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Arriba Acto cuarto

 

Gabinete redondo. Puertas laterales: en el fondo la alcoba de HORTENSIA. Aparece ésta dormida sobre la cama, vestida de blanco. Reclinatorio y una Virgen. Muchas almohadas en el sofá.

 

Escena I

 

HORTENSIA. BEATRIZ.

 
BEATRIZ
¡Las doce!... Aderezaremos
el gabinete, no sea
que se levante y me riña...
¿y si me riñe? ¡Paciencia!
 

(Abre las cortinas y se ve a HORTENSIA vestida de blanco, dormida sobre su lecho de damasco encarnado.)

 
¡Es un cadáver!... sus ojos 5
hundidos!... ¡Mi pobre Hortensia!
¡Tan hermosa en otro tiempo!

 (Vuelve a echar las cortinas.) 

Me acuerdo, como si fuera
cosa de ayer... ¡La ambición!
La corona de Condesa 10
la ofuscó... ¡Lo que es el mundo!

 (Limpiando y hablando.) 

¡Vea usted!... ¡Qué diferencia!
Cuando gastaba en festejos
y en músicas sus riquezas,
llovían sobre esta casa 15
las gentes. ¡Todo era gresca,
y algazara, y embolismos,
y adulaciones y muestras
de cariño! Más hoy, ¡sí!
La pobreza... ¡La pobreza 20
da un terror! Nadie en sus males
ha venido a socorrerla.
Sólo el señor don Laurencio...
Un jugador, un tronera
si los hay... ¡eso es verdad!... 25
pero amigo a toda prueba...

 (Suena la campanilla.) 

Ya le tenemos en casa:
saldré hasta la misma puerta.


Escena II

 

HORTENSIA. BEATRIZ. LAURENCIO DE PIMENTEL.

 
LAURENCIO DE PIMENTEL
Beatricilla, buenos días...
BEATRIZ
Muy buenos usted los tenga. 30
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Y Hortensia?
BEATRIZ
Durmiendo.
LAURENCIO DE PIMENTEL
Vino
el doctor?
BEATRIZ
Y dio receta.
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Qué dijo?
BEATRIZ
Que no hay remedio,
señorito, para ella;
¡que sólo un milagro!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡La
35
medicina es mucha ciencia!
No llores.
BEATRIZ
¡La quiero tanto!
LAURENCIO DE PIMENTEL
Para llorar tiempo queda.
Toma dinero.
BEATRIZ
Si tiene...
Ayer me dio usted cuarenta 40
doblones en oro y plata...
los conté... ¡Por cierto que ella
la mitad en un momento
repartió!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿De qué manera?
BEATRIZ
¡Limosnas!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Sabe que yo?...
45
BEATRIZ
No, señor, yo soy discreta...
La he dicho que este dinero
es producto de la venta
de su casita de Cómo.
¿Si usted hablarla desea?... 50
LAURENCIO DE PIMENTEL

 (Sacando del bolsillo una caja con un brazalete.) 

Hoy cumple...
BEATRIZ
Veintiocho años.
día de Santa Teresa...
¡Que alhaja tan primorosa!
LAURENCIO DE PIMENTEL
Se la darás como prenda
de mi memoria y cariño... 55
BEATRIZ
¡Rico brazalete! Venga.
LAURENCIO DE PIMENTEL
Y quiero que se lo ponga.
BEATRIZ
Corriente.
LAURENCIO DE PIMENTEL

 (Sacando el reloj.) 

Las doce y media.
BEATRIZ
¿Se va usted?
Volveré luego...

 (Aparte.) 

Diez onzas... doblo la puesta... 60
tres golpes más y recojo...
justitas... ciento sesenta.

 (Levantando la cortina.) 

¡Adiós, Beatriz. pobrecita!
La quiero mucho... ¡Y es fuerza
cuidarla!... ¡Tan desgraciada! 65

 (Dejando caer la cortina.) 

No, señor; mientras yo pueda;
¡y juegue y en la partida
me alumbre mi buena estrella!
Adiós, Beatriz...
BEATRIZ

 (Dándoselo.) 

El sombrero.
LAURENCIO DE PIMENTEL
Es verdad.
BEATRIZ
¡Qué calavera!
70


Escena III

 

HORTENSIA. BEATRIZ.

 
BEATRIZ
¡Hola! ¿Qué tal se ha dormido?
HORTENSIA
Un poco.
BEATRIZ
El sueño consuela.
Tome usted mi brazo.
HORTENSIA
No.
¡Quince de octubre! ¡Venecia!
¡Mi patria! ¡Yo te saludo... 75
quizás por la vez postrera...
¡Hoy cumplo veintiocho años!
BEATRIZ
Veintiocho.
HORTENSIA

 (Sonriéndose con amargura.) 

