En Naobacán que después muere a manos de Colón (habiendo hecho la oposición principal) se mejora el nombre del Cacique de la Provincia Maguana, el más fiero de todos aquellos Reyes Bárbaros; y que murió después prisionero de Colón, como publican las Historias. Discurro se figura en Él la Ferocidad, y demás errores de los Indios, que destruyó victoriosamente el Héroe; y en fe desto se introduce sin Religión, Devorador de carne Humana, inclinado al Engaño, etc.
En el Monstruo que se le aparece, y auxilia para llegar al Trono, se abomina la Razón de Estado moderna, que solicita con astucias, y impiedades alterar la Paz de Europa, y perturbar las Dichas que trae a todo el Orbe Cristiano la Exaltación del Gloriosísimo FILIPO QUINTO al Solio Español.
Por Origuara, su Visión misteriosa en el Templo, y su Rapto se entiende el Auxilio Divino; y cuanto tenía dispuestos los Ánimos de aquellas Gentes para abrazar la Religión; pues consta que un Indio Virtuoso, corrió gran parte del Nuevo Mundo, diciendo a Todos que sus Ritos eran fábula, y muy presto iría Gente que los desengañase; suceso maravilloso en que tuvo origen esta Ficción.
Jacinta de quien se enamora Noabacán explica cuanto Imperio establece en los ánimos aún bárbaros la Hermosura; y lo mucho que a aquellos Pueblos embelesó al principio el adorno, y presencia de los Españoles; llegando la credulidad de los Indios (al ver más despierta nuestra Razón) a soñar Esencia más que humana en nosotros; y adelantando los agasajos del hospedaje a un siempre delirar caliginoso de la Idolatría.
El Nuevo Mundo
Poema Heroico de Don Francisco Botello de Moraes y Vasconcelos.
1 | ||||
| Aquel grande Orbe Nuevo (que oportuna | ||||
| faja del Mundo sus distancias mide) | ||||
| dilatado la anchísima Laguna | ||||
| del Sur a estotro Mar del Norte impide. | ||||
| En dos Partes, que un Mundo es cada una, | ||||
| uniéndolo un grande Istmo, lo divide; | ||||
| La Ártica hacia el Farol que la Osa raya | ||||
| desde el Seno de México se explaya. | ||||
2 | ||||
| En forma de Pirámide, a extenderse | ||||
| llega la otra Porción que el Istmo junta; | ||||
| Siéntase sobre el Mar del Norte, y verse | ||||
| deja elevada al Sur adonde apunta. | ||||
| Si llama su Pirámide ha de hacerse, | ||||
| sería el Humo de su excelsa punta | ||||
| la obscura Duda que en la Sombra anida | ||||
| de esotra Tierra Austral no conocida. | ||||
3 | ||||
| Con Virtudes a inmenso Ministerio | ||||
| produce Árboles mil, Selvas anuda; | ||||
| Vierte más de una al floreciente Imperio | ||||
| Fuentes de Aromas, Peña Cortezuda. | ||||
| Menos Estrellas tiene su Hemisferio | ||||
| que en el Nuestro se advierten; y es sin duda | ||||
| que su Esfera dorando Minerales | ||||
| gastó la Luz del Sol toda en Metales. | ||||
4 | ||||
| Por sus grandes Provincias extendidas | ||||
| vagan mil Ríos, a cuya agua pura | ||||
| (tanto en Ondas se ensanchan repetidas) | ||||
| urna apenas el Mar todo asegura. | ||||
| Son sus monstruosas Sierpes desmedidas, | ||||
| sus Gentes tienen breve la Estatura; | ||||
| Que entre sus Gentes broncas, y groseras, | ||||
| pudieron tanto descollar sus Fieras. | ||||
5 | ||||
| Entre Árboles, y Breñas residiendo, | ||||
| con el Graznido, y Silbo los unía | ||||
| Compatriotas a Algunos del horrendo | ||||
| Vulgo de Aves, y Fieras, Gruta umbría. | ||||
| Otros viáciban, Casas erigiendo, | ||||
| esos Escollos, y Árboles; Crecía | ||||
| vago el Risco en Paredes; y era bronco | ||||
| Vida del Edificio, muerto el Tronco. | ||||
6 | ||||
| De la Atlántide allí fueron las Gentes | ||||
| primeras, cuando sobre el Golfo estaba, | ||||
| y hasta América espacios Florecientes | ||||
| (Mayor que África, y Asia) derramaba. | ||||
| Orbe segundo, en cuyos Continentes | ||||
| (roto el Mar grande que hoy sus Cumbres lava) | ||||
| a ver el Sol, del fondo en que se encierra | ||||
| inmenso el Rostro levantó la Tierra. | ||||
7 | ||||
| Adora el Indio Piedras, Plantas Bellas; | ||||
| Y haciendo, en nieblas, que el Averno ahúmes | ||||
| a cuanto no era Dios (oh Incienso) en ellas | ||||
| resolvió Reses, profanó perfumes. | ||||
| También dan Culto al Sol, y a las Estrellas | ||||
| donde alta Noche (oh Abismo) le resumes; | ||||
| Y (más Monstruo que el Caos) su desvelo | ||||
| el Infierno encontraba sobre el Cielo. | ||||
8 | ||||
| Obraron cuanta infamia hace se irrite | ||||
| la Razón; Carne Humana era imperfecta | ||||
| Vianda allí, sin que el Horror limite | ||||
| del Cadáver, la acción que tanto afecta. | ||||
| Al revés en el horrido Convite | ||||
| mostraron de Pitágoras la Secta: | ||||
| Sus Cuerpos, que sus Mesas infamaban, | ||||
| de unas Almas en otras se pasaban. | ||||
9 | ||||
| Principio destos Mundos ignorados | ||||
| una grande Isla en aquel Mar reside | ||||
| que el Trópico de Cancro a cinco Grados | ||||
| para huir de la Tórrida la impide. | ||||
| El Atlántico en Piélagos hinchados | ||||
| Grados cuarenta formidable mide | ||||
| que la Fortuna la apartó importuna | ||||
| de las Islas allá de la Fortuna. | ||||
10 | ||||
| Haití los Moradores la llamaron, | ||||
| y Española después Huestes Extrañas; | ||||
| de Algodón, de Oro, y Mieses abundaron | ||||
| sus Ríos, su Campiña, y sus Montañas. | ||||
| No es tan rica Trinacria, aunque formaron | ||||
| Copa a Baco sus Cóncavas Campañas, | ||||
| Trox a Ceres sus Vegas, si notorios | ||||
| Tridente al Dios del Mar sus Promontorios. | ||||
11 | ||||
| De cuatro pies un Ídolo sin manos | ||||
| sus Gentes más entre Otros veneraban; | ||||
| porque huía tal vez lo ataban vanos, | ||||
| y a holocaustos los nudos elevaban. | ||||
| A Este más que a los Otros ya de Humanos | ||||
| Víctimas execrables tributaban; | ||||
| Quizá porque Hombres come[***], de su Insulto | ||||
| la Maldad refugiaron en el Culto. | ||||
12 | ||||
| Con Gobierno Monárquico vivían | ||||
| ordenados sus Climas abundantes; | ||||
| Había Estados varios, y tenían | ||||
| el nombre de Caciques sus Reinantes. | ||||
| Los que entre todos más lugar se hacían | ||||
| eran dos en Provincias dos distantes; | ||||
| Guanagari en Marien Rey verdadero; | ||||
| y en Maguana el atroz Naobacán fiero: | ||||
13 | ||||
| A Naobacán, Cruel, Fingido, y Injusto; | ||||
| Prudente a Guanagari la Isla aclama; | ||||
| Finge que lo arma a Naobacán el Susto; | ||||
| y el Temor mismo a Guanagari lo ama. | ||||
| Guanagari, Ame el Pueblo (dice Augusto) | ||||
| Naobacán, Tema, y aunque no ame clama: | ||||
| Quieto Aquel duerme; en Este a defenderlo | ||||
| Vela astuta Razón para no serlo. | ||||
14 | ||||
| Hasta en llegar del Solio a la alta rueda | ||||
