene; | ||||
| y encontraron los Ojos mil hermosas | ||||
| Ninfas que animan, al pisar, las Rosas. | ||||
183 | ||||
| Danzando en dulces instabilidades | ||||
| al extraño Concurso hacen cortejo; | ||||
| parecía que el aire y las Deidades | ||||
| dan las alas de Amor a su despejo. | ||||
| ¡Oh cuánto! ¡oh cuánto alienta sus Beldades! | ||||
| con razón; pues triunfando en su festejo, | ||||
| de Esferas tales al girar florido | ||||
| debió la Inteligencia ser Cupido. | ||||
184 | ||||
| A la Música así vaga la planta | ||||
| con bulliciosos pasos se ceñía, | ||||
| que una sola cadencia en gloria tanta | ||||
| lo errante y lo sonoro parecía. | ||||
| Corre instable la Cítara, el Pie canta | ||||
| em confusiones suaves y armonía | ||||
| añadiendo la Huella al Instrumento, | ||||
| cada Lazo que teje otro Acento. | ||||
185 | ||||
| Al Compás de los dos latía huraño | ||||
| cualquiera Corazón blandas centellas, | ||||
| copiando en palpitar que adula el Daño | ||||
| el Vuelo deste la Inquietud de aquellas. | ||||
| De sus Descuidos fue milagro extraño | ||||
| saltar tropiezo a sus hermosas huellas; | ||||
| que en cada Flor que el Blanco Pie nevaba | ||||
| mil tiernos Vasallajes encontraba. | ||||
186 | ||||
| Más que el Respeto el Pasmo aquel recinto | ||||
| de Gente suspendió; y en sus acciones | ||||
| con las Plantas allí por tierno instinto | ||||
| saltan unidas las Adoraciones. | ||||
| Enrédanse en su instable Laberinto | ||||
| Vidas; mas a pesar de las Prisiones | ||||
| sigue al Ligero Alcaide y dulce Objeto | ||||
| cargado con los Grillos el Afecto. | ||||
187 | ||||
| Es la Inquietud de su Belleza errante | ||||
| Cansancio ajeno que el que vio padece; | ||||
| y a la astuta fatal Cadena amante | ||||
| un eslabón cada Mudanza crece; | ||||
| apacible Dogal era triunfante | ||||
| el Hilo que en sus Lazos no fallece; | ||||
| y apretando Albedríos que atar pudo | ||||
| cada Vuelta que estrecha fue otro Nudo. | ||||
188 | ||||
| Un Viento y otro vieron agregarse | ||||
| luchando todos con ardor crecido, | ||||
| y anhelando ambiciosos por rasgarse | ||||
| de aquel Primor al Rapto esclarecido. | ||||
| Si ya pudiera al Éxtasis hurtarse | ||||
| destas Mudanzas el Mortal Sentido, | ||||
| aprender dellas Movimiento viera | ||||
| los Celestiales tumbos de la Esfera. | ||||
189 | ||||
| Desde aquí en la gran Calle, la Imperiosa | ||||
| Astrea el Triunfo prosiguió aplaudido, | ||||
| siempre explicando cuanta Misteriosa | ||||
| Acción vía, al Varón della instruido. | ||||
| Muchos Carros y Pueblo a la dichosa | ||||
| función llegar miraron; y Escupido | ||||
| por mucha Boca calle (oh Tropel) corres | ||||
| de entre los gruesos Labios de sus Torres. | ||||
190 | ||||
| Aquella (Dijo Astrea) Tropa unida | ||||
| a verte es de otros Pueblos concurrente; | ||||
| gran gloria da a tu Gloria difundida | ||||
| permitirse el viaje a tanta Gente. | ||||
| Nadie aquí vaga; Angustia desmedida | ||||
| dicen que es de su Patria estar ausente; | ||||
| mezclan en esto Religión que observan; | ||||
| y de Egipto la antigua Ley conservan. | ||||
191 | ||||
| Egipto indignos cuantos no formaban | ||||
| su Reino, del juzgó con fiel justicia; | ||||
| Res de Egipto en sus hostias y apuraban | ||||
| en sus Caracterismo hierba Egipcia. | ||||
| Menfis en piedras que las Nubes lavan, | ||||
| de alumno Mármol ostentó propicia | ||||
| duros, si antes divinos en su estilo, | ||||
| los sacrosantos légamos del Nilo. | ||||
192 | ||||
| Aquí, bien como allá con vaga ausencia | ||||
| peregrinar vedaron leyes pías; | ||||
| Ninguno lo ejecuta sin licencia | ||||
| del Magistrado, y con precisos días. | ||||
| Muestra ésta donde a hacer va residencia, | ||||
| y trabaja o ya en Pueblos o Alquerías: | ||||
| sólo es Juez blando fija, en este suelo, | ||||
| la intermisión del público Desvelo. | ||||
193 | ||||
| Un Carro con dos Bueyes aprestado | ||||
| y Esclavos dos le dan a quien impera; | ||||
| estos (cesando el Tiempo examinado) | ||||
| vuelve a la Patria que feliz lo espera. | ||||
| Vive a vista de todos y ocupado | ||||
| en todo el Reino; en cuya acorde Esfera | ||||
| son una Casa mil Comunidades, | ||||
| y una Familia son muchas Ciudades. | ||||
194 | ||||