¡Cómo da vueltas
el mundo! En mejor es días
flores y ricas preseas, 80
y amigos, y cumplimientos...
¡Hoy... nada!... ni una tarjeta!...
BEATRIZ
Yo sé de un galán, señora,
que no ha olvidado la fecha.
HORTENSIA
¿Laurencio?
BEATRIZ
El mismo: me ha dado
85
para usted esta pulsera.
HORTENSIA
¡Preciosa!
BEATRIZ
Un lazo muy lindo
de esmeraldas y de perlas...
HORTENSIA
¡Me quiere como a una hermana!
déjala sobre la mesa... 90
BEATRIZ
No, señora; me encargó...

 (Poniéndola la pulsera.) 

HORTENSIA
Bien, Beatriz; lo que tú quieras.

 (Aparte.) 

¿Que hará a estas horas? ¡Aquí!
¡siempre aquí!... ¿Y él no se acuerda
de mí, cuando yo me acuerdo, 95
pensando en él a mi huesa?
¿Qué hará a estas horas? ¡Sin duda
mi aniversario le aterra,
y en el bullicio del mundo
olvida lo que me cuesta 100
su amor! ¡Mi vida! Hace bien...
Déjame sola.
 

(Llaman dentro.)

 
BEATRIZ
Ya empiezan
los llantos...
HORTENSIA
Mira quién es...
Si es algún pobre, remedia,
Beatriz, sus padecimientos. 105
¡La limosna es la primera
virtud de la humanidad!
¡El cielo su recompensa!


Escena IV

 

HORTENSIA. INÉS. BEATRIZ.

 
INÉS
¡Hortensia!...
HORTENSIA
¡Inés!...
 

(Se abrazan.)

 
INÉS
¡En qué estado!
HORTENSIA
¡Dios mío, bendito seas! 110
Desde aquella noche...
INÉS
Bien;
a un lado memorias deja...
tu hermana soy, no tu amiga...
HORTENSIA
Inés, junto a mí te sienta.


Escena V

 

HORTENSIA. INÉS.

 
INÉS
¡Hortensia!
HORTENSIA
¿Lloras, Inés?
115
INÉS
Ayer de Francia he llegado
y al instante he procurado...
¿Cómo sigues?
HORTENSIA
¡Ya me ves!
INÉS
¿Por qué la cama has dejado?
HORTENSIA
¡Me canso, me aburro allí! 120
INÉS
¡Qué larga la ausencia ha sido!
HORTENSIA
¡A lo menos para mí!
INÉS
¿Por qué cuando te escribí?...
HORTENSIA
¡La carta no he recibido;
y loca me figuré 125
que tú me despreciarías
como los otros!...
INÉS
¿Por qué
de tal manera ofendías
mi amistad?
HORTENSIA
Perdóname.
INÉS
¿Todos?...
HORTENSIA
Inés, todos no:
130
uno solo me amparó
en aquel trance tan fiero...
¡Lord Seymour! ¡Qué caballero!
¡por defenderme murió!
INÉS
¡Infeliz!
HORTENSIA
Enferma y pobre...
135
casi abierto mi ataúd...
la tierna solicitud
de Laurencio!... ¡que recobre
quiera el cielo la salud,
para consagrarla entera!. 140
INÉS
¡Laurencio!...
HORTENSIA
¡Es más que un hermano
para mí!
INÉS
¡Quién lo creyera!
HORTENSIA
¡No aparta nunca su mano,
Inés, de mi cabecera!
Su cariño fraternal 145
me acorre en tan grave mal
y mis dolencias mitiga...
Por él tu infeliz amiga
no ha muerto en un hospital.
INÉS
¡Hortensia! ¿Y el corazón? 150
HORTENSIA
Tranquilo: el remordimiento
maté con la religión...
¡Fue, sin duda aquel momento
la última expiación!
Desde esa noche tremenda 155
más a mi gusto me encuentro...
Aquel dolor fue la ofrenda
que di al Señor, como prenda
de la quietud de aquí dentro.
Ya esqueleto, como soy, 160
¡qué diferente es el mundo,
Inés, a mis ojos hoy!
¡Allí, mi esperanza fundo!
¡Huyendo del fango voy!
INÉS
¡Loca estás!... ¡Qué desatino! 165
La vida es don de los cielos...
y al cabo de tu camino,
quizás te guarda consuelos
impenetrable el destino.
¿Qué empeño en acariciar 170
tan rudos presentimientos!
La vida se ha de cuidar...
HORTENSIA
¡Me he cansado de luchar
contra el furor de los vientos!
¡La vida! ¡Sueño perdido! 175
¡Misterio que no resuelve
la razón! Fuego salido
de una sombra en que ha vivido
y que a esa sombra se vuelve.
Ese fungo que sentí 180
ardiente y devorador
en otro tiempo... ¡ay de mí!
¡ya va apagándose aquí!
INÉS
¿Y si de nuevo el amor?...
HORTENSIA
¿El amor? ¡Locura hermosa! 185
¡Locura, Inés!... ¡Y no es cosa
de alzar, en mi último día,
de la pobre madre mía,
que allí lo encierra, la losa!
INÉS
¿De Arturo has sabido?
HORTENSIA
No.
190
INÉS
¿No vive en la corte?
HORTENSIA
Sí.
INÉS
¿Le has visto acaso?
HORTENSIA
Le vi.
INÉS
¿Y él, Hortensia?
HORTENSIA
No me vio.
INÉS
¿Pues dónde le has visto?