| los dos Príncipes fueron desiguales; | ||||
| Guanagari pacífico lo hereda, | ||||
| usurpó Naobacán las Glorias Reales. | ||||
| Viviendo un tiempo en rústica Vereda | ||||
| con Huestes al que pasa oprimió iguales; | ||||
| Y, por dar muerte aún al Cadáver mismo, | ||||
| los Muertos devoró su Barbarismo. | ||||
15 | ||||
| La Persia así que estorba unir corteses | ||||
| a su Seno el Mar Caspio los Cristales, | ||||
| su Tamorlán, Patricio antes de Reses, | ||||
| vio Tigre de Rebaños Racionales. | ||||
| Más que su Gasa rubia, en pocos meses | ||||
| el Otomano hirieron sus Puñales; | ||||
| Y, en vez de Oro, dio el Hierro sin respeto | ||||
| Corona infausta a todo Bayaceto. | ||||
16 | ||||
| Aún venció Naobacán su formidable | ||||
| tiranía, empezando de la obscura | ||||
| Floresta, a quien tiñó su inexorable | ||||
| bárbaro Ardor de Sangre la llanura. | ||||
| No Escirón fue en la Cima así execrable; | ||||
| Ni Scinis, de Corinto en la Espesura; | ||||
| con cuantos Monstruos oprimió en sus Lides | ||||
| Teseo errante; vagabundo Alcides. | ||||
17 | ||||
| Crece en el Indio vasta la Estatura | ||||
| como el Soberbio Espíritu irritado; | ||||
| Sus Ojos, de la Estigia en Llama obscura | ||||
| remolinos de horror son inflamado. | ||||
| Copia las Selvas de la Noche impura. | ||||
| Negro, y Crespo el Cabello enmarañado; | ||||
| Y del pálido Aspecto es la fiereza | ||||
| Sospecha de Infernal Naturaleza. | ||||
18 | ||||
| Del Bruto que sus tiros acobardan, | ||||
| en vez del manto Real, traje previno; | ||||
| Viste Pieles de Tigre que en Él guardan | ||||
| Espíritu más fiero que el Ferino. | ||||
| La Diestra, en quien las Iras nunca tardan, | ||||
| vibra en un Arco trágico Destino; | ||||
| Y el bruto Manto en las Espaldas graba | ||||
| preñez de Flechas la pendiente Aljaba. | ||||
19 | ||||
| Con ancho Cerco de hebras condensadas | ||||
| ciñe la frente que horror Negro ahúma, | ||||
| de donde rectas Plumas elevadas | ||||
| forman leve Torreón al Aura Suma. | ||||
| Creyeras en sus rojas llamaradas | ||||
| ser voladora Hoguera cada Pluma, | ||||
| que el Aire rasga disparada a enojos | ||||
| de las rabiosas ascuas de sus Ojos. | ||||
20 | ||||
| Negra Espuma, del labio a la rudeza | ||||
| la Hiel difunde; y Cólera al Aliento; | ||||
| Todo es Odios; quizá Naturaleza | ||||
| le dio la Hiel por Corazón violento. | ||||
| Si no es que en vez de Pecho su fiereza | ||||
| tiene algún Infernal hueco Sangriento | ||||
| de donde el Corazón latiendo Injurias | ||||
| le vierte en vez de Aliento llama, y Furias: | ||||
21 | ||||
| Hombres irrita, y Dioses, con violentos | ||||
| ciegos insultos, y ímpetus feroces; | ||||
| Niega que haya Deidad, y sus Alientos | ||||
| ya son Blasfemias antes de ser Voces. | ||||
| Tiene Centro, y Esencia en sus Acentos | ||||
| el Sacrilegio, y la Ira siempre Atroces; | ||||
| Reniega, y amenaza; Siendo inmundo | ||||
| Escándalo del Cielo, Horror del Mundo. | ||||
22 | ||||
| Contra los fugitivos Robadores | ||||
| del vario Aborto la fiereza Hircana; | ||||
| y contra el pie infelice los furores | ||||
| de la pisada Víbora Africana; | ||||
| Heridos de Masilia rugidores | ||||
| los Brutos, contra la Hasta Mauritana, | ||||
| Rasgo son leve a cuanto ardió severo | ||||
| contra su Especie misma Este más Fiero. | ||||
23 | ||||
| Ver quisiera lo Humano ya deshecho, | ||||
| y tan bárbaro ardor jamás reprime; | ||||
| el fin de cualquier Hombre en su despecho | ||||
| como Fin sólo, y Último se imprime. | ||||
| Oprime el Corazón dentro del Pecho; | ||||
| dentro del Corazón el alma oprime; | ||||
| y siente que se niegue a ser su Palma | ||||
| aun la Inmortalidad dentro del Alma. | ||||
24 | ||||
| Así vivió algún tiempo, al Peregrino | ||||
| siendo infalible Horror que lo deshace; | ||||
| cualquier Selva era infamia del Camino; | ||||
| Y un Naobacán en cada Césped nace; | ||||
| Hasta que un Día que romper previno | ||||
| las Breñas que más densas el Bosque hace, | ||||
| llegó del Prado a la mansión más Ciega | ||||
| que en Humo el Aire, en Cieno el Campo anega. | ||||
25 | ||||
| Lo más hondo del Valle ennegreciendo, | ||||
| borrón sucio un Pantano se extendía | ||||
| sin Cañas, ni Ovas, como que es horrendo | ||||
| Vómito de las Víboras que cría; | ||||
| De aquí siempre Agua, y Tierra están huyendo, | ||||
| más se enredan, y airadas a porfía | ||||
| se revuelcan en sí, y hacen luchando | ||||
| la Masa impura al Cóncavo Nefando. | ||||
26 | ||||
| Ondas le aumenta de anudada Escama | ||||
| mucha Libia en el Légamo a sus Olas; | ||||
| muere el Aire al Vapor de infausta Lama | ||||
| en cuya Niebla (oh Abismo) te enarbolas. | ||||
| En el Silbo al que lo oye muertes trama | ||||
| cada Monstruo; Son Dientes Lenguas solas; | ||||
| Y disipando en ruidos Peste, inquietas | ||||
| se introducían a Arcos sus Saetas. | ||||
27 | ||||
| Densa Estacada de Árboles funestos | ||||
| circunda el Lodo que horroroso muge; | ||||
| a cuyos Troncos, de fealdad compuestos | ||||
| se eriza Calidonia, Albania ruge. | ||||
| Negras sus Ramas copian los contextos | ||||
| del Humo, sin que alguno sobrepuje: | ||||
| Cimienta el Lago al margen que lo infama | ||||
| en Hojas de Humo, Bóvedas de Rama. | ||||
28 | ||||
| Despliega en tanto horror Caliginosas | ||||
| alas cuanta Ave infiel la Noche vierte; | ||||
| Entre cuyas Escuadras venenosas | ||||
| el Espanto, el Furor vuela, y la Muerte. | ||||
| Si compararlo a sus Murmúreos osas, | ||||
| el fiero Trueno dulce voz se advierte, | ||||
| y es rechinar del Cielo el más inmundo | ||||
| borbollar de los Golfos del Profundo. | ||||
29 | ||||
| Maligna Luz entonces el Espanto | ||||
| de su Horror abrió un poco en Noche umbría, | ||||
| amaneciendo en Llama obscura cuanto | ||||
| solo dejase ver que no se vía. | ||||
| Y de sus tristes Piélagos en tanto | ||||
| a Naobacán al paso se salía | ||||
| el Monstruo que más pudo en su torpeza | ||||
| frenética infamar Naturaleza. | ||||
30 | ||||
| No igual Asombro ha visto infaustamente | ||||
| el Sírbota en su Patria abrasad ora; | ||||
| o (a su Dueño Vasallo competente) | ||||
| el Ptoembaro que un Can por Dueño adora; | ||||
| No el tostado Asaqueo; Ni el ardiente | ||||
| Nómade a quien de Sombra el Sol colora; | ||||
| con todo aquel de Horrores fértil Llano | ||||
| que estorba unirse el Nilo al Oceano. | ||||
31 | ||||
| Serpiente en la Cabeza parecía | ||||
| como un gran Risco de alta Cordillera; | ||||
| Las espantosas alas son de Harpía; | ||||
| la armada Piel de rígida Pantera; | ||||
| Vellosos con Serpientes esgrimía | ||||
| brazos de Tigre; Todos Brutos era, | ||||
