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ArribaAbajoActo tercero

 

Gabinete elegante: velador con periódicos y libros con láminas. Salones en el fondo: puertas laterales.

 

Escena I

 

CONDESA DE ARNADELO. INÉS

 
INÉS
¡Galanamente prendida!
CONDESA DE ARNADELO
Lisonjas tuyas, Inés.
INÉS
En ti la naturaleza
y la fortuna a la vez
de sus dones agotaron 5
el manantial.
CONDESA DE ARNADELO
Podrá ser.
INÉS
Sin embargo en tu semblante,
se nota una palidez...
CONDESA DE ARNADELO
¿De veras? ¿Has convidado
a Hortensia?
INÉS
Llegada ayer
10
de Italia, a tiempo llegó
de honrarme.
CONDESA DE ARNADELO

 (Con indiferencia.) 

Has hecho muy bien.
Así se disiparán
ciertos rumores...
INÉS
No sé.
CONDESA DE ARNADELO
Se habla tanto y se calumnia 15
con tanta desfachatez.
¿Y cómo está de salud?
INÉS
De mal en peor. ¿Quién es?
CONDESA DE ARNADELO
Laurencio.


Escena II

 

CONDESA DE ARNADELO -INÉS. LAURENCIO DE PIMENTEL.

 
LAURENCIO DE PIMENTEL
El mismo, Condesa,
siempre el mismo.
CONDESA DE ARNADELO
Sabe usted
20
si Arturo vendrá esta noche?
LAURENCIO DE PIMENTEL
Me ha dicho que sí...¿Por qué
es la pregunta?
CONDESA DE ARNADELO
Ligera
curiosidad de mujer.
LAURENCIO DE PIMENTEL
Le he visto esta tarde.
CONDESA DE ARNADELO
¿En dónde?
25
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Curiosidad o interés?
INÉS
De todo habrá.
CONDESA DE ARNADELO
No lo creas...
INÉS
Si pudo ingrato el doncel...
LAURENCIO DE PIMENTEL
Mal aconsejado príncipe,
que teniendo en su poder 30
piedra de tantos quilates,
no quiso...
CONDESA DE ARNADELO
¡Bendito, amén!
INÉS
Quién sabe si arrepentido
vuelva esta noche a tus pies,
y llorosa Magdalena 35
parlamentaria...
CONDESA
¡Quién!... ¡¡él!!
como Gestas morirá,
impenitente... Y a fe
de quien soy, puedo decir
que su desaire cruel... 40
Ha perdido más que yo...
INÉS
Es cierto.
LAURENCIO DE PIMENTEL
El pobre Garcés...
CONDESA DE ARNADELO
¡Y tan pobre!...
INÉS
Es muy galán.
CONDESA DE ARNADELO
Galanes hay más de cien.
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Le voilà!
CONDESA DE ARNADELO
¡Qu'il est gentil!
45
LAURENCIO DE PIMENTEL
Il a maigri.
CONDESA DE ARNADELO
Qu'on l'engraisse.


Escena III

 

ARTURO GARCÉS DE MOYA. LORD SEYMOUR. CONDESA DE ARNADELO.

 
LORD SEYMOUR
Buen raout.
ARTURO GARCÉS DE MOYA

 (Tomando asiento junto al velador: ojeando los periódicos.) 

