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Que, en algún fragmento de particular valor estético, entraría de lleno en la labor creadora del mundo poético a que se refiere Piferrer, como es el que conocido con el título de «El conde fratricida» (Alonso Seoane, Ballesteros Dorado & Ubach Medina 2004: 445-453).
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Un ejemplo característico se encuentra en el artículo «Los contrabandistas de los Pirineos», al que acompaña un grabado en que aparece un contrabandista corriendo a caballo con su mujer -al parecer- a la grupa, con la leyenda: «Contrabandistas españoles perseguidos por los aduaneros» (II, 238). Una nota, a la que hace alusión M. Á. Ayala (1992: 27), referida a ciertos comentarios sobre el sistema de aranceles adoptado en Europa, avisa de lo problemático de estas opiniones: «Siendo todos los artículos que llevan lámina traducidos del Magasin Pintoresque [sic] no debe parecer extraño que se hable de España por decirlo así a la francesa, ni que se manifiesten ciertas doctrinas que nos son muy poco convenientes. (N. de la Redacción)»
(II, 240). Como es fácil de deducir, hubo una confusión en el título la revista a que hace referencia, de modo que esta Nota de la Redacción exigió otra, en que se rectificaba el error aclarando que se trataba del Magasin universel, «de cuya obra están sacados todos los artículos que llevan lámina; con lo que rectificamos la equivocación que padecimos en una nota anterior diciendo que pertenecían al Magasin pittoresque»
(II, 282).
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El cuarto que, en cierto modo, podría considerarse paráfrasis sin mayor interés del anterior, se omite: «Hélas! quelle sera la transfiguration nouvelle de la vérité? nul ne le sait déjà. Personne ne nous révèle le sens des mystères que nous cherchons à comprendre, et pendant que nous ignorons le nom que nous devrons adorer un jour, nous nous contentons à présent d'une tolérance stérile; mais ceux qui nous ont précédé, nos pères, étaient peut-être plus mauvais que nous: ils blasphémaient le Dieu des églises catholiques en renversant ses autels»
(VI, 291).
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El texto traducido se abre con las mismas frases exclamativas: «HONOR a lo pasado! Veneración a los monumentos que atestiguan la fe de nuestros mayores! Gloria a las ruinas que aun respeta el tiempo!»
(t. I, p. 138).
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Así, en la conocida obra de C. Malte-Brun, «Description de l'Écosse», en Précis de la géographie universelle (5e éd. rev., corr. [...], par M. J.-J.-N. Huot; cito por la edición de París, 1845, 462-463) en que, al hablar de Melrose, se hace una breve cita directa del comienzo del canto II de The Lay of the Last Minstrel, el mismo punto en que comienza el texto intercalado de Scott, traducido por Piferrer. El texto de Lassailly, quien seguramente conocería la obra de Malte-Brun, hace una referencia indirecta al texto de Scott, que supone conocido: «Walter Scott a chanté l'abbaye de Melrose. [...] O lecteurs du Monastère! n'allez pas près d'Abbotsford chercher les ruines. [...] Mais allez, au clair de la lune, comme William Deloratne dans le Lai du Ménestrel, pénétrer sous ces voûtes, non pour y surprendre les secrets du nécromancien Michel Scott, mais pour y interroger toutes les choses qui parlent éloquemment au coeur et à l'intelligence»
(VI, 292-293).
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Con respecto a la edición anterior, aunque Carnicer no hace referencia al fragmento que aparece traducido en el Álbum Pintoresco Universal, recoge el dato de un anuncio de Oliveres, aparecido en el periódico La Paz, el 21 de noviembre de 1838, aludiendo a esta obra de Scott entre las obras en prensa, próximas a publicar (Carnicer 1963: 240).
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La «Walterscotterie m'ennuie par-dessus toutes choses», como dice en el prefacio de Les roueries de Trialph (París, 1833, XVII).