| organizado en Miembros diferentes | ||||
| viviente Caos de Hórridos Vivientes. | ||||
32 | ||||
| No igual Boca desgarra el Orco obscura | ||||
| dividiendo sus Fúnebres Gargantas; | ||||
| ni cuando más la Tierra mal segura | ||||
| tiembla, se vio partir en Grutas tantas. | ||||
| Roja la Cresta es trémula espesura | ||||
| Ascua inmensa de quien (oh Sol) te espantas; | ||||
| si no es en la gran Frente su Diluvio | ||||
| vivo Volcán de volador Vesubio. | ||||
33 | ||||
| Otras Sierpes al Vello sensitivo | ||||
| del Brazo enrosca en hidras Floreciente; | ||||
| al vello, donde oculta le es Nocivo | ||||
| Crespo el Áspid Abril a otra Serpiente. | ||||
| No ve en el Rostro; y de Pavón altivo | ||||
| la Cola, con que mira solamente, | ||||
| sembrada toda en párpados ariscos | ||||
| de pupilas está de Basiliscos. | ||||
34 | ||||
| ¡Portento raro! De sutil Sirena | ||||
| es la Voz que pronuncia Monstruo tanto; | ||||
| Creerás ser Eco que en la quiebra suena | ||||
| de su Boca, incapaz siempre del Canto. | ||||
| Su infiel Respiración de Pestes llena | ||||
| disfraza en Melodías el Encanto; | ||||
| Siendo su Aliento (envuelta en humo eterno) | ||||
| toda la infausta Libia del Infierno. | ||||
35 | ||||
| Acompañaba este Furor Tirano | ||||
| Turba horrible de Pestes mil traidoras; | ||||
| Airón a la Altivez empluma ufano | ||||
| de Juno el Ave en pompas veladoras; | ||||
| Va la Impiedad, y el Interés no en vano; | ||||
| Todas las Sectas luego engañadoras; | ||||
| Y es Pendón que las une en Tropel fiero | ||||
| la Cola atroz del Mahometano Overo. | ||||
36 | ||||
| La Amistad Falsa esconde el Cauteloso | ||||
| Pecho de pedernal, con velo Amante; | ||||
| En la Avaricia hidrópica es monstruoso | ||||
| y émulo de la Sed crece el Semblante. | ||||
| Más que el Sueño el Engaño artificioso | ||||
| de mil Fantasmas puebla el Aire errante; | ||||
| Y la Traición envuelve en fajas brutas | ||||
| Dogales, Filos, Áspides, Cicutas. | ||||
37 | ||||
| Libros lleva de Arbitrios, y severo | ||||
| Tósigo que inventó Mente execrable | ||||
| el Robo de la Noche Compañero; | ||||
| Y el Homicidio, Monstruo inexorable. | ||||
| Muérdese el Labio, vuelto un Volcán fiero | ||||
| el Odio, a quien corriendo abominable | ||||
| da por Armas la Astucia más robustas | ||||
| Ciega interpretación de Leyes justas. | ||||
38 | ||||
| Mas a todos la infame Hipocresía | ||||
| en la Escuadra Infernal superior vela; | ||||
| Iban todas las Pestes a la impía | ||||
| Sombra del Manto atroz de su Cautela. | ||||
| Así a la Capa de la Noche umbría | ||||
| el Búho, y Nyctimene inmunda vuela, | ||||
| Y, extraño al verde y diáfano Elemento, | ||||
| el Murciélago infiel, Fauno del Viento. | ||||
39 | ||||
| A vista tanta en pasmos aterida | ||||
| la Selva con sus Fieras vio asustarse; | ||||
| en las últimas Ramas mal torcida | ||||
| pende la Sierpe que aspiró a vibrarse; | ||||
| Queda en vínculos yertos detenida | ||||
| la feroz Garra que iba a fulminarse; | ||||
| y toda Ave nocturna encuentra fría | ||||
| en la Noche Infernal sustos del Día. | ||||
40 | ||||
| El feo Naobacán mucha orgullosa | ||||
| fiereza pierde a tan horrible Objeto; | ||||
| Erízase la Greña temerosa, | ||||
| turbado el Corazón late imperfecto | ||||
| Parecía Medusa que horrorosa | ||||
| en sí imprimió retrógrado su Aspecto; | ||||
| Cuando viéndolo a peña introducido | ||||
| le habló el Monstruo mayor en tal Sentido: | ||||
41 | ||||
| Caudillo generoso, ¿por qué errante | ||||
| tu Valor ciñes a este Risco bruto, | ||||
| padeciendo del Año en los inconstante | ||||
| el Carámbano, el Rayo atroz enjuto? | ||||
| ¿Por qué sufres que sea, aun no abundante, | ||||
| Alimento a tu Vida agreste Fruto? | ||||
| ¿Y tu Comercio solamente infieles | ||||
| Fugaces Plumas, y Voraces Pieles? | ||||
42 | ||||
| Da infamados renombres el Insulto | ||||
| cuando es pequeño el fin del Ardimiento; | ||||
| Y en alta Empresa el Vicio siempre oculto | ||||
| sabe elevar a hazaña un fiero intento. | ||||
| En cuanto habites este Escollo inculto, | ||||
| pues vulgar lidia; Que el Mortal Lenguaje | ||||
| pone en menos Delito más ultraje. | ||||
43 | ||||
| Vete a las Cortes, y te hará el Despojo | ||||
| en Sumo estrago títulos ufanos; | ||||
| Si aborreces las Gentes a tu enojo | ||||
| darás allí Holocausto más tiranos. | ||||
| Más que en la Vida es devorar tu arrojo | ||||
| el venerado Honor de los Humanos; | ||||
| Sangre del Alma en Ríos son crecidos | ||||
| las Lágrimas allí de Desvalidos. | ||||
44 | ||||
| Un Monstruo soy nacido fatalmente | ||||
| para estrago del Hombre, y inmenso daño; | ||||
| De las Pestes que ves únicamente | ||||
| me aliento, a Ellas solas acompaño; | ||||
| Mas con justo Pretexto astutamente | ||||
| celo el Odio; Heredé todo su engaño | ||||
| siendo (opuesto del Día al Regio Coche) | ||||
| Siniestro Parto de la Eterna Noche. | ||||
45 | ||||
| El Alma Racional Mortal resumo | ||||
| cual la del Bruto, al rudo Ser, cercana; | ||||
| Que no hay Dios afirmar siempre presumo; | ||||
| Digo que es la Virtud una Voz vana. | ||||
| Borrar la Suma Causa Efecto es Sumo | ||||
| de mis estudios en la Mente Humana; | ||||
| Y presta a mi dictamen verdadero | ||||
| primer Ser, al negar el Ser primero. | ||||
46 | ||||
| Por el propio Interés puede oprimirse | ||||
| la Ley más justa, con fatal violencia; | ||||
| Todo es lícito; Sólo han de fingirse | ||||
| las Virtudes, con próvida Apariencia. | ||||
| A cualquiera Equidad bien podrá unirse | ||||
| el que me sigue, y a cualquier Creencia; | ||||
| Mas crea solo, si a imitarme aspira, | ||||
| que es Dios superstición, la Honra mentira. | ||||
47 | ||||
| Por el Fin propio, y no el Común reposo | ||||
| el Consejo se dé a los Soberanos; | ||||
| No por la Patria, y Culto Respetoso | ||||
| se olvide la Ambición, y Odios tiranos; | ||||
| El Vengativo Impulso, y Codicioso | ||||
| (Sedientos siempre) en vastos Oceanos | ||||
| los templen solamente con Raudales | ||||
| Ondas de Sangre, Golfos de Metales. | ||||
48 | ||||
| Triunfa sobre el ajado juramento, | ||||
| sobre la Fe, y hollada Amistad Santa; | ||||
| Dé, palpitando, impulsos a tu aumento | ||||
| truncada de tu Estirpe la Garganta; | ||||
| Tener, y poder mucho el Fin, y Intento | ||||
| en nuestro; y medio para Empresa tanta, | ||||
| el conocer que dista (cuanto adulto | ||||
| del Agua el Fuego) lo útil de lo Justo. | ||||
49 | ||||
| Tiempo vendrá que en ti, mísera Europa | ||||
| se eleven estos Dogmas aplaudidos; | ||||
| Seré gran mancha de la Augusta Ropa | ||||
| en sus Cortes, y Solios pervertidos; | ||||
| En lo exterior Veneno, y Mortal Copa | ||||