 (Poniendo la mano sobre el corazón.) 

HORTENSIA
¡Aquí!
INÉS
Enjuga ese ardiente lloro 195
que tus párpados abrasa...
No merece tal tesoro
quien tan cobarde, en mi casa...
HORTENSIA
¡Inés! ¡Inés! Yo le adoro;
pero ese amor imprudente 200
es fuerza que tenga mi fin...
INÉS
¿Por qué si tu pecho siente?...
HORTENSIA
Porque él ha escrito en mi frente
la sentencia de Caín:
¡y no es bien que a mi pesar 205
vuelva en público a agitar
sus alas de oro y zafir!...
¡Por esto quiero morir,
porque le quiero matar!
¿Mi afán te causa extrañeza? 210
Yo sé, que cuando se amanse
de mis males la aspereza,
y en el sepulcro descanse
mi escarnecida cabeza,
ninguno me llorará 215
sobre esa lápida fría
que el vivo a los muertos da;
que nadie preguntará,
de tantas, cuál es la mía:
pero sé que un hoyo estrecho 220
que al cadáver tenga oculto
conquista el santo derecho,
de que el hombre en su despecho
sobre él no arroje el insulto:
y gracias por su bondad 225
al cielo daré... ¡Soñando,
si allí, por casualidad,
derrama de vez en cuando
lágrimas la tempestad!


Escena VI

 

HORTENSIA. INÉS. LAURENCIO DE PIMENTEL.

 
 

Campanillazos dentro.

 
INÉS
¡Qué alboroto!
HORTENSIA
¿Quién será?
230
INÉS

 (Asomándose a la puerta del gabinete.) 

¿Quién ha de ser el que llama
sino Laurencio?
LAURENCIO DE PIMENTEL

 (Entrando.) 

Yo soy:
el mismo que viste y calza
¡una noticia... famosa!
¡de Gaceta extraordinaria 235
en tiempo de guerra!...
INÉS
¿Qué?
LAURENCIO DE PIMENTEL
La casualidad más rara
que un día nos proporciona
de júbilo y bienandanza.
Arturo en Madrid está. 240
INÉS
¿Y es eso todo?
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Ya escampa!
¡Hortensia, valor! ¡No es cosa
de llorar siempre!... Levanta
la frente... Se va aclarando
el horizonte...
INÉS
No acaba
245
usted? ¿Sabremos por fin?...
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡La alegría! ¡No me extraña!
¡Si era preciso! ¡El amor
del corazón no se arranca!
Arturo me ha preguntado 250
por ti... Me ha dicho... ¡Galana
por mi vida te he de ver
subir del altar las gradas
y dar envidia!
HORTENSIA
¡Laurencio!
LAURENCIO DE PIMENTEL
Hortensia, toma esta carta. 255
INÉS
¡Cuidado! ¡Serenidad!
¡También la ventura mata!
HORTENSIA

 (Leyendo.) 

«Hortensia, perdóname: la desgracia y el arrepentimiento te han purificado. Mi padre al fin me lo ha revelado todo. ¡Eres un ángel! Trocarás pronto la corona de los mártires por el velo de la desposada. Mi padre quiere llamarte, su hija, de su corazón. Yo quiero verte, quiero abrazar tus rodillas, quiero besar tus pies. ARTURO.»

 

(Cae arrodillada en tierra: al levantarse se desmaya y la sostienen LAURENCIO e INÉS.)