| Dejó de hablar: y de Alabastro puro | ||||
| ven gran Palacio, en cuya simetría, | ||||
| mordido el mármol de cincel no obscuro, | ||||
| cincel monstruoso el Céfiro mordía. | ||||
| Más a las Casas enramando el muro | ||||
| festiva mano aquí reverdecía; | ||||
| y en la flor que inmensa amontonó a la Calle | ||||
| para el Pueblo vestir defundó el Valle. | ||||
195 | ||||
| Aquí (prosiguió Astrea) de las Ciencias | ||||
| se enseña el preciosísimo tesoro, | ||||
| parte deste alto Alcázar a excelencias | ||||
| sirviendo del feliz sabio decoro; | ||||
| guárdanse en otra parte con decencias | ||||
| sus Leyes que fiel culto escribió en Oro; | ||||
| y en medio está del todo que la abarca | ||||
| la Real Mansión del ínclito Monarca. | ||||
196 | ||||
| En otras grandes Salas cuanto apresta | ||||
| verás Marcial el Reino acero horrible; | ||||
| con Causa justa no hay Nación como Esta | ||||
| tan Fiera; aun Odio imprimir en lo Insensible. | ||||
| Parece hacen sacuda la Floresta | ||||
| la Baqueta del Austro imperceptible, | ||||
| y le formen bramando Parches roncos | ||||
| las verdes Pieles de los altos Troncos. | ||||
197 | ||||
| No dan lugar a las Civiles Guerras | ||||
| sus Leyes que se abrazan felizmente, | ||||
| y también el no haber en estas tierras | ||||
| división de Caudal que Odio alimente. | ||||
| Forman otras acá menores Sierras | ||||
| linde entre esta Nación, y una infiel Gente; | ||||
| lidian allí; y cesando la Pelea | ||||
| también sabrás como el Comentario sea. | ||||
198 | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
| ............................................................... | ||||
299 | ||||
| Desde aquí la gran Calle a la otra Plaza | ||||
| los Concursos llevó, en cuyas mansiones | ||||
| el Docto Gremio de estudiosos traza | ||||
| Festejos a Colón y aclamaciones. | ||||
| Con Arcos de Jazmín toda se enlaza; | ||||
| y en ellos, llenos de altas Inscripciones | ||||
| por más Floridos Genios Celestiales, | ||||
| mil Epígrafes son Rosas Mentales. | ||||
300 | ||||
| Había un gran Teatro en que Gloriosa | ||||
| recitar suelen contra el Tiempo y Parca | ||||
| la alta Poesía; y en fe desto, hermosa | ||||
| sombra le hace un Laurel que el Viento abarca. | ||||
| Aquí (apenas la Plaza honró espaciosa | ||||
| Colón, con las Virtudes, y el Monarca) | ||||
| de Flores Coronada una Doncella | ||||
| se ostentó; más que su Diadema Bella. | ||||
301 | ||||
| Todos pendían de la Ninfa atentos; | ||||
| Cuando añadiendo nueva Gloria al Día | ||||
| se oyó apacible en varios Instrumentos | ||||
| ordenado Desorden de Armonía. | ||||
| A su Compás la Ninfa en los Acentos | ||||
| que enseñaron al Cielo melodía, | ||||
| dando a Colón aplausos Inmortales | ||||
| vertió al Aura feliz Cláusulas tales: | ||||
302 | ||||
| Triunfa; Oh excelso Caudillo, oh más que humano | ||||
| Legislador, en quien vivió lo Justo; | ||||
| sea eterna en tu Frente y en tu Mano | ||||
| Divina la Balanza, el Yelmo Augusto. | ||||
| Rendidas las Escuadras y Error vano | ||||
| adoren ya tu Espíritu robusto, | ||||
| por quien se ve en aciertos que eslabona | ||||
| Ser Fiel de Astrea la Hasta de Belona. | ||||
303 | ||||
| Triunfa; oh Tú, a cuyo Nombre al atenderse | ||||
| los Caudales del Reno Corredores | ||||
| rinden Cultos, llegando a conocerte | ||||
| Descendencia de sus Emperadores. | ||||
| Bebieron Luces para esclarecerse | ||||
| las Águilas augustas, y Colores | ||||
| de Esmaltes rojos a tu Sangre ufana | ||||
| dio la Cesárea Púrpura Alemana. | ||||
304 | ||||
| Triunfa; Pues porque el Erebo se asombre | ||||
| Rayos la Religión te da Invencibles, | ||||
| y tu Constancia te adquirió el renombre | ||||
| de que aún Suceso harás los Imposibles. | ||||
| Mandas; y es tu Prudencia más que de Hombre; | ||||
| Lidias; y haces tus Palmas infalibles; | ||||
| siendo en Saber y Impulso peregrino | ||||
| tu dictamen Deidad, tu acción Destino. | ||||
305 | ||||
| Triunfa; Pues ya dio Aplauso a tu decoro | ||||
| más Mundo que ese adonde celebrado | ||||
| es el Tajo feliz tempestad de Oro, | ||||
| es el Tíber de Luz raudal Sagrado. | ||||
| A admirarte clarísimo Desdoro | ||||
| de cuanto Semidiós vive exaltado | ||||
| Tierras te aguardan, de riquezas llenas, | ||||