| me llamarán los Hombres fementidos; | ||||
| Contra mí Leyes y Odios sin iguales | ||||
| fulminarán los Sacros Tribunales; | ||||
50 | ||||
| Mas ¿qué importa, si más que en el Abismo | ||||
| donde nací, tendré Cuna en su Gente? | ||||
| Poderoso no habrá que el Barbarismo | ||||
| de mi Horror no profese interiormente. | ||||
| Tendré no al Gabinete, al Pecho mismo | ||||
| de Todos Grande entrada; Y finalmente | ||||
| con un Renombre Augusto, y Sublimado | ||||
| la célebre seré Razón de Estado. | ||||
51 | ||||
| ¡Oh cuántas miro injustas Turbaciones! | ||||
| ¡Cuántas de Hueste infiel Venales Greyes! | ||||
| ¡Cuánto Insulto en Heréticas uniones! | ||||
| ¡Reinos talados! ¡Ofendidas Leyes! | ||||
| ¡Tratados execrables! ¡Mil traiciones! | ||||
| ¡Tósigo, y Rabia entre Cristianos Reyes! | ||||
| Lago Europa es de Sangre, y Llanto grave; | ||||
| de Pedro se hunde náufraga la Nave. | ||||
52 | ||||
| ¿Qué furor, de la Iglesia enternecida | ||||
| oh informes Hijos, pudo en vos entrarse? | ||||
| ¿En fiel Sangre a la Gente aborrecida | ||||
| las Entrañas del Culto han de entregarse? | ||||
| Contra la Cruz la Cruz vuela impelida | ||||
| en Marcial Tafetán; Y al encontrarse | ||||
| de Cristo Sangre con segundo Empeño | ||||
| suda en sí mismo confricado el Leño. | ||||
53 | ||||
| ¡Oh Injustos Reyes, Monstruos de Ira vana! | ||||
| A vos sólo encenderos sin sosiegos | ||||
| debiera tanta Pólvora inhumana | ||||
| Miembros que inficionáis la Iglesia Ciegos; | ||||
| no Crisol del que allá Sierra Africana | ||||
| Metal guarda, se encienden vuestros Fuegos; | ||||
| Ni del que Arabia da Mar de Oro fino | ||||
| al Coronado Horror del Ponto Euxino. | ||||
54 | ||||
| Venceré, venceré difusamente | ||||
| en vuestro infiel discorde barbarismo; | ||||
| vuestra la Ansia, el Cansancio, el Odio ardiente; | ||||
| serán solos los Triunfos del Abismo. | ||||
| ¡ay cuánta (oh Naobacán) furia impaciente | ||||
| pudiera allí aprender tu furor mismo! | ||||
| Más Bárbaro es el Noble en el agravio; | ||||
| No hay Maldad sino pésima en el Sabio. | ||||
55 | ||||
| Sígueme ahora pues, que mis Consejos | ||||
| te harán poderosísimo Cacique; | ||||
| nunca mis advertencias tendrás lejos, | ||||
| y aún la Magia a tu Bien verás se aplique. | ||||
| La Magia, pues del Día los reflejos | ||||
| anochece mi Voz; y hago publique | ||||
| Trueno, y Tormenta el Aire, y Mar violento | ||||
| sin poblarlo el Vapor o hincharlo el Viento. | ||||
56 | ||||
| Y en señal de que al Solio te destina | ||||
| infalible mi auxilio en breve instante, | ||||
| a esta Rama atiende hoy, que peregrina | ||||
| en el Metal convierto más brillante. | ||||
| Dijo: y al punto la cercana Encina | ||||
| (Verde embarazo al Céfiro elegante) | ||||
| transformándose en pálido tesoro | ||||
| fue Prodigalidad frondosa de Oro. | ||||
57 | ||||
| Suspendidos los Indios miran esta | ||||
| maravilla que obraba el torpe Encanto; | ||||
| y cobrados del susto que le presta | ||||
| la Furia, penden mudos de árbol tanto. | ||||
| Tal de Cumas sin duda en la Floresta | ||||
| cuando ir quería al Reino del Espanto | ||||
| se admiró el vago Eneas, viendo iguales | ||||
| la fatal Selva florecer Metales. | ||||
58 | ||||
| Naobacán, del portento, y los Venenos | ||||
| del Astuto Vestigio, dominado, | ||||
| con mayor furia, si ruidosa menos, | ||||
| latir el Corazón sintió irritado. | ||||
| Sígote (dijo) oh tú, destos amenos | ||||
| Prados extraño Aborto; a ti entregado, | ||||
| despreciando los Dioses que no infiero, | ||||
| por Oráculo admito, y Numen quiero. | ||||
59 | ||||
| Calló: y muy lejos ya de aquella Tierra | ||||
| a Maguana su Escuadra conducía; | ||||
| donde sirvió con ella en una Guerra | ||||
| al que entonces el Cetro allí tenía. | ||||
| Formó Parciales; y tal maña encierra, | ||||
| que al Rey dio en un Veneno la agonía; | ||||
| y destruyendo su esplendor primero | ||||
| en si dio al Solio el Tósigo más fiero. | ||||
60 | ||||
| ¡Oh execrable Ambición! ¡de horrendas Mieses | ||||
| de Averno fruto horrendo! ¿A cuál Insulto | ||||
| no induces los Mortales, sin que ceses | ||||
| de infamar lo más Sacro en vuelo inculto? | ||||
| ¿Qué hicieras más si dominar pudieses | ||||
| todo el Cielo, u del Orbe todo el Bulto, | ||||
| que en tu Monarca hollar cuanto atesore | ||||
| Numen la Esfera que la Tierra adore? | ||||
61 | ||||
| Y aun Allí la Corona guijas puras | ||||
| no esclarecían; Ni la Real Morada | ||||
| viciado el Oro en Vasos, y Molduras; | ||||
| la Plata en Artesones derramada; | ||||
| Hebras no era el Metal en conjeturas, | ||||
| no las Carrozas trabazón dorada, | ||||
| Solo el Mando causó que este horror se obre: | ||||
| Fue el Fin de Maldad tanta un Reino pobre. | ||||
62 | ||||
| Todas luego ejerció con furia rara; | ||||
| Muerte a todos los Suyos dio Sangriento; | ||||
| Ser de su Estirpe a Insulto se compara; | ||||
| Así de Sangre aun propia está sediento. | ||||
| Quizá la bebe porque en Él hallara | ||||
| sólo humor tan nefando digno asiento, | ||||
| o porque obrase unido más violencia | ||||
| todo el Ser de tan bárbara Ascendencia. | ||||
63 | ||||
| Fingiendo Religión embelesaba | ||||
| el Crédulo Vulgar su Tiranía; | ||||
| Dos veces en su intento la negaba, | ||||
| pues no la admite, y la reduce a Impía. | ||||
| Aún a Esclavo, torciéndolo, humillaba | ||||
| su Astucia aquel gran Ser que no creía; | ||||
| Viciaba el Ara; y con mentido Ejemplo | ||||
| a no hallar la Deidad entraba al Templo. | ||||
64 | ||||
| Hoy, pues, proporcionándose a la Gente | ||||
| (que en mil portentos teme inmensa ruina | ||||
| y implorar quiere Dioses reverente) | ||||
| al Célebre Santuario ir determina. | ||||
| Cien Hombres que aborrece, astutamente | ||||
| por Hostias lleva a la Mansión Divina; | ||||
| Compitiendo el Escándalo de horrendas | ||||
| la Deidad, la Intención, y las Ofrendas. | ||||
65 | ||||
| Hubo un Campo en que joven siempre el Año | ||||
| travesea con Céfiros felices, | ||||
| siendo tierno en la faz del Valle huraño | ||||
| las bellas Flores Bozo de matices. | ||||
| El Oriente su aljófar vierte extraño | ||||
| todo al Vergel: Creerás que estos Tapices | ||||
| tendió sobre la Tierra que enamora | ||||
| por no manchar sus Lágrimas la Aurora. | ||||
66 | ||||
| Todo el vicioso Prado felizmente | ||||
| sin fija Orilla lista un arroyuelo; | ||||
| Con Él corre inclinada, y no consiente | ||||
| la mucha hierba que penetre al Suelo. | ||||
| Nace en el Llano, de una inquieta Fuente | ||||
| que bulle en Ojos dos de instable hielo, | ||||
| donde al Son mismo de sus Cunas hondas | ||||