 
¡Mi perdón! ¡Dios de los cielos
misericordioso, gracias!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Hermana mía! ¡Qué diablos! 260
¡Estas mujeres por nada
se afectan!
INÉS
Si usted también,
sin precaución... ¡Cuando es tanta
su debilidad!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Hortensia!
INÉS
Ya vuelve en sí.
HORTENSIA
¡Yo soñaba!
265
¿Por qué me robáis mi sueño?
LAURENCIO DE PIMENTEL
No es sueño, no. Ya se escapa
tu mala estrella, con mil
demonios que la acompañan.
¡Hortensia, victoria!... ¡Bravo! 270
¡mi brazalete!... ¿Te agrada?
Le has de llevar en tus bodas,
le has de besar en el ara;
sólo he de verle en tu brazo
como sólo en tu desgracia 275
el sentimiento brilló
de mi amistad sacrosanta.
Inés, vámonos de aquí;
compremos vistosas galas
para la novia, y de flores 280
innumerables guirnaldas,
conviertan en un hermoso
templo de amores su estancia.
HORTENSIA
¡Laurencio!
LAURENCIO DE PIMENTEL
No te obedezco.
Cuando se acabe, se acaba... 285
¡Lo que es hoy!... Ciento sesenta...
Aquí están... El Monte paga.


Escena VII

 

HORTENSIA.

 
HORTENSIA
Adiós. ¡Venturoso día!
¡La vida es el bien primero!...
¡Es mío! Dios me le envía 290
y yo con el alma mía
purificada, le espero.
¡Vendrá! ¡Vendrá! ¡Tarda mucho!
¿Qué hará? ¿Por qué se detiene?

 (Asomándose al balcón.) 

Desde este balcón... ¡No viene! 295

 (Acercándose a la puerta.) 

¡Se me figura que escucho!...
¡La dicha sus penas tiene!
¡Cuánto dolor se me quita
del alma! ¡Cuán grave peso
del corazón, que palpita 300
más libremente al exceso
de mi ventura infinita!
¡Amor! ¡Sentimiento santo
cuyo origen sube a Dios!
¡Misterio que causa espanto 305
porque su poder es tanto
que funde en un alma, dos!...

 (Mirándose al espejo.) 

¡No soy la misma de ayer!

 (Se retira.) 

¡Y esto en la flor de mis años!
¡Paciencia! ¡Cómo ha de ser! 310
¡Miserias y desengaños!

 (Llora.) 

¡Si no me va a conocer!
 

(Se acerca de nuevo. ARTURO a la puerta.)

 


Escena VIII

 

HORTENSIA. ARTURO GARCÉS DE MOYA. HORTENSIA corre hacia donde está ARTURO inmóvil, y se precipita en sus brazos. Los dos bajan abrazados hasta el centro del escenario: momentos de silencio, interrumpido por los sollozos de HORTENSIA.

 
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Hortensia!
HORTENSIA
¡Ayer me decías
ARTURO GARCÉS DE MOYA
No me perdones: ¿no puedo
levantar en tu presencia 315
los ojos, monstruo soberbio
que en la fiebre de mi amor
un porvenir tan risueño
devoré?
HORTENSIA
Ayer me decías...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Bendito sea Laurencio! 320
¡Por él a tu lado estoy!
¡Por él, Hortensia, recuerdo
entre nuevas esperanzas
las venturas de otros tiempos!
¡Oh, cuanta felicidad 325
se encierra en solo un momento!
¡Ni el desorden de la vida,
ni los festines, ni el juego!
¡Ay! ¡Nada!... ¡Tu imagen siempre!
¡Sin duda el remordimiento 330
con ella me castigaba!...
Triste, loco, amante y ciego
de llorar, porque mis ojos
también lloraron mi duelo,
de un padre anciano arranqué 335
por fin el consentimiento...
Él te llama... ¡Eres su hija!
Mi madre también, abiertos
a tu cariño sus brazos,
te aguarda... No retardemos. 340
¡Pobre mártir, calma ya
la agitación de tu pecho!...
¡Víctima propiciatoria
de amor, abandona el templo!
¡Perdón, perdón!
HORTENSIA
¿Y de qué?
345
Yo vi a mis plantas a un viejo
que llorando me pedía
tu dicha, y cedí a su ruego.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Hortensia!
HORTENSIA
¡Qué me importaba
sacrificio tan violento, 350
si con él tú eras dichoso!
Mas no con tales recuerdos
mi felicidad presente,
Arturo querido, ahoguemos.
¿Qué miras? ¿Los hondos surcos 355
que en mis mejillas ha hecho
el dolor? ¿Y qué te importa?
Soy joven al aún y el cielo
devolverá a mi hermosura
su raro esplendor primero. 360
ARTURO GARCÉS DE MOYA
El cielo y mi amor que nunca
cesó de agitar...
HORTENSIA
¿Te creo?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Mi religión es amarte!
HORTENSIA
¡Cuán dulcemente los ecos
de tu voz!... Háblame, Arturo: 365
ella devuelve a mi cuerpo
la salud, vivificándole
con el soplo de tu aliento.
Yo muchas veces lo he dicho.
¡Solo tú! Sin él yo muero... 370
«Que no me abandone y vuelva;
que vuelva...» ¡Y al fin has vuelto!
¡Y la estrella de mi vida
que ya brillaba a lo lejos
con tibia luz, aparece 375
deslumbradora de nuevo!
¡Oh!... ¡Qué estrella tan hermosa!
¡Que no se aleje! ¡Yo quiero
contemplarla y bendecirla!
¡Que retroceda en su empeño! 380
¡Que vuelva, que vuelva atrás!...
Los dos lo agradeceremos.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Qué sientes, Hortensia mía?
¡Estás muy pálida!
HORTENSIA
¡Siento
aquí... la felicidad!... 385
¡me oprime al fin con su peso!...
¡Ay!... es tanta, que en el alma
guardarla toda no es bueno.