¡Reunión selecta!
LORD SEYMOUR
Doy a Usted mi parabién...
INÉS
Y el último adiós, milord...
LORD SEYMOUR
¿El último adiós?
INÉS
La ley
50
de la diplomacia es rígida,
y no hay tiempo que perder
cuando exige...
LORD SEYMOUR
La misión
extraordinaria ya sé...
INÉS
Mañana a Madrid dejamos... 55
ausencia de cuatro o seis
meses...
CONDESA DE ARNADELO
Y te ha de gustar
muchísimo el pueblo inglés.
LAURENCIO DE PIMENTEL
Sin embargo... las costumbres...
aquella niebla... el tropel 60
de coches... y los ministros
que son, como no se ven
por España...
INÉS
Mi marido
ya sabe lo que ha de hacer.
LAURENCIO DE PIMENTEL
La severidad inglesa... 65
INÉS
Dejemos para después...
¿Qué mal hay en este mundo
que compensado no esté?
CONDESA DE ARNADELO
Es verdad.
INÉS
Hasta los hombres
que abandonan el poder 70
encuentran en la opinión...
LORD SEYMOUR
No siempre, que alguna vez...
INÉS
El pueblo español es franco
y generoso.
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Pardiez!
¡y olvidadizo y simplón!... 75
LORD SEYMOUR
¿Qué es eso, Laurencio? ¿Usted
ha entrado de la política
en la revuelta Babel?
LAURENCIO DE PIMENTEL
A pesar de don Ramón
Cascante de Mora, a quien 80
por dos semanas o tres.
CONDESA
¿Y el Marqués de la Florida?
INÉS
También ha llegado ayer
de Italia.
CONDESA DE ARNADELO
¿Le has convidado?
INÉS
Y no, faltará el Marqués. 85
CONDESA DE ARNADELO
¿Vendrá con aquella placa
de brillantes?
INÉS
Ya se ve...
CONDESA DE ARNADELO
Necesidad no tenías
de luz; bastaba con él.


Escena IV

 

HORTENSIA. LAURENCIO DE PIMENTEL. LORD SEYMOUR. CONDESA DE ARNADELO. ARTURO GARCÉS DE MOYA. INÉS. EL MARQUÉS DE LA FLORIDA. HORTENSIA no trae más adorno que una corona de rosas y pensamientos, y una cruz de oro en el pecho, pendiente de una cinta negra.

 
CONDESA DE ARNADELO
¡Hortensia!
HORTENSIA

 (Procurando dominar la impresión que le ha causado la visita de ARTURO

¡Inés, el contento
90
de verte, mi voz embarga!...
¡Después de ausencia tan larga!
¡Seis meses en movimiento
continuo!... El color es sano,
cariñosa la mirada... 95
¡Ay Inés! ¡Cuánto me agrada
besar y estrechar tu mano!
¡Y Elena!... ¿Qué exactitud
en el prendido y los lazos...
¡Que no haga el dolor pedazos 100
la flor de esa juventud!
¡Siempre viuda! ¡Es el estado
perfecto de la mujer!

 (Asegurándole una joya que lleva al pecho.) 

Va usted, Elena, a perder
sus pensamientos... ¡Cuidado! 105
¡Laurencio! ¡Seymour querido!

 (Les da la mano) 

 (Aparte.) 

¡El allí! ¡Ni una mirada!

 (Tose.) 

INÉS
¡Esa tos!
HORTENSIA
No vale nada
no te asuste... He recorrido
con ella, Inés, la llanura, 110
que riega y fecunda el Po,
y en sus sombras me envolvió
de Londres la niebla oscura.
¡Roma, París y Milán!...
El viajar es mi alegría... 115
por viajar, con gusto iría...
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¿A dónde, Hortensia?
HORTENSIA
A Tetuán.
La variedad de caminos,
de cielo, los horizontes
diversos, los rudos montes 120
cuajados de recios pinos...
los sembrados, los jarales,
el sol que los campos dora,
después la noche y la aurora...
el votar de los zagales, 125
 

(ARTURO se levanta y la dirige una mirada de desprecio: agitación.)

 
el polvo que suele hervir,
el agua, la agitación...

 (Aparte.) 

¡Llévame, Inés, al salón

 (Medio desfallecida y apoyándose en el brazo de INÉS.) 

porque me voy a morir!
INÉS
¡Hortensia!...Quiero que veas, 130
pues ya te aguarda impaciente,
a mi esposo.
CONDESA DE ARNADELO
¡Qué accidente
tan raro!
INÉS
Justo es que seas
por bella y recién venida...
Vamos, apóyate en mí... 135
señores...
ARTURO GARCÉS DE MOYA

 (Vuelve ásentarse.) 

¡Oh! nunca vi
a Hortensia tan conmovida.

 (Se sienta junto al velador y coge los periódicos.) 

LAURENCIO
¡Qué desmejorada viene!
CONDESA DE ARNADELO
¡Hortensia sin sus brillantes!
LORD SEYMOUR
¡De su vida los instantes 140
acaso contados tiene!