| en Teatros de flor danzan las Ondas. | ||||
67 | ||||
| No sólo acordes faltan las Riberas; | ||||
| Suena el Prado; jamás tales verdores | ||||
| vio otra Selva; Alma allí de Primaveras | ||||
| a cada Césped son mil Ruiseñores. | ||||
| A cada Césped, donde unido vieras | ||||
| pródigo de Fragrancias, y Rumores | ||||
| cuanto hermoso Pensil con dulce ensayo | ||||
| Divina fue Generación del Mayo. | ||||
68 | ||||
| En lo más Floreciente se despliega | ||||
| Frondoso grande Tronco, sin que se halle | ||||
| término a su verdor que el Día anega; | ||||
| Calle la Palma, el mayor Cedro calle. | ||||
| Llena el Aire su Copa, al Cielo llega; | ||||
| tan alto el Monte no es, tan ancho el Valle; | ||||
| Crece en un Tronco, y a esconderla extraña | ||||
| está un Árbol en toda la Campaña. | ||||
69 | ||||
| A sombra suya la supersticiosa | ||||
| Casa existe del Ídolo inhumano, | ||||
| a quien extiende en Selva aparatosa | ||||
| Floridos Atrios derramado el Llano. | ||||
| Era Esta aquella Imagen asquerosa | ||||
| de cuatro pies, que admira el Indio vano: | ||||
| Bien al Imperio da el Abismo astuto, | ||||
| del Cacique más fiero el Dios más bruto. | ||||
70 | ||||
| Aquí, pues, Congregadas muchas Gentes | ||||
| casi de la Isla toda en Tropa rara, | ||||
| que el Rey llegue aguardaban reverentes | ||||
| porque abriese las puertas Origuara. | ||||
| Origuara, en las Aras inclementes | ||||
| piadoso Sacerdote opuesto al Ara; | ||||
| Herir Humana Ofrenda aborrecía: | ||||
| Por otro Dios la Gente lo tenía. | ||||
71 | ||||
| Del bárbaro Congreso el Vulgo injusto | ||||
| atendía a la Regia impura, Cuando | ||||
| del Pedestal al Capitel augusto | ||||
| temblar vio el Muro en ruinas vacilando; | ||||
| Siguen mil Truenos el vaivén robusto; | ||||
| Hierve el Mármol; Sus Piedras lid formando, | ||||
| a Sí se opugnan; Contra Sí Marciales | ||||
| son sus Muros sus Máquinas Murales. | ||||
72 | ||||
| Aumentan este Asombro inexplicable | ||||
| Ejércitos visibles al Oído, | ||||
| que de invisibles Huestes formidable | ||||
| Número ostentan en monstruoso ruido; | ||||
| Mas no se retrataba en su admirable | ||||
| confusión aquel bárbaro Alarido | ||||
| que el Indio articulaba en las Campañas: | ||||
| Ecos de Gentes son, y Armas Extrañas. | ||||
73 | ||||
| Del torcido Metal Parto armonioso | ||||
| heroico gime el Militar Concento, | ||||
| entre el rudo Clamor del estruendoso | ||||
| Griego de bruta piel ronco Instrumento; | ||||
| Relinchos da el Overo generoso; | ||||
| La Pólvora estallaban; Siendo al Viento | ||||
| discorde Unión ruidosa en sus confines | ||||
| los tiros, Cajas, Voces, y Clarines. | ||||
74 | ||||
| Vertieron las Techumbres superiores | ||||
| luego Dragones mil con fiero espanto, | ||||
| mezclados en mil Globos voladores | ||||
| de Humo, que anegan el Zafiro Santo. | ||||
| Imita el Indio al Muro los temblores; | ||||
| Ni aun respirar osaba en pasmo tanto, | ||||
| que poblado de Monstruos su Elemento | ||||
| aun en Soplo Vital lo asustó el Viento. | ||||
75 | ||||
| Entre el furor que el Templo estremecía | ||||
| vieron abrirse las Sagradas puertas, | ||||
| violentas tanto, que las persuadía | ||||
| fulminadas su estruendo, antes que abiertas; | ||||
| Y, cual Femonoe por las que impelía | ||||
| el Otro Dios de Luces siempre inciertas, | ||||
| atónito Origuara sus umbrales | ||||
| expusieron formando Acentos tales: | ||||
76 | ||||
| Huid del Templo, míseros Humanos; | ||||
| Dejad las Aras; Que ya inútilmente | ||||
| aspira el Voto a los Oídos vanos | ||||
| del Numen que obsequiaba reverente. | ||||
| Toda eternos Asombros Soberanos | ||||
| es la Sacra Mansión monstruosamente: | ||||
| Hoy de la Imagen en el Leño rudo | ||||
| fue Suspensión a inmenso Horror lo mudo. | ||||
77 | ||||
| Adornaba mi estudio con no iguales | ||||
| Flores el Pavimento, y Sacros Muros, | ||||
| porque a temblar las Iras Celestiales | ||||
| entréis en su Mansión con ruegos puros; | ||||
| Cuando inundado a Luces Celestiales | ||||
| el Templo, y los Altares mal seguros | ||||
| precipitando el Dios del alto Asiento, | ||||
| Milagros tales padeció mi Aliento: | ||||
78 | ||||
| De Nubes en Real Solio esclarecido | ||||
| que a la Aurora excedió los arreboles, | ||||
| Espanto de dos filos encendido | ||||
| los Labios, la Voz Trueno, el Rostro Soles, | ||||
| Un Joven de portentos asistido | ||||
| vi entre siete clarísimos Faroles, | ||||
| dignos Reflejos de otras tantas bellas | ||||
| que su Diestra vibró Sacras Estrellas. | ||||
79 | ||||
| Hasta la planta, su Deidad Gloriosa | ||||
| Fiel Túnica celo resplandeciente, | ||||
| que arrugaba en el Pecho misteriosa | ||||
| dorada Celestial Zona Luciente. | ||||
| Cuaja el Cabello Blanco Nieve hermosa; | ||||
| De Oro los pies son estructura ardiente; | ||||
| Que a sostener sus Magnitudes Santas | ||||
| la Luz que exhala macizó en sus Plantas. | ||||
80 | ||||
| A la gran Diestra del Varón Divino | ||||
| una Hermosa Mujer honraba el Viento, | ||||
| en cuya Frente un Cerco Real previno | ||||
| a doce Estrellas hoy más Firmamento. | ||||
| Era en su traje estambre peregrino | ||||
| a formar Tela de alto Lucimiento, | ||||
| todo el Oro que el Sol nos reverbera; | ||||
| hilado al Torno acorde de la Esfera. | ||||
81 | ||||
| Su Aspecto sublimado a más que Humano, | ||||
| exceso aún de Deidad resplandecía, | ||||
| donde enlazaba nudo Soberano | ||||
| la Piedad, la Hermosura, y la Alegría. | ||||
| El Luminar nocturno estaba ufano | ||||
| a sus Plantas; Y opuesta (en Sierpe impía) | ||||
| al Alba que en su Boca ríe hermosa, | ||||
| gime a sus pies la Noche más Monstruosa. | ||||
82 | ||||
| La Tierra, a Visión tanta, Suspendido | ||||
| ocupé, desmintiéndome Viviente, | ||||
| pues (el Discurso en la atención perdido) | ||||
| me debí a los desmayos reverente. | ||||
| El uso a las acciones impedido, | ||||
| ni aun (absorta) acertó a temer la Mente: | ||||
| Huyendo de la Luz que el Aire puebla | ||||
| se entró en mis Confusiones la Tiniebla. | ||||
83 | ||||
| Como el Cielo en ardores desatarse | ||||
| recela Aquél que al Risco inaccesible | ||||
| vio el Enojo Divino fulminarse | ||||
| en quien Beldad, y Horror es compatible; | ||||
| Y percibiendo próximo ondearse | ||||
| el desgreñado luminar terrible, | ||||
| son sus fríos desmayos torpemente | ||||
| helada Producción de Causa ardiente; | ||||
84 | ||||
| No de otra fuerte a Sustos brilladores | ||||
| en calmas mi Discurso fluctuaba | ||||
| (A Sustos que vertían de esplendores | ||||
| raudal que mis Alientos anegaba) | ||||
| Cuando alternando el Numen los Temores | ||||
