4) La prudencia de Donato Creti, de nuevo una mujer hermosa pintada con rasgos similares a la Sabiduría, firmemente sentada, rodeada de libros y mirándose en un espejo sostenido por un angelote, levanta en su mano derecha una calavera hacia el eje de su mirada frente al espejo, de manera que alternativamente puede estar viendo su propio rostro o el de la muerte, recordando siempre que debemos actuar prudentemente en el presente pensando en el futuro que nos aguarda.
Figura 8. Marcantonio Raimondi, Prudencia, Viena, Museo Albertina
Pero regresemos de nuevo, después de este breve excurso, a la obra de Saavedra. Fiel a las normas reguladoras de los cuerpos de las empresas, Saavedra elimina la representación de la figura humana y transforma la imagen de la Prudencia en un juego de espejos del pasado y del futuro, espejos que reflejan un cetro en que se enrosca la serpiente y bajo el que se encuentra la representación del tiempo presente desgranado continuamente en un reloj de arena. En la Empresa 28 se trata de argumentar a favor de una visión histórica de los problemas políticos. Saavedra recupera la antigua idea de la historia como maestra de la vida y recomienda al príncipe su estudio, pues la experiencia del pasado ha de servir para dirigir el presente. Es necesario volver los ojos al pasado y aprender de los libros de historia que son una representación de las edades del mundo y una manera de revivir los días nuestros antepasados, aprendiendo de sus errores. Pero es mejor dejar que la prosa barroca de Saavedra nos exprese directamente la riqueza de sus metáforas:
«Gran maestro de príncipes es el tiempo. Hospitales son los siglos pasados, donde la política hace anotomía de los cadáveres de las repúblicas y monarquías que florecieron, para curar mejor las presentes. Cartas son de marear, en que con ajenas borrascas o prósperas navegaciones están reconocidas las riberas, fondeados los golfos, descubiertas las secas, advertidos los escollos, y señalados los rumbos del reinar»21. |
Difícilmente podremos encontrar en un texto tan breve como este la conjunción de tres metáforas fundamentales de la política: el tiempo como maestro, la idea del cuerpo político en esta versión anatómico-forense y la imagen de la nave del Estado sorteando los escollos de un mar embravecido. La metáfora marina está presente de una manera constante en Saavedra, quien un poco más arriba había escrito que la prudencia es el áncora de los Estados y la aguja de marear del príncipe.
Precisamente a la prudencia política -que ha de consultar con los tiempos pasados, presentes y futuros antes de tomar una decisión- está dedicada la Empresa 28, cuyo cuerpo podemos ver en la figura 10. Y dejemos hablar de nuevo directamente a Saavedra para desentrañar el significado del grabado:
«Consta esta virtud de la prudencia de muchas partes, las cuales se reducen a tres: memoria de lo pasado, inteligencia de lo presente y providencia de lo futuro. Todos estos tiempos significa esta empresa en la serpiente, símbolo de la prudencia, revuelta al ceptro sobre el reloj de arena, que es el tiempo presente que corre, mirándose en los dos espejos del tiempo pasado y del futuro, y por mote aquel verso de Homero, traducido de Virgilio, que contiene los tres: Quae sint, quae fuerint, quae mox ventura trahantur. A los cuales mirándose la prudencia compone sus acciones. Todos estos tres tiempos son espejo del gobierno, donde, notando las manchas y defectos pasados y presentes, se pule y hermosea, ayudándose de las experiencias propias y adquiridas»22. |
Dicho sea de paso, prevalece en Saavedra una concepción circular del tiempo, en la que si conocemos el pasado y presente, conoceremos también el futuro, pues no hay nada nuevo bajo el sol: lo que es, fue; y lo que fue, será. Por debajo de todos los cambios hay un convencimiento de que las situaciones se repiten una y otra vez. Cambian los individuos, pero no las escenas del gran teatro del mundo, ya que las costumbres y los estilos permanecen23. Pero esto necesita matizaciones y, de hecho, Saavedra, en la siguiente empresa insiste en la necesidad de innovar, pues no todas las novedades son peligrosas y además, las costumbres más antiguas fueron nuevas en algún momento. De todas formas el conocimiento del futuro está reservado a la divinidad y la prudencia humana sólo puede conjeturar y no adivinar la incertidumbre de los casos. Precisamente porque el futuro no está escrito de antemano, debe ser la política tan recatada en sus resoluciones.
Figura 9. Donato Creti, Prudencia, Bolonia, Palacio Accursio
Figura 10. Saavedra, empresa 28: Consúltese con los tiempos pasados, presentes y futuros
La misma idea de la rueda del tiempo se repite en otra clave diferente cuando habla Saavedra del círculo que describen las formas de gobierno: la monarquía degenera en aristocracia y ésta en democracia; la degeneración de la democracia nos hace volver otra vez al punto de partida con una nueva versión de la monarquía24.
El tema de los engaños de las imágenes o de los «engaños de la vista» es un tópico en la iconografía como puede verse en la empresa «Fallit imago» («La imagen engaña») de Camillo Camilli (Impresse illustri, Venecia, 1580) en la que la refracción del agua nos hace ver quebrado lo que en realidad es recto.
Figura 11. Camillo Camilli, Imprese illustri, Venecia, 1580
Figura 12. Giulio Cesare Capaccio, Delle Imprese, Nápoles, 1592