 (Se sienta y deja caer la cabeza sobre el pecho.) 

ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Hortensia?
HORTENSIA
No te alborotes;
desecha, Arturo, ese miedo... 390
No es nada.... ya me sonrío...
¡Soy tan feliz que padezco
con tanto bien!... Dame el brazo.

 (Se levanta.) 

ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Tú tiemblas!...
HORTENSIA
Experimento
una emoción tan extraña... 395

 (Quiere andar y no puede.) 

ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Buen Dios!
HORTENSIA
Arturo...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Un esfuerzo...
HORTENSIA

 (Cayendo sobre el sofá.) 

¡Ay! ¡Imposible!...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Beatriz!...
 

(Aparece BEATRIZ y se marcha en seguida.)

 
Corre, Beatriz y al momento
que venga un doctor...
HORTENSIA
¡Sí, dile,
Beatriz, que mi Arturo ha vuelto 400
y quiero vivir ahora!
¡De amor he vivido, y muero
de amor!... ¡Justicia de Dios!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Escarnio vil que el infierno!...
HORTENSIA
Acércate más a mí... 405
Tu mano... Me da un consuelo
tan grande!...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
No despedaces
con tristes presentimientos
mi corazón... ¡No te mueras,
Hortensia!...
HORTENSIA
Si yo no quiero
410
morirme!... Valor!... Arturo...

 (Sacando del pecho un medallón.) 

Mi retrato... y aquí dentro...
¿te acuerdas? tú lo cortaste...
el ramo de pensamientos...
consérvale mientras vivas... 415

 (Abre el medallón.) 

¡Qué hermosa he sido! ¿No es cierto?
Si otra mujer mi lugar
ocupa, como deseo,
y de esta memoria mía
se indigna y tuviere celos... 420
dásela al punto... ¡Se sufre,
Arturo, tanto con ellos!
¡Esta cruz!... en mi sepulcro...

 (La cruz de oro que lleva al cuello pendiente de una cinta negra.) 

conmigo... ¡Me estoy muriendo
y soy feliz!... ¡El amor!... 425
¡la amistad! ¡Inés!... ¡Laurencio!...
¿Dónde están? ¿Por qué se han ido?
¡No tan pronto!... ¡Quiero verlos!...
¡Grabar en aquellas manos
caritativas un beso! 430
Recíbelo tú... ¡En mi nombre!..

 (Besando las manos de ARTURO.) 

Se me figura... ¿Qué es esto?

 (Se levanta.) 

¡La vida!... ¡la vida, Arturo!...
Tranquilamente mi pecho
respira... tu mano... aquí 435

 (La coloca sobre el corazón.) 

la otra también... ¡Me encuentro
tan débil!... ¡Ángel de amor!
¡Tú debes velar mi sueño!
 

(Queda como dormida, estrechando las dos manos de ARTURO.)

 
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Se ha dormido!...

 (Va a colocarla en el sofá y cae la cabeza sobre la espalda. Corriendo por la escena y dando gritos.) 

¡Muerta! ¡Muerta!


Escena IX

 

INÉS. ARTURO. LAURENCIO. BEATRIZ. INÉS y LAURENCIO con ramos y canastillos de flores.

 
INÉS
¡Hortensia!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Ya está en el cielo!
440
 

(ARTURO besa las manos de INÉS y de LAURENCIO, y los tres forman un grupo al rededor del cadáver: INÉS y LAURENCIO lo cubren de flores. BEATRIZ cae arrodillada delante de la Virgen y reza.)

 




 
 
FIN DEL DRAMA