| que su Presencia Augusta fomentaba, | ||||
| hizo en Truenos de Voz esclarecidos | ||||
| mis Ojos descansar con mis Oídos. | ||||
85 | ||||
| Destierra (dijo) el tímido Cuidado | ||||
| que Yo soy quien posee en Solio Eterno | ||||
| (Siendo Principio, y Fin de lo criado) | ||||
| las Llaves de la Muerte, y del Infierno; | ||||
| Soy quien piadoso habiendo ya enlazado | ||||
| lo Humano, y lo Divino en nudo tierno | ||||
| por si fuí Muerto, bien que a mis Deidades | ||||
| ni aun medirán la Vida Eternidades. | ||||
86 | ||||
| En Madre mía, y Centro a la Pureza | ||||
| la Beldad que tu Vista ha suspendido, | ||||
| y en este Orbe, negado a la torpeza, | ||||
| mucho Templo ha de honrar esclarecido. | ||||
| Vuestro Ídolo es la bárbara fiereza | ||||
| que está a sus pies; Tan bruto, y fementido, | ||||
| que hizo no fuese Dicha victoriosa | ||||
| verse a la Nieve de la Planta Hermosa. | ||||
87 | ||||
| Nación Heroica dejará otro Mundo | ||||
| por mostraros la Luz que reverbera | ||||
| Ley que Eterno Solio sin segundo | ||||
| una Esencia en Personas tres venera; | ||||
| En cuyas Hostias (contra vuestro inmundo | ||||
| Cruento Horror) el Hombre da a la Esfera | ||||
| un Dios en Blanco Pan, siendo propicio | ||||
| piedad aun el Color del Sacrificio. | ||||
88 | ||||
| Tú, pues, feliz, que atiendes te declare | ||||
| tanta el Numen Deidad no comprehendida, | ||||
| por donde inmensa Acción te arrebatare | ||||
| publica lo que has visto, y su Venida. | ||||
| Y intima que al que Necio no abrazara | ||||
| el Bien Sumo a que el Cielo ya convida, | ||||
| lo apartaré del Bien, a altos enojos, | ||||
| como ahora me aparto de tus Ojos. | ||||
89 | ||||
| La Vista a un mismo tiempo, y el Oído | ||||
| dejó de deslumbrar Prodigio tanto; | ||||
| En cuya Ausencia rápida, impelido | ||||
| me restituye al Atrio el Templo Santo; | ||||
| Donde Absorto, Confuso, y suspendido | ||||
| que no sueño tan sólo ve mi espanto | ||||
| en mirar que elevado a inmensa Palma | ||||
| siendo alma ya el Sentido, duerme el Alma. | ||||
90 | ||||
| Mas ¿qué furores turban Soberanos | ||||
| a milagros segunda vez mi Aliento, | ||||
| llevándome, dejados los Humanos, | ||||
| a los vacíos ámbitos del Viento? | ||||
| A Dios, Patria; los Aires piso vanos; | ||||
| ya sólo podrá hallarme el Pensamiento; | ||||
| Pero olvida, si olvidas, Patria clara, | ||||
| Preferencias, y no avisos de Origuara. | ||||
91 | ||||
| Hablando así; No el Parto presuroso, | ||||
| con la fuga mortífera aún valiente, | ||||
| fulmina en fiero impulso Luctuoso | ||||
| la venenosa jara sino ardiente; | ||||
| Y menos de Metal Globo estruendoso | ||||
| respira el hueco Bronce diligente, | ||||
| que faltó el Indio, en vuelo arrebatado | ||||
| no sé bien si impelido, a disparado. | ||||
92 | ||||
| Suspensos al gran Caso enmudecieron | ||||
| Todos; Cuando inquietando la Llanura | ||||
| por encontradas partes entrar vieron | ||||
| dos Concursos de Gente a la Espesura. | ||||
| Va en uno el Rey; Los Otros parecieron | ||||
| Hueste piadosa que en Procesión pura | ||||
| lleva, acorde a la Vista, un Eco Sacro | ||||
| del Ser Divino en mudo Simulacro. | ||||
93 | ||||
| Llenos de Flores, y Plumajes ciento | ||||
| pisan Estos a Abril las esperanzas; | ||||
| Y como en sus Areitos el Contento | ||||
| le dicta, Algunos tejen varias Danzas; | ||||
| Otros con ruidosísimo Instrumento | ||||
| sino apacible, ordenan las Mudanzas; | ||||
| Suena la Selva; Espárcense a sus Llanos | ||||
| Mujeres, Niños, Jóvenes, y Ancianos. | ||||
94 | ||||
| En Andas, en que pródigo derrama | ||||
| el Camarín de Flora sus joyeles, | ||||
| venía del gran Numen la alta Llama | ||||
| que transportan los Ánimos Fieles. | ||||
| A un Florecer que inmensa Gala inflama | ||||
| eran Lecho las Rosas, y Claveles; | ||||
| y vaga Primavera conducía | ||||
| del Mayo en brazos el Abril del Día. | ||||
95 | ||||
| Albricias (presuroso, a Todos dice | ||||
| Roriclo, precediendo inquieto) albricias; | ||||
| Mayor Bien se nos da que Mal predice | ||||
| cuanto infausto Portento, oh Horror, indicias. | ||||
| Ya se gastó en Presagios lo Infelice; | ||||
| Corred, veréis en Llamas hoy propicias | ||||
| (Deslumbrados a dulces claridades) | ||||
| cuando hermoso Cegar son las Deidades. | ||||
96 | ||||
| Dijo: Y sobre el Florido Estambre de Hojas, | ||||
| que el Prado alfombra de olorosos tramos, | ||||
| ponen las Andas, como en sedas rojas | ||||
| de gran Caja alta Joya atesoramos. | ||||
| Era una Dama la que sus Congojas | ||||
| veneraban Deidad entre los Ramos; | ||||
| En pie se puso, y toda la rendida | ||||
| Mortal Credulidad dejó excedida. | ||||
97 | ||||
| Brillan sus Ojos dulce no enojada | ||||
| la Hoguera del Cenit resplandeciente; | ||||
| A una, y otra Mejilla le traslada | ||||
| sus Arreboles el purpúreo Oriente. | ||||
| Líquido hierve por su Vista amada | ||||
| del Pelo en Crespos el Metal Luciente; | ||||
| Y al Ombro anegan dulce en sus diluvios | ||||
| Cándidos Riscos Oceanos Rubios. | ||||
98 | ||||
| Alguna hebra Luciente allí resbala | ||||
| al Seno desde el Ombro, exterior vena | ||||
| que enramada en los Pechos es con gala | ||||
| Yedra de Luz en muros de Azucena; | ||||
| Entre sus blancas Pellas se señala | ||||
| Valle que convidando a Gloria llena | ||||
| las Almas venturosas de Cupido, | ||||
| Lecho es donde el Placer yace dormido. | ||||
99 | ||||
| Una Cinta de Perlas misteriosa | ||||
| la Celestial Garganta guarnecía, | ||||
| sin duda el Alba las cuajó preciosa | ||||
| que eterna el dulce Cuello amanecía. | ||||
| El Cuello, que del Rostro la Isla hermosa | ||||
| al Continente delicioso unía | ||||
| del Pecho, por mostrar que emulo al Suelo | ||||
| también sus Istmos ha admitido el Cielo. | ||||
100 | ||||
| Otra Lista de Llantos de la Aurora | ||||
| su Frente muda, y para hacer Guirnalda, | ||||
| en sus extremos dos que el Pelo dora | ||||
| nacarado Listón pende a la Espalda. | ||||
| Lluvia de varias guijas atesora | ||||
| Crespo el Cabello en luminosa Falda, | ||||
| que centelleando son en su Tesoro | ||||
| Flores de Piedra en Primaveras de Oro. | ||||
101 | ||||
| Blanco Brocado la vistió en quien bellas | ||||
| la Plata a Febo hogueras apostaba, | ||||
| candideces que el Arte formó en Ellas | ||||
| una Nieve que ardía, un Sol que helaba. | ||||
| Confunde el Día, y la Alba en sus Centellas | ||||
| la Trama Preciosísima; y cuajaba | ||||
| en tejidos Diciembres brilladores | ||||
| Chispas de Escarcha, y Copos de Esplendores, | ||||
102 | ||||
| Su Talle es ciego nudo a los Alientos | ||||
| que miran sus Luceros más que Humanos; | ||||