| que anhelante el Leucadio abraza apenas. | ||||
306 | ||||
| Triunfa; Que emula al Sol tu Heroica Llama | ||||
| otra Eclíptica forma en las Riberas; | ||||
| y a señalarle término a tu Fama | ||||
| no hallan Trópico alguno las Esferas. | ||||
| Ya, en común beneficio que te aclama, | ||||
| excede tu Esplendor esas Hogueras | ||||
| con que es en blando Espíritu fecundo | ||||
| la Pupila del Cielo Alma del Mundo. | ||||
307 | ||||
| Triunfa; Pues a tus Hechos excelentes | ||||
| logras que el Manto azul papel se exalte; | ||||
| las Luces tinta; y plumas las ardientes | ||||
| del Cisne, o Fénix que es al Polo esmalte; | ||||
| Carro es la Eternidad, y concurrentes | ||||
| vulgos los Siglos sin que alguno falte; | ||||
| y a ceñirse se tejen de faroles | ||||
| una Zona Laurel y hojas mil Soles. | ||||
308 | ||||
| Cantó así: Y en airosas claridades | ||||
| el Concurso obsequiando reverente | ||||
| dejó el Teatro, oyendo inmensidades | ||||
| de víctores que da a su Voz la Gente. | ||||
| Mas en Carlos feliz que sus Beldades | ||||
| y Acentos percibía absortamente | ||||
| pasaron con dulcísimas prisiones | ||||
| de admiraciones las Admiraciones. | ||||
309 | ||||
| (¡Suceso extraño!) Su Jacinta bella | ||||
| en la Hermosura misteriosa vía; | ||||
| aun sin su rostro gritan hoy que es Ella, | ||||
| la Música, el Lenguaje, y la Poesía, | ||||
| Grande en el Joven suspensión descuella; | ||||
| a la Vista el Vivir todo corría; | ||||
| y tuvo harto que hay en fin más arrojos | ||||
| en tener Alma allí para los Ojos. | ||||
310 | ||||
| Cuando libraba que alto el Oceano | ||||
| sus Luces le apartaba furibundo, | ||||
| y era invidia su Rayo soberano | ||||
| a estotro Cielo, honrando estotro Mundo | ||||
| en dos Soles sus Ciclos mira ufano; | ||||
| y ve escrito en un rostro sin segundo | ||||
| (¡ay cuánto deletrea su Memoria!) | ||||
| con rasgos de Carmín Esta es tu Gloria. | ||||
311 | ||||
| Albricias (oh Jacinta) ya el Tormento | ||||
| no hará sus ansias de tu Albor lunares; | ||||
| Ya aquel Carlos, aquel tu amado Aliento | ||||
| pidiéndote perdón, te dan los Mares. | ||||
| Si te miró con Ceño hasta hoy violento | ||||
| la Suerte injusta pródiga a pesares, | ||||
| de tu Amante en el rostro ya oportuna | ||||
| la Risa viendo estas de la Fortuna. | ||||
312 | ||||
| Corre (oh Carlos) del Héroe Victorioso | ||||
| turba el Triunfo, que a Amor haces agravios; | ||||
| Corre, y frustre a la Ninfa Amante ansioso | ||||
| sus Compases tu Unión, su Voz tus Labios. | ||||
| Artes del Grande Autor son portentoso | ||||
| Fuegos de Amor que todo encienden sabios; | ||||
| y acaso es más, si este gran Triunfo calma, | ||||
| nacer un Reino que hallar Vida en Almas. | ||||
313 | ||||
| ¡Mas ay! Que juzga el Joven admirado | ||||
| que no es Jacinta la que a ver alcanza, | ||||
| mas Beldad parecida, y engañado | ||||
| tiene la Identidad por Semejanza. | ||||
| El Idioma atribuye al venerado | ||||
| Poder que le desmiente la mudanza; | ||||
| Ni halla camino que a otro Mundo atento | ||||
| la llevase, lino es su Pensamiento. | ||||
314 | ||||
| Callaba Inquieto; Ansioso suspiraba; | ||||
| y intentando explicar su Angustia muda, | ||||
| el Metal de su Voz siempre gastaba | ||||
| la interior Lima sorda de la Duda. | ||||
| ¡Fiera impiedad de Amor! Cuanto empezaba | ||||
| a renacer el vínculo que anuda, | ||||
| para que en vivir tarden las Uniones | ||||
| hace que mueran las Respiraciones. | ||||
315 | ||||
| Aquella Luz (decía) que allá, en prueba | ||||
| de que supo ser Luz, supo ser suya, | ||||
| podría tanto errar que en Beldad nueva | ||||
| vuele a que nuevo Resplandor la incluya; | ||||
| ¡Oh cuánto el Corazón que es Ella aprueba! | ||||
| Latiendo el Alma pide puerta en que huya; | ||||
| O vos, Corazón mío, en Luz distinta, | ||||
| no sois mi Corazón, o esta es Jacinta. | ||||
316 | ||||
| ¿Cómo haría en dos Centros Caos vano | ||||
| mi amoroso Universo otra Belleza? | ||||
| ¿y quién copiar podrá aquel más que humano | ||||
| último Esfuerzo de Naturaleza? | ||||
| Ella es; Ella es; el Mundo, el Oceano | ||||
| todo hollé, y en Región de más pureza | ||||
| pasado el Occidente llegó ahora | ||||
| a ver cómo en su Patria está la Aurora. | ||||