Escena V

 

ARTURO GARCÉS DE MOYA. CONDESA DE ARNADELO. EL MARQUÉS DE LA FLORIDA. LORD SEYMOUR. LAURENCIO DE PIMENTEL.

 
CONDESA DE ARNADELO
Y usted, Marqués, nada cuenta?
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Ay de mí!
CONDESA DE ARNADELO
¡Suspiro, y bueno!
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Condesa, como que peno,
y una desgracia violenta!... 145
LORD SEYMOUR
¿Hubo desfalco en la caja?
¡Los fondos están bajando!
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Ha muerto el tronco normando?
CONDESA DE ARNADELO

 (Aparte.) 

¿Habrá en el mercado paja?
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Otra desgracia mayor! 150
CONDESA DE ARNADELO
¿Cuál es?¡Que cara tan triste!
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Ay, amigos! ¡Aquí existe,
atormentándome, amor!

 (La CONDESA se ríe.) 

¿Se burla usted?
CONDESA DE ARNADELO
¡Qué locura!
No, señor, le compadezco 155
a usted.
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
Compasión merezco.
CONDESA DE ARNADELO
Refiera usted aventura
tan peregrina.
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
Allá voy;
pero es el asunto grave
y el sigilo...
CONDESA DE ARNADELO
¡Ya se sabe!...
160
discreta y callada soy.
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
Hortensia...
CONDESA DE ARNADELO
¡Hortensia!
 

(Se dirige al velador y examina las láminas de los libros. ARTURO le dirige una mirada indiferente y vuelve a su lectura.)

 
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
En Bayona
la encontré como llovida,
y al punto el de la Florida
la consagró su persona. 165
La hable de amor y me oyó;
y al ver que ocasión me daba,
la pregunté si me amaba...
LAURENCIO DE PIMENTEL
Y ella le dijo...
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
Que no.
Insistí, doblé mi esmero, 170
y aventurándome a todo:
me las compuse de modo
que la brindé mi dinero...
LORD SEYMOUR
¿Y aceptó?
MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Pobre de mí!
No, señor... respondió fiera... 175
-«Marqués, aunque usted me diera
las minas del Potosí.»-
Entonces, ya medio loco
de amor, corté por lo sano...
Milord, la ofrecí mi mano... 180
LAURENCIO DE PIMENTEL
Y dijo que sí...
MARQUÉS DE LA FLORIDA
Tampoco.
Desde, ese funesto día,
por satisfecho me doy,
cuando me lo manda, y voy
haciéndola, compañía. 185
LAURENCIO DE PIMENTEL
¡Pobre Marqués!
LORD SEYMOUR
¡Si el dinero
lo alcanza todo!
MARQUÉS DE LA FLORIDA
No tal.
¡Y no tiene cura el mal!...
LORD SEYMOUR
El tiempo es gran curandero.
MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Milord, si no puede ser! 190
LAURENCIO DE PIMENTEL
El juego es la medicina
mejor; juegue usted.
 

(Aparecen HORTENSIA e INÉS; al verlos se retiran.)

 
MARQUÉS DE LA FLORIDA

 (Viendo a HORTENSIA.) 

Divina.
LORD SEYMOUR
¡Vale mucho esa mujer!


Escena VI

 

LA CONDESA DE ARNADELO. ARTURO GARCÉS DE MOYA, que se levanta sin hacer caso de ella.