| Si tal vez de medirlo tiene Intentos | ||||
| lo pueden abarcar juntas las Manos. | ||||
| Las Manos, cuyos cándidos Portentos | ||||
| fabricaron los Cielos Soberanos | ||||
| de la mejor Blancura, porque se halle | ||||
| abrazo digno de prenderle el Talle. | ||||
103 | ||||
| Absorto el Vulgo, ya no sólo incurre | ||||
| en adorar, con Ignorancia ciega; | ||||
| Primer forma, alto Origen la discurre | ||||
| del Ser más puro que en sí el Todo anega. | ||||
| Mas de otra fuerte a Naobacán le ocurre | ||||
| como astuto, y que todo Numen niega; | ||||
| Mujer la cree, que lleva, u de otro Mundo | ||||
| más culto, u de alguna Isla el Mar profundo. | ||||
104 | ||||
| Mas ya quisiese allí mostrar el Cielo | ||||
| cuanto con la mayor Soberbia juega, | ||||
| y cuan fácil se frustra el torpe Anhelo | ||||
| del que a Dogmas tan bárbaros se entrega; | ||||
| O ya fuese el mirar en dulce velo | ||||
| el rasgo de Deidad que a la Isla llega, | ||||
| en el Pecho emprendió del Indio rudo | ||||
| la Admiración lo que la Fe no pudo. | ||||
105 | ||||
| A solas ya sus ímpetus Sangrientos | ||||
| opugna Amor, que a todo da eslabones. | ||||
| Un dejar de lidiar los Elementos | ||||
| es Universo; Y son de amor prisiones. | ||||
| Aumenta el Culto extraño sus Alientos; | ||||
| Y el más perverso de los Corazones | ||||
| con suaves ternísimos Objetos | ||||
| el más Noble asaltó de los Afectos. | ||||
106 | ||||
| Mira, y vuelve a Mirar; Un Paraíso | ||||
| lo induce a Admiración, sino a Cuidado; | ||||
| Mira inquieto otra vez; Y hace preciso | ||||
| el volver a Mirar, haber Mirado; | ||||
| Admírase Mirando sin aviso; | ||||
| solo Mira a Mirar embelesado; | ||||
| ¡Ha incautos Ojos! Arden cuando Admiran; | ||||
| entre el Riesgo Mirando, y no lo Miran. | ||||
107 | ||||
| ¿Qué es esto Naobacán? ¿En lid tan muda | ||||
| dejas que al que bebió Sangre acobarden | ||||
| la Nieve tierna que una Frente anuda? | ||||
| ¿la Sangre dulce que unos Labios arden? | ||||
| ¡Ay! ¡que es esta otra Guerra en que se muda | ||||
| todo furor porque las Iras tarden! | ||||
| ¡Ay! ¡que altas Flechas son de más arrojos | ||||
| los Párpados Divinos de unos Ojos! | ||||
108 | ||||
| Siente la Rabia, que se introducía | ||||
| al Pecho Amor; Y inquieta se estremece, | ||||
| en el Alma Amor lidia, y la Ira impía; | ||||
| pártese el Alma, el Indio se enfurece. | ||||
| Llena el Pecho de horror; Mas ¡ay! que habría | ||||
| más puerta en su mansión que airada crece; | ||||
| Y cuanto el Corazón para huir ciego | ||||
| las Alas bate, más enciende el Fuego. | ||||
109 | ||||
| Ya casi triunfa amor. En vano aunando | ||||
| repugnancias o fiero estar procura; | ||||
| tremola el Dios por Estandarte blando | ||||
| la Venda en la Hasta que una Flecha apura. | ||||
| Indígnase el Cacique procurando | ||||
| resistir afectado la ternura: | ||||
| busca Iras que no encuentra; Y al prolijo | ||||
| Congreso al fin, probando a airarse, dijo: | ||||
110 | ||||
| Cobardes Pueblos, a quien tanto ofende | ||||
| con vano susto el Alma temerosa, | ||||
| mirad cuanto vuestra infamia asciende | ||||
| que la impugna visible Luz Gloriosa. | ||||
| A culpar vuestros miedos hoy desciende | ||||
| esa Deidad del Orbe; Esa dichosa | ||||
| del Cielo alta Deidad; y en Mortal Velo | ||||
| Deidad de mí, que es más que ser del Cielo. | ||||
111 | ||||
| Las Esferas al ínclito Ardimiento | ||||
| conceden sino es Dios que lo parezca; | ||||
| Ármese de furor todo Elemento, | ||||
| y en temblores el Mundo desfallezca; | ||||
| ¡Que al Espíritu grande el más Sangriento | ||||
| Rayo no asusta, bien que a estragos crezca! | ||||
| De las Heroicas ruinas fulminadas | ||||
| aun las Cenizas volarán osadas. | ||||
112 | ||||
| Yo haré, pues tanto Dios nos ha advertido | ||||
| vano el tímido afán de vuestras quejas; | ||||
| Si a ser vuelves, de un soplo, oh enfurecido | ||||
| Volcán, apagaré cuanta ascua dejas. | ||||
| Todo el Vulgo de Estrellas traeré asido | ||||
| de sus doradas trémulas Guedejas; | ||||
| Leve será en mi brazo, ardiendo en ira | ||||
| Esa que inmoble nuestros Orbes mira. | ||||
113 | ||||
| Todo el gran Golfo que en las Tierras vaga | ||||
| borrón undoso al Elemento verde | ||||
| haré con Llamas de Ira que deshaga | ||||
| los crespos Montes con que el Mundo muerde. | ||||
| Las Tempestades donde el Sol se apaga, | ||||
| los fieros Vientos con que el Mar se pierde, | ||||
| beberlo Todo en el furor Sangriento | ||||
| de una Respiración tan sola intento. | ||||
114 | ||||
| Ese del Día gran Fanal con duro | ||||
| Aliento abrasaré más encendido; | ||||
| Arrojados los Montes contra el muro | ||||
| Celeste Estrellaré de Azul teñido. | ||||
| A los tristes Espíritus su obscuro | ||||
| Centro haré más funesto; y confundido | ||||
| pasará a ser fin su infernal Gobierno | ||||
| mayor Ocaso el Occidente eterno. | ||||
115 | ||||
| Así decía: y fiero rebosaba | ||||
| la antigua furia que en el Pecho encierra; | ||||
| a tenerla en sus Llamas no bastaba | ||||
| el Velo astuto que hoy feroz destierra. | ||||
| Guerra al Mar, y a los Vientos intimaba: | ||||
| A los Cielos clamaba: Guerra Guerra | ||||
| Y, ¡oh Amor! Vencido entre la rabia impía | ||||
| a la Dama piedad, piedad decía. | ||||
116 | ||||
| Con semejantes Voces, y el Semblante | ||||
| del Numen cobró el Vulgo grande Aliento: | ||||
| A todos del Cuidado en breve instante | ||||
| todo temor voló, y fatal portento. | ||||
| A sus moradas, del Vergel fragrante | ||||
| vuelven llenos de Fiestas, y Contento; | ||||
| queda en el Templo con la Deidad clara | ||||
| Roriclo por la Ausencia de Origuara. | ||||
117 | ||||
| Salió la Noche abriendo derramadas | ||||
| sus alas dos de Nube luctuosa | ||||
| que en copos negros luego desatadas | ||||
| cada pluma era una Ave tenebrosa. | ||||
| Trastorna Urna de Sombras congeladas; | ||||
| Y al Aire en Mar de una tinta perezosa | ||||
| enturbia el Agua vana, a que es profundo | ||||
| Vaso el cóncavo Cielo en medio Mundo. | ||||
118 | ||||
| Reina el Silencio; extiende torpemente | ||||
| Morfeo el Pabellón de nieblas tantas; | ||||
| Abre apenas con párpado luciente | ||||
| el Pavón Celestial pupilas Santas. | ||||
| Calla el Prado; No hay Aura balbuciente; | ||||
| Inclina ocioso Espíritu las Plantas; | ||||
| y faltando a escucharlo todo Oído | ||||
| es Silencio aun del Búho el triste ruido. | ||||
119 | ||||
| Naobacán cuanto más distante estaba | ||||
| de la Extranjera Lumbre, más ardía; | ||||
| Sólo es blandura ya su furia brava, | ||||
| piedad su Pecho; ansia cortés latía. | ||||
| ¡Oh Milagro de Amor! quien despreciaba | ||||