317 | ||||
| Así discurre viendo arrebatado | ||||
| con qué alborozo el Corazón palpita; | ||||
| el Corazón, que el Nombre Idolatrado | ||||
| en el rumor de los Latidos grita. | ||||
| Sigue en el gran Concurso con cuidado | ||||
| la Causa que su Incendio no limita: | ||||
| Calla lo que discurre, y solamente | ||||
| parte exhala del Pecho en Eco ardiente. | ||||
318 | ||||
| Díjola allí:¿ Por qué hermoso Tirano | ||||
| acordes ruinas labras en tu Acento? | ||||
| ¿Quién advirtió jamás que el Mayo ufano | ||||
| dulcísima ponzoña exhale al Viento? | ||||
| Vence la Voz al áspid inhumano; | ||||
| mas tu Canto es estrago más sangriento, | ||||
| y Áspid tu Lengua da a la Vida agravios | ||||
| de entre las frescas Rosas de tus Labios. | ||||
319 | ||||
| No mi Oído enajenes que ansias cobra; | ||||
| bastan mis Ojos; y en mi Pecho herido | ||||
| a tu Parcialidad bella le sobra | ||||
| la Confidencia ya de otro Sentido. | ||||
| Si por vencer mi Aliento hechizos obra | ||||
| tu Voz, cese su encanto apetecidos | ||||
| siquiera porque puede en tal conquista | ||||
| robar tu Acento palmas de tu Vista. | ||||
320 | ||||
| Negándose a su fuga voladora | ||||
| embelesados en el Viento y graves | ||||
| tu Armonía atendieron hoy sonora | ||||
| los ejércitos leves de las Aves; | ||||
| Daban por culto, aunque te ven Aurora, | ||||
| fiel Silencio y no Músicas suaves; | ||||
| que sola dulcemente se divisa | ||||
| digna tu Voz de saludar tu Risa. | ||||
321 | ||||
| Estaba toda el Alma en mi suspensa | ||||
| sin ver el Corazón acometido, | ||||
| antes amando la apacible Ofensa | ||||
| se abrevió en las Regiones del Oído. | ||||
| Hallaste el Pecho (oh Ninfa) sin defensas | ||||
| venció tu Voz; tan luego, que en su ruido | ||||
| fue el Clarín mismo que emprendió tus Glorias | ||||
| el Estruendo triunfal de tus Victorias. | ||||
322 | ||||
| Canta en los Giros de su instable anhelo | ||||
| el Azul, el Luciente Paraíso; | ||||
| Que sin esta halagüeña gracia el Cielo | ||||
| sus altas ruedas impeler no quiso. | ||||
| La Hermosura, a quien llama Cielo el Suelo, | ||||
| ser de facciones Música es preciso: | ||||
| ¿Que mucho triunfes, cuando tu pureza | ||||
| enlaza otra Armonía a la Belleza? | ||||
323 | ||||
| ¡Oh! si dos Almas esta vez mi Aliento | ||||
| con nueva Animación tener pudiera, | ||||
| porque dos Cultos en mi Rendimiento | ||||
| tengan tu Voz y hermosa Primavera. | ||||
| Mas pues son imposibles deste intento | ||||
| las Víctimas que ansioso considera, | ||||
| si Cantas, deja el Alma a tu Voz pura, | ||||
| y vuélvela en Callando a tu Hermosura. | ||||
324 | ||||
| Con una hermosa Risa cautamente | ||||
| muda al Amante respondió la Dama; | ||||
| hasta que se declara ya Impaciente, | ||||
| y la arrebata Amor hacia su Llama. | ||||
| Cuanta Gloria en un Pecho y otro ardiente | ||||
| creciese entonces, júzguelo quien ama | ||||
| Así en fin de un Pesar encanecido | ||||
| Hijo el Placer, por tardo es más querido. | ||||
325 | ||||
| Al absorto Congreso el Curso, ciego | ||||
| de sus Casos Jacinta hermosa cuenta. | ||||
| Refiere que Deidad Auseolo luego | ||||
| la veneró después de la Tormenta; | ||||
| Dice como la huyo el Raudal del Fuego, | ||||
| y como Naobacán seguirla intenta, | ||||
| y allá en el Barco se libró confusa, | ||||
| con cuanto ya ha descrito nuestra Musa. | ||||
326 | ||||
| Las Virtudes la hallaron; la Venida | ||||
| de la Armada le advierten, y su Amante; | ||||
| Y por Poetisa y Música la unida | ||||
| gran Corte el Himno le encargó Triunfante. | ||||
| Ella al fin y Leonor enternecida | ||||
| se ven y abrazan; y en Unión constante | ||||
| las junta con aplausos de alto estilo | ||||
| dulce Himeneo a Carlos y a Camilo. | ||||
327 | ||||
| Ya había visto todos los Misterios | ||||
| Colón, de aquel Impíreo de Amaltea; | ||||
| Cuando antes que dejase sus Imperios | ||||
| le preguntó la Soberana Astrea: | ||||
| ¿Héroe Feliz que de otros Hemisferios | ||||
| estos ilustras en nadante brea, | ||||
| te parece este Extraño Emporio digno | ||||
| del Nombre de República benigno? | ||||
328 | ||||
| Oh Virtud Santa (respondió) ha gran rato | ||||
| que arrebatado en mudas suspensiones | ||||