 
CONDESA DE ARNADELO
Huye usted de mí, Vizconde?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
A tal aserto no he dado... 195
CONDESA DE ARNADELO
Únicamente el culpado
evita al juez y se esconde.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Culpa en mí? No sé de qué.
CONDESA DE ARNADELO
¡Aplomo tanto, me pasma!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Muchas veces un fantasma 200
de culpa.
CONDESA DE ARNADELO
¡Ni aun eso fue!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Si yo me negué al deseo
de un padre; si inobediente
le ofendí, poco prudente,
negándome a ese himeneo 205
que usted proyectaba...
CONDESA DE ARNADELO
Arturo,
también el sol se oscurece
por las nubes y aparece
después más radiante y puro.
Que no guardo del desaire 210
ni la memoria presumo.
Se lo he dicho a usted; el humo
sombra es que disipa el aire.
Toda la culpa fue mía;
brindáronme con la mano 215
de un caballero cristiano
muy noble por la hidalguía
de su cuna, y yo acepté...
Si él luego se arrepintió
y al compromiso faltó, 220
¿culpa suya acaso fue?
Nada de eso, mía sola
¡Y en buen lugar quedaron,
las canas que me rogaron,
y la grandeza española! 225
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Si usted se digna y me escucha...
CONDESA DE ARNADELO
No: de ninguna manera;
tremole usted su bandera
ya vencedora en la lucha
alfombra de Hortensia, al cabo 230
será, si ya no lo es;
tenderla debe a sus pies
y de rodillas su esclavo...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Condesa, usted me provoca
y en tal palenque no quiero 235
entrar; el que es caballero
candados pone a la boca,
cuando...
CONDESA DE ARNADELO
¿Y Seymour? ¿Qué ha pasado
entre él y Hortensia, que ahora
no la acompaña?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Señora,
240
por Jesús crucificado!
CONDESA DE ARNADELO
El viaje fue repentino.
¡Es cosa particular!
Para una enferma el viajar
tanto y tanto, es desatino. 245
¡Y ha vuelto desmejorada!
¡Pobre Hortensia! ¡Quien la vea!...
¡Quiera Dios que esta no sea
su postrimera jornada!
¡Que penosa enfermedad! 250
¡Su belleza en un instante!
¡Una mujer tan constante!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Sin duda...
CONDESA DE ARNADELO
¿Qué? ¿no es verdad?
¿Sabe usted de algún desliz?
¿De la Florida el Marqués?... 255
¿De Hortensia, acaso los pies
resbalan sobre el tapiz?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Se toma usted un derecho,
Elena, hablándome así,
que yo, por, mi bien, no di 260
nadie, sobre mi pecho:
olvide usted, si al perdón
se niega la voluntad,
que es virtud la caridad
y ejercitarla razón. 265
Deje usted que Hortensia viva
como a sus gustos convenga;
deje usted que vaya o venga
¿Qué importa?
CONDESA DE ARNADELO
¡Caritativa
amonestación! Prometo 270
seguirla.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Cualquiera dama...
CONDESA DE ARNADELO
Merece lo que se llama
consideración, respeto...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Así es.
CONDESA DE ARNADELO
¡Qué buen señor!
¡Cómo el abuso remedia! 275
¿Ha visto usted la comedia
del Diablo, predicador?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
No sé lo que significa...
CONDESA DE ARNADELO
¡Olvidadizo doncel!...
El diablo, no para él, 280
para las otros predica...
y, Vizconde, en conclusión
y roto a mi enojo el dique
que se pique, o no se, pique,
lléveme usted al salón. 285
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Con sumo gusto.
CONDESA DE ARNADELO
Eso es llano...
y se conoce a la legua...
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Paz, Condesa, ¿o sólo tregua?
CONDESA DE ARNADELO
Vamos al salón, hermano.


Escena VII

 

INÉS. HORTENSIA.

 
INÉS
Tranquilízate.
HORTENSIA
Ya sabes
290
la causa de mi zozobra.
¡Le he visto!
INÉS
¿Y qué?
HORTENSIA
¡¡Su mirada
más que altiva, desdeñosa,
me anuncia la tempestad
que se agita y ruge sorda 295
adentro en su corazón!!
¡Creí que mi ausencia! ¡Loca
de mí! ¡Con más energía
su amor en mi pecho ahora!
¿Han ido a buscar mi coche? 300
INÉS
¿Y quieres marcharte sola?
Eso no; cede a mis ruegos...
yo iré contigo.
HORTENSIA
¿A esta hora
abandonar tus salones?
INÉS
Deja que el cariño ponga, 305
cuanto de su parte esté,
para aliviar tus congojas.


Escena VIII

 

HORTENSIA.