| Cielos, Dioses, y Sol, tierno hoy gemía; | ||||
| Y ¡oh hermosura! Lo Bello peregrino | ||||
| obró Efecto mayor que lo Divino. | ||||
120 | ||||
| Olvida su rigor, sus ambiciones, | ||||
| el Cetro, y todo en el Amante Abismo; | ||||
| Sólo a Sí no se olvida en suspensiones | ||||
| porque en Sí mismo ya no halla a Sí mismo. | ||||
| A nadie ordenan Muerte sus Acciones; | ||||
| Las Vidas (detestando el Barbarismo) | ||||
| reverencia, por ver pueden rendidas | ||||
| perderse en senda tan feliz las Vidas. | ||||
121 | ||||
| Hay Arfelte, decía (dando parte | ||||
| de sus ansias a Arfelte, su Valido) | ||||
| ¿cuánto Milagro en esta se reparte | ||||
| nueva Beldad que a la Isla ha sucedido? | ||||
| ¿Qué Gloriosa será la extraña parte | ||||
| del Mundo que Luz tanta ha producido? | ||||
| No en vano (pues de allá se nos invía) | ||||
| nos da tan bello siempre el Alba el Día. | ||||
122 | ||||
| ¡Qué Celestial, qué blando arder triunfante | ||||
| centelleaba en sus Ojos derramado! | ||||
| ¡Oh Cárcel dulce! Adórala el Amante; | ||||
| y Alcaide al Prisionero hace el Candado. | ||||
| Su asalto esclarecido en un instante | ||||
| me indujo a eterno Incendio idolatrado; | ||||
| mis triunfos mil venció en una Conquista | ||||
| la halagüeña batalla de su Vista. | ||||
123 | ||||
| Yo vi hacerse más claro el vago Viento | ||||
| hermoso en sus Respiraciones Santas; | ||||
| Vi más traviesa el Agua, y nuevo aliento | ||||
| en el Valle estrenar Flores, y Plantas. | ||||
| O implore sus auxilios mi Tormento; | ||||
| Pues injusto sería que entre tantas | ||||
| como logran Cristales Fuentes, y Hojas | ||||
| no le toque una Vida a mis Congojas. | ||||
124 | ||||
| Deidad la llama el Vulgo, en nada yerra | ||||
| pues de sus Rostro penden las venturas; | ||||
| ¿Cuándo arde en dulce Espíritu la Tierra | ||||
| a quien no harán feliz sus risas puras? | ||||
| Si fuera Ser Divino aquel que encierra | ||||
| todas las duraciones, nunca obscuras, | ||||
| de Cuantos la miraban por despojos | ||||
| Yo vi todas las Vidas en sus Ojos. | ||||
125 | ||||
| Yo me abraso, Yo Muero en los ardores | ||||
| de sus dulces Violencias oprimido; | ||||
| desfallece a los pesos brilladores | ||||
| de tanta Luz mi espíritu afligido. | ||||
| Dichoso Valle, Venturosas Flores | ||||
| en quien dichosamente me he perdido, | ||||
| Cielo ser si a secundarse alcanza | ||||
| entre vuestros verdores mi Esperanza. | ||||
126 | ||||
| Esta Noche, ésta (Arfelte) volver quiero | ||||
| al Templo a ver las Glorias que asegura; | ||||
| Sólo así que la Noche acabe espero, | ||||
| pues solo es ya mi Aurora su Hermosura. | ||||
| Dará alivio a las Ansias en que muero | ||||
| Ciego Amante la Ciega Sombra obscura; | ||||
| Y sabrá hacer felice en la tiniebla | ||||
| a la Niebla de Amor la impura Niebla. | ||||
127 | ||||
| Así explica su Incendio no pequeño | ||||
| y con Pocos al Templo Amor lo guía; | ||||
| Al Templo, en que a Roriclo un grave sueño | ||||
| por el cansancio ocupa de aquel Día. | ||||
| La Dama que adoraba el Vulgo Isleño | ||||
| del Descanso en las ansias se eximía; | ||||
| Saliose al Valle a hacerle en Perlas bellas, | ||||
| de su afán cargo hermoso a las Estrellas. | ||||
128 | ||||
| En la mitad estaba la Noche alta; | ||||
| el Mundo alto Silencio enmudecía; | ||||
| La Luz que el Luminar nocturno exalta | ||||
| ya brillaba, ya en Nubes se escondía. | ||||
| Parte al Cielo un dudoso azul esmalta, | ||||
| parte densos Vapores; que vestía | ||||
| manchas la faz del Aire en la importuna | ||||
| Noche; quizá por adular la Luna. | ||||
129 | ||||
| Llegan al Templo, y viendo que ausentarse | ||||
| la Deidad pudo, al Valle inquietos vuelven; | ||||
| Vio la Dama los bultos acercarse | ||||
| aunque las Nubes toda Cintia envuelven. | ||||
| Duda si serán Fieras que a saciarle | ||||
| en Bruta, o Humana presa se resuelven, | ||||
| y como hacia el gran Templo los divisa | ||||
| al Bosque huyó con temerosa prisa. | ||||
130 | ||||
| Huye al Bosque; Y más llora porque prenden | ||||
| su Ropaje, y la impiden Ramas tantas; | ||||
| ¡Ay Cruel Prado! rígidas ofenden | ||||
| sus Plantas dulces escabrosas Plantas. | ||||
| Presos algunos en los Troncos penden | ||||
| sus Cabellos que, oh Selva infiel, quebrantas; | ||||
| ¡Ay prado avaro! Luces de hebras broncos | ||||
| por fruto adoptan los ganchosos Troncos. | ||||
131 | ||||
| Tiñe en nuevo Carmín la faz hermosa | ||||
| su afán; Aljófar suda en lluvia casta; | ||||
| Así en Rubí de no violada Rosa | ||||
| sus Perlas el Rocío puro engasta. | ||||
| Atropellado con fatiga ansiosa | ||||
| el respirar su Espíritu contrasta; | ||||
| Laten inquietos con el ansia oculta | ||||
| los Orbes en que el Seno Nieve abulta. | ||||
132 | ||||
| Llegó donde las Selvas trunca amenas | ||||
| Sierra inmensa que Breñas acaudilla: | ||||
| Si alguna Águila aspira a sus Almenas | ||||
| se cansa a un mismo tiempo, y maravilla. | ||||
| Sufre la Tierra tanto Escollo apenas; | ||||
| Mal lo circunda el Cielo que en Él brilla; | ||||
| Todo se atiende sin afán diverso | ||||
| ocupado en un Monte el Universo. | ||||
133 | ||||
| Por una Gruta horrenda a su pie un Río | ||||
| sale inmenso, emulando el Mar cercano; | ||||
| Con gran rumor, del arcabuco umbrío | ||||
| las bóvedas sonar hacía ufano. | ||||
| Teme del Oceano vasto el brío | ||||
| los encuentros de Aquel dulce Oceano: | ||||
| no la Sierra, oh Raudal querrá sin ella | ||||
| menor Madre Este, menor Parto Aquella. | ||||
134 | ||||
| ¿Qué hará la Dama? atajala el crecido | ||||
| Río de allí; de acá la Sierra airada; | ||||
| Y de la Selva ya el tropel, y el ruido | ||||
| más, y más acercarse oye angustiada. | ||||
| Crece el Despecho; Ya el postrer gemido | ||||
| buscó sobre el cristal precipitada; | ||||
| Mas, ¡oh piedad! el Cielo allí propicio | ||||
| frustró del Cuerpo, y Mente el precipicio. | ||||
135 | ||||
| En el Río pequeña Barca estaba | ||||
| sin dueño; Y con semillas abundante | ||||
| sobre aristas de Aljofares llevaba | ||||
| de Trigo gran diluvio, Trox nadante. | ||||
| En el Monte de granos que agregaba | ||||
| cayó la Dama, y se cobró al instante: | ||||
| sembrose allí su Aliento, y renacido | ||||
| de Aquel Surco de Mieses Mies ha sido. | ||||
136 | ||||
| Admirada en el Barco el Cristal frío | ||||
| rompe; Donde (impelida por el flujo | ||||
| del Mar, retrocediendo hinchado el Río) | ||||
| el Río, y Mar al Risco la introdujo. | ||||
| El Río, y Mar; En cuyo encuentro impío | ||||
| la furia a partir Reinos los indujo; | ||||
| Quiebran Olas, y al Euro se dilata | ||||
| linde de Vidrio en páramos de Plata. | ||||
Fin del Libro cuarto