| luchando estoy cuando explicarlas trato | ||||
| acá dentro con mis adoraciones. | ||||
| Felice el Rey, Felice el Pueblo grato | ||||
| que mereció habitar estas mansiones | ||||
| pues República en cuanto alumbra Apolo | ||||
| no sólo es Esta, mas lo es Esta sólo. | ||||
329 | ||||
| En ninguna otra parte está atendida | ||||
| la Pública Salud que aquí florece; | ||||
| mas la Abundancia, en pocos detenida, | ||||
| es Obstrucción de que el Común fallece. | ||||
| Junta el Avaro bienes sin medida, | ||||
| y aún cauteloso finge que parece; | ||||
| y por nuevo Caudal, con sed traidora, | ||||
| del Caudal las noticias atesora. | ||||
330 | ||||
| Los pocos a quien vemos los recuerde | ||||
| allá el Trabajo, con Dolor constante | ||||
| cual Esclavos la anciana Edad la verde | ||||
| en opresión consumen incesante. | ||||
| Da Vida a la República, y la pierde | ||||
| en continuo trabajo el Laborante; | ||||
| y tanto suda en angustiadas leyes | ||||
| el triste Agricultor como los Bueyes. | ||||
331 | ||||
| Huella Ciencia y Virtud no alimentadas | ||||
| quien tiene; y para a Alguno hallar propicio, | ||||
| por viles medios (¡oh maldad!) ajadas | ||||
| han menester las apadrine el Vicio. | ||||
| Niega el sustento, niega las Moradas | ||||
| la Tierra al Racional docto ejercicio; | ||||
| y a los que son más que Hombres da sin frutos | ||||
| menos comodidades que a los Brutos. | ||||
332 | ||||
| Por ventura ¿no es fiera, no es Ingrata | ||||
| la República Infiel que en sus Errores | ||||
| inmensas Sumas de Caudal desata | ||||
| para Grandes? ¿de Vicios Inventores? | ||||
| ¿y nunca atiendo a cuanta Hueste grata | ||||
| lidia, o profesa doctos Esplendores? | ||||
| ¿ni a las Agrestes Gentes, y Oficiales | ||||
| del Civil Cuerpo espíritus Vitales? | ||||
333 | ||||
| ¿Y cómo no será ciega Locura | ||||
| que al Indigno haga Ilustre un gran Ropaje? | ||||
| ¿y que siendo exterior su Contextura | ||||
| de Espíritu, o lo quite, al Pecho el Traje? | ||||
| Quien se viste de Seda o Grana pura | ||||
| trata al menos pomposo con ultraje; | ||||
| Ser da Quien no le tiene; Es en su Abismo | ||||
| el Hombre menos parte de sí mismo. | ||||
334 | ||||
| ¿Pues qué de los Deleites inhumanos | ||||
| diré que el Ocio y el Poder conduce? | ||||
| ¿y de las Artes y Ejercicios vanos | ||||
| que la Necesidad fiera introduce? | ||||
| De rodillas están muchos Humanos | ||||
| delante de Otro, y Gloria esto le induce; | ||||
| con que llamarlo la Lisonja aleve | ||||
| duda Hombre ya, si Dios aún no se atreve. | ||||
335 | ||||
| Pues luego los Togados que encubierta | ||||
| Maldad abrigan con la Ley desleales, | ||||
| alimentando el que a pleitear acierta | ||||
| Astucias sólo en tantos Tribunales; | ||||
| Cual Jayanes de Mármol que a la puerta | ||||
| de algún Palacio vemos, son los tales; | ||||
| muestran que el Reino elevan en sus Cuellos, | ||||
| y le son Carga y lo desploman Ellos. | ||||
336 | ||||
| ¡Oh Desorden! ¡Oh Edad! y ¡Oh cuán distantes | ||||
| desto las Leyes son que ahora he visto! | ||||
| Bien creo yo que a todas las restantes | ||||
| Tierras daría este Gobierno Cristo; | ||||
| Sino se interpusiera a sus amantes | ||||
| Sacras Piedades, con horror mal quisto, | ||||
| la Rabia que en la Tierra está extendida | ||||
| de la impura Soberbia enfurecida. | ||||
337 | ||||
| Este Espíritu inmundo apoderado | ||||
| de todos los Humanos Corazones, | ||||
| hace que Nuestro Error contra sí armado | ||||
| se oponga a Nuestro Ser, piense traiciones. | ||||
| Si infama al Áspid el Veneno airado | ||||
| que dio Naturaleza a sus Acciones, | ||||
| ¿qué hará al Hombre que en ruinas que se adquiere | ||||
| nuevos Venenos, Peste ajena inquiere? | ||||
338 | ||||
| Ya el Mundo vio por este Imperio ciego | ||||
| el Caballo en las Clines lisonjeras | ||||
| (que a adornar nació el Prado con sosiego) | ||||
| las Plumas competir de las Cimeras. | ||||
| Ya el Ganges (aprendiendo en nuestro Fuego | ||||
| llama los brutos) miró en sus Riberas | ||||
| brotar su vasta Fiera a sus Caudillos | ||||
| Monte animado Selvas de Castillos. | ||||
339 | ||||
| Ya las Aves que en diáfano Elemento | ||||
| estaban sólo a ver sus Vuelos hechas, | ||||
| se admiraron rasgar notando el Viento | ||||