 
HORTENSIA
¡Arturo! ¡Me ha despreciado!
¡Razón tiene! ¿Y que me importa
la humillación ya sufrida? 310
Ha sido justa. Mi historia
escrita en el fango está....
¿Pero este llanto que lloran
mis ojos, no ha de poder
purificar mi memoria? 315
Yo cumplo mi juramento.
¡Ni él, ni nadie! ¡La limosna!
¡La oración! ¡Ver cómo viene,
sobre mí, la imagen torva
y escuálida y repugnante 320
de la miseria, y gozosa
del Marqués de la Florida
desechar el áurea pompa!...
¡Y nada! ¡El recuerdo siempre
de ese ayer, fúnebre sombra 325
que el gritó de mi conciencia
en todas partes evoca!
¡Ayer! ¡Ayer! ¡Lo que fui!
¡Lo que soy!... Viví dichosa,
considerada, querida, 330
cuando del vicio en las hondas
cavernas!... Hablome Arturo
de amor, me alumbró esa antorcha
de nueva luz para mí...
a lo lejos vi la gloria 335
de la virtud, sus encantos,
su magnífica aureola...
Redención por el amor,
grité yo misma orgullosa,
y de pronto aquel anciano... 340
¿Quién es? ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!


Escena IX

 

HORTENSIA. ARTURO GARCÉS DE MOYA.

 
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Señora.
HORTENSIA
¡Es él! ¡Hortensia, valor
y el último golpe arrostra!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Hortensia, ¿por qué los ojos
no alzas del suelo?
HORTENSIA
Esta atmósfera...
345
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Hortensia, no te sonrojes
en mi presencia. De rosas
y de humildes pensamientos
pobre guirnalda te adorna...
has hecho bien en lo antiguo 350
las víctimas candorosas
iban así coronadas,
al ara propiciatoria.
HORTENSIA
¡Vizconde!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Hortensia, silencio,
y escucha. Es bueno que oigas 355
la verdad alguna vez
Por ti, de Berlín y Roma
vi las ciudades. Aquí
amor te juró mi boca
y tú me juraste amor; 360
y recuerdo que a mí sola
indicación arrancaste
las flores que entre las ondas
brillaban de tus cabellos
 

(HORTENSIA se quita maquinalmente la corona de flores y la tira al suelo.)

 
Haces bien esas coronas 365
sobre una cabeza impura
se manchan y se deshojan
HORTENSIA
¿Qué más?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Vivimos después
amándonos y sin sombra
de pesar, sin que la duda 370
que de almas vulgares brota,
se atreviera a derramar
entre los dos su ponzoña.
Vivirnos, y yo te amé
con tal respeto y tan honda 375
pasión, que no quise nunca
alzar las sombrías tocas,
que la verdad me encubrían
de tu vida misteriosa.
¿Por qué razón de tus ricos 380
aderezos te despojas?
¿Por qué sobre el pecho llevas,
sarcasmo, impiedad o mofa,
esa cruz que, yo te di
prenda de amor que baldonas? 385
HORTENSIA
¡Qué más!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Hortensia, nacida
en la veneciana costa...
y esclava a quien libertino
un príncipe ruso compra...
Hortensia al amor perjura 390
de lord Seymour y traidora...
Hortensia, ¿qué es de mi vida?
HORTENSIA
Vizconde, tranquila boga
del mundo en la mar revuelta,
vengativa, poderosa, 395
con unos ojos que hieren,
con una lengua que azota,
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Y ¿qué es de mi voluntad?
HORTENSIA
Su antiguo temple recobra
y en insultar a una pobre 400
mujer enferma se goza.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Hortensia, ¿qué es de tu amor?
te ruego que me respondas.
¿Qué es de tu amor?
HORTENSIA
Lo he jurado.
ARTURO GARCÉS DE MOYA

 (Llevándola violentamente de un brazo al centro del escenario.) 

