1
Andrés González Blanco, Los Contemporáneos (Primera serie), París, Garnier, 1907, pág. 291.
2
Carta fechada el 22 de noviembre de 1909; recogida por Vicente Ramos en Vida de Gabriel Miró, Alicante, Instituto de Estudios «Juan Gil-Albert»-Caja de Ahorros del Mediterráneo, 1996, pág. 267.
3
Introducción a mi ed. de Las cerezas del cementerio, Madrid, Taurus, 1991, págs. 43-44.
4
La mujer de Ojeda (Ensayo de novela), prefacio de Luis Pérez Bueno, Alicante, Impr. J. J. Carratalá, 1901, págs. 194-195.
5
Serie de artículos publicada en El Ibero, núms. 96 a 100 (marzo a mayo de 1902); recogida por Edmund L. King en Sigüenza y el Mirador Azul y Prosas de «El Ibero», Madrid, Ediciones de la Torre, 1982, págs. 131-144.
6
Gabriel Miró, El humo dormido (1919), ed. de Edmund L. King, Alicante, Instituto de Estudios «Juan Gil-Albert»-C. A. M., 1991, pág. 60.
7
Confesado en carta por Gabriel Miró a Enrique Puigcerver, escrita en septiembre de 1910; recogida por Vicente Ramos, op. cit., pág. 287.
8
Véase mi trabajo «Una novela problemática: Niño y grande (1908-1922)», en VV. AA., La novelística de Gabriel Miró. Nuevas perspectivas, Alicante, Instituto de Cultura «Juan Gil-Albert», 1993, págs. 27-65.
9
Ed. cit., pág. 55.
10
Gabriel Miró, Libro de Sigüenza (1917), ed. de Ricardo Landeira, Alicante, Instituto de Cultura «Juan Gil-Albert»-C. A. M., 1990, pág. 91.