| huéspedas alas de rabiosas Flechas. | ||||
| Los metales el Odio armó sangriento, | ||||
| y salió el Hierro infiel de las deshechas | ||||
| entrañas de la Tierra, con Renombres, | ||||
| a esconderse en los Pechos de los Hombres. | ||||
340 | ||||
| ¿Qué diré del Cañón donde el inmundo | ||||
| Infierno por nosotros vio emularse? | ||||
| ¿y qué de la Carcasa, furibundo | ||||
| Monstruo mayor, más digno de execrarse? | ||||
| Nuevo Globo de Acero sobre el Mundo | ||||
| revienta en Llamas; Como al acabarse | ||||
| será el Abismo, para hacerle Guerra, | ||||
| Respiración postrera de la Tierra. | ||||
341 | ||||
| Mas pues hace este Error que se reprima | ||||
| sólo aquí Imperio tal que Auroras vierte, | ||||
| ¡oh! eternícelo el Cielo; y siempre oprima | ||||
| los deleznables vuelos de la Suerte; | ||||
| Pues si el Ave que a Arabia la sublima | ||||
| costar tanto milagro al Sol se advierte, | ||||
| más debida será luz más segura | ||||
| de tan rara Provincia a la Edad pura. | ||||
342 | ||||
| Dijo Colón: y Astrea misteriosa | ||||
| que las Leyes impresas vio en su Mente, | ||||
| y en su Pecho el Afecto que piadosa | ||||
| fomentó la República excelente; | ||||
| Ya (le dice) la vuelta victoriosa | ||||
| es preciso que des a ver tu Gente, | ||||
| porque fabriques em el Orbe Nuevo | ||||
| nuevo, Muro que tema el mismo Erebo. | ||||
343 | ||||
| Esto el Brazo que en triunfos te levanta | ||||
| decreta a tu Desvelo; y que advertido | ||||
| la dirección imites sacrosanta | ||||
| deste felice Reino esclarecido. | ||||
| Así imperaba: Cuando Carlos Santa | ||||
| Divina Astrea este alto don te pido; | ||||
| si adore digno estas Espesura bella, | ||||
| permítenos vivir más tiempo en Ella. | ||||
344 | ||||
| Yo que heredando Nobles Esplendores | ||||
| logré que la Fortuna en Pompas vanas | ||||
| me de, al nacer, esmaltes triunfadores | ||||
| de Ilustres Ascendencias Lusitanas; | ||||
| Y inundando el Espíritu de Ardores | ||||
| en brazos de las Musas soberanas | ||||
| tuve la Cuna, porque el Tajo luego | ||||
| de Jacinta cantaste el dulce Fuego; | ||||
345 | ||||
| Varias Tierras corrí; traté lo Raro; | ||||
| mas lograr admiré en la Gente astuta | ||||
| si aplausos la Virtud y el Plectro claro | ||||
| premios la Fraude y la Lisonja bruma. | ||||
| No de Monstruos tal copia en el Tenaro | ||||
| vio Orfeo; En el Tenaro, en cuya Gruta | ||||
| de sí propio el Vacío hasta el Abismo | ||||
| se precipita trágico en sí mismo. | ||||
346 | ||||
| No canté en Breñas; ni en el Juicio urbano | ||||
| fui indigno del Laurel que excelso adoro. | ||||
| Teatro ha sido el Orbe Carpentano | ||||
| siempre Augusto, a mi Espíritu sonoro. | ||||
| Atendí en Mantua el Coro Soberano; | ||||
| Mantua me oyó y me admitió Gran Coro; | ||||
| veneré, embelesado a suavidades, | ||||
| cuantos Poetas vi tantas Deidades. | ||||
347 | ||||
| Ya notando me arrogan Sacras Lumbres | ||||
| muchos Doctos Espíritus atentos, | ||||
| furiosa de la Invidia la costumbre | ||||
| calificó mi Estudio y mis Acentos. | ||||
| Corto es el Monte si la verde Cumbre | ||||
| no le opugnan airándose los Vientos; | ||||
| Bajo es el Cisne si contra el no lidia | ||||
| rabiosa la Ponzoña de la Invidia. | ||||
348 | ||||
| Más de una vez del Carro Luminoso | ||||
| vi los Perros ladrarme en el profundo, | ||||
| y al Compás del aullido tenebroso | ||||
| surqué, riendo el estrellido Mundo. | ||||
| En mi Plectro de Alcides armonioso | ||||
| mordió tal vez la Clava Diente inmundo; | ||||
| mas a Todos la Sangre ardiendo agravios | ||||
| le vi teñir el Tósigo en los Labios. | ||||
349 | ||||
| Y pues sólo en Región donde habitando | ||||
| las Virtudes están, que el Cielo inspira, | ||||
| de la Docta Poesía el Eco Blando | ||||
| libres del Odio los Aplausos mira. | ||||
| Aquí dichoso exaltaré Cantando | ||||
| la Razón, la Virtud, y en mayor Lira | ||||
| aclamaré el Vigor, que da fecundo | ||||
| Pompa al Mar, Gala al Cielo, Vida al Mundo. | ||||
350 | ||||
| Soliciten en la Europa Algunos | ||||
| labrar Palacios, cumular Riquezas, | ||||
| o Estatua a los umbrales importunos | ||||
| de algún Prócer adulen sus Torpezas, | ||||
| Que mayor Pompa da, más oportunos | ||||