Respóndame usted, señora. 405
HORTENSIA
Del sepulcro de mi madre
lo guarda la santa losa,
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Mentira. ¿Quién fue tu madre?
HORTENSIA
No sé, Vizconde, y es poca
nobleza el echarme en cara 410
desgracia tan dolorosa.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Escucha; el desprecio ofende,
pero el desprecio no borra
las impresiones de amor...
el mío, Hortensia, rebosa 415
sobre los insultos que
mi lengua a tu rostro arroja.
Si eres un ser degradado,
huyamos a donde escondas
tu vergüenza, a donde yo 420
tu aliento al morir recoja.
HORTENSIA
Nunca.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Por qué?
HORTENSIA
Lo he jurado.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿A quién?
HORTENSIA
No lo sé.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Me ahoga
la ira, mi sangre hierve!
¡mi cabeza se trastorna! 425
Hortensia, huyamos de aquí...
los dos...
HORTENSIA
Jamás.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Oh! No es otra
la causa, no puede ser!
Un nuevo galán te agovía
con sus mercedes; acaso 430
de ricos brillantes borda
la senda por que hoy caminas...
HORTENSIA
¿Quién sabe?
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Galán denota
por sus riquezas?...
HORTENSIA
Sí, sí.
ARTURO GARCÉS DE MOYA
. Dime, Hortensia que le adoras 435
y a verte no volveré...
HORTENSIA

 (Haciendo un último esfuerzo.) 

¡Lo quiero con mi alma toda!
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Hortensia, el torrente al cabo
de mis celos se desborda!
¡Oh! Ni olvido ni perdón! 440
Caballeros y señoras...

 (Tocando las campanillas con fuerza.) 

Vengan aquí... Yo los llamo
para que al fin te conozcan.
 

(Aparecen LORD SEYMOUR, INÉS, con sombrero y chal: LAURENCIO DE PIMENTEL, la CONDESA DE ARNADELO, EL MARQUÉS DE LA FLORIDA, damas y caballeros.)

 
LAURENCIO DE PIMENTEL
¿Qué es esto?
INÉS
¿Qué ha sucedido,
Hortensia?
HORTENSIA

 (Aparte. Apoyándose en el respaldo de una silla.) 

Inés, si me tocas
445
me vas a dejar caer;
y quiero ya gota a gota
apurar hasta las heces
de mis desgracias la copa.


Escena X

 

HORTENSIA. ARTURO GARCÉS DE MOYA. INÉS. CONDESA DE ARNADELO. EL MARQUÉS DE LA FLORIDA. LORD SEYMOUR. LAURENCIO DE PIMENTEL. Señoras y caballeros.

 
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¡Hay una mujer aquí! 450
de tan peregrina historia,
que es digna de que se cuente
y digna de que se oiga.
(¿Huimos, Hortensia?)
HORTENSIA

 (Procurando apoyada en la silla sostenerse de pie.) 

(No.)
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Esta mujer, que es hermosa, 455
de Londres vino a Madrid,
después que en Berlín y en Roma
lució entre lutos de viuda,
de Condesa la corona:
y aquí también imprudente 460
la sociedad española,
viendo sus trenes riquísimos
y el tesoro de sus joyas,
sin indagar el origen
de su riqueza y su pompa... 465
(¿Huimos, Hortensia?)
HORTENSIA
(No.)
ARTURO GARCÉS DE MOYA
Esta mujer que se adorna
con apariencias, que miente
su condición vergonzosa,
esta mujer que se burla 470
y juega con quien se postra
enamorado a sus pies;
esta mujer que se agosta
porque se alquila, o se vende
según mejor le acomoda... 475
Esta mujer aquí está...
entre nosotros... se nombra...
TODOS

 (Viéndola caer en tierra sin conocimiento.) 

Hortensia...
 

(INÉS, LAURENCIO y algunas señoras procuran levantar a HORTENSIA: la CONDESA habla con indiferencia a dos o tres caballeros que la rodean.)

 
LORD SEYMOUR

 (Al MARQUÉS que se separa de HORTENSIA.) 

Señor Marqués,
la nobleza no se compra.
EL MARQUÉS DE LA FLORIDA
¡Milord!
LORD SEYMOUR
Es usted un villano
480
que no la defiende ahora;
cuando con ella ha venido;
y usted, Vizconde, se porta
como un cobarde...
ARTURO GARCÉS DE MOYA

 (Frenético.) 

¡Milord!
MILORD
¡Silencio! Espada o pistola. 485
ARTURO GARCÉS DE MOYA
¿Serás mi padrino?
LAURENCIO DE PIMENTEL
Nunca.
¡Si tu amistad me abochorna!


 
 
FIN DEL ACTO TERCERO