| adornos la Virtud en sus purezas, | ||||
| y más Alcázar en aquel de donde | ||||
| mira Elevada cuanto el Mundo esconde. | ||||
351 | ||||
| Ardan con Lumbres de Oro martillado | ||||
| los Rayos de la Rueda nunca firme, | ||||
| y aún todo el Coche en que se ve exaltado | ||||
| quien causó mi Destierro al Competirme; | ||||
| Que yo Felice en mí a pesar del Hado | ||||
| haré que digno quieran admitirme | ||||
| de las Musas las ínclitas Beldades | ||||
| Compatriota Inmortal de las Deidades. | ||||
352 | ||||
| La Heroica sólo alta Virtud imprime | ||||
| Venturas que no acaba Edad alguna, | ||||
| y en sus Regiones para ser sublime | ||||
| no ha menester el Hombre a la Fortuna. | ||||
| Vendrá Gente que Eterno me sublime | ||||
| y ignore desos Vanos la Real Cuna, | ||||
| que para excelsa Fama y sus Clamores | ||||
| no el ser Más falta donde hay ser Mejores. | ||||
353 | ||||
| Tú, Gran Colón, fomenta que yo ansioso | ||||
| trate los Cisnes desta extraña parte, | ||||
| pues Aquel soy sin duda que armonioso | ||||
| destinaron los Cielos a aclamarte. | ||||
| Dijo: Mas siendo ya el partir forzoso, | ||||
| Colón mejor Neptuno y nuevo Marte | ||||
| tierno del Reino allí se despedía | ||||
| y a Todos abrazándolos decía: | ||||
354 | ||||
| Vivid felices; ignorad pesares | ||||
| oh Vos, Nación que diviniza el Hado | ||||
| a mí por nuevas Tierras nuevos Mares | ||||
| de unas ansias en otras me ha arrojado. | ||||
| Segunda vez fiado a los azares | ||||
| del Golfo miraré que en vidrio airado | ||||
| maleza de Cristal nieguen a mis lumbres | ||||
| de la alta Europa las fugaces Cumbres. | ||||
355 | ||||
| No penderá infeliz del viento leve | ||||
| o del Feroz Neptuno, vuestro Aliento; | ||||
| ni temeréis que al Norte le remueve | ||||
| divorcios del Imán el Firmamento. | ||||
| No tendréis que vencer Tormenta aleve | ||||
| ni, vencido ya el Golfo el Norte y Viento, | ||||
| más infiel que sus riesgos desiguales | ||||
| la ingrata Sinrazón de los Mortales. | ||||
356 | ||||
| Príncipe Augusto, Estrellas que glorioso | ||||
| rayáis este Orbe bienaventurado, | ||||
| a Dios, pues yo de aquí brazo imperioso | ||||
| lo fugaz me honestó en lo violentado. | ||||
| En cuanto vean mis Ojos el hermoso | ||||
| Día, siempre en mi Pecho y mi Cuidado | ||||
| más raíces tendrá vuestro amor puro, | ||||
| que esta Selva feliz, por quien lo juro. | ||||
357 | ||||
| Dijo: y con Origuara en nuevo ambiente | ||||
| fundó (cual lo que ha visto le aconseja) | ||||
| Ciudad a quien el Nombre dio excelente | ||||
| de Sacra Navidad que el Daño aleja. | ||||
| Contar, como dejando alguna Gente | ||||
| al nuevo Muro, a Guanagari deja; | ||||
| y como luego Europa lo aplaudía, | ||||
| nuevo Poema y nuevo ardor pedía. | ||||
358 | ||||
| Y ya al Sosiego anhela fatigado | ||||
| mi Aliento. ¿Durarás a mis Despechos | ||||
| o Asunto? Ya, ya te oyen exaltado | ||||
| de la Ibera Nación los Claros Pechos; | ||||
| Nación, que en mí Destierro dilatado | ||||
| así atrajo mi Canto con sus Hechos | ||||
| cual del Viador la Vista y la Presencia | ||||
| Ciudad que está fundada en Eminencia. | ||||
359 | ||||
| ¡Oh España! ¡Oh Nación fuerte! Que pensamiento | ||||
| siempre de tu Gobierno tus Blasones, | ||||
| sin él, viste el Estrago más horrendo; | ||||
| con él, todas venciste las Naciones; | ||||
| Mira en tu Edad primera mereciendo | ||||
| Mundos Nuevos Gloriosos tus Pendones, | ||||
| y advierte que en la Infamia o en la Gloria; | ||||
| de ti pendo tu Ruina o tu Victoria. | ||||
360 | ||||
| A tu Celo y Aceros nunca enjutos | ||||
| de la África sangre en las corrientes | ||||
| dio el Cielo los vastísimos tributos | ||||
| de otro Mundo, otros Mares, y otras Gentes. | ||||
| No tus Caballos, no tus muchos frutos | ||||
| compraron tanto Emporio, o tus lucientes | ||||
| minas preciosas, mieses singulares | ||||
| desa Luz que se siembra en nuestros Mares. | ||||
361 | ||||
| Tales Palmas y Timbre esclarecido | ||||
| cuando hay Justicia su esplendor produce, | ||||
| cuando el Premio y Pavor apetecido | ||||
| tiene por Norte el Mérito que luce; | ||||
| Cuando una misma puerta al Templo unido | ||||
| de la Virtud y del Honor conduce, | ||||
| cual un tiempo admiró la Vencedora | ||||
| Roma, en fe deste lazo triunfadora. | ||||
362 | ||||
| Pondera en cuanta extraña portentosa | ||||
| Empresa tu Ardimiento se ejercía; | ||||
| Tanto era fabricar la Generosa | ||||
| ¡Española Triunfante Monarquía! | ||||
| Mas mira que conserva poderosa | ||||
| sólo a un Reino la Causa que lo cría; | ||||
| y no permitas que en suspensas Calmas | ||||
| se olviden tus Esfuerzos y tus Palmas. | ||||
363 | ||||
| Tú, Soberano LUIS, que Alto atropellas | ||||
| lo Infiel y Invidia que a tus Plantas arde, | ||||
| a quien todo el Gran Mundo en que descuellas | ||||
| debe el ser una Gente con quieto alarde; | ||||
| Y hoy ruega pises tarde las Estrellas, | ||||
| y que pisando las Estrellas tarde, | ||||
| ninguna Nube a su Adorar impida | ||||
| la Presencia de LUIS Esclarecida; | ||||
364 | ||||
| Suspende esas que admiro Operaciones, | ||||
| y admite entre otros Cultos el Misterio | ||||
| de más preciosa Ofrenda que esos dones | ||||
| lucientes que abortó el otro Hemisferio. | ||||
| No desdeñen tus Sacras Comprehensiones | ||||
| tanto Objeto armonioso; ni en tu Imperio | ||||
| se diga que ultrajadas y confusas | ||||
| su clamor Celestial rompen las Musas. | ||||
365 | ||||
| Entre los Doctos Cisnes que ya admiro | ||||
| en tu Heroica Nación que al Orbe espanta, | ||||
| otro admite que nada ya en el giro | ||||
| del Sena, y Fiel, aunque Extranjero, Canta. | ||||
| Felice Yo si el último Suspiro | ||||
| (anticipado por fatiga tanta) | ||||
| es estallar con ínclito renombre | ||||
| reventando al Gran Peso de tu Nombre. | ||||
366 | ||||
| ¿Quién como Tú fue digno Heroicamente | ||||
| del Renombre de GRANDE, esclarecido? | ||||
| Entren con tu primor Carlos Valiente | ||||
| los Teodosios de quien huyó el Olvido; | ||||
| Entre el primero Otón; y el orto ardiente | ||||
| Casimiro Polaco así aplaudido; | ||||
| Cederán Todos ya con el suceso | ||||
| a la Alta Luz de Soberano Exceso. | ||||
367 | ||||
| Si al Joven Macedonio tanto ufano | ||||
| Blasón el Mundo por perderse ofrece; | ||||
| Si al Sucesor a quien Venció el Romano; | ||||
| Si a Fabio que en Tumulto desvanece; | ||||
| Si Pompeyo tal Gloria al Pueblo urbano, | ||||
| sin dar a grande Empresa fin, merece; | ||||
| si en Chingi, Ismael, Mahometo, hereditaria | ||||
| la empezó Tracia infiel, Persia y Tartaria; | ||||
368 | ||||
| A ti que las Virtudes Triunfadoras | ||||
| mostrando al Mundo; ¿a sólo esto anhelabas | ||||
| que Aclamación no debe? las traidoras | ||||
| ansias lo digan de mil Pestes bravas: | ||||
| De la infiel Hidra Herética por otras: | ||||
| renacían las Frentes que truncabas, | ||||
| a nuevo Golpe, porque den sus menguas | ||||
| en más Cabezas a tu Acción más Lenguas. | ||||
369 | ||||
| Tú en una y Otro Piélago profundo | ||||
| Leyes diste a las Cumbres Espumantes; | ||||
| Tú las primeras Gentes dos del Mundo, | ||||
| la Española y Francesa uniste amantes. | ||||
| Arruínese el estorbo sin segundo | ||||
| del Pirineo que era Escarpas antes, | ||||
| y gástense con siempre excelsos modos | ||||
| en tus Estatuas sus Peñascos todos. | ||||
370 | ||||
| Ya me parece miro que tu horrendo | ||||
| Brazo aún hiere la bárbara garganta | ||||
| al Jove que en sus Libias residiendo | ||||
| Ponzoña fue Mental del Garamanta. | ||||
| Triunfarás allá en Meca, donde viendo | ||||
| que se crea en su Pozo Espuma Santa, | ||||
| Vergonzoso Color viste a Nereo | ||||
| la Roja Faz del Piélago Eritreo. | ||||
371 | ||||
| Vendrá Edad que a Salén tus impacientes | ||||
| Huestes rediman; y del Nilo undosas | ||||
| sean Lenguas que aclamen reverentes | ||||
| las siete Bocas que huyen caudalosas. | ||||
| Dosel tuvo tejerse florecientes | ||||
| del Líbano verás ramas frondosas; | ||||
| y en la Alta Sien describirán Trofeos | ||||
| las Palmas de los Campos Idumeos. | ||||
372 | ||||
| Entonces sí, que a Eternas Fama uniendo | ||||
| Calíope Inmortal las Voces mías, | ||||
| mis Plumas cortará tu Acero hiriendo, | ||||
| y encenderán mi Ardor tus Osadías. | ||||
| Ampara en tanto este Armonioso Estruendo | ||||
| que ensalza tus amadas Monarquías; | ||||
| y para cuando con tu Acción lo estorbe | ||||
| granjéeme tu Ejemplo atento el Orbe. | ||||
Fin del Libro décimo